En el cumpleaños número cinco de Tsunayoshi fue cuando le hicieron su primera fiesta. En aquel momento Nana decidió realizar la fiesta porque Tsuna seguía sin tener la enorme cantidad de amigos que debería tener a su criterio. Pero la natural timidez del niño no lo ayudaba a buscar amigos en todos en quienes lo rodeaban y se conformaba en los pocos que tenía en ese momento.

Aquel día la casa se lleno de globos de muchos colores, la mesa fue llenada por diferentes dulces y se prepararon algunos juegos para entretener a los pequeños. Fueron invitados los compañeros de Tsuna, sus amigos fuera del kinder y algunos niños del vecindario.

Mientras su madre preparaba todo para la fiesta Tsuna se encontraba en su cuarto mirando por la ventana aburrido. La idea de la fiesta no le atraía mucho. Aunque se alegraba de poder ver a sus amigos en aquel día tan especial. Por eso cada vez que veía acercarse alguien se emocionaba para ver si se trataba de Kyoya u otro de sus amigos, pero al ver que no, se entristecía.

Cuando los invitados empezaron a llegar Iemitsu fue a buscarlo y lo hizo bajar. Al llegar a la sala Tsuna se ocultaba detrás de su padre, sin realmente querer acercarse a los otros niños. Con una ligera sonrisa el rubio empujo a su hijo para ponerlo frente al resto de los niños. En ese momento solo había cinco, pero serían unos 20 niños quienes asistieron.

Mientras esperaban la llegada del resto Tsuna se sentó junto a Kyoko Sasagawa, una de sus compañeras y la más tranquila del grupo, totalmente contraria a su hermano mayor. Quien al gritar sus felicitaciones lo hizo querer regresar corriendo a su cuarto.

En menos de media hora llegaron el resto de los invitados. Y después de la llegada de Takeshi, se sintió más relajado con la presencia del resto. Aunque a la llegada de los hermanos Hibari monopolizaban al festejado cada vez que podían. Principalmente Kyoya, quien al no gustarle estar rodeado por tantas personas, se apartaba del resto y cuando podía hacía que Tsuna se quedará con él. Cosa que agradecía el castaño, peros sus padres siempre lo regresaban al centro de atención. Se pasaron las horas mientras los niños jugaban, la fiesta se encontraba en su final cuando el pastel de cumpleaños apareció. Todos cantaron las mañanitas*.

Desde su privilegiada posición Tsuna, con el pastel adelante de él y con sus cinco velitas, se sintió emocionado. Frente a él los niños que su madre invito, a su derecha Kyoya y Ryosuke, a su izquierda Takeshi y Kyoyo, detrás Nana y paseándose por el lugar mientras tomaba fotos, Iemitsu. Cuando le dijeron que debía pedir un deseo se quedo pensando. Es feliz y no podía pedir más de lo que tenía. Pero en ese momento se permitió ser egoísta y tuvo un deseo. Aunque dudo un momento, sobro las velitas deseando que Kyoya siempre siguiera a su lado.


Primero, perdonen por la tardanza en actualizar, pero por una u otra razón no me daba el tiempo de terminar este capitulo. Pero aquí esta.

No es un gran momento, pero necesitaba integrara a los Kyoko y a Ryohei de alguna forma. Aunque con el final no creo que alguien se queje :3

Espero les guste y me dejen review. No he recibido muchos últimamente en mis otros fics T.T

Nos vemos.

* Las mañanitas son la canción que se le canta en los cumpleaños aquí en México, y en otros países en latinoamerica. No sé que se cante en Japón así que lo deje así.