Disclaimer: League of Legends y sus personajes no me pertenecen… y a veces es una mierda hacer favores a la gente, a veces… otras veces está bien, te sientes bien, haces bien… y otras veces es una mierda apestosa cagada sin ganas.


Capítulo 5


Conociendo al enemigo


Lux llegó a su habitación luego de un largo día. Solía caminar derecha y con la espalda erguida, pero ya a esas alturas no le importaba llevar los hombros caídos y arrastras las piernas.

Lo único que su cabeza podía pensar era "¿Y qué más?" "¿Para que seguir esforzarse?"

Se sentía terrible haga lo que haga, seguía teniendo el mismo resultado.

Sin embargo, su decaimiento dio un vuelco al ver que su cama no estaba vacía.

—¡¿Qué demonios haces en mi cuarto?! ¡¿En mi cama?!

El gritó solo hizo que Katarina levantara la vista del pequeño libro que tenia en sus manos y miró a la demaciana como si ella fuera la intrusa allí.

Lux iba a atacar directamente cuando pudo notar las botas de la noxiana ensuciando sus blancas sabanas, pero hubo otro detalle que la hizo sacar aún más.

—¡¿Ese es mi diario?!

—Oh…— habló finalmente la asesina volviendo al libro— si… increíble que tengas un diario ¿Cuántos años tienes? ¿13?

—¡Dámelo! —grito tratando de acercarse, pero entonces la mayor extendió una de sus piernas, y la suela de la bota amenazaron con ensuciarla si se acercaba.

—Solo quiero saber porque tanto lio por un chico… a ver aquí dice…— volvió a hablar viendo que la suciedad de su calzado mantenía a la maga en margen— "… Me encantan sus ojos azules…"— comenzó a leer tratando de imitar la voz de Lux— "… me recuerdan a los míos y, a veces, cuando me pierdo en ellos es como si viera un espejo…"

La rubia vio como la otra chica se interrumpía para sacar la lengua en señal de asco, y rápidamente cambiaba la hoja, buscando más.

—¡Dame eso! ¡Es privado!

—Y doy gracias por eso…

—¡Entonces deja de leerlo! —volvió a pedir, pero fue totalmente ignorada.

Como si recién lo recordara, Lux levanto una de sus manos y las muñecas de Katarina quedaron inmóvil por el encantamiento.

—Oh si…— comentó la asesina también recordándolo— ataduras… cierto… eres maga, se me había olvidado por tu repentina inutilidad.

La pelirroja solo pudo sonreír al ver como el hechizo se expandía a sus tobillos y de repente la oprimían, dejándola extendida e inmóvil en la cama.

Lux aprovechó y con la mayor de las calmas retiró su diario, guardándolo nuevamente en el cajón donde pertenecía.

Miró de nuevo a su momentánea rehén y se cruzó de brazos.

—¿Vas a sermonearme? — preguntó con gracia la pelirroja— porque preferirá que me volaras la cabeza de un hechizo ¿Sabes?

—Te quitare las ataduras si prometes no volverte a meter a mi cuarto y dejar de meterte conmigo.

—Mmm déjame pensarlo… ¿Qué hora es?

—¿Y eso qué importa?

—Es importante.

—Pasada la medianoche.

—Oh, bueno… Y es martes ¿Verdad?

—… sí.

—Mmmm creo que no, no dejare de molestarte.

—Escucha— pidió sintiendo la frustración cruzando su cuerpo— sé… porque sé, que estoy estorbando no solo en tus partidas, sino en la de todos, y sé que en realidad la que esta ocasionando molestias soy yo, pero… pero…

—Por favor, no te pongas a llorar— pidió, borrando su sonrisa y sintiéndose de repente en aprietos— de verdad, un hechizo explosivo en la cara me haría entender mejor las cosas.

—Solo vete— pidió sintiendo que perdía la batalla para mantener su compostura.

Retiró el hechizo y Katarina movió sus muñecas, comprobando su libertad.

Lejos de marcharse, tomó del brazo a la menor y la tiró en la cama, posicionándose arriba y apresando sus manos con las de ella.

Lux se sentía débil, no encontraba las fuerzas para luchar contra la noxiana, su visión se veía empañada y le ardían los ojos, sentía la presión en sus manos como si fuera el doble de insoportable de lo que en realidad era.

—Duele— contestó finalmente entre dientes.

Katarina la miraba seria, aun viendo como lloraba no se inmutaba en lo mas mínimo. Solo se quedó allí contemplando como las lagrimas rodaban por sus mejillas hasta perderse en la almohada.

Finalmente, la asesina se alejó un poco, sin dejar de apresarla, pero aflojando su agarre.

—Tengo un par de ideas.


Nota del autor:

El capitulo que viene es cortó (re que todos los capítulos lo eran) pero creo que les va a gustar, los que vienen son un tantin divertidos, y ya luego vemos eso de como le hacemos para emparejarlas.

¿Qué? ¿Acaso creían que ya lo resolví y tengo el final?

Niños, ni siquiera se para cuantos estoy cocinando fideos hasta que termino y me doy cuenta que puedo invitar a mi barrio entero, como para saber como termina una historia :,v