6. Un encuentro gatuno

.

.

Entre mi locura y la suya, tengo tantas cosas en mente que no sé qué salga de este capítulo XD Espero lo disfruten owo Y si alguna vez se han preguntado porque cada episodio tiene ritmo diferente, se debe a que para cada capítulo escucho una canción diferente, usualmente una que haya tenido todo el día metida en la cabeza y la de hoy es Almost Easy de Avenged Sevenfold :v Lo sé, no tiene mucha coherencia XD Disfruten...

***********************
.

Adrien se sentía tan liberado por lo que había sucedido con su lady que no había cambiado de posición desde que ella se había retirado de aquel lugar. Estaba tendido en el piso, recargado en una pared viendo el hermoso cielo nocturno que si mostraba algunas estrellas pues la cantidad de luz del poblado era mucho menor a la de Paris.

Ni queriendo planearlo habría sucedido algo similar entre ellos y eso le había dado ese picor a la situación tan peligrosamente excitante para ambos. Todo sucedió tan rápido que no pudo decir prácticamente nada. Aun todo parecía un sueño en aquella noche. Sus pensamientos eran tan etéreos...

. . .

Por otra parte, la joven de traje rojo entraba por la ventana del baño de la habitación que rentaba con sus padres para enseguida regresar a su forma civil. El color de su ropa anterior parecía que de alguna forma había pasado a todo su cuerpo, sobre todo a su rostro que mostraba una sonrisa un tanto diferente a lo que estaba acostumbrada.

– ¿Marinette? – Le llamó su kwami. – ¿Pasó algo malo?

– N-no te preocupes, Tikki. – Se observó al espejo, sabía de lo que se trataba. – Todo está a la perfección.

Salieron de ahí y notaron que los señores Dupain-Cheng aún no llegaban. La muchachita suspiró ligeramente e indicó a su amiga que irían al vestíbulo del hotel para comprar unas galletas en la máquina expendedora.

Caminando por el pasillo, la hija de los panaderos solo repetía una escena en su mente: aquella donde su boca era llenada con aquel líquido espeso que salía del miembro de ChatNoir. Tocando sus labios notó que la sensación que estos tenían era muy diferente a la que tenía cada que se besaba con Adrien. Está quemaba, les provocaba una sed que le pedía a su boca querer más y beberlo cada que lo quisiera.

Lujuria

Esa palabra expresaba mucho de lo que su cuerpo y mente exigían de parte de su compañero felino para el momento.

– ¡Marinette! – Escuchó dentro de su chaqueta.

– ¿Eh?

Por ir perdida en sus pensamientos pasó de largo la máquina y estaba a punto de golpearse contra la pared. El recepcionista la vio un poco extrañado, a lo que ella respondió tosiendo y moviéndose sumamente raro como lo solía hacer cada que los nervios la invadían. Se puso junto a la máquina e introdujo el dinero suficiente para tres paquetes de galleta, abrió su chamarra junto a los botones de selección para permitir que Tikki escogiera lo que le gustaría comer esa vez.

Sin mayor problema tomó los paquetes que cayeron y regresó a su habitación para salir a degustar un poco lo que compró junto a su amiga mientras observaban todo por la ventana del cuarto de hotel. Cuando menos lo espero frente a sus ojos pasaba un superhéroe felino que iba muy metido en sus pensamientos hasta que ella lo saludó.

– ¿Ah? – Por poco y no logra sujetarse del balcón del siguiente cuarto. – ¿My princess?

La mirada del rubio era diferente y eso propició que la mente de Marinette divagara. ¿Estaría mal en hacer algo con él, aunque ya no estuviera transformada en Ladybug? Mientras el chico regresaba a la ventana de la habitación femenina, el ser mágico voló a esconderse en el baño para no ser descubierta por el compañero de su dueña.

Gatito... – Susurró la azabache jalando al ojiverde dentro de la habitación.

No se contuvo, sólo pegó su cuerpo al del varón que enseguida reaccionó como ella esperaba. Parecía que a él tampoco le importaba serle "infiel" a Ladybug aunque, a fin de cuentas, ella era Ladybug. Esto de alguna forma era como burlarse un poco él e iba a abusar de ello.

Por su parte, Chat se sentía un tanto confuso ya que nunca había visto de esa forma a su princesa, pero que más daba continuar, después de todo él era Adrien y tal vez así podría atreverse a hacer un poco más.

– Veo que tenemos a una gatita traviesa por aquí. – Habló bajo, lamiendo la oreja izquierda de la joven. – Tal vez alguien necesite castigarte un poco.

Chat... – Con tan poco ya la tenía temblando de pies a cabeza.

Sin previo aviso su cuello ya estaba siendo explorado por el chico con orejas de gato, dibujando un camino que baja cada vez más y más. Los suspiros ya pasaban a ser gemidos. El traje negro volvía a ser abierto y la ropa femenina caía al piso sin mayor pudor.

No se movían de aquella ventana, estaban en un segundo piso con pocas posibilidades de ser vistos puesto que los inmuebles cercanos (en la mayoría de los casos) estaban abandonados o no eran muy altos. Con esa pequeña seguridad basta para continuar con todo lo que se avecinaba.

La pequeña Marinette fue empujada hacía abajo. Ella entendió por completo lo que aquel minino buscaba, quería que de nuevo fuera satisfecho por una boca femenina en su sexo. Esta vez no dudaría en hacerlo.

Comenzó a lamerlo como si se tratase de un helado que no debía de dejar caer, un que no debía desperdiciar en absoluto. No fue para nada prudente al introducirlo en su boca, esta vez probó algo que no había hecho en su primera vez. Al introducirlo, lo metió debajo de su lengua para que al llegar más profundo no le dieran las arcadas a las que tanto le temía.

Ya había experimentado lo que al chico le gustaba, así que fue más rápida y un poco ruda al succionar con toda su boca el miembro mientras se dedicaba a observar directo a los ojos. El ángulo de visión que tenía Chat Noir le parecía demasiado lujurioso, diferente a lo que estaba acostumbrado a ver en esos videos pornográficos. Gruñía mientras sujetaba del cabello a la ojiazul, mostrando que tanto le gustaba.

Pero esa mala suerte de gato negro llegó en el peor momento. En el pasillo se escucharon las voces de los padres de la joven, así que sin decirse ni una sola palabra se acomodó el traje y salió por donde vino, no sin antes darle un beso fugaz en la frente a la chica. Ella por su parte sólo lo empujó y cuando vio que se había retirado se metió a la cama junto con su ropa.

Sus progenitores entrando viéndola completamente dormida, sin imaginar lo que segundos antes había estado pasando en aquel lugar.

Cada chico esta en su cuarto de hotel y sin imaginarlo, ambos jóvenes estaban bajo las sábanas, con pocas prendas, aguantando la risa, cómplices de una lujuria adolescente.

.

Este capítulo lo siento un poco corto, pero la verdad es que ha sido bastante divertido. Disfrútenlo mucho 3 Los amo :'3 ¡Buen día!

.

PD: Si, esta historia también está en Wattpad porque es mía y ambos perfiles son míos, así que no se asusten :P