Les traigo con el permiso de Corrupted Heart esta obra maestra! Disfrute muchísimo leyéndola y traduciéndola, espero que les guste tanto como a mí!
Destino
Una producción de Corrupted Heart
Renesmee Cullen/ Alec Vulturi.
Nombre: Destino.
Fandom: Twilight.
Ship: Alec/ Renesmee.
Rated: M
Summary: Renesmee Cullen vivió por quince años sin ningún "accidente". Aunque, cuando alcanza la madurez, los Vulturi envían a su peligrosa arma para mantener un ojo en ella y enviar un reporte del progreso de la hibrida. ¿Pero robar el corazón de Renesmee parte de la misión en primer lugar, y es posible para un miembro de los Vulturi corresponder ese amor? R&R.
Twilight no me pertenece. Y si me perteneciera, Jacob no iba a apestar tanto.
La historia no me pertenece, pertenece a Corrupted Heart. Yo solo me dedico a la traducción.
-xXx-
En todas las historias de amor, el chico siempre consigue a la chica. Corren hacia el atardecer y viven felices por siempre. Deambulan por la vida y se maravillan de los hermosos momentos. Envejecen, viven lado a lado, ven a sus creaciones crecer y luego mueren. Bueno, uno muere primero –obviamente- y el otro se encuentra tan… Lastimado y perdido sin la otra persona; que muere lentamente también. Así es como la vida va. A menos que… Seas como nosotros. Inmortal. Tu vida nunca termina y puedes pasar el resto de la eternidad con la persona que amas tanto. Bueno, eso si eres cualquiera menos yo. Mi nombre es Renesmee Cullen – Lo sé, un trabalenguas. Creo que mi madre estaba bajo el efecto de crack o algo- Soy un fenómeno de la naturaleza. Mitad vampiro y mitad humana, y esta es mi historia.
-xXx-
Capitulo Uno: El visitante indeseado.
"Renesmee, vas a llegar tarde a la escuela."
Mi madre gritaba a todo pulmón. Obviamente no recordaba el ritual de un adolescente. Nunca estábamos `tarde´ solo llegábamos de una manera novedosa. Además, ¿No recordaba lo que era ser una adolescente? ¿O su cerebro estaba demasiado programado en modo mamá que le era imposible identificarse conmigo ahora? Evidentemente sí. Mi ritual era probablemente igual al de cualquier adolescente. Ignorar la primera llamada para despertar de tu madre, levantarte en la segunda o tercera – dependiendo de lo tarde que dormiste la noche anterior- tomarte una ducha, vestirte, comer y luego ir a la escuela. En el camino te quejas de todos los chicos que conoces. Como eran cretinos por ni siquiera notar como peinaste tú cabello o tú el nuevo conjunto que compraste, solo para impresionarlos. Hombres, típicos, ¿No lo son? Tratarnos como basura y no darse cuenta de cuán importante éramos para ellos hasta que nos pierden. Mi madre obviamente no tuvo este problema con mi padre. Considerando "Me enamore en el momento que fije mis ojos en ella". Si solo todos lo tuviéramos tan fácil.
Mi padre no estaba; había ido a ayudar a Carlisle con turnos en el hospital y esas estupideces. Mi madre estaba fastidiándome (o en su idioma; tratando de tener una `charla de chicas´) mientras me apuraba en comer el cereal del tazón. Debes amar los crunchy nut*. Me encontraría con amigos en la escuela. Con suerte tendrían algo interesante que decir que no sea `ten cuidado con el sol´. Miren, yo no tenía el mismo problema que mi madre, mi padre o el resto de mi familia tenía. Ellos resplandecían. Ya lo sé, ¿Gracioso, verdad? Yo… en cierto modo brillaba. No de la manera que una mujer brilla cuando está embarazada o recién se aplica un bronceado falso. No tenía tanta suerte. No me malinterpreten, no me veía como un fenómeno que recién salía de un experimento nuclear o algo parecido. Era solo un brillo débil en la piel. Notable si realmente estas mirando como un raro acosador. Pero igual, en el sol; me aseguraba de tener siempre mi abrigo, escondiendo todo rastro posible de piel brillando. Mi cara, la escondía con mi capucha, evitaba todas las ventanas y mantenía la cabeza gacha. Seamos justos, me gustaba la lluvia mucho más. No tener que hacer el esfuerzo de ponerme cientos de prendas solo para pasar el resto del día sudando.
Eventualmente, fui capaz de salir hacia la escuela. Dejando a mi madre y todos mis problemas de la casa detrás. La escuela era como mi paraíso. Si, era una adolescente; que odiaba la escuela. Pero en tiempos como este, estar con amigos era probablemente lo mejor de todo. Después de todo, debía disfrutar todos y cada momento que tenía con ellos. Me mudaría en unos meses y ninguno de ellos volvería a saber nada de mí. La historia de mi vida.
Mi abrigo a cuadros se aferraba a mi cuerpo, con mis largos – sí, me clasificaba a mí misma como alta, aunque en realidad no lo era- vaqueros negros ajustados escondiendo lo que deberían ser mis piernas brillando. Con mi cartera en el hombro; me apresure con velocidad inmortal hacia el final del bosque. La cabaña no estaba tan lejos de la calle principal que debía seguir para llegar a la escuela. El camino siguió curvándose mientras caminaba en él; el ruido de una risa enseguida llego a mis oídos. Subiendo los escalones que guiaban a un gran edificio de perdición, encontré la calma.
"No puedo creer que el baile es en menos de… un mes y todavía no tenemos citas."
Ah, sí. El baile de graduación. El sueño de todas las chicas, ¿Verdad? El día que puedes bailar la noche entera, vestir un vestido bonito, ser la envidia de todas las chicas y bailar con tu enamorado. Bueno eso es si tienes un enamorado. Mi grupo de amigas y yo, no. Mi problema no era el mismo que el de ellas. Su problema probablemente eran nervios de hablar con un chico, no saber que decir o hasta que pensar para ese propósito. Sí, yo también me ponía nerviosa; pero ellos eran simplemente chicos. Mi problema era mi familia. ¿Cómo podría llevar a un chico a una casa llena de vampiros, dispuestos a arrancar su cabeza si me lastimara-principalmente mí padre, Tío Emmett y Tío Jasper- y explicar porque todos miran su garganta? Esa conversación sería hilarante. Restándole importancia, me uní a mis amigas.
"Oigan chicas" Susurré.
"Hola Nessie;" Ivy- la que hablaba acerca del baile- dijo.
"¿De qué hablan?" Pregunté, recostándome en el auto donde estaban.
"El baile es en menos de un mes y todavía no tengo una cita. Tampoco Shannon o Suzannah o… ¡O tú por el amor de dios!"
Las chicas miraron hacia abajo, suspirando profundamente. Me encogí de hombros quitándole importancia y di la mejor sonrisa de pena que tenía.
"¿Tenemos como… un repelente de hombres o algo?"
"No. No se preocupen. Si llega la hora de la verdad, preguntare a Jacob y sus amigos que nos lleven."
Todos los ojos volvieron a mí. Perfecto. De pequeña, amaba la atención. Tanto así que era tan tonta de bailar a través de la sala desnuda con tal de tenerla. ¿Ahora? No tanto.
"¿Qué?" Pregunté.
"¿Jacob-buenísimo-con-B-mayúscula?"
Puse los ojos en blanco. Claro que pensarían que estaba buenísimo. Pensando que esas ventajas venían con el paquete. Para ellas, babearían con mirarlo usando un traje, ¿Yo?No tanto. Jacob era mi amigo. Lo quería y todo eso, pero no podía verle el lado romántico… ¿Todavía?
"¡Oh, oh, oh! ¡Reservo a Paul!" Shannon grito.
"No; yo lo quiero" Suzannah corto; cruzándose de brazos.
"Yo reservaría a Jacob pero supongo que él pertenece a Nessie" Ivy ¿Siseo? Supongo que de alguna manera Jacob ya estaba reservado. ¿Qué tiene de malo de ir al baile de graduación con tu mejor amigo de todas formas? No había nada malo, ¿No es así? Me refiero… Yo solía bailar con Jacob en casa todo el tiempo. ¿Qué podría tener de malo si fuese en la escuela, enfrente a mis amigos, con vestidos elegantes? Me estremecí ante la idea por alguna razón.
"Chicas" dije categóricamente, poniendo mis manos como si fuera a calmarles con mi movimiento. "Hay abundantes de los `buenos´ para todas. Además, ellos son el último recurso. Si no podemos conseguir citas reales, les pediré. ¿Está bien?"
"Ok" Todas respondieron asintiendo con la cabeza. Justo entonces sonó el timbre. "Será mejor que vayamos a clases" dije rápidamente. Todas estuvieron de acuerdo nuevamente. Nos volveríamos a encontrar durante el almuerzo, entonces podríamos hablar de chicos.
Por suerte, tenía doble turno de Literatura a primera hora. Eso significaba que no debía cambiar de clases hasta el almuerzo. Hoy, estaríamos aprendiendo un dialogo de `Romeo y Julieta´ Mr. Herd el profesor de Literatura, tenía algo por Mrs. Wood la profesora de Teatro, entonces decidió combinar Literatura con Teatro. Debíamos aprender Romeo y Julieta en Literatura; luego llevarla a cabo en Teatro con una pareja como parte de una audición para la obra. Si, realmente no tuvimos opción en esto. Debíamos elegir a nuestras parejas al final de la semana; aprenderlo durante la siguiente semana y luego llevarla a cabo el lunes. Solo digamos, no estaba emocionada de elegir a mi pareja. Era la única en mi clase que no tenía a un compañero de asiento. Estaba sola, en el fondo, observando como otras chicas se pasaban notas, reían y miraban chicos. Está bien, está bien. Hice mi parte observando a un chico. Pero no era la única. Todas las chicas lo observaban en algún punto del año escolar.
Nathan Newton.
¿Quién iba a pensar que el viejo amigo de mi madre terminaría teniendo semejante hijo? Jessica y Mike se casaron poco después que mis padres. Aparentemente, Jessica termino quedándose embarazada la noche de la boda, y para que la gente deje de pensar en ellos como una desgracia, decidieron casarse. Lindo ¿no? Si claro, forzados a casarse por culpa de un hijo. Un hijo que se convertiría en un ardiente –
"Señorita Cullen"
Sacudí mi cabeza volviendo a la realidad. "¿Huh?"
Mr. Herd me miraba fijamente. Como el resto de la clase. Grandioso. Al instante sentí mis mejillas comenzando a arder.
"¿Bueno? ¿Qué está intentando decir Julieta cuando dice 'Niega a tu padre y rehúsa el nombre'?"
Pestañee. Oh mierda. ¿Cuánto tiempo estuve distraída? Mis compañeros debían estar mirándome como si estuviera loca, mordiendo mi lápiz e ignorando al profesor. Si el mundo pudiera tragarme en cualquier momento, desearía que fuera ahora mismo.
"Bueno, eh… Bueno, uhm. Niega a tu padre, significa ignorarlo, ¿Y rehusar el nombre? Refiriéndose a que porque ella sea una Capuleto no significa que su amor deba ser prohibido…"
Mr. Herd me miró fijamente a los ojos lo que pareció una eternidad. Sus ojos parecían enormes por el aumento de las gafas antiguas que llevaba. Finalmente asintió y cerró el libro que sostenía en su mano izquierda de golpe provocando un fuerte ruido.
"Bien… Ahora quien pue-"
Una vez más, me sumergí en mis pensamientos mientras el profesor retomaba la clase. Todos voltearon en sus asientos mirando al frente, mientras yo me relajaba e intentaba calmar mis facciones sonrojadas. Sin duda sería el hazme reír de la clase por un tiempo. Pronto sonó la campana anunciando mi libertad. Lentamente comencé a recoger mis libros. Eso hasta que un par de pies aparecieron junto a mí, provocando que alce mi mirada y que mis ojos casi salgan de sus orbitas.
Nathan. Maldito. Newton.
"Hey" dijo ajustándose la mochila en el hombro. Estaba usando el típico uniforme de los deportistas, una camiseta con la chaqueta del equipo de fútbol americano, jeans y tenis. Nathan era demasiado apuesto para compararlo con cualquier otro deportista. Demonios, hacía que los ángeles se vean como tierra. Todos los movimientos que hacía se veían como en cámara lenta, con una música sensual de fondo. Sus ojos verdes eran los más cálidos que jamás haya visto. Eran como… Las hojas de un roble en pleno verano. Que acababa de florecer. Su cabello estaba corto, debido a la temporada de futbol americano. ¿Pero lo dejaba despeinado y esponjoso a la vez? Esos rizos rubios…
¡Reacciona Renesmee!
"H… Hola" Logre tartamudear.
"Renesmee, ¿Verdad?"
Bueno, tuve que intentar no babear al escuchar la manera que pronuncio mi nombre. Lo pronuncio naturalmente, como si estuviera acostumbrado a él. ¿Cómo era posible que este tipo sea humano, y aun así tan apuesto? Asentí, parándome y poniendo un mechón de cabello detrás de mí oreja.
"Si… Esa soy yo. Difícil de pronunciar, ¿No es así? Creo que mi madre estaba en drogas… Y no sabía que había algo, como nombres normales. Tengo apodos también, puedes llamarme Nessie… Como el monstro del lago Ness…"
Se quedó mirándome fijamente. Como si fuera una clase de bicho raro. No lo culpaba. Lo era. Dios, ¿Cómo es remotamente posible que tuviera un vomito de palabras* justo ahora? Y con el especialmente. Dios realmente me odiaba. "Perdona…"
Nathan movió su cabeza, y sus labios se curvaron. "Está bien. De todas formas, tú pareces entender todo… De lo que habla Shakespeare. Me estaba preguntando si serías capaz de… ¿Explicármelo? Solo para no hacer el ridículo" Río "Debo pasar, de otra manera mi padre me sacara del equipo"
Claro. Olvide. Mike Newton era el entrenador. Al parecer era bueno en algo al final, madre.
Asentí rápidamente.
"Genial. Entonces uh… ¿Nos vemos luego?" Me dedico una media sonrisa que casi logro que mi corazón se detuviera completamente. Nuevamente asentí, dejando salir un sonido como 'uh-huh' haciéndome parecer la perdedora que era.
Dio unos pasos de espalda mirándome antes de voltearse. Fue ahí cuando la música comenzó en mi cabeza. Caminata en cámara lenta, la sonrisa que me dedicaba sobre su hombro, con la única música sensual que conocía, la única música que venía a mi mente en ese momento era una que había encontrado en las pertenecías del Tío Emmett cuando era pequeña, cuando estaba 'explorando' sus cosas. Def Leppard –Pour Some Sugar On Me, o algo así. Probablemente fui la única niña de tres años que corría cantando eso. Digamos que mi padre no volvió a hablar al Tío Emmett por un tiempo.
Nathan, muy a mi pesar, desapareció detrás de la puerta y dentro de la multitud de estudiantes, todos apurándose para liberarse de las clases. Seguí el mismo camino que siguió Nathan hace unos segundos rápidamente, quería contarles a las chicas las noticias. Ivy podría obtener su deseo de ir con Jacob. Si todo iba bien, ¡Podría ir con Nathan! Jacob iría con Ivy y dejaría que las otras dos peleen por Paul. Si Paul acepta ir en primer lugar. ¡Ja! ¿A quién engaño? Era Paul Lahote por todos los cielos. Él nunca dijo que no a una fiesta. Aun si son un montón de estudiantes de secundaria. Claro, tendría que conseguir el permiso de Rachel para poder llevar a otra chica básicamente a una cita…
Las chicas estaban ahí, sentadas en nuestra mesa. Y luego estaba la mesa, se encontraba cerca de las ventanas, cuatro mesas juntas, donde los más populares de la escuela almorzaban. Obviamente, Nathan estaba ahí- considerando que era el capitán del equipo de futbol americano- rodeado de otros jugadores- y no solo me refiero a jugadores de futbol americano- y las porristas. Hermosas chicas que chicas como yo desearían ser. Bueno, no yo misma, pero chicas que eran como yo. Sabía a ciencia cierta que la mayoría de las chicas que no se encontraban en la mesa, querían estarlo. Los populares tenían tres puntos claros por los cuales las personas que no eran populares- o la plebe como nos llamaban- no tenían permiso de vagar. Tenían la mesa, donde se sentaban a la hora del almuerzo a comer. El cuadrado, donde se encontraban antes y después de clases a hacer planes o hablar de lo que sea que hablan los populares, y por último, la gradería en el campo de futbol, había muchas gradas, pero solo una donde nadie se atrevía a ir. Claro que durante los partidos debíamos ocupar los asientos pero evitábamos esos, cuando no teníamos opción de ocupar la gradería comenzábamos de detrás para adelante. Durante los juegos los populares tenían las dos primeras filas, bueno, los que no eran jugadores de futbol o porristas. Los despreocupados, como lo llamábamos.
Los deportistas, los despreocupados y las porristas se sentaban juntos. Se conocían, hablaban entre ellos, y probablemente se jodían unos a otros también. Oh, los placeres de la secundaria.
"Entonces, tuve mi primer contacto con Chris Beam hoy" Ivy comenzó a decir mientras tomaba de su refresco. Chris Beam era un despreocupado, probablemente uno de los 'buenos', a quien no le importaba hablar con la plebe. Era alto, musculoso, ojos marrones, piel bronceada y cabello corto negro. Al principio me preguntaba si era descendiente de una tribu india, pero resulto que se había mudado de L.A. debido a que su padre consiguió un ascenso en Seattle. Ese era otro factor importante, si tenías dinero habían grandes oportunidades de ser popular. Eso era todo lo que importaba, la apariencia, dinero y obviamente la reputación. "Me dijo que tenía un lindo bolso"
Tome asiento mientras dirigía mi mirada a su bolso blanco, cubierto en garabatos que hicimos durante una clase de Mr. Davies sobre el calentamiento global. Debíamos ocupar nuestro tiempo en algo.
"Creo que en un mes lo tendré como pareja para el baile, ojalá"
"Eso si la cabeza hueca no llega ahí primero" Shannon se mofo.
Si, adivinaron. Porque los populares solo hablaban, se juntaban y se conocían unos a otros… Tendían a salir solo entre ellos también. Me preguntaba si Nathan salía con una de ellas…
"Uh, por favor. Ella estará muy ocupada arreglando su cabello para notar cuando le robo la cita."
"Hablando del diablo" Murmure sacando una botella de agua y mi sándwich. Pasando por las puertas de vidrio se encontraban probablemente las únicas verdaderas chicas populares de Forks High. Mercedes Cooke, era la que escuchaba todo. Quien podía arruinarte la vida con un mensaje de texto. Alta, bronceado artificial, cabello castaño. Amber Berth, ella era el escote. Necesitabas información de un chico, mandabas a Amber. Ella tenía como… Habilidades místicas de seducción. Era increíble. Nuevamente alta, bronceado artificial – solo que una tonalidad menor que Mercedes, sinceramente creo que Mercedes posee un bronceado natural de todas formas- y cabello largo rubio. Luego estaba la líder de todas ellas. La que todas las chicas querían ser y todos los chicos querían salir. Brittany Hill.
Era la más alta de todas ellas. Cabello rubio, largo y ondulado, ojos azules, sonrisa cegadora y esbelta. El cuerpo que toda chica mataría por tener. Para ser honestas, creo que tendrá una carrera de modelo para trajes de baños en algún punto de su vida.
Naturalmente mi grupo de amigas tenía un apodo para cada una de ellas. Cabeza hueca, a la que Shannon se refería era Amber. Sabelotodo, era Mercedes y Su Majestad, Reina B o Tu peor pesadilla era Brittany. Si, ya lo sé, eran nombres sosos, pero secretamente eran geniales.
Si, supongo que para ahora ya realizaron que mi escuela es la típica escuela de película. La que tiene grupos de personas, a las que hablas y a las que no, a los lugares que puedes ir y a los lugares que no. Aunque era bonita – gracias al factor mitad vampiro- y tenía el dinero debido a mis abuelos y mi padre ahorrando por sus eternas décadas, no era de la clase de personas que demostraba ser bonita y rica. Prefería ser perfil bajo, era la chica bonita que se encontraba en el fondo, quien era una mensa. Sí, yo Renesmee Carlie Cullen era una mensa. Pero era una mensa bastante genial si me dejan decirlo.
"Me gustan los zapatos de la Reina hoy" Shannon dijo arreglándose mechones de cabello. Lance una risilla.
"Probablemente tiene diecisiete pares iguales. Su padre derrocha dinero cada vez que ella no reprueba una asignatura" Suzannah sonrió, no pude evitar asentir de acuerdo.
Amber, Mercedes and Brittany caminaron derecho hasta la mesa, y tomaron asiento. Sin embargo algo nuevo sucedió, no fue Amber hablando con Chris, o Mercedes chateando por teléfono mientras conversaba con otro de los jugadores, era Brittany. Su atención no se encontraba en el chico usual. Bueno, no chico usual. Para ser honestos la atención de Brittany se encontraba siempre en todos los chicos, desde que todos los chicos la deseaban. Su atención hoy se encontraba en Nathan. Mi corazón se detuvo. Probablemente termine yendo con Jacob al baile. Suspire profundamente.
"¿Sucede algo Ness?"
"Hable con Nathan hoy"
Se escuchó un grito ahogado en la mesa. Todas acercándose y mirándome fijamente. "¿Qué? ¿Qué sucedió? Cuéntanos. ¡Cuéntanos todo!"
"¿Qué? Él se acercó y dijo 'hola'"
"Eso no es todo. ¡Cuéntalo todo!"
"Eso es todo. Honestamente, vino y dijo 'hola'… Y me pregunto si mi nombre era Renesmee"
"Oh. Por. Dios." Ivy grito.
"¡Nathan sabe tu nombre!" Shannon agrego.
"¡Que más!" Ivy exclamo más calmada.
Respire profundamente. Sabía que contándoles esto probablemente terminaría en un gigantesco revuelo y yo teniendo un dolor de cabeza, pero solo se vive una vez. O en mi caso, solo amas para siempre.
"Bueno… me pidió ayuda con la obra de Shakespeare."
Y eso dio pie a los gritillos, se acercaron a mí y comenzaron a reír. Las preguntas fueron lanzadas como un tornado, me encontraba en el límite de explotar de lo avergonzada que me encontraba. Estaba segura que todos se encontraban observándonos, pero al menos la atención iba a ser dirigida a las que se encontraban gritando y no en mí.
"¿Te dijo te veo luego o nos vemos?" Ivy pregunto guiñándome un ojo.
"¿Realmente importa?"
"Sí. Nos vemos luego significa que realmente tiene intenciones de verte luego. En cambio nos vemos es como… Nos vemos pero no realmente significándolo, ¿Entiendes?
Estaba confundida. Realmente confundida. "Dijo 'Nos vemos luego' estoy segura…"
Nuevamente los gritillos comenzaron, pero esta vez la campana sonó. Nunca estuve tan feliz de que la hora del almuerzo haya llegado a su fin. Me levante apurándome –con las chicas detrás de mí aun cotorreando- a la puerta. Tenía Teatro por suerte. Otra clase sola. Unas divertidas dos horas sin nadie hablándome, donde podía distraerme y conseguir terminar de leer el maldito guión.
Aunque era difícil no mirar a Nathan, apoyado sobre la pared de espejos, mirando con esos enormes ojos verdes su bolígrafo golpeando su pierna encontrándose perdido en sus pensamientos. A diferencia del resto de los populares Nathan me daba la sensación de que realmente le importaban sus notas. Probablemente estaría solicitando becas por deportes para la Universidad. Los futbolistas serían cretinos, pero eran buenos en lo que hacían.
De improvisto Nathan levanto la mirada y se encontró con la mía. Naturalmente baje la mirada y me sonroje. Supongo que saque eso de mi madre, tanto como mis ojos y todas las partes humanas de mi cuerpo. Mirando a través de mis pestañas y mi cabello que caía como una cortina de vergüenza, pude ver que seguía mirando, sonriéndome. Aparto la mirada nuevamente, aun sonriendo. Ok, ¿Eso era un comienzo, no es así? Al menos me estaba sonriendo, seguía teniendo una oportunidad. Tal vez no le agradaba Brittany, a pesar de que yo era todo lo que Brittany no era. No era popular, no era ruidosa o… buena con chicos. No era completamente… humana. Pero tenía una oportunidad. Mantendría la esperanza, después de todo eso es lo único que queda, esperanza. Era de eso lo que vivía cada día, rezando y esperando que el día siguiente sea mejor que el presente. Y que algún día, alguien como Nathan se fije en mí. Hoy pareciera ser el día, esto solo podía mejorar…
Continuamos lanzándonos miradas hasta que la campana sonó. Pareciera que estaba a punto de pararse y caminar hasta mí, pero sus amigos lo llevaron antes de que tuviera oportunidad. Era demasiada suerte por un día. Me burle de mi misma y junte mis cosas.
Debía ir caminando a casa luego de despedirme de las chicas, pero Jacob se encontraba ahí. Esperando en su Rabbit*, con una enorme sonrisa aniñada en su rostro. Estar con Jacob se sentía natural, considerando que éramos mejores amigos. El me conocía mejor de lo que yo misma me conocía.
"¿A qué se debe la visita inesperada?" Pregunte mientras nos dirigíamos a casa.
"Vamos Nessie. Tengo permitido sorprender a mi mejor amiga, ¿No es así?" Sonrío y yo puse los ojos en blanco. No era la respuesta que esperaba, él sabía esto considerando que su sonrisa disminuyo un poco luego de unos segundos.
"Hubo un susto en casa. Alice tuvo una visión que enloqueció a algunos. No te preocupes, lo estamos resolviendo"
"¿Qué fue?" Pregunte frunciendo el ceño. Cualquier 'susto' para mi familia era algo para preocuparse. Eran vampiros por el amor de Dios. Nada les asustaba.
"Visitantes. Visitantes indeseados. Está siendo resuelto, no te preocupes"
"¿Quiénes?" Pregunte alzando una ceja. Los únicos visitantes que recibíamos eran los Denalis, la otra parte de mi familia que vivía en Alaska. Los veía cada unos cuantos meses. Bueno, cada seis o siete meses, aparecían cada tanto y luego nosotros hacíamos lo mismo. Realmente disfrutaba los viajes a Alaska, la nieve era lo mejor de todo.
"Tu padre me dijo que no entrara en detalles, Ness. No te preocupes. Yo solo debo llevarte a casa y luego esperar hasta las diez. Tu familia dijo que debía estar resuelto para las diez."
"Entonces… ¿Eres mi niñera?" Fruncí el ceño aún más. No solo no tenía permiso de saber que asustaba a mi familia, ¿Pero también debía tener una niñera a los dieciséis? ¿Tenía cara de ser una niña? Obviamente considerando la risa de Jacob mientras asentía. No era gracioso para mí. En realidad, estaba lejos de cabreada. Me cruce de brazos y me negué a hablar por el resto de la noche. Enserio, lo hice. Tan pronto llegamos a la casa fui corriendo a mi habitación, llavee la puerta –no que importe realmente, si Jacob quería entrar podría echar la puerta sin problemas- y gruñí. Me hubiera ido a hablar con mis amigos en la computadora, pero estaba realmente demasiado enojada para hablar con alguien. Les contaría a Ivy, Shannon y Suzannah sobre esto mañana. ¿Para eso estaban las amigas, no es así? Para quejarnos de las cosas de la vida. Tristemente, sentarme a escuchar a Jacob mirando la televisión saco lo mejor de mí, no pude quedarme callada y no hacer nada por más tiempo, que era lo que intentaba hacer.
Entonces termine tomando mi diario. Desde que fui capaz de escribir había escrito todo en este pequeño libro. Un pequeño libro rojo –casi como una biblia de grosor. Diablos si iba a vivir por siempre necesitaba muchas hojas- con una R cursiva dorada grabada en la portada.
Poseía una cerradura dorada también. Una vez más, si mi madre o mi padre querían invadir mi privacidad, dudaba que esta cerradura tuviera una oportunidad, tanto como la puerta. Me senté pensando en las palabras. Lentamente inhale.
'Ok, entonces me miró. Nathan Newton me miró. Y me dijo que me vería luego, aparentemente eso es algo importante. Ivy dijo que 'nos vemos' y 'nos vemos luego' son cosas totalmente diferentes. Y que significa que el realmente tiene intenciones de verme luego. Ah, me estoy divagando, tratando de pasar el tiempo. Mama y papa dejaron a Jacob de niñera por la culpa de unos visitantes inesperados, de los cuales no puedo saber nada. No es como si fuera que estoy interesada. Es solo curiosidad. Pero nada me involucra últimamente. Soy la humana de la familia, básicamente la nueva Bella. Estoy considerando llamar a mama así de ahora en más, y a papa. No en sus caras, si no probablemente tendrán un ataque. Pero con mis amigos. Mama y papa. Bella y Edward, queda bien. Mama dijo que ella acostumbraba a llamar al abuelo Charlie, Charlie en sus espaldas. Supongo que puedo seguir sus pasos si soy básicamente la nueva Bella. Oh, espera…
Jacob acaba de gritar desde abajo. Diciendo que son las diez, debe volver a la Push o algo. Personalmente pienso que va a ir a controlar a mama, papa y el que todo el resto estén bien. Estar seguros de que los visitantes ya se fueron. Esperaba eso, pero por otro lado, esperaba que no. ¡Tenía la casa para mí misma! Espera… ¿Qué estoy haciendo escribiendo ahora? Ahora que estoy sola… Puedo hacer lo que sea. Correr desnuda. Comer todo el chocolate que quiera. Cantar a todo pulmón. Volveré a escribir en ti pronto, adiós.
Renesmee. X'
Rápidamente metí el libro en el estante y comencé a investigar mi casa. Una casa que es siempre la misma pero una vez que te encuentras sola en ella es totalmente un nuevo lugar. Es como… tuya. Me hacía querer mi propio lugar mucho más, un lugar que pueda llamar mío. Sin embargo solo tenía dieciséis años. Bueno unos cuantos días para dieciséis. Igual me clasificaba a mí misma como de dieciséis. Mentalmente tenía como… ¿Cuarenta y cinco? Merodee por la sala, prendiendo 'Liz Phair –Why can't I?' Esa era una de mis canciones preferidas. Lance mi abrigo a cuadros en el sofá, dejándome solo en una remera básica blanca y unos jeans negros. Estaba en casa. Podría brillar lo que quisiera o no. Nadie podía verme, finalmente fui a la cocina donde saquee la heladera, estaba muriendo de hambre. Aunque sabía exactamente hambre de que tenía, me gustaba mantener una dieta saludable. Solo bebía sangre los viernes, dependiendo de mi humor. Si, había hecho trampa algunos días. ¿Pero no todo el mundo ha hecho trampa en su dieta alguna vez?
Tatareando la canción mientras registraba los estantes decidí sacar un cartón de jugo de naranja. Nada mejor que jugo de naranja y un poco de palomitas. No tenía ganas de una película, solo quería comer placenteramente para pasar la noche.
"Porque no puedo respirar cada vez que pienso en ti
Porque no puedo hablar cada vez que hablo acerca de ti
Es inevitable, es un hecho que vamos a llegar al final de esto"
Cante a la par de la canción mientras cruzaba la cocina hacia la alacena agarrando las palomitas. Las metí en el microondas, dejándolas por dos minutos. Volví por mis pasos hacia la sala de estar.
"Así que cuentameeee
Porque no puedo respirar cada vez que pienso en ti."
"¿Quizá es algo que tengo contra las mujeres?"
Me quede congelada y levante la mirada. Ahí mis ojos se encontraron uno de los rojos escarlatas más amenazantes que vi en mi vida. Si, conocía a vampiros que se alimentaban de humanos y sabía que sus ojos eran rojos, pero estos rojos eran tan intensos, me hacían recordar más a un demonio antes que a un vampiro. Pero… No, era demasiado hermoso para ser un demonio, si existiesen. Su cabello castaño caía sobre su frente, tenía un aire delicado, con su piel tan pálida, y esos labios seductores. La única cosa que no gritaba ángel en su aspecto eran sus ojos, y aun así eran perfectos. Perfectamente escalofriante. Estaba parado firme y orgulloso, con sus manos detrás en su espalda, como un soldado. Sus ojos pegados a los míos. Podía sentir el ritmo de mi corazón a cien por hora. Comparado con cualquier chico de la escuela… No, sería un pecado comparar este… Dios con cualquier chico de la escuela.
Esperen, ¿Es un Dios ahora? ¡Ni siquiera sabes quién es Renesmee! Esperen, ¿Qué diablos está haciendo en la casa?
Abrí mi boca, a punto de hablar pero el extraño levanto una mano rápidamente indicándome que guardara silencio. Lentamente giró sobre sí mismo dirigiéndose al reproductor de música. Con un movimiento sensual, cuidadosamente apretó el botón de apagado, creando silencio. Fue ahí cuando se volteó mirándome nuevamente, asintiendo con la cabeza. "Puedes hablar ahora"
"Oh, puedo, ¿Puedo?" Respondí sarcásticamente. "¿Quién diablos eres?"
Arqueo una ceja. "Bueno, debo decir que estoy ligeramente ofendido. La gran Renesmee Carlie Cullen no me recuerda. Discúlpame mientras voy a limpiar algunas lágrimas"
Ok, debo admitir, era bueno en el juego de ser sarcástico. Era obviamente un vampiro antiguo. La manera en la que hablaba lo delataba. "¿Quién eres?" Dije entre dientes.
Comenzó a moverse nuevamente, poniendo sus manos detrás en su espalda nuevamente. "Alec" Respondió. Alec… No recordaba ese nombre. Continuaba mirando mientras caminaba de un lado a otro, me hacía sentir enferma por alguna extraña razón. "… De los Vulturi"
Me congele en ese momento. Los Vulturi. Los vampiros que habían venido a destruirme cuando era una niña. El, el ángel, el que había venido a destruirme cuando era una niña. Podía sentir como todo comenzaba a girar, mientras en continuaba caminando de un lado a otro.
"¿Qué… Qué es lo que quieres?"
"Lo que quiero y el por qué estoy aquí son cosas totalmente diferentes querida"
Pestañee. Si no sabía mucho mejor, eso era un coqueteo… o una amenaza. No sabía exactamente, lo único que sabía era que estaba aterrorizada. Esto era donde estaba toda mi familia. Estaban luchando contra los Vulturi, pero este había logrado escapar y había venido a matarme.
"¿Por… Por qué estás aquí?"
"Ah, y ahí vamos. Estoy aquí… Para vigilarte"
Espera… ¿Qué?
A/N:
Comienzo productivo, pienso. Entonces; read&review?
Disfrute escribiendo esto; esas chicas Mercedes, Amber y Brittany? Si… Yo conocía a esas chicas. Reflejando mis días en la preparatoria. Ah, al menos tuvieron influencia en mi vida, dejándome escribir sobre chicas malvadas. Verán a lo que me refiero con malvadas cuando vayan pasando los capítulos. Como también verán más de Alec.
Review, por favor. Me da inspiración para continuar. Significan mucho para mí! No importa si es bueno o malo. Tomo las críticas y estoy abierta a consejos para mejorar.
Gracias por leer! Ya he comenzado a escribir el capítulo dos.
-C.H.
*Crunchy Nut: Es una marca de cereal.
*Vomito de palabras: Es cuando hablas sin pensar y dices cosas de las que luego te arrepientes.
*Rabbit: Marca de motocicleta.
