Snape se sentía... Resopló.

... No podría explicar como me siento. Todo el terror y el peso de los actos que comprimían mi pecho parecen deshacerse como por encanto. Es ella, no hay otra explicación. Ella siempre ha hecho que me sienta mejor. Sus labios me roban las palabras de la boca. Me apretaré a su cuerpo, pasando una mano bajo su espalda, empujando con mi cabeza hasta lograr que ella eche la suya hacia atrás. Me encanta cuando ella rinde su cuello y puedo alcanzarlo y besarlo a placer mientras se le pone la carne de gallina...

_¡Eh, eh, eh! ¡Quieto ahí, vaquero! Esta peli ya la he visto..

¿Por qué me empuja contra el pecho, apartándome? ¡Qué irritante...!

_¿Qué pasa ahora, Demons?

_ Oh, Demons a secas... ni señorita ni nada...

Finge estar dolida. Reprime ese gruñido, idiota, no la pongas de mal humor.

_Paula.

He probado, llamarla por su nombre suele funcionar pero, Paula sigue en sus trece, manteniendo la palma abierta sobre mi pecho, impidiendo que avance. Aclara tu garganta, Severus, recurre a lo único que sabes que no puede resistirse nunca, un tono más grave de tu voz.

_Paula, ¿qué te ocurre? has tirado de mi pelo para besarme y ahora...

_Cierto, he empezado yo, culpa mía.

Tus ojos brillan, sabía que no te sería indiferente pero,... evidentemente, ahora vendrá un "pero".

_Pero, Severus_ voilá, un "pero" ¿qué había dicho? Espero que no sea un "pero" muy complicado_ estamos caminando en círculos.

¡Qué le gusta emplear metáforas a esta mujer! Conversar con usted es como resolver un crucigrama, señorita Demons.

_ Sí, ultimamente no hago otra cosa que apoderarme de tu delicado cuerpo y luego dejarte atrás. Comprendo que no quieras...

¡Oh, sus ojos!, sí quiere, siempre quiere... siempre "me" quiere. Pero... su "pero" sigue en el aire.

_ Creo que convinimos en que la adrenalina tenía un componente importante en nuestros "encuentros". Creo que tras un "subidón" por el motivo que sea, bueno o malo, vienes a mí; me... amas, eso hace que se eleven tus niveles de felicidad, cosa a lo que no estás acostumbrado, con lo que no tienes otro remedio que marcharte corriendo a buscar alguna preocupación, haciendo alguna tontería que los devuelva a sus parámetros normales... Así que, si fo..._ Querida, ese lenguaje tan vulgar se ha ganado una mirada severa _ si "hacemos el amor" aquí y ahora, me dejarás luego en casa con la cara apesadumbrada pero diciéndome que es peligroso y que es mejor que me mantenga al margen, sin "meter las narices".

Y ella no podía quedarse al margen sin meter las narices, cierto. ¿por qué tienes que leerme la mente con tanta condenada exactitud? Será por aquel poder que tenías del señor tenebroso que me conoces tanto. A veces, casi siempre, se me olvida que has compartido mis más profundos pensamientos con demasiada frecuencia.

_ Es importante que sepa, señorita Demons, que nunca me he alejado con intención manifiesta de hacerle daño y que si he vuelto ha sido porque las cadenas con las que me até a la cama para no ir en su busca, no eran lo bastante fuertes.

No has podido evitarlo, ¿verdad? Has tenido que hablar torciendo la sonrisa y en tono despectivo. Ahí tienes, idiota, tu dosis de autosarcasmo.

_Visto que comprende que no puede estar apartado de mí, es absurdo que lo intente, señor Snape. Si quiere me puedo mudar aquí.

¿Y tenerte en esta casa todo el día? No me agrada, este es mi territorio, mío. No pinta nada que se quede aquí, podría darle por... cambiar las cosas. Las mujeres son así, pretenden dejar su sello en todo lo que tocan. Ya tengo bastante con tener su marca en mi propia piel..., bajo mi propia piel.

_No es necesario. Sería inconveniente, los mortífagos saben dónde vivo, prefiero que no te encuentren aquí.

Ahora ella usará esa expresión de "sé defenderme solita". Me gusta tanto que te creas taaan fuerte, que empujaría tu mano con mi pecho mirándote como sé que te excita, para verte perdida entre tu seriedad y el deseo. En fin,...

_ Lo que no quieres es que te invada los armarios con mis cosas.

Pero qué sagaz, señorita Demons.

_Lo que no quiero es que te obsesiones con ese libro_ y no te servirá hacerme pucheros, pequeña manipuladora_ ni con su caja. Lo que me recuerda algo que iba a contarte después de que me besaras. Sí Paula, eres predecible, sabía que ibas a besarme. Un puñado de mortífagos, como sabes, andan persiguiéndome para hacerme rey del baile.

Ahora que tengo toda su atención, voy a aprovechar para tumbarme en el sofá junto a ti, colocarte por delante de mi pecho - abrazar tu calor es reconfortante- y frotarme discretamente contra tu muslo, tratatando de provocarte sutilmente, que no tengas tu mente al cien por cien en la conversación me facilita las cosas.

_ Me han hablado de un "oráculo", creo que se trata de alguien con un extraño don de profecía o, según opino yo un buen acceso a la información, que solicita mi presencia para darme un poder que parece que me está esperando en... Albania, lugar que frecuentemente visitaba Voldemort. Al menos, esas son las explicaciones de Yaxley.

Vamos, chica lista, dime lo que voy a hacer.

_No, ¡Severus!, dime que no has pensado en dejarte guiar por ese bestia a lo que es seguro una trampa_ Eso, chasquea la lengua, preciosa, tu pensamiento lógico va a inclinar la balanza a mi favor_, si quisiera hacerte daño, no tendría que llevarte tan lejos. Entiendo la intriga que tiene que causarte esa insistencia y conociendo tu ego, lo más lógico es que quieras averiguar qué quiere ese oráculo de ti. Por cierto, ¿es hombre o mujer?

Siempre me haces reir y más sabiendo lo que te gusta sentirlo contra tu piel...venga pequeña, sigue.

_ Si ese "oráculo" o lo que sea te busca, puede que no sea para entregarte un poder, sino para recuperarlo.

Bingo.

_ Este libro parece ser la clave de todo. Pero no puedes irte sin más, tienes que leerlo entero antes de hacer nada. ¡Mierda, Severus! ¿Por qué te metes en algo tan peligroso otra vez? Si lo llego a saber, seguiríamos de vacaciones.

Me encanta que disimules bromeando cuando te preocupas. Usaré mi tono más serio para que notes lo importante que es.

_Puedo tardar años en leer y comprender todo eso, Paula. Lo que sea para lo que me quieren, es urgente. No temas, pero prefiero ir voluntariamente a que me coaccionen de alguna manera.

Esa manera serías tú. No te preocupes, yo me preocupo por los dos, yo sufriré por los dos, yo me asustaré y me desesperaré y me retorceré las manos y me pondré en lo peor. Estoy más acostumbrado a sufrir. Tú no, no lo hagas, deja que sea ese mi trabajo. Daría un brazo, si con ello consiguiera que no te preocuparas.

_¿Ves? Ya estás diciendo que te marchas... ¡Pues no pienso echarte de menos! Si te vas otra vez no creas que voy a estar esperándote junto a la ventana. Es absurdo que me esté pasando esto otra vez, si justo acabo de advertírtelo.

No, Demons, no. Sufriría todo menos eso. Déjame que te estreche entre mis brazos, - respira normalmente, idiota, que no se dé cuenta -. No me digas que no vas a esperarme. El día que cierres esa bendita ventana, yo, yo... Si supieras cuánto te necesito, niña, no amenazarías con algo tan cruel.

_ Siempre puedes pedirle a aquel policía tan solícito que te haga compañía.

Eso, estúpido, arréglalo, no es sólo que seas maleducado e insensible con sus sentimientos es que además, le estás recordando lo deseable que es, ¿por qué no le hablas también de su amigo Harry?

_ No tiene gracia, Severus. Puestos a solicitar compañía, conozco a un profesor de baile latino que...

Tu Dios te dotó de un aguante increible, Paula. Siempre se me olvida que me enfrento contra una aguerrida contrincante. ¿Conque profesor de baile latino, eh? Habrá que quitártelo de la cabeza.

_ ¿Es una venganza por que no quisiera bailar contigo salsa en el caribe? No es justo Paula_ te hablo al oído y te estremeces, verás cuando te susurre o muerda bajo tu oreja_ Además, ni siquiera me has dejado... "despedirme" todavía.

Cada vez me cuesta más encontrar eufemismos, voy a terminar hablando como tú, preciosa. La palabra que no te dejo usar, despierta demasiado a esa bestia que gruñe en mi pecho. Es... grotescamente animal. Lo dices o casi lo dices y te imagino jadeante y empapada en sudor, inconsciente de ti misma mientras te deshaces en gemidos... por eso no debes usarla en una conversación civilizada, si no quieres que te arranque la ropa al momento. Sólo de pensarlo ya.. por Merlín, Paula, no te hagas la fría..., sé que me notas..., haz algo..., demuestra que también me deseas.

_ Ya veo lo que le "emocionan" las despedidas, señor Snape.

¡Oh, sí, preciosa, gracias por darte cuenta! Estúpida canción..., así que me lanzaste un hechizo porque soy tuyo, creo fervientemente que es verdad. Mierda, no puedo excitarme si tu no te excitas, y no puedo gozar, si tu no gozas. Has puesto un interruptor en mi maldita cabeza y no encuentro placer hasta que tú no lo encuentras.

_ No sé de qué me hablas.

_Hablo de como se te está poniendo... el pulso. Casi lo siento desde aquí.

¿Casi? Si voy a reventar, sobre todo desde que has dicho que lo has advertido. Pues no voy a acercarme, si lo quieres vas a venir a buscarlo, retorciéndote. Y si tardas mucho..., si tardas, tendré que retorcerme yo.

_ En fin... Paula, perdóname. He sido torpe y egoísta al dejarte atrás de esa manera _No te pongas moñas, Severus, ¿crees que es buen momento estando... como estás... de sincerarte con ella?. Volverá a preocuparse. Cállate_ No lo haré más. Te lo...

_ No mientas, te vas a ir otra vez en busca del oráculo ese o lo que sea. Te irás y yo... yo te esperaré, ¡maldita sea!, para abrazar lo que quede de ti cuando regreses, si la enorme estupidez de querer hacerte siempre el martir te deja regresar_ me encanta cuando te muestras dura y cruel.

_Haré una cosa, te dejaré el libro para que tengas algo interesante con que entretenerte, así no te dará por aprender a bailar salsa.

No puedo evitar que brote mi risa de nuevo porque aunque te escondas veo que sonríes, ladina, cualquiera que no te conociera diría que el libro te importa ya tanto o más que yo. Sé que sabes que es una trampa, que lo que pretendo demostrar con eso es lo que confío en ti y, en que no quiero que estés aparte de lo que me ocurra, sólo que no tengas que estar en primera línea, con hechizos volando cerca de tu preciosa cabecita. Sabes que sé lo que te atrae el libro, pero si aceptas... tendrás que conformarte y dejar que me vaya. Menuda elección ¿eh, Paula? El libro o yo.

_¿Tenemos un trato entonces?, ¿yo seré el agente de campo y usted se encargará de la documentación y la logística?

Trato de que mi voz suene lo más profunda posible, lo más sugerente posible. Trato de pronunciar las palabras contra su piel y trato de que me sienta por completo pegado a su espalda sin que se note demasiado que soy yo el que se acerca. Las negociaciones con ella, son siempre difíciles y emocionantes y suele irme bien cuando la distraigo. No contesta, buena señal. Pego mi nariz a su pelo, la paseo por su nuca. Desde nuestro primer... encuentro... mi apéndice nasal no me parece tan grotesco, no desde que me pidió "sentir su portentosa nariz" entre sus piernas... mierda, ahora recuerdo su olor, su sabor. Paula, Paula... tal vez no debería haberme tumbado contigo. La próxima vez que tenga que hablar cosas serias me sentaré enfrente, señorita Demons, o la llamaré por teléfono, mejor.

_ Severus, no puedo pensar mientras me besas así, creo que lo haces para que te diga que sí rápidamente, sin pensar en...

_ ¡Oh, no, de eso nada, señorita Demons!. No voy a dejar que luego me eche la culpa diciendo que no pudo decidir libremente porque mi... impetuosidad... le impedía razonar. Ahora mismo me levanto y...

Por fin, giras tu cabeza y me miras, divertidamente enojada, me echas esa mirada tuya de "oh, Snape, cómo te odio" y yo me limito a alzar una ceja y mirarte indiferente. Trato de contener el gorila que brama en mi pecho y que te raptaría hasta el punto más alto del Empire State Building. La bestia se golpea los pectorales y enseña los colmillos. A veces creo que lo ves... y que te encanta.

Me pierdo en tu mirada castaña. Hay un interrogante en ella, me pregunto qué te preguntas siempre que me miras. Te lames los labios con descaro. No puedo evitar pegarme más a ti y que sientas lo que tu cuerpo me tortura y me provoca. Suspiras al notarme tan.. preparado.

_Tienes razón, tu impetuosidad me impide pensar. Pero sé que te vas a ir de todas formas, así que acepto el trato_ Me siento triunfador: no porque aceptes, sino porque desde tu postura te vuelves hacia mí y me tomas los brazos y te envuelves con ellos. Te aprietas contra mí, suspiras, cierras los ojos... Ahora te podría pedir cualquier cosa y lo harías. _ Pero intenta por todos los medios volver a mí cada vez que puedas. No te pongas en peligro inútilmente, ahora tienes más medios para defenderte. No vayas a martirizarte pensando si en magia oscura o no, úsala para mantenerte con vida, a salvo, y volver conmigo.

_Sí..., mamá.

Y ahora voy a asegurarme de que me eches de menos.