Samuel, apoyado en la puerta del baño, miraba su esposa, en su tercer mes de embarazo, mientras ella se lavaba la boca. Su pobre mujer había tenido un ataque de nauseas bastante severo que la había obligado a vomitar. Algo normal en su estado.
Ella se lavó el rostro, se secó lentamente y se miró en el espejo. Suspiró, no del todo recuperada, aferrada al lavabo, viendo su espantosa cara, sus ojeras, su aspecto demacrado, su cabello pesimamente atado para evitar que se metiera en el inodoro.
- Mierda- Ella sintió algo subirle por el estómago, aunque solo fue un eructo del calibre de un señor- Dios.
- Al menos fue solo aire- Sonrió él.
- De todos modos… no creo que tenga nada más que vomitar… Creo que expulse… mi primer cumpleaños…- Eructó nuevamente- Ajjj…
- Nate me contó que Elena estuvo igual… Si sirve de algo, princesa.
- Supongo…- Ella se miró de nuevo en el espejo- Dios… Me veo, como me siento… horrible…
- Yo envidio a tu marido- Bromeó.
- En serio, Sam…- Lo miró- Mírame… Parezco como recién salida de una resaca… Y eso que jamás tuve una… Estoy espantosa…
- Estas embarazada.
- Y espantosa- Caminó hasta la cama.
Él la vio sentarse lentamente, desaliñada, suspirar mientras acariciaba su vientre. Si, ella era un desastre, pero demonios que la amaba.
Aun mirándola desde el baño, empezó a tararear una canción, haciendo que la mirara.
- Sí… Yo vivo para pequeños momentos como ese- Cantó.
- ¿Qué?- Lo miró.
- Y sé que no es perfecta… pero se esfuerza mucho para mí…- Continuó- Y doy gracias a Dios que no lo es… Por lo aburrido que eso sería…
- Sam- Sonrió.
- Sí yo vivo… Para pequeños momentos… Cuando se roba mi corazón otra vez y no se da cuenta…- Sonrió, sentándose a su lado- ¿Quieres que te la cante entera?
- Ya sé cuál es, Samy.
- No importa- La abrazó suavemente.
Suavemente volvió a empezar, cantando la canción entera, cuya letra se aplicaba bastante a ella, mientras le acariciaba el vientre.
Para cuando terminó, ella solamente se acurrucó en sus brazos y empezó a llorar.
- Esas hormonas…- Drake acarició su cabello.
- No…- Gimió- Tu…
- ¿Yo?- Fingió asombro- ¿Tan mala vida tienes conmigo?
- Para… Tonto…
Él rio, acunándola, tratando de sacarla de su remolino hormonal.
La mujer estaba revisando catálogos de bebe por internet, tratando de buscar alguna que otra cosa útil, sentada junto a la mesa de la cocina y con un paquete monumental de papas fritas de jamón, abierto.
Su esposo la miró, acercándose, con el teléfono en la mano.
- Edy…- Acercó la silla y se sentó suavemente al lado- Tengo noticias.
- ¿De qué?- Lo miró por encima de sus lentes, mientras comía una patata.
- Oh Dios esos lentes- Tembló levemente, deleitándose.
- Ya, ya- Se los sacó- ¿Mejor?
- Si, lo siento- Regresó de su mente- Sabes que esos me ponen muy excitado…
- Lo sé- Comió otra patata y chupo sus dedos- ¿Qué noticias?
- Deja de ser tan sensual, mami- Murmuró- Ya le dijeron a Nate y Elena el sexo del bebe.
- ¿¡En serio!? ¿¡Que es!?
- Niña.
- Awwwwww- Sonrió ella, comiendo un puñado de patatas- Cosita…
- Y ya le pusieron nombre.
- ¿Ya? ¿Cuál?
- Cassie.
- Awwwwwwwwwww- Sonrió, comiendo más patatas- Como tu madre… Awwwww…
- Relaja tu gula- Le apartó el paquete- ¿Sabes que tenemos que pensar en nombres para el nuestro?
- Si… ¿Tu? ¿Tienes pensado alguno?
- Claro…
- ¿Alguno que no sea pirata?- Lo interrumpió- Ya me dijiste todos los nombres piratas que existen.
- Bueno… Aparentemente no tengo pensado ninguno… - Comió una patata.
- Sam- Lo golpeó suavemente- Solo te dejaría ponerle nombre de pirata si el nombre es bueno. No voy a criar a ningún Barba Negra.
- ¡Ese no es un nombre pirata!- Se sintió ofendido desde su rincón mas nerd- ¡Blasfemia!
- Aunque… hay uno que si me gusta, pero te volverás increíblemente insoportable…
- ¿Cuál?- Sonrió, acercándole una patata a su boca y viéndola comer- Tu comes lo que sea que te acerque, eres muy fácil de envenenar.
- Mjm- Le chupó uno de sus dedos.
- Dios…- La miró- Dime el nombre antes de que me termines excitando.
- Pero solo si es varón… Henry.
- ¿¡En serio!?- Se sorprendió- ¿¡Como Avery!?
- Relájate… Me gusta ese nombre, sea de pirata o no.
- Gracias mi dulce lluvia de otoño… Y yo tengo el nombre, si es niña- Él se acercó mucho- Pero vas a llorar.
- Lloro a cara rato, Samy… No es nada nuevo.
- Bueno… Si es mujer… Me gustaría que se llamara Kalisha.
- ¿Qué…?- Lo miró, absorta.
- Si, como tu madre. Sé que la querías mucho, y que no pudiste disfrutarla. Entonces, si es niña, podrás disfrutar de una Kalisha por el resto de tu vida.
- Samy- Edna comenzó a llorar.
- Y aquí esta hormoedna, la hermana de tomatedna- La abrazó, besando su cabeza- Pequeña tonta…
- Gracias cariño…
Él sonrio, tendrían una Kalisha Drake o un Henry Drake. Genial en ambos casos.
La canción que Sam canta es Little Moments, por Brad Paisley
Bueno, nunca voy a olvidar la primera vez que escuché,
A esa bonita boca decir una mala palabra,
y yo ni siquiera puedo recordar ahora, ha que le dio de reversa y le pegó a mi camioneta,
pero se tapó la boca y su cara se puso roja y ella se veía tan tierna,
que ni siquiera podía hacerme el enojado.
Sí yo vivo para pequeños momentos como ese.
Bueno, eso es como el año pasado en mi cumpleaños,
Perdió la noción del tiempo y quemó el pastel,
y cada detector de humo en la casa estaba sonando
Y ella estaba a punto de llorar hasta que me la tomé en mis brazos
e intente que no me viera reír.
Sí yo vivo para pequeños momentos como ese.
Y sé que no es perfecta pero se esfuerza por serlo para mí
y doy gracias a Dios que no lo es, por lo aburrido que eso sería
son las pequeñas imperfecciones, es el cambio repentino de planes
Cuando ella lee mal las direcciones y estamos perdidos pero de la mano.
Sí yo vivo para pequeños momentos como ese.
Cuando ella se recuesta en mi hombro en el sofá, en la oscuridad
Y al tiempo que se queda dormida al igual que mi brazo derecho
Y quiero moverlo porque está dormido, y siento hormiguitas
Pero parece tanto como un ángel que yo no quiero despertarla
Sí yo vivo para pequeños momentos cuando se roba mi corazón otra vez y no se da cuenta.
Sí yo vivo para pequeños momentos como ese.
