Tras la plática con su hermano, Kyoya pensó sobre ello, aunque en ningún momento dejo de cumplir sus obligaciones. Por ello, al día siguiente, se encontraba en la entrada de la escuela vigilando, como todos los días, que los estudiantes entraran en orden y cumpliendo las normas junto con varios miembros del Comité Disciplinario, cuando vio a Tsunayoshi llegar junto con Gokudera y Yamato.
Hibari había pensado sobre lo que le hacía sentir el menor. Definitivamente le es importante nunca antes considero la posibilidad que no se involucrará en su vida y sin duda el solo verlo le hace feliz, incluso le hace sonreír. Por ello al verlo tras meditar tanto, le hizo darse cuenta.
En el momento que Tsunayoshi se acerco a saludarlo, atrapo su cara entre sus manos, se inclino y lo beso.
Por un momento el tiempo parecía congelado.
Todos. ¡Todos! Los miraban con incredulidad, incluso unos chicos se pellizcaron entre si para comprobar que no se trataba de un sueño. Y lo que los hizo reaccionar fue el flash del celular de una chica, que teniéndolo en la mano cuando el acontecimiento se llevo a cabo, tomo una foto como evidencia de lo sucedido. Entonces los murmullos no tardaron en empezar.
Pero la pareja era ajena a esto, se separaron por unos centímetros, viendo solo al otro. Tsuna completamente sonrojado, Kyoya ampliando su sonrisa por ello, pero desapareciendo al levantar la vista.
-Muévanse ¡las clases están por comenzar! –les dijo a los presentes, con una mirada significativa, el par de amigos, se acercaron para llevarse a un desconcertado Tsuna, quien no podía dejar de ver a Kyoya. Cuando finalmente lo perdió de vista, su sonrojo aumento, procesando lo sucedido, por irreal que le parecía.
Sus amigos intentaron hablar con él de lo sucedido, pero este se negó, renuentemente ellos lo aceptaron.
A la hora del almuerzo, a pesar de la duda inicial, Tsuna fue en busca de Kyoya. Lo encontró en la azotea con Hibird durmiendo en su cabeza
-Sobre lo sucedido…
-¿Te disgusto?
-No…
-¿Quieres que lo repita?
-No estoy seguro
-¿Quieres que me aleje?
-¡No!
-Entonces no hay problema –le dijo antes de tomarlo por la nuca y acercarlo para robarle otro beso -Eres mío como soy tuyo, es lo único que importa
Amó la ultima frase y con ella finalmente ocurre lo que queríamos desde el comienzo.
Tengo otros momentos escritos y un par de ideas más, aún no estoy segura de cuando terminarlo, seguiré hasta que se me acaben las ideas.
¿Qué les ha parecido? Díganme su opinión
Nos vemos.
