Naruto no me pertenece.
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Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan;
Y la mujer caza la preciosa alma del varón.
-Proverbios 6:25-26
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Capítulo 3: Lujuria
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Al poner un pie dentro se vieron rodeados de voluptuosas mujeres. Sasuke las ignoró, pareciendo familiarizado con el lugar, caminando hacia una esquina, donde podían verse dos guardias. Naruto alzaba ambas manos en señal de rendición, con algunas de ellas colgadas de sus brazos, tratando, y fallando miserablemente, de decirles que no venía para eso. Por el contrario, Kiba parecía no poder estar más contento mientras Sakura lo miraba con el ceño fruncido.
La pelirrosa dio un paso adelante, poniendo su placa en la cara de la prostituta más cercana, logrando alejarlas. El rubio suspiró aliviado mientras Kiba resoplaba murmurando que no eran nada divertidos. La pelirrosa lo ignoró deliberadamente buscando a Sasuke con la mirada hasta que un sujeto un poco más alto se puso frente a ella, obstaculizando su campo de visión.
-¿Qué quieren aquí? La pasma no es bienvenida
El tipo no parecía contento, tampoco las rameras detrás de él. Sakura lo observó detenidamente, el cabello blanco despeinado, obviamente teñido pues el sujeto no parecía ser mucho mayor que ellos, y la pose de si me encabronas te destrozo a pesar de su lánguido y delgado cuerpo, le recordaba a un chihuahua.
-¿Es usted el dueño?- preguntó la pelirrosa subiendo el mentón, sin dejarse intimidar.
-Han venido muchos más grandotes que tu chiquilla, no han encontrado nada.- exclamó molesto el peliblanco, haciendo que los otros tres lo miraran extrañados.- Todo es legal aquí, los hombres pagan por un pequeño baile y si hay química, nosotros no los detenemos. Incluso les damos un espacio, respetando su privacidad…- para ahora todos estaban mirándolo con cara de incredulidad ¿A quién engañaba el sujeto?- …es obvio que ellos les pagan en señal de agradecimiento, por supuesto. Estas señoritas lo merecen… - Naruto casi se da un golpe en la frente.
-Suigetsu.- dijo, para sorpresa de todos, Sasuke, quien había estado perdido hasta ahora.- te estaba buscando.
-¡Ah! Pero si eres tú, debí haberlo temido, no haces más que importunar a mis chicas. De una vez te lo digo, no sé nada…- "saludó" el muchacho al moreno, dándose vuelta para irse de una vez por todas. Pero Sasuke fue más rápido y lo agarró fuertemente del hombro, impidiendo su huida.
-Siempre sabes algo.- sentenció el moreno, recibiendo un suspiro resignado del otro sujeto. Sakura lo miraba pálida, Naruto con la boca abierta y Kiba había puesto una sonrisa pervertida.
-Si ya sabía yo que a ti te iban estos lugares, Sasuke.- bromeó el castaño, recibiendo una mirada fulminante.
-Si claro.- exclamó el peliblanco, para sorpresa de todos.- para ahora mis chicas se lo harían gratis de lo desesperadas que están.- de inmediato se escucharon risitas provenientes de detrás de ellos, un pequeño grupo de "trabajadoras" se conglomeraban atrás de su jefe. Éste se volteó irritado, y moviendo sus manos como si se tratase de moscas, las ahuyentó.- No puedo seguir haciendo esto, algún día tendrás que acostarte con alguna para que se callen de una vez…-susurró.
-Buscamos a ésta. Konan Kominami*.- dijo el moreno, omitiendo el comentario. El peliblanco miró la fotografía desinteresadamente. Al ver la indiferencia, Naruto se apuró a hablar.
-Mira amigo, necesitamos encontrarla, es una posible…- pero fue interrumpido, por Suigetsu, que había alzado una de sus manos.
-No tengo intensión de enterarme que es lo que quiere la pasma con ella.- declaró, tomando la fotografía y la pluma que el rubio tenía en el bolsillo, escribiendo en ella y entregándosela al mismo.- Si la encuentran solo díganle que está despedida.
-¿Por qué?- se alarmó el castaño.
-Tiene una semana que no viene.- se encogió de hombros, sin preocuparse por las expresiones sombrías de los detectives.
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-Entonces…-empezó el castaño.- ¿De dónde conoces a nuestro amigo?- preguntó intentando divertirse a cuestas del moreno. Pero solo obtuvo silencio.
El Uchiha manejaba en silencio y parecía pensando en otras cosas, siempre más importantes según él. Kiba iba a dejarlo por la paz cuando vio al moreno mirarlo de reojo. Decidió insistir, pero Naruto se le adelantó, ya de por sí bastante molesto por haber sido desplazado, a sentarse atrás, por Kiba. La única que podía desplazarlo era Sakura. La cual parecía estar indignada.
-Si bastardo, al final no eres Don Perfecto Yo No Tengo Tiempo Para Esas Nimiedades, ¿eh?
-No pensé que supieras palabras de más de tres sílabas- fue lo único que contestó el moreno. Naruto apretó los dientes y estuvo a punto de gritarle, pero parecía ser el día de las interrupciones porque Sakura intervino.
-Cómo utilice Sasuke su tiempo libre no nos interesa.- concluyó.
Todos la miraron sorprendidos, incluido Sasuke, que al contrario de los otros dos solo la miró por el espejo retrovisor. Naruto se acomodó en su sitio y Kiba regresó la vista al camino. El auto se sumió en un tenso silencio.
-El colegio.- musitó el moreno.
-¿Qué?- se atrevió a murmurar el castaño.
-Es un amigo de la escuela.- expresó, mirando por el retrovisor a Sakura, que parecía sonrojarse cada vez más.- Lo conozco porque estudiamos juntos el bachillerato, no porque sea cliente frecuente, ¿Escuchaste, Sakura?- la pelirrosa solo se encogió en su asiento.
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El auto entró al fraccionamiento privado sin ser notado. Había varios niños jugando en un pequeño parque, rodeado por las casas. Avanzaron guiándose por los números de las puertas, siendo el rubio quien identificaría la que buscaban. El cielo estaba nublado, pero no parecía que fuera a llover pronto. Las casas eran todas iguales y solo se diferenciaban por los autos y los adornos en sus fachadas.
-Es aquí.- señaló Naruto. Observando una vivienda que no parecía esconder nada en absoluto.
Al poner un pie dentro fue diferente. Varios floreros estaban en el piso, hechos añicos. Naruto pisó un portarretrato rompiendo el vidrio que protegía la fotografía. En ella podía adivinarse a la mujer que buscaban acompañada de dos muchachos. Ambos estaban a sus costados, el pelirrojo rodeaba la cintura de la chica sonriendo tímidamente y el de cabello naranja mostraba todos los dientes haciendo un símbolo de paz. Los tres parecían tener no más de quince años. El rostro de la chica estaba rasgado. Kiba tragó saliva al notar ciertas formas amorfas en el piso, como rasguños. Sakura subió rápidamente hacia el segundo piso, mientras ellos revisaban el de abajo.
-¿No debería ayudarla alguien?- preguntó al aire el castaño, viendo las fotografías encima de la chimenea, notó rápidamente que el rostro de la víctima estaba recortado. A diferencia de aquella en la que estaba rasgado con lo que parecía saña.- Escuché que no es muy buena controlándose al ver los cadáveres...
-Ella subió.- contestó Sasuke simplemente, procurando no tocar nada.
-Sakura merece una oportunidad.-afirmó Naruto.- A mí me pasaba lo mismo al principio, pero con el tiempo lo superé.- dijo, encogiéndose de hombros.
-Y la víctima es una mujer.- agregó Sasuke, provocando una mirada confundida en Kiba y una risa por lo bajo de Naruto.
-¿Y…?
-Sakura es muy sexista.-dijo sonriendo, pero después su rostro se puso serio.- y teniendo en cuenta el pecado que le ha tocado… bueno, podemos adivinar como vamos a encontrarla.
Escucharon pasos bajando las escaleras y se apresuraron a interceptar a la pelirrosa. Estaba pálida y en su mirada había un brillo incrédulo, además de eso parecía estar bien. Sin embargo, sus palabras los dejaron helados.
-Es un monstruo
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-No entiendo cómo pueden aguantar esto.- dijo el castaño mientras los observaba revisar la evidencia y las fotografías.
-Es nuestro trabajo.- contesto Naruto con simpleza.
Al final Sakura no había dejado que ningún hombre entrara a la escena. Tuvieron que llamar a los oficiales femeninos del cuerpo policiaco y a Sai, a quién Sakura dejó pasar a regañadientes. Después de ver las fotografías entendieron.
-Está empeorando.- comentó la pelirrosa.
-Parece tener cierta afinidad con ella.- concordó Sasuke.- Investiguen a los hombres en la fotografía
-Me ofendes.- bromeó el rubio, mientras abría una carpeta y le entregaba la otra al Uchiha. Kiba se sorprendió de que pudiera bromear en esa situación.- Nagato Uzumaki*…
-¿No es pariente tuyo?- cuestionó el castaño.
-No que yo sepa.- respondió el rubio observando la foto del expediente.- Tal vez un primo segundo de mi madre…
-Yahiko Amega*.- terminó la plática, Sasuke.- murió hace tres años, lo encontraron en su cuarto con una bala en la cabeza. Dejó una nota suicida para nuestra víctima. Eso nos lleva a sospechar del otro.
-No lo creo.-contraatacó el rubio.- Está puesto como número de emergencia y aquí dice que se mudó y según su tarjeta de crédito está establecido en otra ciudad, no muy cerca.
-Kiba, revisa eso en el sistema, quiero saber dónde ha estado este sujeto.- ordenó Sasuke. El castaño no se quejó y apuró el paso a la computadora en uno de los escritorios, esquivando los cuerpos sentados en el piso e intentando no pisar la evidencia.
-¿Para qué tienen los escritorios…?- murmuró para sí mismo.
-Estuvo internado en una clínica. Según esto por un suceso traumático, pudo haber sido la muerte de su amigo…
-Aw…- interrumpió Kiba.- Naruto ¿Te deprimirías si Sasuke se suicidara?
-¿Antes o después de bailar sobre su tumba?
-¡Naruto!- le gritó Sakura.
-Bingo.- dijo Kiba.- entre a su historial crediticio… la última vez que se pasó por aquí fue…- Kiba frunció el ceño.-…Esta mañana.
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*Obviamente no sé el apellido de ninguno jaja solo que Nagato es del Clan Uzumaki so...
¿Cuanto tiempo ha sido? Diablos.
Ha pasado tanto tiempo que ya no sé si contesté a los reviews por inbox o no. Quiero agradecer a todaos por comentar y pues... al final resultó ser Konan jaja, adivinen por qué.
El siguiente capítulo será Soberbia.
Los quiere.
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Donot:)
