Recomiendo leer el capitulo mientras escuchan esta canción: nuvole bianche - Ludovico Einaudi.
Requiem
Después de que Bill hubiera perdido la consciencia y le hubiera llevado a su habitación para que descansara, me había quedado en el bar pensando en el significado de la vida (MUY literalmente), de alguna forma todo era diferente para mi en esos momentos… me sentía diferente… menos humano. En el momento en el que Leyna entro yo continuaba preguntándome sobre que era todo aquello y porque aquel repentino cambio.
- Felicidades, vengo a darte la bienvenida al equipo – saludo ella caminando a donde yo me encontraba, no dije nada – no pareces emocionado de convertirte en el juez de este nivel…
- ¿Debería?
- No realmente… normalmente a estas horas ya deberías de no sentir nada, digo… como supondrás algunas emociones son un inconveniente al momento de hacer un juicio… por otro lado, solo quien ha pasado por la vida puede juzgar si otros son dignos de renacer o si deben ir al vació.
- ¿Qué sentido tiene esto? Es decir… que yo… reemplace a Bill…
- Yo no hago las reglas, Dipper… Solo me aseguro que otros las cumplan – No me gustaba esa respuesta, ella pareció notarlo – escucha… las almas humanas suelen… podrirse con el tiempo de permanecer en este sitio. Necesitamos de los jueces, pero no podemos juzgar un alma cuando realmente no podemos ponernos en los zapatos de esta, lastimosamente no podemos hacer eso cuando no tienes un alma real… Si no posees un alma real eres una simple computadora que filtra las cosas como "buenas" o "malas" sin importar el contexto en el que se encuentren.
"Por eso, cada cierto tiempo, debemos escoger un alma lo suficientemente fuerte como para que sea juez… que pueda juzgar sin que sus sentimientos se interpongan en su trabajo y que, al mismo tiempo, comprenda que a veces los humanos realizan acciones "malas" por un bien mayor… Sin embargo, todos los jueces en su momento pierden esta capacidad de ver los tonos grises de la vida y nos vemos en la necesidad de reemplazarlos.
- No… no lo entiendo…
- Dime, Dipper… Si un adolescente de 16 años asesina a un hombre de 45 en un acto impulsivo porque, mientras iba caminando junto a su novia, este les asalta, lo deja mal herido y trata de violar a su novia frente a sus ojos… Pero el hombre no muere inmediatamente, el joven si y se encuentra aquí junto con una chica que fue atropellada por un conductor ebrio mientras ella corría entre lágrimas porque vio a su novio engañándola con su mejor amiga el día de su primer aniversario… ¿Condenarías a uno de ellos al vació?
- Claro que no…
- ¿Por qué? ¿Qué acaso asesinar no es algo que tu consideras "malo"?
Creo que entendí el punto de Leyna en ese momento. Si… asesinar era una acción que podría ser considerada "mala", pero las circunstancias y el motivo cambiaban las cosas, había "asesinado" al hombre para proteger a otra persona, no fue algo que él hubiera querido pero que termino siendo así. Yo podía entender eso…
- No en esa situación… buscaba proteger a alguien y actuó de forma imprudente como dices… un acto reflejo antes de morir…
- Solo soy capaz de ver las cosas de dos formas, blanco o negro, Dipper – continuo hablando Leyna – pero los humanos son capaces de ver las cosas en varias tonalidades de gris, justifican sus mismas acciones y las de otros dependiendo de un contexto que cambia… admiro eso de los humanos… por eso entenderás que es imposible para alguien como yo juzgar un alma humana…
- ¿Qué hay acerca de los juicios aquí? Los juegos…
- Muchas veces los recuerdos de las personas no son suficientes para juzgar su verdadera naturaleza como lo habrás notado en tu "entrenamiento"… Cuando pones en juego sus "vidas", aun estando muertos, algunos de ellos harán lo que sea para salvar su propia "vida"… otros se "sacrificaran" por su compañero. Eso te ayuda a revelar más sobre la naturaleza del alma de esta persona; si acepta y juega limpiamente, sin ningún tipo de trampa, o que deja que la otra persona gane sin poner ningún esfuerzo sabrás que se trata de un alma "noble", apta para reencarnar.
- Por el contrario si hace todo lo posible para ganar, haciendo trampa o que incluso llega a tratar de "asesinar" al otro jugador este merece ser condenado al vacío – susurre recordando algunos de los juicios en los que estuve presente, Leyna sonrió – Creo que… ahora lo comprendo…
- Bien… si es así, debería retirarme.
- ¡Espera!
Leyna se quedo quieta, se había girado hacía el ascensor y no se giro a verme en ningún momento a partir de ese.
- ¿Qué pasara con Bill? – pregunte.
- No lo sé… es tu decisión… este lugar es tuyo a partir de ahora, puedes hacer lo que quieras con el, es tu turno de juzgar a Bill Cipher.
- N-no… no creo poder hacerlo.
- Interesante – le escuche reír – Nunca antes había sucedido esto, un aprendiz que se enamora del juez y luego debe juzgarlo… ciertamente algo interesante que no puedo quedarme a ver…
- ¿No dirás nada más?
- ¿Cómo qué?
- Que… que no me deje influenciar por mis sentimientos hacía Bill o algo parecido…
- Bueno… como te dije, el cómo manejes este lugar es problema tuyo a partir de ahora, Dipper… Además, hiciste un buen trabajo con lo referente a tu ex novio y tu supuesta amiga – escuche como se reía – Si te sirve de consuelo… los jueces no suelen terminar en el vació la primera vez que son juzgados… podrías decir que… ser juez de este lugar es una especie de purgatorio de la que solo algunas almas tienen derecho de pasar… No escogemos jueces al azar, Dipper… de hecho… los jueces escogen serlo – volvió a reír – aunque ellos… parecen olvidarlo.
Después de eso, ella simplemente subió al ascensor y desapareció del lugar. Pasaron unos minutos antes de que la puerta que se encontraba atrás del bar se abriera dando paso a Bill…
Me había acostumbrado tanto a verle con el uniforme de este lugar que cuando le vi utilizando ropa normal me sobresalte, era raro sentirme tan vació por dentro, no podía sentir nada… pero el hecho de ver a Bill hacía que eso cambiara por fracciones de segundos separadas entre ellas mismas como si de latidos de mi propio corazón se tratase.
- Bienvenido a Mindscape – le salude poniéndome de pie – espero que… tu última estancia aquí… sea satisfactoria.
- Seguro lo será – dijo animado, su actitud en vida había sido diferente a la del Bill que había conocido en este lugar y, sin embargo… de alguna forma sentía que no era así, era un sentimiento complicado de describir – Dipper… ¿No necesitas que presione un botón?
- Eh? – no había notado si quiera que me había perdido en mis pensamientos por tanto tiempo – n-no… no es necesario… de hecho… lo único que necesito… es que… - suspire, no podía tartamudear en estos momentos – Antes de que te vayas… quisiera… quisiera que tocaras un poco el piano…
- ¿Solo eso? – sonrío – Y yo que creí que mi ultimo "día" aquí sería más divertido…
- B-Bill…
- Descuida – me interrumpió desordenando mi cabello – solo… bromeo…
No dejo que yo hablara, simplemente camino hacía el piano. Su mirada no mostro la sorpresa que creí que mostraría al ver el piano que tenia frente suya, se trataba de la imitación perfecta del piano que antes era de su madre, Bill sabía como eran las cosas en este lugar… no se estaba resistiendo… incluso llegaba a parecer que simplemente esperaba a que todo esto terminara.
Abrió las teclas del piano y deslizó sus dedos por estas, soltó un suspiro antes de cerrar los ojos y comenzar a tocar… Sonreí al escuchar cuando comenzó a tocar, esto podríamos considerarlo nuestro réquiem…
Una despedida hacía un muerto… aunque esta vez era el que estaba a punto de reencarnar o desaparecer quien se despedía de un muerto. Sonreí ante la ironía de aquella situación. No sabía cuánto tiempo llevaba atrapado en este lugar… el tiempo de este lugar era diferente al del mundo humano, el tiempo aquí no importaba… pero mientras escuchaba aquella canción pensé que lo único que deseaba en esos momentos era que el tiempo se detuviera para siempre, que aquella hermosa melodía nunca terminara.
Pero eso no estaba permitido en aquellos momentos. Todo debe tener un final… incluso aquella melodía la tendría, pero los pocos minutos que pude escuchar a Bill tocando el piano en aquella gran sala era suficiente para una eternidad.
- Lo siento – dijo dejando de tocar, ni siquiera yo me había dado cuenta cuando sus manos habían perdido todo rastro de ser humanas… ahora parecían las articulaciones de maniquíes – pero… creo que esto es todo… lo que soy capaz de hacer ahora…
- L-lo siento… o-olvide que…
- Esta bien – dijo girándose hacía mí, sonriendo, miro hacía el techo del bar – ¿Sabías que Mozart murió antes de terminar un réquiem? El decía que le habían pagado para escribir su propio réquiem… creo que yo acabo de tocar el mío… aunque es curioso que no pudiera terminar tampoco… Como sea – suspiro poniéndose de pie – ¿Qué vas a hacer ahora, Pino? ¿A dónde iré?
- ¿Por qué me lo preguntas?
- Oye… Esta bien, sea lo que sea que pase creo que estar en este lugar fue lo mejor después de todo lo que me paso en el mundo humano… no me quejo de desaparecer ahora después de tanto – suspiro – ¿Sabes? Solía no sentir nada en estos momentos… simplemente juzgaba al humano, al principio tal vez consideraba razones y circunstancias, los humanos me parecían tan interesantes, podían hacer cosas "malas" y aun así se les podía perdonar… después de un tiempo… simplemente comenzaron a darme asco… deje de sentir cualquier emoción hacía esos humanos que cruzaban el umbral de este bar y les veía a todos de la misma forma… o bueno… hasta que llegaste tu.
A esto se refería Leyna… dejar de ver los tonos grises del bien y del mal. ¿Esto también me llegaría a pasar a mi? Cuando eso sucediera conocería a mi reemplazo y esta despedida se volvería a repetir… olvidaría mi pasado como humano y tal vez ni siquiera recordaría este momento…
No dije nada, simplemente le abrace y él correspondió a mi abrazo.
- Prometeme que… nos encontraremos en nuestra próxima vida – susurre.
- No importa cuantas veces tenga que reencarnar… te esperare…
El ascensor abrió sus puertas detrás de nosotros, volvió a sonreír antes de separarse de mí y entrar al ascensor. Devolví la sonrisa mientras algunas lágrimas recorian mi rostro y caían a la alfombra color vino, lentamente las puertas de aquel ascensor se cerraban hasta quedar completamente cerradas y mostrar como aquel ascensor ascendía.
FIN
Hola gente hermosa del mundo mundial!
Sigo vida XD no se preocupen, solo que no había tenido tiempo para sentarme frente a la computadora para escribir y había tenido muy poca inspiración. Antes de que me lancen todo lo que tengan a la mano quiero aclarar que aun falta el epilogo y un especial n.n'
Y ya que creo que me tardare un poco para sacar el epilogo dare una pista: se parece al final de Angels Beats. Bueno... debo de decir que este es uno de los fics que más disfrute de escribir, tengo que disculparme porque al final las personalidades comenzaron a ser demasiado OoC, normalmente trato de que los personajes se adapten al contorno de la historia sin que dejen de ser ellos mismos, especialmente cuando se trata de un AU... pero esta vez siento que se me fue la mano... así que gracias por continuar esta historia hasta su final.
Gracias por todo su apoyo, gente hermosa, nos leemos en el epilogo! Hasta entonces!
