Amor Bilateral

Capítulo 5: Deseo

Un beso. Tan sólo un beso en la mejilla la había llevado a adentrarse en aquella situación tan rara y hermosa a la vez. ¿Cuántas veces había soñado con un beso entre ella y Adrien? ¿Importaba ahora? Chat Noir le ayudó a conocer lo que era la entrega total, amar a alguien aun con todo y sus defectos, de algo estaba segura y era que conocía a Chat Noir aun a pesar de no saber quién se encontraba debajo de la máscara, ella estaba segura que quién sea que fuese...ella lo amaría de igual forma. La decisión estaba tomada, dejaría de lado sus sentimientos por Adrien Agreste para poder dedicárselos única y exclusivamente a aquel chico con orejas de gato que la miraba como si se fuera lo más hermoso y delicado que había visto en la vida.

- Marinette...- llamó el ojiverde sacándola de aquellos pensamientos.

Ambos se encontraban recostados en la cama de la azabache, ella mantenía su cabeza sobre el pecho del rubio, escuchando latir su corazón, que a pesar de encontrarse en una posición estática, latía con fuerza y acelerado mientras que él jugaba con un mechón de cabello de su fleco.

- Chat... tu corazón ¿Te encuentras bien? - Preguntó preocupada.

Ante la pregunta, Chat se sentó en la cama con las piernas en posición de indio, haciendo que Marinette hiciera lo mismo, frente a frente, entonces con cuidado de no tocar nada indebido, posó su propia mano en el pecho de la chica.

- ¿Y tú, Princesa? ¿Te encuentras bien? - ahora preguntó él, con una sonrisa en sus labios.

Ella puso su mano por encima de la de Chat; su propio corazón estaba latiendo de manera desenfrenada, de la misma forma que el de él. Quizás tras tanto tiempo latiendo de esa manera se llegó a acostumbrar a la sensación y no se había dado cuenta que no había parado de latir desde que Chat la besó, ya varios minutos atrás.

Entonces sus miradas se volvieron a encontrar, la sonrisa en ambos desapareció y como si de un imán se tratase, sus rostros se fueron acercado lentamente hasta finalmente fundirse en un nuevo beso; comenzó lento, casi como aquel primero que se dieron, sin embargo pronto necesitaron de más y ambos cedieron el paso a la lengua del otro para volver a experimentar esas sensaciones en sus cuerpos y mentes.

Marinette sentía su cuerpo arder, la mano de Chat que aun se encontraba sobre su pecho le comenzó a quemar así que ella misma la movió a un lado, sin embargo en ese pequeño gesto la mano de él alcanzó a rozar uno de sus senos, eso le hizo sentir un descarga que viajó desde aquella zona hasta su vientre, obligándola a arquear la espalda, para ese punto Chat se encontraba encima de ella, con una rodilla a cada lado de su cuerpo, no supo cómo es que habían llegado a tal posición pero poco le importó cuando sintió una de las manos enguantadas de Chat directamente sobre la piel desnuda de su estómago. Todo estaba pasando demasiado rápido, sabía que no era lo correcto pero su cuerpo le decía lo contrario, ansiaba sentirlo.

Por su parte, Chat no estaba muy lejos del estado en que su ahora novia se encontraba: ansioso, deseoso de más, sentía rozar la locura cada que su boca se separaba de la de ella, si fuera por él ignoraría a sus pulmones para no separarase de aquellos labios hambrientos. Saber que no le quedaba mucho tiempo a su transformación no ayudaba mucho a su ansiedad, tenía tan poco tiempo y tantas cosas por hacer con su dulce Marinette. Su mano enguantada ya había logrado acceder por debajo de la playerita de tirantes y acariciaba insistentemente su abdomen, no atreviendose a subir directamente a sus senos, aquello si que era autocontrol pues sabía perfectamente que no llevaba sujetador.

- Esto es frustrante, Princesa - dijo con voz ronca, ni siquiera él mismo se reconoció, la extinción estaba cambiando en él muchos aspectos de su esencia.

- ¿Por...qué? ¿Qué pasa? - la voz de Marinette sonó en un susurro mientras mantenía sus ojos cerrados.

- Quiero sentirte... Y éste tonto traje no me deja - Chat jaló su cascabel hacía abajo, pero efectivamente este no cedía.

Marinette rió un poco al haber respondido al fin su duda sobre el traje de gato negro y además porque ella sabía perfectamente que aquel traje era imposible de quitar sin que la transformación tuviese que terminar.

- ¿Te parece gracioso, Princesa? ¿Acaso no quieres sentir esto...directamente de mi piel?-

- ¡Ah, Chat! - Gimió Marinette, tapándose inmediatamente la boca con una mano.

Chat había tenido el atrevimiento de al fin subir su mano hacia uno de sus senos. Ese gemido había sido como el canto más hermoso para los sensibles oídos del gato, quería y necesitaba escuchar más de aquella melodía así que con su mano libre quitó la mano con la que la ojiazul había tapado su boca y solo hasta ese momento volvió a estimular aquel seno bajo su guante, masajeandolo para lograr sentir como el pezón se volvía duro. Marinette volvió a gemir ante tal intrusión y Chat la acalló con un beso lleno de pasión.

Cuando se separaron, Marinette se sonrojó más de lo que ya estaba al notar las pupilas dilatadas por el deseo de Chat, era casi hipnotizante ver ellos enormes orbes esmeralda en ese estado y a pesar de estar atrapada debajo de su cuerpo, se sintió poderosa al saber que era ella quién provocaba aquello en su compañero.

Chat estaba tan perdido en las sensaciones que no logró reaccionar cuándo Marinette le había empujado para cambiar posiciones ¿Cómo era que un cuerpo tan pequeño lograba sacar la fuerza necesaria para hacer eso? No lo razonó mucho pues todo posible pensamiento se esfumó de su cabeza cuando Marinette se sentó sobre sus caderas, presionando su ya muy crecida erección.

- Ah, Pr-Princesa, no hagas eso - dijo él, tomando con ambas manos la cadera de la chica - Me vas a volver loco -

- ¿Te das cuenta que agarrándome así estás haciendo que haga más presión? - Se burló Marinette mientras movía en círculos la cadera.

Intentaba mostrarse tranquila ante Chat pero la realidad es que estaba muriéndose de vergüenza, sin embargo aquel deseo en su interior era lo suficientemente más fuerte como hacerla tomar el valor necesario para lo que estaba haciendo. Sentir la erección de Chat directamente en su sexo, aún por entre la ropa, la hizo sentir sucia pero eso no era precisamente algo malo, le causó un morbo tal que sintió como se humedecía. Definitivamente Chat no era el único que se estaba volviendo loco en ese lugar.

Las manos de Chat resbalaron cuán mantequilla hasta los muslos de la chica y los apretujó con fuerza al mismo tiempo que jalaba hacia sí mismo lo que provocó que Marinette perdiera el equilibrio y callera de lleno sobre él. A pesar del traje, Chat pudo sentir perfectamente los pezones erectos de ella sobre su pecho, se sentía en el cielo y al mismo tiempo en el infierno por el tremendo calor que su cuerpo estaba teniendo que soportar.

- Marinette... Ah... Yo...seguramente ya no pueda quedarme mucho más tiempo - advertía Chat, abrazandola mientras sus intimidades seguían rozandose, ni siquiera supo cómo había formulado dicha oración de manera coherente.

Pero Marinette no respondió, lo había escuchado pero su cerebro no le permitió hablar por lo que a modo de respuesta volvió a besarle apasionadamente tomando por sorpresa al otro. Ella se estaba entregando por completo a sus deseos más carnales... y no le importaba, si era con él, no le importaba; si era con él, sentía que podía entregarse por completo a aquellas sensasiones prohibidas que por tanto tiempo se había negado a querer sentir por esa hermosa persona de ojos verdes debajo de ella.

Si momentos atrás Chat se sentía en el infierno, ésta vez creyó que jamás regresaría al lado de la luz, estaba completamente perdido y condenado por aquellos labios sabor a vainilla, eran verdaderamente adictivos. De pronto una idea cruzó su cabeza: si bien no podía tocarla con sus manos ¿Qué le impedía hacerlo con la única parte de su cuerpo descubierta?

Muy a su pesar rompió el beso que lo había hecho decidir su próximo movimiento, haciendo que la azabache se quejara. Agilmente volvió a situar a la chica debajo suyo y sin vergüenza alguna alzó de un sólo movimiento la playerita de tirantes hasta descubrir todo el torso de su novia. Tal visión lo hizo marearse y temblar ante ella; era verdaderamente lo más hermoso que había visto jamás en su vida.

- Chat...- le llamó ella ante la expectativa. Se sintió muy avergonzada al saberse expuesta y por un segundo tuvo el impulso de cubrirse pero Chat no se lo permitió, tomándola de la muñecas y subiendo sus brazos por encima de la cabeza; ésto creó una curvatura en los senos de ella que la hicieron ver totalmente exquisita.

- No te cubras... Eres realmente bellísima, Marinette, déjame verte - nuevamente la voz de Chat sonó ronca y casi inaudible por la gravedad de ésta.

Tras unos segundos más, Chat bajó su rostro hasta que sus labios hicieron contacto con la nívea piel del vientre de Marinette, fue repartiendo besos por toda el área, subiendo de a poco hasta toparse con uno de sus rosados pezones; el deseo por atraparlo no se hizo esperar y sin pensarlo comenzó a lamerlo y a succionarlo con sus labios. El sabor de la piel bajo su boca era indescriptible, la textura le maravilló y los gemidos que soltaba la ojiazul lo sacaban de quicio y al mismo tiempo lo motivaban a seguir.

Beep, beep.

- Demonios - Dijo totalmente irritado al escuchar el sonido de su Miraculous.

- Tu..anillo - Logró decir Marinette con la respiración totalmente descontrolada.

- Lo sé, Princesa, lo sé -

Chat se levantó de golpe de cama, se notaba evidentemente molesto.

- Lo...siento - se disculpó Marinette basándose la playera, de alguna manera se sentía culpable y apenada con él.

- Ah, no...no, Princesa, perdóname tu a mi, no estoy enfadado contigo, es solo que me es frustrante no poder seguir a tu lado tanto tiempo como quisiera. - Chat suavizó su mirada para hacerle ver que todo estaba bien - No te preocupes, ya tengo un plan para eso - Le guiñó un ojo coquetamente mientras le ofrecía una mano - ¿Vienes, bonita? -

- ¿Bo-bonita? - tartamudeó ella señalándose a si misma, nunca nadie le había llamado así y realmente se sintió feliz.

- Jajaja, eres adorable cuándo tartamudeas ¿sabías? - Si bien era algo que no le decía siendo Adrien, como Chat se sentía con total libertad de decirle todo lo que pensaba.

Beep, beep

- ¿Acaso no piensas venir a despedir a tu novio? -

Chat permanecía con su mano extendida esperando por la de ella que de hecho no tardó en recibir. La ayudó a subir por la trampilla y enseguida él la siguió. Ambos se dirigieron a aquel lugar que había sido testigo de su primer encuentro "íntimo", aquel en dónde Chat había confesado ese amor incondicional por su compañera. Marinette recordó nostálgica la escena.

- No recordaré éste lugar como el lugar en el que te dije lo que sentía por Ladybug - dijo de pronto Chat, añ tiempo que sin ningún problema saltaba del otro lado de la barandilla y se giraba para mirar a Marinette -... Lo recordaré como el lugar y el momento en que supe lo maravillosa que eres y cómo mi corazón se entregó a ti -

Beep, beep.

Chat tomó la mano de una sonrojada Marinette tal y como lo hacía como cuando era Ladybug y besó sus nudillos.

- Te veo luego, Princesa, intentaré que sea pronto - Y sin más Chat dio un salto hacía atrás para después extender su bastón y salir corriendo por los tejados.

Era definitivo, Marinette se había enamorado perdidamente de aquel gato...

Notas de la autora :

Y aquí tienen un poco de lemon super ligero para ir calentando motores :) Espero les haya gustado tanto como a mi. Casi vomito arcoíris con éste capítulo :p jejeje

Hasta el siguiente!