_Así que un libro_ constató Paula mientras jugueteaba con los dedos en su pecho, mientras escuchaba los ya tranquilos latidos de su corazón. Lo que había hecho Severus con sus ropas había sido asombroso, pero ella estaba acostumbrada a verle hacer cosas asombrosas. Él tuvo que explicarle que esa era una magia muy avanzada, que no sabía de nadie que pudiera practicarla sin varita y sin conjuro.

El mago acomodó las almohadas y se apoyó sobre ellas mientras Paula se recolocó en su pecho. Severus seguía acariciando sus cabellos y su espalda, bastante más relajada.

_ ¿Me dejarías verlo?_ preguntó.

Siempre tan curiosa, no le sorprendió que hubiera empezado a usar los ingredientes de sus pociones en las aberrantes imitaciones muggles de sus elixires que ella llamaba "medicinas".

_Te dejaría verlo aunque, no creo que pudieras leerlo.

_¿No soy lo bastante... malvada?_ preguntó con sorna.

_No sabría qué responder a eso,_ dijo él riendo con los ojos, ella le golpeó suavemente el brazo, protestando_ tiene un hechizo que impide que la persona que no comprenda lo que en él se explica, puede avanzar.

_Eso me parece muy útil. Aunque, te recuerdo que no soy tonta, de hecho, mi capacidad de entendimiento supera la media. ¿Por eso es por lo que no has podido leer lo que escribió tu madre al final?

_Exacto. Y por eso lo estoy leyendo desde el principio, aunque está resultando una lectura... interesante... me temo que no avanzo lo bastante rápido.

_¿Y había estado en tu casa siempre y nunca lo habías visto?

_ Y probablemente no lo hubiera descubierto si no hubiese sido porque otros lo buscaban_vaya, se le escapó. Ahora ella no pararía de preguntar.

Su voz sonaba seca, pero Demons detectó la preocupación.

_¿Otros quienes?_ preguntó alarmada

El silencio de Severus fue más revelador que sus palabras apretó la boca mientras seguía concentrándose en acariciarla y mantenerla calmada.

_ Los mortifagos, ¿verdad?_ dijo ella levantando la cabeza sobre tu pecho para mirarle a los ojos_ Severus, eso es muy peligroso. ¡Nada que pueda querer esta gente tiene que ser bueno!

Ya había supuesto que no lo comprendería, que él a veces se empeñaba en hacer cosas que no eran buenas.

_¿Tienes idea de para que lo querían?_ El mago volvió a responder con el silencio al interrogatorio de Paula_. ¡Maldita sea, Severus! ¡No vas a estar aquí!, ¡no vas a contarme nada!, ¿en que me has convertido?, ¿en un... desahogo?. Deja de intentar protegerme ¿o no te das cuenta de que es así como me haces más daño? ¡Creo que he demostrado ser digna de tu confianza!.

Severus la abrazó instante y le besó el pelo. Nada de eso.

_De eso nada no eres ningún desahogo, ni lo pienses, es sólo que...

_Ha sido Yaxley, ¿verdad? Él era el único que sabía que seguías vivo. ¿Qué te ha dicho? ¿qué te ha propuesto? Si no te han atacado es porque querían algo de ti y no solo este libro. Hubiera sido más fácil conseguirlo quitándote de enmedio, ¿qué quieren?.

Snape volvió a cerrar los ojos y a frotarse el entrecejo. Era demasiado lista para tratar de ocultarle nada.

_Te quieren a ti, es eso, ¿verdad?... Quieren que tú seas el nuevo Lord Voldemort, ¿a que sí? Están obsesionados con..., supongo que les habrás dicho que no... les has dicho que no ¿verdad Severus?

_Paula...

_Y en el fondo, querías decirles que sí, ¡estás completamente loco...!

Pero se lo decía acariciándole el pecho, pasando el dedo por sus cicatrices, dándoles cortos besos.

_Para ser el nuevo líder de un grupo de asesinos desalmados haría falta algo de lo carezco.

_Pues yo te veo muy capaz.

La ronca risa de Severus la hacía rebotar suavemente sobre su pecho.

_ Para dirigirles tendría que tener un objetivo, un plan para... dominar el mundo_ bromeó_ mis planes no son tan ambiciosos, me temo.

Demons le preguntó que cuáles eran sus planes mientras le mordía la barbilla y bajaba a su nuez.

_Mis planes implican hacer un nido_ "¿Un nido?, ¿no querrá decir un cubil, una ratonera, una madriguera?¿por qué no llamarlo hogar?". "Cállese listilla, estaba hablando yo"_ con una mujer que sea caprichosa, exigente y... un poco viciosa.

_Ya puestos,_respondió ella_ que sea también inteligente, atractiva y rica.

_Odio que seas rica, eso hace mayor mi incapacidad para sustentarte.

_No seas antiguo, Severus. No necesito un hombre que me sustente, necesito un compañero que comparta mis horas, que me soporte y que haga esta vida deseable... y si no te importa el dinero ¿por qué querías que me reconciliara con mi familia?

Severus tiraba dulcemente de los mechones de su pelo. Ojalá no se fuera, ojalá se quedara con ella... no podía pedírselo otra vez.

_Tú eres médico...

_Biomédica, me dedico al laboratorio, profesor Snape, no solía dárseme bien tratar con la gente.

_ Lo que sea... ¿qué sabes de las experiencias cercanas a la muerte? Viví una vida entera contigo, Demons. Te habías reconciliado con tu familia, teníamos dos hijos...

_¿Dos hijos?

_ Eras feliz, yo... yo era feliz. Quería que eso se cumpliera hasta en los más mínimos detalles.

Escondida en su pecho, Paula parpadeó ahuyentando las lágrimas. Y por eso él había sido capaz de renunciar a su naturaleza y convertirse en el señor Crow.

_¡Dos hijos!

_Chico y chica.

_Dios bendito.

Demons se tumbó bocarriba y se estiró como un gato. Snape aprovechó para volverse hacia ella y besarla mientras envolvía uno de sus senos con su mano.

_¿Y piensas encargarlos ahora?

Snape rió.

_No, después. Después de terminar de leer ese libro y asegurarme de que ningún mortífago tenga la tentación de venir a tocarme las narices.

_¿Tocarte las narices? Eso ha sonado tan... muggle. ¿Por qué no acudes al otro bando? Minerva, Potter..., seguro que ellos querrán ayudarte después de lo que hiciste por él.

_No estoy seguro de que quiera regresar al mundo mágico como un héroe, no creo que pudiera soportar estrecharle la mano a Potter o las palmaditas en la espalda de los demás. No quiero que siga habiendo recelosos que me sigan tratando de traidor por el resto de mi vida. Ni quiero que tú tengas que soportar sus miradas..

_ Sí, me los imagino, la muggle loca que ama a Severus Snape. Eso no me importaría absolutamente nada, lo sabes, mientras tú sigas queriendo ser mi lobo feroz... en este lado o en el otro... pero conmigo.

Snape alzó una ceja.

_¿Ahora soy el lobo feroz?¿Ya no soy el príncipe cuervo?. Señorita Demons, es una veleidosa.

_El sofá es muy cómodo, he leído mucho en él_ invitó.

_No lo dudo.

Severus volvió a besarla lentamente. Quédate, mierda Severus, quédate. Trató de no suplicarle de nuevo.

_ No puedo quedarme aquí, en mi casa trabajaré mucho mejor y mantendré lejos de ti a los mortífagos. Déjame al menos hacer eso, ya que no necesitas que te sustente.

¿No necesito? Vaya que si le necesito, señor Snape.

_Pero necesito que me sustentes, tú eres mi sustento.

Eso estaba bien, estaba bien saber que ella le necesitaba, estaba bien saber que no era el único dependiente de esa relación.

_Volveré, querida señorita Demons, siempre que siga dejando la ventana abierta para mí. Volveré a buscarla una y otra vez.

Paula sonrió contra su boca y le besó sin descanso hasta que él gruñó y se lanzó de nuevo sobre ella.