Disclaimer: League of Legends y sus personajes no me pertenecen. Así que este desafío personal tiene una parte más difícil de la que solo escribir todos los días, y es que resulta que debes escribir así no quieras. Interesante invocador.
Capítulo 3
La causa
Lux trataba de ignorar el persistente golpeteo en su puerta, pero tuvo que brincar de su cama cuando escucho como al madera de esta se rompía dejando pasar a la personas del otro lado.
— ¡Tú y yo vamos a hablas!
— ¡¿Qué demonios crees que haces, Katarina?!
La pelirroja no le contestó, simplemente trató de colocar en su lugar la puerta, pero al ver que esta volvía a caer se ayudó de una silla de escritorio para mantenerla cerrada de nuevo.
— ¡¿Cuál es tu maldito problema?!— Volvió a encarar la asesina— no me has arruinado un día o dos, toda la semana me arruinaste centenares de partidas por tu inactividad.
— ¿Crees que me importa?
—Es que no solo me las arruinaste a mí, sino a todos los campeones que les tocó compartir algún encuentro contigo. ¿Qué pasa? ¿Tampoco te importa tus queridos aliados demacianos? Porque no nos haces un favor a todos y te das de baja o con problemas "técnicos" aunque es obvio que los que tienes son más bien mentales. ¡Nos haces perder el tiempo a todos!
—Pues… ¡Lamento ser una pérdida de tiempo!
Katarina abrió la boca para seguir esa idea, pero se detuvo al ver la expresión de la menor.
Lux seguía portando ese aspecto abandonado, solo que ahora sus ojos brillaban y su cara estaba muy roja.
Lo último que la asesina deseó antes que todo se derrumbara fue que la rubia llorara de ira, de enojo por haber roto su puerta y gritarle.
No era el caso.
La maga había decidido abrazar su almohada y darle la espalda nuevamente mientras su espalda daba espasmo mientras un leve llanto se dejaba escuchar en la habitación.
— ¿Por qué…?— comenzó a decir mirando tentadoramente la puerta— ¿Por qué estas llorando ahora?
Más llantos mientras sentían que se sobaba los mocos con la funda de la almohada.
—No hagas eso… Dios…— insistió no sabiendo que hacer— Deja de llorar.
Llego a la academia con la única intención de patearle su muy "blanco y pulcro" trasero y ahora viendo a la demaciana así solo quería que se detuviera.
—No estas llorando porque rompí la puerta ¿Verdad?— trató ahora— puedo conseguirte otra… de acero… a prueba de idiotas… puedo comprarte dos si quieres… De hecho puedo comprarte lo que quieras, así que deja de llorar.
—Pero no puedes comprar su amor.
—¿Eh?
Ahora veía a la Rubia, sentándose más erguida en su colchón, limpiándose toda la cara con la almohada antes de dejarla a un lado, tratando de calmar su respiración.
—Solo vete…— pidió débilmente sin mirarla.
—Un minuto… ¿Me vas a decir que todo este lio es por…?— comenzó a decir con cuidado— ¿Un problema amoroso?
—No…— contestó encogiéndose nuevamente.
— ¿No?— preguntó no creyéndoselo.
Katrina trato de recordar fugazmente que era lo que sabía de Lux, si tenía algún novio o alguien muy cercano a ella de esa forma, fue cuando un rostro engreído cruzo por su cabeza.
— ¿Terminaste con Ezreal?— trató de adivinar.
— Más bien elterminoconmigo— contestó todo deprisa mientras su nariz volvía a llenarse de mocos y se refugiaba en la almohada— nosequepa… ymedijodequedar… peroelnunca… Ekkosiempre… yGarenconIgnite… ymiculpaporque… entoncesdijeron… LuxSoportenoexiste… yluegomecompararonconTaric… ysusenormes… gemasy…
—… ¿Qué?
—Ysalimosacomer… ypensequetodoestababien… porquetodoestababien…
Katarina volvió a mirar a puerta y nunca le pareció que una silla estorbara tanto en su vida como esa trabando su salida.
Volvió a mirar a la rubia y esta vez ya no se esforzaba a hablar, volvía a tratar de recomponerse y en cuanto pudo miró a la pelirroja, con ojos irritados de tanto llanto.
—Solo vete…— pidió de nuevo.
—No necesitas pedírmelo dos veces— se alegró la mayor y se dirigió a la puerta corriendo la silla para abrirse paso.
—A nadie le importa… así que está bien, lo entiendo.
—Siempre fuiste muy lista— comentó ya del otro lado, cerrando la puerta como pudo.
Aliviada de poder salir, sentía como sus oídos volvían a la normalidad a medida que caminaba por los pasillos de la academia.
Varios campeones curiosos no ocultaban sus miradas sorprendidas al verla caminar por allí, pero no podía importarle menos.
Estaba bajando ya unas escaleras cuando en uno de los descansos vio un grupo reunido liderados por Lulú
—Pobre Aurelion Sol, lo vi llorando atrás del monte el otro día— comentó la maga.
— ¿Por las skins nuevas? Pensé que le darían una nueva oportunidad con la temática del año chino, vamos… es un dragón después de todo.
—Lo sé ¿Verdad? Sin embargo se la ingeniaron para darle otra a Lux.
—Sí, igual está muy bonita.
— ¿De qué hablas? Parece un croma de su definitiva… es decir… el que se les olvido agregar o algo.
—Como sea, seguro la tendremos en todas las partidas por la emoción de la skin nueva…
—Sí, es verdad, será mejor ir haciéndonos la idea de que…—Lulú detuvo su relato, percibiendo algo extraño— algo anda mal… esta aura maligna y pesada…
El grupo no tardó en depositar sus miradas en la espalda de Katarina, que había dejado de bajar por las escaleras y se mantenía inmóvil en su lugar.
Lentamente la asesina se dio vuelta y con pasos pesados y una mirada afilada comenzó a subir de nuevo, dejando atrás a un grupo enmudecido.
Pateó la puerta de la demaciana, derribándola sin ningún problema, y en silencio se sentó en su cama, justo al lado suyo.
— ¿Qué… que sucede?— preguntó viendo a la pelirroja con cierto temor al notar su rostro tan sombrio.
—Recapacite…— dijo entre dientes, volteando para darle una sonrisa gélida que la hizo escarmentar— sí que me interesa, lo tuyo con Ezreal… por favor dime más… y no olvides agregar donde vive y a qué hora suele dormir…
—¿Qué qué?— preguntó viendo como la asesina afilaba más su mirada — ¿Pa-para que quieres saber eso?
—Para asegurarle el descanso que se merece… el eterno.
Nota del autor:
Oh, escribí esto y de repente ya no detesto al mundo. Escribir es terapéutico… claro que matar personas también, se debe sentir liberador ¡Digo!
Aquí el capítulo de hoy XD
