Amor Bilateral
Capítulo 7: Confianza
- ¡Corre, Ladybug! -
Chat advertía a su compañera a todo pulmón, el terror y la preocupación se veía reflejado en sus ojos, se encontraba a varios metros de distancia de ella ya que aquel nuevo akumatizado había logrado lanzarlo por los aires de un solo golpe; su fuerza era descomunal y no le hacían falta más que sus puños para pelear ¿En dónde podría ocultarse el akuma?
- ¡Ladybug! - Gritó nuevamente al ver como aquella persona golpeaba de lleno en el estomago a la de coletas, sacándole el aire y dejándola tirada en el pavimento.
Se impulsó con su bastón para lograr llegar a dónde la catarina y la tomó en brazos para sacarla lo más rápido que pudiese de la escena.
- Es inútil, por mucho que corran no lograrán escapar, ríndanse y denme sus Miraculous, nadie más tiene que salir herido - Dijo el akumatizado con voz serena, tanto que hasta daba miedo.
Chat llevó a Ladybug a lo alto del edificio más alejado que pudo encontrar y la recostó suavemente en el suelo, apoyando su cabeza en sus piernas.
- My lady ¿estás bien? - preguntó con semblante preocupado - Oye, no vayas a dejar a este gato sin ayuda - intentó decir con voz burlona, pero no le salió del todo bien.
- Creo que... al parecer los trajes no nos protegen de todos los golpes - dijo ella al fin, con un gesto de dolor en su rostro apretándose el abdomen con una mano para aliviar un poco el dolor - Escucha, Chat, no sé si pueda moverme mucho, voy a necesitar que me lleves cerca de él, creo que el akuma está en un anillo que lleva en su mano derecha -
- Siempre tan observadora, My Lady - Chat siempre procuraba subir el ánimo en las batallas, pero en aquella ocasión ni siquiera él pudo negar la seriedad de la situación, jamás habían lastimado de esa forma a su compañera, tanto como para dejarla fuera de la batalla y eso lo tenía demasiado preocupado, se notaba en su forma de mirar a Ladybug, la forma en que buscaba protegerla con su cuerpo y al mismo tiempo mantenerla lo más cómoda que se pudiera. Ésto enterneció a Ladybug de una manera que jamás había sentido ¿Chat siempre había sido así con ella? Que desconsiderada había sido al ni siquiera importarle notar ese amor incondicional que su compañero le brindaba.
- Todo va a salir bien, Chaton - Dijo Ladybug, posando su mano libre en la mejilla del rubio, dedicándole una sonrisa para tranquilizarlo. En seguida tomó su yoyo y lo lanzó hacia arriba para invocar su Lucky Charm el cual le otorgó una botella bastante grande con aceite en su interior. Inmediatamente mira a su alrededor para buscar la forma de usarlo. - Chat, por atención, llévame hasta aquel bote de basura y atrae a Metal Force lo más que puedas, vacía el aceite por todo el piso y espera a que resbale, usa tu bastón para llegar hasta a él desde arriba y quítale el anillo - explicaba ella muy pacientemente pero apurada, estaban contra reloj ahora que ella había usado el Lucky Charm - ... con mucho cuidado, por favor, no quiero que te haga daño -
- y luego te arrojo el anillo para que puedas purificar el akuma - terminó de decir Chat, Ladybug asintió. - De acuerdo, Bugaboo, confía en mi -
- Confío en ti, Chat. Ve, ya... Acabo de usar mi amuleto, no tienes mucho tiempo -
Chat hizo como Ladybug le indicó, corría lo más rápido que sus piernas le permitían, su corazón latía agitado... ¿La adrenalina? No, su corazón ya latía a más no poder desde antes... era el miedo entonces, no, la realidad era que tener a Ladybug tan cerca de él, en sus brazos, lo estaba descontrolando, intentó enfocarse en sus movimientos para no fallarle y simplemente hizo lo que debía hacer. Tras lograr que el akumatizado cayera de bruces al suelo usó su bastón para dar un salto largo y caer justo arriba de él, sin esperar ni un segundo más tomó el anillo y se lo lanzó a Ladybug, quién con algo de dificultad lo alcanzó a agarrar con una mano para después dejarlo caer al piso y hacerlo pedazos con su pie, agradeció no haberse equivocado cuando vio salir la mariposa de los restos y sin más se encargó de purificarlo e invocó nuevamente su poder milagroso para regresar todo a como estaba antes de que el akuma apareciera, incluyéndose a si misma; sintió una extraña calidez en su pecho y de un momento a otro todo dolor había desaparecido.
- ¡Ladybug! - Escuchó gritar a su compañero a escasos metros de distancia y giró sobre si misma para buscarlo con la mirada, su miraculous ya había sonado un par de veces y debía salir del lugar y nuevamente como la última ocasión a esa...salió corriendo para huir y...nuevamente Chat se dió a la persecución.
-My Lady...por favor-
De alguna manera que ella no alcanzó a comprender, Chat se le había adelantado y chocó contra él en lo alto de un edificio, ya lejos del lugar en dónde habían enfrentado al akuma.
- ¿Por qué huyes tan desesperada de mi? ¿Hice algo malo? - Preguntaba dolido su compañero con el miraculous del gato negro, éste la mantenía presa en un abrazo.
- Chat... No, tu...no. Por favor, tienes que dejarme ir, me quedan apenas un par de minutos -
- ¡Entonces destransformate! Te prometo no mirar, dale de comer a tu kwami y hablemos después - Él no había usado su cataclismo por lo que le quedaba mucho más tiempo restante
- Chat... -
Y sucedió lo que Ladybug temía, la razón por la que a cada nuevo enfrentamiento contra akumas dejaba plantado a su gatito sin siquiera chocar los puños como siempre lo hacían: casi con desesperación había tomado el rostro de Chat entre sus manos y le había besado. Vaya poca fuerza de voluntad resultó tener.
Chat, por su parte, de quedó rígido como roca tras el acto de su compañera ¿Cuántas veces había soñado con ese momento? Tantas que nisiquiera podía tener una cuenta... Moría por corresponder y estuvo a punto de hacerlo pero cuándo se dió cuenta ella ya se había dado a la fuga, dejándolo ahí parado en algún lugar, solo y con los ojos aun cerrados, no creyendo lo que había pasado. Saboreó sus propios labios... Vainilla, fue cómo un golpe a la cabeza que lo sacudió de pies a cabeza, aquel tacto en sus labios y ese dulce sabor... Inmediatamente pensó en Marinette ¿realmente era posible? ¿Qué pasaría si realmente Ladybug fuese Marinette? Primero seguro que se sentiría como un idiota por no haberse dado cuenta antes pero después seguramente sentiría una inmensa felicidad... Debía comprobar sus sospechas ¿pero de qué manera? ¿Solo iba y le preguntaba? "¡Hola, Marinette! ¿Tú eres Ladybug?" Claro que no, eso sería demasiado sospecho, antes él mismo debería revelar su identidad... aunque... igual tenía pensando hacerlo.
- ¡Ah! ¡Qué complicado! ¿Y si resulta ser que me equivoco? - Chat se sentó justo en el lugar en dónde se encontraba importándole poco que algunos de los que pasaban por abajo lo vieran.
Seguramente Ladybug se enojaría mucho con él si no le consultaba primero el tema de revelarle su identidad a Marinette... ¡Pero que difícil se la estaba poniendo! Últimamente apenas si podía cruzar un par de oraciones con ella y tras ese beso... ¿Sería acaso que lo evitaba por que al fin se había enamorado de él? ¿Por qué justo después de haber decidido darle su corazón a su bella Princesa?
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- ¡Tikki! ¡soy una tonta! - se lamentaba Marinette una vez más recostada en su cama con una almohada en la cara para ahogar un poco sus gritos.
- Calma, solo fue...un...¿besito? - dijo Tikki, sentanda en el escritorio de Marinette mientras comía una galleta.
- ¡Siiiiii! ¡Tikki, besé a Chat como Ladybug! -
- Yo no le veo nada de malo - decía tranquilamente la kwami - Tu amas a Chat ¿no es así?-
- Si... pero... Chat no sabe que yo soy Ladybug y se supone que Ladybug no correspondía a sus sentmientos... Él dijo que estaba discpuesto a olvidar a Ladybug por mi... -
- Oh... creo que entiendo. Tranquila, Marinette, confía en los sentimientos de Chat, seguro que si lo confudiste mucho con eso beso pero estoy segura de que él te ama - Tikki sonrió feliz, como siempre solía hacer para animar a su portadora.
- uhmmmmm -
Marinette se cubrió con las sábanas de su cama y simplemente se dejó llevar por el sueño y el cansancio, después hablaría con Chat.
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Marinette abrió los ojos muy lentamente, estaba demasiado dormida aún como para entender qué sucedía; sentía una calidez familiar a lo largo de todo su cuerpo pero sobre todo en su rostro, un tacto suave en sus labios y un par de halos verdes que veía de esa manera debido a que no lograba enfocar bien. Tardó varios segundos en caer en cuenta que se trataba de un cuerpo ajena al suyo aquel que le brindaba esa calidez, por acto reflejo intentó alejarse empujando a la persona que estaba sobre ella, al separarse pudo ver que se trataba de Chat, quién la miraba insistente con sus ojos esmerlada entre cerrados, su iris gatuno estaba casi completamente dilatado.
- ¿Chat? ¿Sucede algo? - preguntó extrañada, seguramente era de madrugada dado que aún estaba oscuro.
Sin embargo no obtuvo respuesta del héroe gatuno, quién nuevamente atrapó sus labios de manera desesperada. Ella se resistió por un momento pero no tardó en corresponderle, le sorprendía lo persuasivo que podía ser aquel rubio con sus labios, que a pesar de no ser tan expertos para ella resultaban ser lo más delicioso que alguna vez hubo sentido o probado. Sentía las manos del ojiverde recorrer sus piernas por sobre las sábanas y de vez en cuando las paseaba por encima de su descubierto vientre, cada caricia le hacía sentir escalofriós que arqueaban su cuerpo en dirección al de él, quién aprovechando ésto había logrado colar un brazo por la espalda de ella para levantarla y acomodarla de rodillas encima de él, recargado en la pared.
- Quiero sentirte - la voz de Chat era ronca y profunda.
Marinette pudo sentir gracias a la nueva posición, la creciente excitación en la entrepierna de su compañero, pudo sentir toda su longitud y la dureza de éste, tal hallazgo la excitó de una forma que creyó que la haría perder la razón. Ésta vez no tenía control sobre si misma como la última vez, ésta vez estaba a la completa merced de él y todo lo que le estaba provocando.
- tu traje... - logró decir Marinette tras las palabras de Chat, ella se abrazada a él mientras éste le otorgaba suaves besos sobre sus hombros.
Chat hundió su rostro en el cuello de la chica y tras aspirar su aroma abrió la boca para morder la piel que tenía a su merced, quería más..., necesitaba más de ella, creía que su cuerpo terminaría por derretirse de tanto calor que le provocaba la excitación ¿Cómo es que había llegado a aquella situación?
Él sabía que Marinette siempre dejaba abierta la trampilla que daba a su cuarto, quizás porque sabía que nadie normal podría llegar hasta allí, pero estaba claro que él no era precisamente normal cuando llevaba puesto aquel traje negro, era sumamente fácil llegar de un simple salto hasta su balcón y más aún llegar a la trampilla. Había pasado gran parte de la noche sin poder conciliar el sueño tras lo ocurrido con Ladybug, pensaba y pensaba las posibilidades de que su Princesa y Ladybug fuesen la misma persona y cuanto más lo pensaba, más probable le era, sin embargo no era nada seguro y aquel hecho le provocaba sentir culpabilidad por haber aceptado el beso de su compañera moteada. Le urgía decirselo a Marinette, no quería que un secreto de ese tamaño arruinara su salud mental y por ende su relación con la azabache.
Al salir de su casa solo tenía en mente ir a disculparse con su novia, pero el verla dormida, con esa pequeña playera de tirantes, saber que debajo no llevaba sujetador y que aun más abajo seguramente estaría usando ese short que hacían lucir sus largas y bien formadas piernas... Todo eso simplemente le nubló todo pensamiento lógico y decente que pudiese tener ¿Era normal, verdad? ¿No era un pervertido al querer tener todo de su novia? ¿Verdad? Y es que Marinette había despertado en él pensamientos y sensaciones que nunca había tenido, ni siquiera por Ladybug. Para ser un chico de 16 años sabía lo que era la masturbación, pero tras el último encuentro con Marinette en el que le había tocado y escuchado gemir para él... Se avergonzaba de aceptar que desde entonces se tocaba demasiado seguido pensando en ella, procuraba hacerlo después de asegurarse de que su kwami estuviera dormido y roncando, no quería causarle un trauma al pequeño.
Y ahora estaba allí, con Marinette encima suyo, moviendo sus caderas en círculos sobre su erección mientras él clavaba sus garras en las piernas de ella y besaba y mordía sus hombros, cuello y labios.
- Chat...- Gimió Marinette cuando Chat tomó sin pudor alguno uno de sus senos en su mano.
- Oh, no...Princesa, no me hables de esa manera...o harás que termine arrancandote toda la ropa - le advirtió, lo peor fue que se sentía perfectamente capaz de hacerlo en ese preciso instante.
Lejos de molestarle, Marinette se excitó aún más con las palabras de Chat...al grado de ser ella misma quién sin previo aviso se quitó la playerita con un solo movimiento rápido que casi le arranca un gadeo ahogado al héroe debajo de ella. Antes ya había tenido la oportunidad de observarla de esa manera pero el haber sido ella misma la que le regalaba tan hermosa y deliciosa visión lo volvió un momento tremendamente desquiciante ¿cuánto deseo y excitación podía llegar a sentir un ser humano? Chat ya no podía asegurarlo pero en ese momento creía que tan placentera sensación lo iban a matar y simplemente la abstinencia a la que lo sometía el traje no le estaba ayudando en lo más mínimo.
Marinette nuevamente luchaba en contra de su timidez natural pero la necesidad de sentirlo era tanta que simplemente se dejaba llevar por ella. Quizás el saber que Chat no podía quitarse el traje le daba más seguridad pues ella era virgen y a pesar de que deseaba perderla con él era natural tener miedo ¿Correcto?
- Puf... Eres deliciosa ¿Sabías? - Dijo Chat tras dar un lenguetazo en uno de los pezones de la azabache, la acción obligó a Marinette a soltar un fuerte gemido que él tuvo que acallar con un beso. - Estás muy sensible... Aunque me encantaría escucharte ...intenta no gritar, bonita, no queremos que nadie más que yo te escuche -
¿Desde cuando la voz Chat Noir eran tan jodidamente sexy? Cada palabra, por simple que fuera le estaban provocando contracciones en su entrepierna que se traducían en una humedad que estaba comenzando a serle algo incómoda, era una tortura demasiado placentera.
Chat se deleitaba acariciando un seno con una mano y saboreando el otro por toda el área, cuando llegaba a su pezón lo lamía y succionaba con sus labios mientras que de vez en cuando lo mordía suavemente, una vez hecho todo aquello cambiaba de seno para hacerle lo mismo. De vez en vez subía la mirada para ver a una muy extasiada Marinette que mantenía la cabeza hacia atrás y se apoyaba en sus hombros para no caer. La sorpresa de Chat fue grata cuando la azabache tomó su cabeza con ambas manos y lo atrajo aún más hacia ella, se sentía claramente como toda ella estaba temblando y los movimientos de sus caderas se volvían todavía más desesperados e intensos, éstos obligaban al rubio a soltar gruñidos e incluso a tener que parar un segundo su labor en el pezón de su novia para alcanzar a tomar aire.
- Ah... Ch...chat, creo que... Ah... Aaaah -
Marinette alcanzó un orgasmo que ninguno de los dos se esperaba. Por la intensidad ella se abrazó fuertemente a los hombros y cabeza de su compañero mientras que todo su cuerpo se convulsionaba por el placer que invadía todo su ser. Creía que en cualquier momento se iba a desmayar.
- Wou... No creí que fuera posible que alguien tuviese un orgasmo sin haber la necesidad de...- dijo genuinamente sorprendido Chat mientras la ayudaba a recostarse nuevamente en la cama. Él se apoyó a su lado.
- Calla... Es vergonzoso - decía Marinette cubriéndose la cara con ambas manos.
- ¿Bromeas? Fue increíble. Esto solo me hacen tener más ganas de poder tocarte sin esté traje... Imagina todo lo que podría hacerte sentir sin él. Wou, eres increíble, Marinette -
Ella le dedicó una mirada tímida y una sonrisa aun debajo de sus manos.
- Tú lo eres, Chat...-
- Princesa... Perdón por haber venido de ésta forma, tenía que verte -
El semblante de Chat Noir se ensombreció de pronto, aun que eso no le impidió ofrecerle parte de una sábado a la ojiazul para que pudiera cubrirse un poco el torso, ella aceptó sin problemas y miró preocupada al chico.
- ¿Qué pasa? - Preguntó ella - ¿Estás bien? -
- Yo... - Dió un gran suspiro, armandose de valor - Yo... Ladybug me besó y yo correspondí a ese beso, lo siento mucho - soltó de golpe, apretando los ojos sin atreverse a mirarla. Tras varios segundos sintió la cálida mano de su novia en su mejilla, solo entonces abrió sus ojos para encararla pero sorpresivamente en su rostro no había desprecio, sino una hermosa mirada de ternura.
- Tranquilo Chaton, no te preocupes... Gracias por confiar en mi como para confesarme algo como eso -
Cualquier chica se habría enojado... ¿Pero cómo podía enfadarla algo que ella misma había hecho? Quizás pudo actuar enojada para no levantar sospechas pero no era justo para su gatito, mucho menos tras haberse atrevido a confesarlo, no cualquiera lo hacía.
- Marinette... Yo... -Tomó una de las manos de ella entre las suyas -... Te amo, ahora estoy completamente seguro de lo que siento, te amo y no permitiré que nada nos separe, ni siquiera lo que siento por Ladybug... Mi corazón te eligió a ti -
- Y el mío a ti, Chaton... Yo también te amo -
Notas de la autora:
Y aquí al fin un lemon más en forma... Entendamos que son chicos verdaderamente enamorados que apenas van descubriendo su sexualidad :) (si, super cursi jajaja)
Cómo verán salió un capítulo del doble de largo jajaja pero creo que valió la pena, verdad? XD igual y los iré haciendo así de larguitos porque al principio pensaba un fic de no más de 10 capítulos pero así como voy van a terminar siendo 20 jeje
Espero les haya gustado, nos leemos en el siguiente! Bye
Recuerden que pueden encontrarme en Instagram, en dónde suelo subir ilustraciones de Ladybug :3 (arroba)KarlaHoshi
