Edna había entrado en labor de parto bastante rápido para lo que era usual. En vez de demorarse horas, como la mayoría, en media hora ella ya estaba rodeada de enfermeras, con Samuel en la cabecera, y su obstetra impartiendo órdenes.
- ¡Mierda!- Lloró ella, con una contracción.
- Respira princesa- Drake sujetaba sus manos.
- Paciencia Edna- Dijo Hemily, auscultando en su entrepierna- Ya falta menos. Ve preparándote para comenzar a pujar ¿Si?
- Dios… Dios…- Shaareim se asustó, sudada- Samy… Tengo miedo…
- Tranquila- Besó su cabeza- Lo harás bien, cariño.
- Yo… Yo… ¡No!- Gritó con una contracción.
- Aquí me tienes- Le dijo Samuel.
- Edna, respira como te enseñé- Dijo Hemily- Con la próxima contracción, puja.
Pronto se vio obligada a pujar con fuerza, con una poderosa contracción, obligándola a llorar y agarrarse de las fuertes manos de su esposo.
- ¡Bien!- Dijo su doctora- ¡Muy bien! Respira, linda… Y puja de nuevo.
- Vas bien, cariño…- Le habló Samuel.
La escena se repitió, aun con más dolor.
- ¡La cabeza está afuera!- Dijo Hemily- ¡Una última vez Edna! ¡Con fuerza!
Y esa vez fue peor, más largo. Ella sentía que su alma se desquebrajaba tanto como su cuerpo.
- ¡Eso es!- Samuel sentía el agarre de la mujer, doliéndole las manos- ¡Vamos! ¡Con fuerza princesa, vamos!
La vio derramar lágrimas de dolor, sudar, gritar, hasta que un chillido pequeño apareció, trayendo un leve alivio. Kalisha llegaba gritando fuerte.
- ¡Muy bien Enda!- Sonrió la obstetra.
- Lo hiciste Edy…- Besó su frente empapada- Lo hiciste…
Tras unos momentos, una enfermera apareció con un bulto enrojecido, aun llorando y medio sucio, envuelto en mantas.
- Miren quien está aquí- Dijo la mujer, acercando a Kalisha- Hola…
Samuel miró a la bebe, con los ojos húmedos. Su bebe. Su pequeña.
- Al fin…- Sonrió él, acariciando apenas su pequeña mejilla- Hola Kaly… Pequeña…
Se quedó sonriendo, emocionado, mientras acercaban su hija a Edna.
Pero algo no andaba bien. Edna apartó el rostro, llorando. Además del cansancio, en ella, él veía tristeza.
- ¿Edy?- Samuel se preocupó.
- Está bien papá- Le dijo la enfermera- Mamá está cansada, déjala reponerse un poco ¿Si? Puedes salir ahora, limpiaremos a la bebe y la podrás verla de nuevo. Anda…
Drake salió, mirando a su esposa, que lloraba en silencio, cansada, en un remolino de enfermeras.
En el pasillo, su hermano y su cuñada se acercaron velozmente.
- ¡Hey!- Nathan lo abrazó- ¡Que poco tardaron!
- ¿Cómo es Kaly?- Sonrió Elena, con Cassie en brazos- ¿Esta bien?
- Si… Si…- Sonrió Samuel, apenas.
- ¿Sam?- Su hermano sospechó- ¿Qué pasa?
- Es Edy…- Sus ojos se humedecieron- No quiso a nuestra pequeña… Ni la miró… Dios…
- Samuel- Fisher se acercó- Cálmate. Puede que tenga una depresión post parto…
- ¿Qué?
- Mira- Elena se sentó en un banco, acomodando a su bebe- Tuve una tía, que le pasó eso… Suele ocurrir cuando nace, pero se le irá en un par de semanas, no te preocupes.
- Pero… ¿Por qué?- Se sentó al lado- Si ella hasta ayer estaba feliz…
- Tú no tienes idea el desastre químico que produce el parto en el cerebro de la madre… Tan solo necesita tiempo.
- Deberías pedirle consejo a su Stefson- Dijo Nate- Que te de detalles.
Rato después, su obstetra salía de la sala, con la pequeña bebe ya más limpia, envuelta, sin llorar.
- Papá Drake- Sonrió ella- Mira quien está aquí.
- Kaly…- Él extendió sus brazos y la tomó, con todo el cuidado del mundo- Hola linda… Hola… Soy yo, papi…
- Que preciosa…- Susurró Elena, acercándose también.
- Hola sobrina- Sonrió Nathan- Yo soy el tío Nate…
- Pesó 3.5 kilos- Dijo Stefson- Grande y sana…
- Gracias doctora- Sonrió Samuel, acunando a su hija.
- Es un placer. Por cierto, no pareces primerizo, lo haces bien.
- Stefson…- Samuel se tornó serio- ¿Qué le pasó a Edy? ¿Está bien? ¿Quiso verla?
- No…- Murmuró la mujer.
- ¿Qué?- Se asustó- ¿Qué tiene?
- Desde ya, con el diagnóstico previo… Depresión post parto.
- ¿Es algo que yo hice?
- Debes calmarte y escucharme, y empezar entendiendo de que ella no odia a su bebe. Edna tiene un enorme desajuste químico en su cerebro, es muy común, y es también muy común en casos donde hay eventos traumáticos en la niñez de la madre. Y ella tiene mucho de eso. No necesita medicamentos, ni internación, ni nada de eso, solo dale tiempo, se "activará" por si sola en unas semanas, un mes a lo máximo. Eso sí, cuando traigas a la bebe en un mes, para su chequeo, si Edna no se ha recuperado, yo me encargaré de decirte que hacer.
- ¿Qué hago mientras? ¿Cómo la voy a alimentar?
- Edna no se va a oponer para darle leche. Cuando Kalisha tenga hambre, se la acercas, o incluso tú mismo sacas su pecho, no importa. La bebe tomará automáticamente.
- ¿Pero si Edy no quiere darle pecho?
- Esta depresiva, no psicópata. Y es una madre recién formada, su instinto la va a obligar a alimentar a la bebe, además de que jamás le haría daño. Lo peor que puede pasar, es que Edna llore cada vez que le de leche.
- Dios- Se frotó la frente.
- Vas a tener que aguantar, Samuel… Ella va a llorar mucho. Va a llorar cuando oiga llorar a su hija, cuando la vea, cuando no la vea, cuando la alimente… Tu solo deja que se desahogue, que se calme. Pero sobre todo, deja que te vea. Más allá de todos los químicos que están nublando su mente, detrás, esta ella, la Edna de siempre, que se nutrirá si ve a su esposo cuidando a su hija. Un día llegará a su pico máximo, debes estar atento, porque es el único momento que puede ser peligroso.
- ¿Peligroso?- Se asustó.
- En casos como ella, ese es el momento en el que quizás, piense en suicidio.
- Oh no… No…
- No la dejes sola todo el día, y nada pasará, tranquilo- Palmeó su brazo- Y después de eso, irá mejorando, poco a poco. Un día, estará como siempre, un poco triste y seguramente con sentimientos de culpabilidad, pero la de siempre. De todos modos, tranquilo, voy a ayudarte siempre. Ahora tienes que entrar, dejar a la pequeña, y despedirte de ambas, que tenemos que hacerle el chequeo médico, a ella y a su madre. Mañana temprano, si todo va bien, te las llevas a casa ¿Si?
- De acuerdo…
Samuel acercó su hija una última vez al resto de su familia para que pudiesen despedirse. Luego entró con ella, la dejó suavemente en una cuna, besándola varias veces, con ternura.
- No me extrañes, pequeña ¿Si? Mañana volveré… Te amo mi niña…
Luego se acercó a la madre, recostada, aun cansada, pero con semblante decaído.
- Edy… Princesa- Besó su cabeza, para despertarla.
- ¿Mmmmm?- Abrió los ojos, mirándolo.
- Van a hacerte un chequeo, me mandan para casa- Acarició su mejilla- Mañana temprano voy a volver para llevarte a casa ¿Si?
- Está bien…- Murmuró.
- Kalisha es preciosa… Gracias cariño…- Besó su cabeza, nuevamente- Te amo mucho mi princesa.
Pero Edna no le respondió. Solo cerró los ojos. Una parte del alma de Samuel se rompió por eso. Miró a la obstetra, que le afirmó suavemente, tratando de darle calma.
Y volvió a su casa, con los demás, bastante triste a pesar de tan maravilloso día.
