Amor Bilateral
Capítulo 8: Al Descubierto
- Te ves muy feliz, Marinette -
Tikki se paseaba a un lado de su portadora mientras se preparaba para ir a la escuela, quién milagrosamente se había despertado a una hora muy decente para prepararse para la escuela.
- ¿Lo crees, Tikki? - decía Marinette con una sonrisa en sus labios.
- Si, sobre todo considerando que dormiste poco, después de que Chat...-
- ¡Tikki! - le interrumpió antes de que pudiera continuar con el resto de la obvia oración que estaba a punto de soltar su kwami.
- ¿Qué? No es nada malo, Marinette, esas cosas son totalmente naturales, no debería de avergonzarte - razonaba tranquilamente la kwami. - Creo que precisamente por eso dormiste bien el resto de la noche -
Marinette se puso roja como tomate al escuchar las palabras de Tikki; se notaba que la kwami era un ser sumamente maduro y sabio y eso le causó un poco de gracia, pues su apariencia bien podría denotar justo lo contrario.
Una vez que la azabache estuvo lista, bajó a desayunar tranquilamente con sus padres, los cuales se sorprendieron de verla levantada y lista tan a tiempo y la felicitaron. Una vez que terminó salió de casa, no sin antes darle su respectivo beso de despedida a Tom y Sabine.
Daba gracias por vivir tan cerca de la escuela, qué fácil sería su día a día por las mañanas de no ser por su mala costumbre de levantarse siempre tan tarde y es que desde que se había convertido en "La Heroina de París" sus energías no daban para más, no es que quisiera justificarse pero la verdad era que tal labor era muy complicada de llevar con su vida normal.
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- Plagg ¿quieres apurarte? No quiero que mi chaqueta huela todo el día a Camembert - decía Adrien, ya listo para ir a clases.
- ¡Me ofendes! Mi amado camembert debe ser saboreado con pacienciaaa - Plagg acariciaba su trozo de queso.
- Que asco, Plagg, además siempre te lo comes de un solo bocado -
- ¿Asco? Asco lo que hiciste anoche con el traje puesto ¡Eso si da asco! - se quejaba el kwami negro - Ustedes los humanos tienen necesidades muy raras y asquerosas, solo por eso me darás doble ración de queso-
En seguida Adrien se puso tan rojo que incluso sintió el rostro caliente. No le replicó nada a su kwami, no porque no quisiera sino por que Nathalie tocó a su puerta para avisarle que saldrían hacia la escuela en un par de minutos.
En aquel corto trayecto siempre pasaba justo frente a la casa de los Dupain Cheng, al pensar en ello inmediatamente se sintió ansioso y a la vez un sentimiento de felicidad invadió su pecho, nunca imaginó llegar a sentirse así por su compañera de clases pero el sentirlo lo hacía enamorarse aún más de aquella chica de coletas.
Su corazón dió un vuelco cuando al salir del lujoso carro vió a solo un par de metros de distancia a la chica en la que pensaba. Sin siquiera despedir a su guardaespaldas se apresuró a darle alcance a la azabache para saludarla, ésta lo recibió con una amplia sonrisa.
- Hoy llegas temprano, Marinette -
- je... si, dormí muy bien, entonces no tuve problemas para despertar - explicaba ella a Adrien.
- oh ¿en serio? ¡Eso es genial! - dijo el rubio con entusiasmo, sabía que él había tenido mucho que ver en ello... De hecho por un momento se había preocupado que por su culpa ella no hubiese podido dormir lo suficiente pero le alegraba demasiado equivocarse.
- uh, qué comezón - dijo de pronto Marinette, rascando el costado de una de sus piernas por encima de la falda que llevaba ese día.
Adrien no quizo husmear demasiado pero entre el movimiento de la falda alcanzó a notar un par de rasguños en ambas piernas, enseguida supo que era totalmente su culpa al recordar cómo había hundido sus garras en la piel de la azabache en un intento de descargar toda la excitación del momento, sin embargo al parecer ninguno de los dos se dió cuenta de las finas heridas que eso había provocado.
- ...ese gato... - dijo Marinette en voz baja.
- ¿Gato? - preguntó curioso Adrien, le daba mucha curiosidad saber qué excusa daría al mencionar al gato...que obviamente se trataba de Chat Noir.
- eeeehm, je... este... es que hay un gato que... ¡es de los vecinos! si... y hay varias noches en que se cuela en mi cuarto, le gusta mucho que lo mimen y... a noche... ¡a noche se le ocurrió rasguñarme las piernas! si, eso...- Dijo totalmente nerviosa la azabache, tartamudeando como solía hacerlo y mirando hacia todos lados menos a él.
- Oh, con que es eso... - Adrién rió un poco - Deberías atenderte esos rasguños o pueden infectarse ¿quieres que te acompañe a la enfermería? -
- ¡NO! no...no, no hace falta, están bien, no te preocupes. Es mejor que vayamos entrando a la clase, seguramente Nino y Alya ya están allí. ¿Vamos? -
- Ok, claro... - Ambos empezaron a caminar - oye... ¿y cómo es ese gato? -
- ah, pues... es negro y sus ojos son verdes, es muy... MUY travieso - decía Marinette con el ceño fruncido pero a la vez con un leve sonrojo en sus mejillas.
- Eso es genial, bien podría llamarse "Chat Noir" ¿no crees? - Adrien intentaba por todos los medios no soltar algún chiste de gatos, la ocasión bien lo ameritaba pero con su identidad de civil frente a Marinette seguramente sería raro.
Marinette casi se tropieza al escuchar la sugerencia de Adrien y agradeció infinitamente haber llegado finalmente a su salón, así que lo único que hizo fue ignorar lo mejor que pudo el comentario y dirigirse a saludar a sus amigos para enseguida sentarse a un lado de Alya.
- ¿Qué? - preguntó Marinette a su amiga, que la veía con los ojos entrecerrados y una sonrisa en el rostro.
- ¿Qué? ¿Todavía preguntas? Llegaste junto a "Don Perfecto" - le susurró para que el aludido no lograra escuchar.
- ¿Adrien? Bueno, nos encontramos en la entrada, no es nada raro -
- Oh...poooor... Dioooos, lo veo y no lo creo - dijo muy sorprendida Alya pero igual sururrando bajito.
- ¿Qué? - preguntó confundida la azabache.
- Acabas de decir toda esa frase en donde Adrien está involucrado... ¡sin voz de ensueño! ¿Qué te pasa, chica? ¿Estás bien? -
- Shh, Alya, ya entró la Miss Bustier -
Salía de una situación y se metía en otra, por eso fue un alivio que las clases comenzaran, al menos de esa manera evitaría las insistentes preguntas de su amiga, no era como que pudiera decirle así sin más que había decidido olvidar a Adrien porque se había enamorado de Chat Noir, si fuese otra situación quizás lo haría sin problemas pero todo fue muy repentino y seguramente que la morena no le creería tan fácilmente y se vería expuesta a sus amplios interrogatorios.
De ahí en adelante intentó que su día fuese lo más normal posible, todo iba muy bien pero cada que sentía comezón en alguna de sus piernas debido a las heridas no podía evitar recordar todo lo que había vivido aquella noche; de inmediato se le subían los colores a la cabeza y sentía una necesidad inmensa de tocarse, gracias al cielo estaba lo suficientemente consciente del lugar en dónde se encontraba como para mantenerse quieta.
De vez en cuando se sentía observada y se sorprendió al notar que era el mismo Adrien Agreste quién le dedicaba esas miradas que la estaban poniendo nerviosa... Se puso a pensar en lo mucho que ella y él se estaban comenzando a acercar últimamente, era él mismo quien solía buscarla para platicar y casi podía jurar que a veces el chico se acercaba físicamente a ella mucho más de lo debido, no sabía si sobre ella había una especie de maldición...pues justamente después de comenzar su "noviazgo" con Chat Noir fue que Adrien había empezado a hablarle mucho más ¿Coincidencias? ¿Quién sabe? La vida daba giros inesperados y una de las mayores pruebas era que ella era Ladybug.
Pensando en todo eso hubo un momento en que inevitablemente se quedó mirando encimismada a su amigo... Su cabello rubio le recordaba mucho al de Chat Noir, incluso quizás si se lo despeinara su apariencia sería muy igual, ambos seguramente tenían una estatura muy similar y los ojos... Sus ojos... Justo en ese momento Adrien volteó a mirarla por enésima vez en el día, sus ojos de encontraron con los suyos y ninguno de los dos apartó la mirada del otro. Quizá fue su embelesamiento lo que no la dejó cortar el contacto y simplemente se dedicó a observar aquel par de esmeraldas y no pudo evitar pensar inmediatamente en Chat Noir, el parecido físico era indudable pero las personalidades parecían estar separadas por un enorme y muy profundo abismo.
- ¿Marinette? - dijo de pronto él, sacándola de su trance.
- ¿uhm, qué? - contesto ella, distraída.
- Alya y Nino...y bueno, el resto de la clase ya se fueron. Alya intentó persuadirte pero evidentemente no lo logró - dijo Adrien con un ligero tono divertido en su voz.
- ¡Ah, lo siento! - gritó Marinette levantándose de golpe de su asiento.
- Tranquila - Adrien le dedicó una amplia sonrisa - ¿Quieres que te lleve a tu casa? Gorila está afuera esperándome y tu casa nos queda de paso, sé que es muy cerca pero me gustaría poder llevarte ¿Qué dices? - ofreció el rubio.
- O...ok, si..muchas gracias -
Ambos se dirigieron a la salida de la escuela para encontrarse con el auto que llevaba al Agreste menor, éste le abrió la puerta amablemente a Marinette y le ofreció su mano al más puro estilo Chat Noir para ayudarla a subir, ella se sonrojó notablemente y ésto le fascinó al rubio, le encantaba verla así y se llenaba de orgullo al saber que aún tanto como Adrien y Chat Noir lograba obtener esas reacciones de la azabache.
Tan pronto como Marinette bajó del auto frente a la panadería Dupain-Cheng, un fuerte estruendo llamó la atención de ambos jóvenes . Marinette entró corriendo a su casa y Adrien ordenó a Gorila que emprediera la marcha para llegar rápidamente a su mansión.
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- ¡El akuma está en su tiara! - Gritaba Ladybug para que Chat estuviera alerta. Ciertamente era lo primero que había salido de boca, no se habían hablado ni siquiera cuando se encontraron frente a frente al llegar a la escena del desastre; ella aun estaba avergonzada por su pequeño desliz con Chat siendo Ladybug y estaba esperanzada de que no aparecieran nuevos akumas tan pronto para poder evitar dar explicaciones tan rápido pero grande era su suerte que justo aparecía uno al día siguiente.
- Puuurfecto, My Lady ¿Cuál es el plan? - Decía Chat tras llegar a su lado.
Ladybug se dispuso a dar las instrucciones necesarias para la captura del nuevo akuma, sin embargo no era muy consciente de sus acciones con una de sus manos, ésta se había dirigido a uno de los costados de sus piernas y se rascaba distraídamente, tal acción no fue para nada ignorada por el héroe de traje negro que recordó a Marinette rascandose la misma zona durante la tarde. Chat sintió que la sangre abandonaba su cuerpo ¿Y si todas sus suposiciones eran ciertas? ¿Y si Ladybug realmente era Marinette? ¿O es que solo era paranoia suya e intentaba por cualquier medio convencerse que las dos personas que amaba eran una misma?
- ¿Chat, me escuchaste? - Le reprendió Ladybug al notarlo distraído.
- Puuur supuesto, My Lady, es imposible que éste gato no preste atención a tan hermosa voz-
Daba gracias a su inconsciente por ser tan enfocado, tenía el don de divagar en su mente cuánto quisiera y aún así prestar atención a su alrededor.
Tras lograr derrotar al akuma, tanto él como Ladybug habían usado sus respectivos poderes, Chat sabía que lo primero que ella intentaría sería huir en cuanto pudiera y así que se acercó a ella agilmente paa retrasar un poco su escape.
- Vamos, Ladybug, hace mucho que no chocamos puños, lo extraño - Chat hizo un gesto de tristeza para persuadir a su compañera. - ¿Podemos? -
Ladybug lo miró por unos segundos un tanto indecisa, entonces se hizo prometer que sería fuerte y no volvería a caer ante sus deseos.
- Está bien, Chaton... - Alzó uno de sus puños en dirección al rubio - ¡Lo hicimos!-
- Lo hicimos...- respondió Chat con una sonrisa en su rostro pero antes de que Ladybug pudiese retirar mano, él la tomó de la muñeca firmemente y la atrajo hacía él, aspiró fuertemente el aroma de su compañera... Ahí estaba, ese aroma a vainilla que le volvía loco de Marinette.
- My Lady... No te pido que me lo digas en este momento pero... No me niegues ésto ahora -
Ladybug abrió los ojos como plato al ver cómo Chat se acercaba para besarla, menos de medio segundo después las lenguas de ambos danzaban juntas en un beso demasiado familiar para él. Ella simplemente no daba crédito a la nuña lucha que había ofrecido ante aquel beso robado, realmente era débil ante Chat Noir. Lo único que logró separarlos fue el sonido unísono de sus miraculous.
- No digas nada... - advirtió Chat - solo dímelo cuando estés lista -
Y si más, Chat se apresuró a alejarae corriendo y saltando por los tejados dejando a una confundida Ladybug que tuvo que obligarse a moverse rápido para esconderse en un callejón para terminar su transformación.
- Dios mío... - Marinette se tapó la boca con una mano mientras que en la otra sostenía a Tikki.
- ¿ Qué pasa, Marinette? ¿Estás bien? - Preguntó preocupada su kwami.
- Creo que...oh, dios mío, Tikki ¡creo que Chat lo sabe...!-
Notas de la autora:
Hooooola! ésta vez quiero agradecer a tooodas y cada una de las personas que han dado Follow a mi historia :D porque eso me da a entender que les está gustando lo suficiente como para querer seguir leyendo! ^^
Gracias a! Alinita28, Allison Doolin, Carola-Gigi, Crystyliny, DairaB, Fiore Scarlet, Lauralunatica, Linettye, LuxCe, MissHikaruYuki, Panqueque57, Relena-Cagalli, RoseFAH, Slicerus, Angel-Demoniaca, 1741, Hugois36, Leslaut y !
Agradecimientos especiales a Hanako Dosukoi, Kurosagi1601 y Laurenlmprincess por no sólo seguir ésta historia, sino también mi primer fic titulado "Amor Bilateral" :D
MIL GRACIAS!
Amo recibir reviews así que no duden en escribirme algunos ^o^ ¿Qué opinan de que responda sus reviews dentro de los mismos capítulos al final? Me gustaría saber!
