Amor Bilateral

Capítulo 2: Inercia

- ¿Princesa?-

Chat Noir se asomó la pequeña rendija que se hizo cuando abrió la trampilla que daba al cuarto de Marinette, se sintió un poco culpable al verla dormida, sabía que era bastante tarde y que la posibilidad de encontrarla en esas condiciones era muy alta, sin embargo había decidido tomar el riesgo.

Lo más normal para cualquiera hubiese sido simplemente desistir e irse, pero no para él; como ágil gato que era se deslizó por la trampilla con sumo cuidado, retorciendo su cuerpo para asegurarse de caer justo a un lado de la cama de la muchacha pero quizás su suerte no estaba de su lado (no por nada su alter ego era el gato negro)ya que al pararse justo a la orilla el equilibrio le falló un poco y tuvo que doblar su cuerpo hacia delante para intentar recuperarlo. Fue mucha su propia sorpresa al descubrir que dicha acción le había obligado a quedar cara a cara con Marinette, estaba sumamente oscuro el lugar, sin embargo gracias a su perfecta vista nocturna como Chat Noir, pudo ver las pequeñas pecas que ella tenía sobre su nariz y parte de sus mejillas, para ese momento poco le importaba la posición en la que se encontraba, estaba maravillado ante su descubrimiento y se dedicó a analizar de mejor manera aquel rostro que tenía delante suyo: pestañas largas y naturalmente rizadas, nariz pequeña y respingada, labios rosados y carnosos...entreabiertos y... La realidad de las cosas era que su amiga era bastante bonita, no es que fuera ciego ni mucho menos, pero él solo tenía ojos para su lady...¿verdad?

Llevaba meses visitando de vez en cuándo a su amiga en su forma de héroe, después de todo ya se habían acercado en varias ocasiones por problemas con akumatizados y tras aquella noche en el que le había confesado el amor que le tenía a Ladybug se comenzó a sentir con más confianza para hablar con Marinette, aun que fuera como Chat Noir, no era que fuera un cobarde como Adrien, había notado que Marinette no se sentía muy cómoda con su forma civil y como Chat Noir hablaba muy naturalmente así que debido a eso decidió que la mejor manera de conocerla sería como Chat.

Tras cada visita el chico se daba cuenta de la bonita personalidad de Marinette. Como Adrien él sabía que ella era una muy talentosa diseñadora, increíblemente leal a su amiga Alya, a veces un poco torpe pero a fin de cuentas bastante buena en lo que se proponía hacer; como Chat había descubierto que realmente no era tan torpe como parecía, de hecho un par de veces la había visto saltar ágilmente desde su cama hasta el piso de abajo sin ningún problema; sabía cocinar... y lo mejor de todo era que los postres eran su especialidad, no por nada era hija de unos de los mejores panaderos de Paris. Por el tiempo que pasaba con ella también supo que era una persona que se preocupaba mucho por los demás, no solo por aquellos que ella conocía de manera más personal (como sus amigas en las escuela o su misma familia). Comenzaba a admirar mucho a esta chica delante suyo...

Chat abrió los ojos como plato tras darse cuenta que todas aquellas cavilaciones las había pasado con su rostro casi pegado al de Marinette, agradeció infinitamente a su fuerza abdominal que no lo dejó caer de lleno sobre ella tras tantos minutos observándola. No pudo evitar sonrojarse al darse cuenta de lo embelesado que estaba tan sólo mirándola dormir, pero su sonrojo se intensificó al triple cuando sin querer observó el cuerpo debajo de las sábanas, tenía descubierta la parte superior desde su estomago por lo que pudo notar que debajo de su delgada playera de tirantes ésta no llevaba sujetador ¿que cómo lo supo? fácil, la sombra sus pezones erectos la delataban. Ante tal visión el chico dio un paso hacia atrás sin tomar en cuenta que de hecho ya no había más piso detrás suyo y cayó sin más. Intentó hacer uso de su agilidad gatuna para caer de la mejor manera posible pero lo más que pudo hacer fue girar sobre si mismo para finalmente caer de panza contra el suelo.

- Auch - dijo estando boca abajo, sabiendo que desde arriba aquella chica de ojos azules le observaba con cara de espanto.

- ¿Chat? ¿Chat, estás bien? - preguntó ella, sinceramente preocupada.

- ehm... ¿si? - dijo él a modo de contestación. Un segundo después sintió como Marinette le aventaba justo en la cabeza una de sus almohadas.

- ¡Gato tonto! ¿qué haces aquí a estas horas de la noche? y más importante aún ¿quién te dijo que tenías el derecho a entrar sin que yo te diera permiso? - le regañó aun desde su cama.

- Lo siento, prrrrincesa, pero estaba abierto y te veías taaaan linda durmiendo... que no quise despertarte - Chat se giró aun en el suelo para poder ver a la chica.

Marinette se sonrojó y desvío por un momento la mirada para después volver a encarar al gato. Se sentía un poco tonta porque de hecho ella había permitido que ese gato altanero entrara y lo peor de todo... es que había dejado que se mantuviera cerca suyo todo el rato que él quiso. A pesar de que mantenía los ojos bien cerrados supo que Chat estaba tan cerca suyo porque le era muy fácil sentir la respiración de éste sobre su rostro, pudo oler claramente su aroma a menta y sentir algún par de mechones de cabello rozándole las mejillas.

- Eso no explica por qué rayos entraste sin mi permiso ¿sabías que entrar así en la casa de alguien es un delito? Que seas "el héroe de Paris" no te da derecho de entrar a casa ajena ¡mucho menos a la mía!- gritó, más nerviosa que enojada, intentando hacer que no se notara.

- pero Princesa... creí que éramos amigos - Chat hizo una mueca con la boca a modo de puchero.

- ¡Chat!...si somos...amigos, pero deja de hacer esas cosas, no es correcto - le aclaró la de pelo azabache.

- La trampilla estaba abierta ¿que tal que alguien había entrado a tu cuarto para hacerte cosas malas? debía de asegurarme - razonó Chat intentando sonar convincente.

- Si... ¡tu! - Marinette bajó por las escaleras para llegar a donde se encontraba el gato aun tumbado en el piso.

- ¡Me ofendes, pr-prin...cesa! - Chat tartamudeó un poco al ver el atuendo completo de la chica. No solo no llevaba sujetador debajo de su playera de tirantes, sino que además llevaba usando un pequeño short rosado que bien podría pasar como bóxer femenino pues se ajustaba perfectamente a sus caderas y muslos. Tragó saliva pesadamente cuando la chica hubo llegado a su lado y agradeció llevar puesto su antifaz pues en ese mismo momento seguramente tendría las mejillas totalmente encendidas.

- Anda, levántate - Marinette le estiró la mano para ayudarle a levantarse a lo que éste aceptó gustoso. - ¿qué te trajo por aquí a estas horas? ¿sabes que mañana hay clases, verdad? -

- Claro, es solo que... no sé, necesitaba un poco de aire fresco y decidí dar un paseo, tu sabes... uno puede ir de aquí por allá y nunca sabe donde puede terminar... en este caso, terminé aquí por lo que pensé que podría pasar a saludar - Explicó Chat y no era mentira, todo aquello era la pura verdad - Lamento haberte despertado, princesa - se rascó la nunca, apenado.

Verlo haciendo ese gesto siempre le recordaba enormemente a Adrien pues él hacia exactamente lo mismo cuando estaba nervioso o algo le causaba pena.

Marinette dio un suspiro y le miró de forma reprobatoria pero enseguida suavizó su mirada y le dedicó una pequeña sonrisa.

- Ok, saludo recibido, gatito -

- Suena bien que tu lo digas -

- ¿el que? - preguntó confundida achinando un poco los ojos.

- que me digas "gatito"... También lo hace Ladybug y me gusta - aclaró él.

- oh... si, seguro...después de todo eres un gato, je je - rió nerviosa.

- ¿Sabes, Marinette? - ella sintió un pequeño escalofrío, pocas veces le llamaba por su nombre - eres muy parecida físicamente a My Lady: ojos azules, cabello negro, mas o menos la misma estatura y hasta complexión - recordó los momentos en que había tenido entre sus brazos a ambas chicas y al mismo tiempo se acercaba paso a paso hacia Marinette, obligándola a retroceder junto con él, muy nerviosa - ambas huelen bien, como a...galletas - aspiró hondo para comprobar el aroma de la ojiazul que para ese momento había chocado de espaldas contra la pared.

Chat Noir actuaba por mera inercia, realmente la curiosidad que despertó en él al darse cuenta de todo aquello lo estaba dejando atontado ¿Sería posible? El chico se encontraba casi recargado sobre el cuerpo de Marinette, sería así de no ser por el brazo que había alzado por sobre el hombro de la chica para recargarse en la pared y atraparle entre él y la pared, no era algo que estuviese haciendo conscientemente ni mucho menos se trataba de alguna broma para molestar, solo... estaba pasando.

Ella, por su parte, podía sentir sus rodillas temblar al sentir el cuerpo de su compañero a solo unos par de centímetros del suyo ¿Qué le estaba pasando? Ella nunca se dejaba llevar por sus juegos, jamás había sentido nada más que diversión o incluso a veces cierta molestia cuando Chat llevaba a estar cerca de ella, sin embargo en ese momento casi anhelaba que ese espacio entre ellos desapareciera.

No supo qué le pasó a su cuerpo, quizás habrían sido los nervios de la descubriera o algún ataque de pánico pero éste se movió por si solo, anulando todo espacio. Sintió los suaves labios del muchacho apretarse contra los suyos e incluso pudo sentir como los latidos de Chat se disparaban de un segundo a otro. ¿Qué estaba pasando?

Estaba besando a Chat Noir.

Notas de la Autora:

Hola de nuevo! Me animé a subir inmediatamente el siguiente capítulo al notar que está teniendo buena recepción :D Mil gracias, digo... no es como que tenga los cientos de views jajaja pero me da gusto ver que algunas personas se han tomado la molestia de leer y de favoritear, yei!