Desde ese curioso encuentro se volvieron amigos. Meses después Hibari decidió enseñarle al pequeño Tsuna a pelear. Aquel día, Kyoya llevo al castaño a su casa, para entrenar en el dojo.
En aquel momento Tsuna no se encontraba entusiasmado con la idea de aprender a pelear, pero con lo animado que parecía Kyoya con la idea, no se negó. Al menos podía conocer la casa de su amigo. La casa es mucho mas grande que la suya, ademas fue construida con un estilo mas tradicional. Contaba con un gran jardín que rodeaba la casa, incluso había un estanque. Aunque en aquel momento Tsuna no pudo ver mucho, pues fueron directamente al dojo.
Este es bastante amplio con nada de decoración, adjunto a él un cuarto con lo necesario para entrenar, pero a pesar de eso el menor no dejo de mirar a su alrededor con curiosidad. Cuando se situaron a la mitad del dojo el moreno empezó con su intento de lección.
Empezaron calentando. Su tío siempre le decía que es una parte muy importante y más al comenzar a entrenar. Miraba mal que su pequeño amigo no siguiera del todo sus pasos, pero se convenció que solo se debía a que nunca lo había hecho. Después intento algunas poses, las más sencillas que se le ocurrieron, y a realizar algunos movimientos.
Tsuna intentaba seguir lo que le indicaba su amigo, pero le costaba trabajo y se sentía mal por no hacerlo mejor. Más al ver la mirada de desaprobación de Kyoya. Después de caer por tercera vez, ya no quiso intentarlo.
−No quiero –declaro cuando Hibari intento hacerlo seguir, haciéndolo mirar ceñudo
−No sé porque debo aprender, ¿acaso me quieres dejar y ya no me cuidarás? –pregunto mirando con sus ojitos empezando a llenarse de lágrimas.
Kyoya se sorprendió por esa pregunta. Nunca hubiera pensado dejar a su lindo amigo. En ese momento le había parecido algo normal enseñarle a su amigo, cuando en su familia todos sabían.
−Nunca te dejaré –le prometió y el pequeño se abrazó al mayor buscando seguridad
−Es cierto Tsunayoshi no necesita aprender a pelear porque siempre estaré con él para cuidarlo −pensó Kyoya correspondiendo al abrazo de menor.
Algo corto, pero dentro de un rato subiré otro.
