Amor Bilateral
Capítulo 10: Complicidad
- ¿¡Qué voy a hacer?! ¿¡Qué voy a hacer?! - Decía desesperada Marinette tras lo ocurrido con Chat Noir.
Ella había logrado llegar sin problemas a su casa después de aquello, escabullendose para que sus padres no la viesen entrar por segunda vez en el día.
- Creo que no hay mucho que se pueda hacer, Marinette , debes hablar con él - sugería Tikki.
- ¿Y si realmente no lo sabe? ¿Que tal que solo son suposiciones mías por lo que dijo? -
- uhm... no lo creo. Dudo que Chat sea la clase de persona que tiene una relación y engañe al mismo tiempo, creo que besó a Ladybug porque sabe...o al menos "cree" saber que eres tu, Marinette - decía la kwami con una de sus manitas en su pequeña barbilla simulando analizar la situación. - Creo que ya es innevitable, Marinette...pero aún así ¿se lo dirás directamente? Él dijo que lo hicieras cuando estuvieras lista-
- No lo sé ¿Cómo sé si estoy lista para decirselo? Tengo miedo y ni siquiera sé porqué... es decir, si besó a Ladybug sabiendo que era yo, quiere decir que él no me guarda rencor por no haberle dicho nada antes y por haberlo rechazado tantas veces ¿Verdad? - dió un gran suspiro cuando terminó de hablar por falta de aire.
- Deberías intentar despejar tu mente ¿por qué no te das un baño? - sugirió Tikki - Te espero aquí afuera - le sonrió.
- Esa es una buena idea. Gracias, Tikki. -
Marinette hizo caso a su kwami y se apresuró a meterse al baño, tenía planeado quedarse dentro de la bañera por un largo tiempo y pensar mucho.
Por su parte, Tikki voló a hacia la ventana de la habitación y se asomó tranquilamente para encontrarse con la mirada verde y sumamente sorprendida de Chat Noir, Tikki le sonrió amablemente y le hizo una seña para indicarle que lo vería en el balcón, cuando Chat desapareció de la vista en la ventana, Tikki se impusló volando para atravesar la pared y encontrarse con el héroe.
- Buenas tardes, Chat Noir - le saludó Tikki.
- Bue...buenas tardes - contestó Chat, aun sorprendido por su tan prematura confirmación acerca de sus sospechas por Marinette.
- Puedo sentir la presencia de Plagg minutos antes de que llegues aquí, por eso nunca antes pudiste verme, me encondía antes de que la misma Marinette pudiese verte...Bueno, a veces.- dijo ella sin inmutarse ni un poco, seguía calma y serena mientras hablaba con Chat como sabiendo lo que tenía en la cabeza.
- Tu... ¿Tu eres su kwami? - preguntó Chat con la voz temblorosa, comenzaba a invadirle una emoción inigualable en su pecho, era pura felicidad y euforia.
- Si, mi nombre es Tikki, mucho gusto - se presentó la pequeña.
- ¿Por qué te has revelado ante mi? ¿Por qué no te escondiste como otras veces? - Chat tenía muchas preguntas en su cabeza y las iba soltando conforme podía.
- A diferencia de Marinette... Yo ya sabía que tu sabías.- Tikki río - Escucha Chat Noir, por favor te pido que no presiones a Ladybug para que te revele lo que ya es obvio, la pobre no sabe aún cómo manejarlo y todavía se niega a aceptar que tu la descubriste, a fin de cuentas yo le dije que ninguno de los dos debía saber la identidad del otro y estoy segura que Plagg también te lo dijo a ti y Marinette siempre fue muy leal a esa condición, lo sabes... - Tikki hizo una pausa solo para asegurarse de que Chat le seguía el tema - Deja que ella decida cómo y cuándo revelarse ante ti y tu no le reveles tu identidad, así como tú... Debe ser ella quién lo descubra-
- Entonces... ¿No está mal que lo sepamos?- Chat se había sentado a estilo indio en el piso del balcón para escuchar pacientemente lo que le decía la kwami de Ladybug.
- En realidad no, era cierto que lo preferible era que no se supiera para la protección de ambos y sus seres queridos...pero Ladybug y Chat Noir están destinados a estar juntos -
- ¿Es...nuestro destino? ¿Estoy destinado a amarla? - Preguntó Chat con voz de ensueño.
- ¿Crees en el destino, Chat Noir?-
- Ahora si... Es decir, eso explica porque creí haberme enamorado de dos personas diferentes al mismo tiempo ¡pero no! Resultó ser una misma persona... Wou, Marinette es increíble - recargó su rostro en ambas manos mirando al cielo.
- Me alegra saber que la amas de esa manera, Adrien -
Chat salió de su ensoñación tras escuchar su verdadero nombre y miró sorprendido a Tikki.
- Hey ¿desde cuándo lo sabes? -
- Desde el principio tuve sospecha por el hecho de siempre poder sentir la presencia de Plagg cerca de mi pero en su lucha con Dark Owl te pude ver... Y Plagg vió a Marinette - dijo tranquilamente Tikki.
- ¿Qué?! Ese Plagg... Me dijo que el no sabía nada...- frunció el ceño.
- Como te dije, los portadores son quienes deben descubrir la identidad de su compañero, nosotros tenemos prohibido hablar de la identidad del otro aunque la supiesemos - explicó Tikki.
- OK... ¡Por cierto! Ahora que sé que sabes quién soy y yo se quién es Ladybug... ¿No te gustaría ver a Plagg? Puedo destransformarme para que hables con él - ofreció sonriente el héroe.
- Me encantaría, pero no es tiempo. Eso solo pasará cuando ambos descubran sus identidades -
- Qué complicado y triste es eso. Seguramente se extrañan mucho - dijo Chat esta vez con pesar en su voz.
- No te preocupes, hemos existido desde hace miles y miles de años, ambos aprendimos el valor de la paciencia... Pues sabemos que tarde o temprano siempre volveremos a reunirnos - Tikki sonrió, sin embargo Chat notó una ligera mirada nostálgica escondida en sus ojos - Es mejor que te vayas por ahora, Chat -
- De acuerdo... Fue un verdadero gusto conocerte, ojalá Plagg fuera tan educado como tu, él solo sabe comer y reclamar, jajaja -
- jijiji, lo sé. Hasta pronto, Chat Noir -
Chat emprendió la retirada y Tikki volvió a transpasar el techo para regresar a la recámara de su portadora.
Ahora solo era cuestión de tiempo antes de que los portadores de los miraculous del gato negro y la mariquita estuviesen juntos, eso llenaba de felicidad a la kwami pues sabía que no podía ser de otra forma; cada ocasión en que era despertada por su nuevo portador ansiaba el momento en que el destino lo uniera con su pareja, dueña del anillo de Plagg. A veces llegaban a pasar años antes de que eso sucediera, otras veces solo unas semanas, cada ocasión había sido única y hermosa a su modo y cada una de ellas las disfrutaba sin excepción pues se trataba de la felicidad de la persona que estaba unida a ella.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Los próximos días fueron especialmente difíciles para Adrien, moría de ganas de saltar encima de la azabache en su forma civil y decirle quién era, que siempre estaba a su lado y que nunca dejaría de hacerlo, ni como Marinette ni como Ladybug. Era demasiado complicado para él no dejarse llevar por sus impulsos, quizás nunca antes había ansiado tanto la aparición de algún akuma para poderla ver como Ladybug sin que resultara demasiado raro; y tristemente no había podido visitarla como Chat, nuevamente por su apretada agenda y no querer obligarla a desvelarse tan seguido visitandola de madrugada, todo estaba jugando en contra de sus nervios.
- Oye, hermano. No es por nada, pero te ves muy ansioso ¿Todo bien con tu padre? - Preguntó de pronto Nino, justo al salir de la escuela en el cuarto día de su tortura.
- Todo bien, Nino, no te preocupes. Debo irme, me espera Gorila -
Eso de guardar secretos no era lo suyo, ni siquiera estaba muy seguro de cómo es que todo París aun no se enteraba de su identidad como Chat, quizás era que su personalidad cambiaba mucho y el hecho de que como civil sus tareas eran tantas que todo mundo sabía que alguien como el estaría demasiado ocupado como para ser un héroe.
Entró rápidamente al auto que lo llevaría a su casa, ya tenía hecho un plan para desocuparse un poco más temprano para poder visitar a su novia: Primero iría a clases de chino, luego esgrima, haría su tarea del colegio y antes de poder tener su práctica de piano (en la que últimamente su padre había ordenado a Nathalie que supervisara ella misma) diría que se sentía mal para que lo dejaran en paz y a solas en su cuarto, se "dormiría temprano" y asunto arreglado, en cuanto lo dejaran solo se marcharía rumbo a casa de Marinette.
Para su fortuna así fue, tal y cómo lo había planeado, solo faltaba el factor Marinette y era que estuviera en su casa o que no estuviera dormida.
- Plagg, tran...-
- Alto ahí, "Donjuan" - le interrumpió Plagg - no vayas a hacer nada raro ésta vez-
- ¿A qué te refieres con "raro"? - Preguntó Adrien con falsa inocencia.
- ¡Tu ya sabes que! Que horror que Tikki haya tenido que presenciar eso -
Adrien se puso colorado, era totalmente cierto. Aunque ella parecía muy madura y quizás no le hubiese importado.
- ¿La extrañas? -
- No te pongas de cursi, solo di las palabras -
- Oook, ok. ¡Plagg, transformame! -
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Toc toc
Como siempre, Tikki se dió cuenta de la presencia del héroe antes de que llegara y se aseguró de quedarse en la habitación en lo que Marinette bajaba a ayudar a sus padres en la panadería.
- Hola - saludó Tikki asomándose por la trampilla - Marinette está ocupada ayudando a sus padres abajo - le avisó al gato, quién se puso en cuclillas para asomarse un poco a la habitación.
- ¡Hey, hola! - Saludó finalmente tras darse cuenta que era cierto que la de coletas no estaba. - Genial, voy a darle una sorpresa -
Sin esperar la aprobación de Tikki, Chat entró fácilmente por la trampilla y se recostó en la cama.
- ¡oye! No dije que pudieras entrar - le reprendió la kwami con los brazos cruzados.
- Hasta donde yo sé...yo no sé quién eres tu hasta que Marinette me presente contigo - le dedicó una sonrisa de oreja a oreja, aprovechándose de la situación.
- Uhmmmmm -
- ¡Si, mamá! Si me necesitan estaré arriba -
La voz de Marinette se alcanzó a escuchar justo afuera de la habitación por lo que Tikki voló rápido al closet dónde siempre se escondía, le resultaba curioso que ésta vez se estuviese escondiendo de Marinette y no de Chat Noir.
La luz del cuarto estaba apagada desde un principio por lo que Marinette la prendió en cuánto entró. Chat se acostó de boca abajo apoyando su rostro en sus manos, en esa posición podía ver a Marinette sin problemas y se mantenía lo suficientemente oculto, en realidad era fácil verlo para cualquiera que fuese observador y subiera un poco la mirada, sin embargo Marinette ni se inmutó y se empezó a subir el vestido para quitarselo con el fin de ponerse su pijama.
- Wooou, Prrriiiincesa... - Dijo fuerte para que Marinette se diera cuenta de su predencia.
- ¡Chat! - Marinette dió un ligero salto del susto e interrumpió su labor.
- Amaría verte hacer eso pero hoy quiero conservar mi cordura un poco más - Chat bajó de un salto para encontrarse cara a cara con la ojiazul.
- Ho..hola - dijo Marinette un poco cohibida, no sabía cómo actuar con el rubio. Si era cierto que ya sabía su secreto ¿Debería tratarlo como cuando se enfrentaban a akumas o como solía hacerlo siendo solo Marinette? Quizás él diría algo referente a eso... Esperaría un poco más.
- Miawría por verte, Princesa. Siento haber tardado tanto - tomó una de las manos de la azabache para darle un beso en los nudillos con reverencia incluida, tal y como solía hacerlo cuando era Ladybug.
Marinette observó sus movimientos con el rostro sonrojado. El solía besar su mano también como Marinette pero no de la forma en que lo estaba haciendo ahora, esos ademanes solo los hacía para Ladybug; sintió una revolución de mariposas en su estómago ¿él realmente sabía? ¿Por qué no simplemente se lo decía y ya?
- Chat... ¿Puedo hacerte una pregunta? - Dijo ella, con la mirada clavada en el piso, no se atrevía a mirarlo a la cara.
- Por supuesto - Chat soltó su mano, preocupándose.
- Tú... ¿Has besado a alguien más además de mi...en...estos días?- Marinette midió bien sus palabras para intentar no delatarse.
Chat sonrió enternecido.
- Por supuesto que no, Princesa, desde que te conocí y hasta ahora no he besado ni he sido besado por nadie más que tu, lo podría jurar por todas mis vidas gatunas - afirmaba mientras que ponía una de sus manos en su pecho y le guiñaba un ojo.
- ¡N...no me..no mientas! - Ella no sabía bien que clase de plan estaba formulando su inconsciente pero lo que si sabía era que necesitaba comprobar si era cierto o no que Chat la había descubierto. - Dicen que te vieron besar a Ladybug... -
Por un segundo Chat se sorprendió tanto que había retrocedido un poco, era más instinto que otra cosa. Después recordó lo que Tikki le había dicho, sobre la indecisión y negación de su portadora; Si por él fuera sencillamente le diría que sabía sobre su identidad...pero hasta ese momento entendió la importancia de que fuera ella misma quién lo confesara aunque eso no significaba que no pudiese apoyarla en ello ¿Verdad?
- Así es... - Se acercó a ella cual depredador a su presa y ésta vez fue Marinette quién retrocedió - y no por eso estoy mintiendo. - Logró apresarla entre su cuerpo y el escritorio de la azabache.
Marinette recibió aquella respuesta como un valde de agua helada en su espalda.
- Chat, aléjate...por favor - Suplicó ella, temblando ante el contacto de su compañero.
- ¿En verdad quieres que me aleje, Princesa? - Chat se acercó peligrosamente a su oído, susurrandole aquellas palabras roncamente. Acto seguido la tomó de los muslos para obligarla a sentarse en el escritorio.
Los sentidos de Marinette se nublaron, el deseo y el amor que sentía por ese gato superaba por mucho el temor de ser descubierta, ella sabía que él conocía su secreto y eso en ese momento fue suficiente, aún no estaba lista para decirlo abiertamente, mucho menos ahora que la boca de Chat comenzaba a mordisquear su lóbulo derecho y podía escuchar el sonido metalico de su Miraculous chocar de vez en cuando con sus dientes.
- Sé que dije que quería mantener la cordura hoy...pero... ¿Cómo se supone que lo haga cuando tu cuerpo me llama de esa manera tan...desquiciante? -
- Chat...cállate -
Marinette sucumbió ante él y enredó sus piernas a sus caderas y subía sus brazos para abrazarlo por los hombros y atraelo más a ella. Chat por su parte no se quejó y aprovechó para besar y lamer su cuello mientras que sus manos se dedicaban a acariciar su espalda. En ese momento Marinette aun llevaba puesto ese vestido por derriba de la rodilla que había llevado a clases y que casi lo hace ahogarse con su propia saliva cuando la vio entrar al salón, sin embargo ahora mismo la manga larga del vestido no estaba ayudando en nada, él necesitaba probar más de su piel, comprobar si toda ella olía a vainilla; ya había comprobado que sus senos eran deliciosos y que efectivamente olía a vainilla toda esa zona... ¿Que tal más abajo? Al tenerla sentada de esa manera sería fácil comprobarlo por lo que sin pensarlo mucho se agachó hasta quedar hincado frente a ella.
- ¿Qué...haces? - Preguntó nerviosa la ojiazul.
- Shh, solo compruebo una teoría mía - contestó él acariciando suavemente el interior de las piernas de la chica para relajarla.
Chat alzó la falda lentamente, esperando por alguna señal de desaprobación, pero ésta no llegó así que acercó su rostro hacia la nueva zona descubierta. Pudo ver las bragas negras que usaba ella en esos momentos, que para su gran deleite se notaban húmedas al centro, él se relamió seductoramente (o al menos eso fue lo que pensó ella al verlo) y sin aviso posó dos dedos justo en ese lugar, presionando ligeramente.
- ¡Ah!... - Marinette dió un salto por el placer que aquel contacto le provocó y aferró ambas manos al borde del escritorio.
- Estás mojada... - Dijo Chat sin vergüenza alguna, totalmente perdido en la vista frente a él.
Con cuidado de no lastimar a su novia con las garras del traje hizo a un lado la tela que cubría su intimidad y se maravilló con tal revelación. Simplemente aquello estaba llegando a un nivel en el que no quería marchar atrás... Aún sabiendo que su traje le impediría hacer nada más, estaba dispuesto a deleitarse únicamente con el placer de Marinette.
- No..Chat... Esto es...vergonzoso, no me mires -
Marinette intentó cerrar sus piernas pero Chat se lo impidió metiendo aún más su cuerpo entre ellas.
- No te avergüences, eres hermosa...-
Chat empezó a dar suaves besos sobre las piernas de Marinette para intentar relajarla un poco, momentos después volvía a apartar la tela para verla en todo su esplendor, su intimidad brillaba por la humedad y Chat quizo saber si sabría tan delicioso como se veía, por lo que dió una lámina superficial que hizo temblar a la azabache y a tener que taparse ella misma la boca para no soltar ningún gemido audible en el piso de abajo.
- Chat... Ah... No, ahí no - pedía ella, era una zona demasiado privada, jamás había sido expuesta de esa manera pero el placer que le provocó fue más que cualquier cosa que hubiese podido imaginarse.
Chat no respondió, tan solo le miró a los ojos un segundo antes de usar sus dedos para abrir los labios mayores de su novia y enseguida lamer de manera profunda la zona.
Tal sensación tan nueva y excitante hizo que Marinette llevara sus manos a la cabeza de Chat, enredando sus dedos en su cabello, apretandolo contra ella. Sentía la lengua del ojiverde recorriendo toda esa área tan sensible en ella, húmeda y caliente.
Momentos después Chat tuvo que separarse para alcanzar a tomar aire, momento en el que aprovechó para mirar el rostro sonrojado de su novia mientras respiraba con dificultad, por un momento se creyó en el cielo al estar viendo ese ángel delante suyo.
- Creo que me voy a volver adicto a esto - confesó Chat relamiendose los labios y limpiando un poco aquel delicioso fluido que se había quedado adherido a sus labios.
Marinette simplemente ya no pensaba en nada más que en el placer y la excitación, se sentía mareada y necesitada de más por lo que volvió a empujar la cabeza de Chat en dirección a su entrepierna para obligarlo a seguir con las atenciones. Chat no rechistó ni un poco y continuó lamiendo con total gusto, estaba fascinado por el sabor tan glorioso que invadía su boca y sus sentidos, las texturas que se le presentaban y sobre todo con las reacciones de ella, jamás habría imaginado lo desesperada que pudiese llegar a ponerla como para obligarlo a darle placer de esa manera, era un etapa de ella que le encantaba y que estaba totalmente dispuesto a seguir explorando.
En un segundo de extasis y desequilibrio, Marinette tuvo que soltar la cabeza del héroe para poder apoyarse en su escritorio, sin embargo no cálculo en lo absoluto sus movimientos y golpeó el mouse inalambrico de su computadora haciéndolo salir volando a la mitad de la habitación. El golpe del plástico sobre la madera hizo un gran estruendo en todo el lugar y segundos después se pudo escuchar la voz de Sabine desde el piso inferior.
- ¿Marinette, está todo bien, hija? -
Tanto Chat como Marinette se habían quedado helados, casi sin respirar, como si eso evitara algún desastre.
- ¡Si, mamá! ¡Todo bien!-
Marinette se levantó rápidamente del escritorio teniendo que rodear a Chat para acercarse a la entrada de su habitación, pues escuchaba claramente los pasos de su madre subiendo por las escaleras.
- ¿Segura? ¿No necesitas nada? - Su voz se escuchaba justo en la entrada.
- ¡Chat, vete! - Marinette gritaba en voz baja mientras le hacía señas a su compañero para que se fuera.
Chat comprendió rápidamente y se fue, pero no sin antes robarle un rápido beso a su novia y mirar de manera complice hacia el closet de la chica, dónde sabía perfectamente que se ocultaba su kwami.
- ¿Qué pasó, mi niña? - dijo Sabine aun afuera de la habitación pero asomando su cabeza.
- Tiré sin querer mi mouse, espero que no le haya pasado nada - contestó Marinette con el mouse en la mano, mostrándoselo a su madre y haciendo un gesto chusco sacándo la lengua.
- Ten cuidado, cariño. ¿Quieres unas galletas? Tu padre acaba de sacar unas del horno y sé que a ti te fascinan cuando siguen calientes -
- ¡Claro! -
Marinette se relamió un poco los labios por el antojo de las galletas y pudo percibir un sabor un poco salado en su boca, enseguida abrió los ojos a más no poder y se puso roja como tomate; era su propio sabor que había quedado en sus labios cuando Chat se había despedido de ella.
- Ehm...mamá. Bajo en un segundo, tengo que... hacer algo rápido -
Salió corriendo nuevamente a su cuarto y tras tomar un nuevo par de bragas de su cajón se metió al baño para cambiarselas, las que tenía en ese momento estaba húmedas en parte por sus propios fluidos y en parte por la saliva de Chat.
Ese gato definitivamente la estaba volviendo loca.
Notas de la autora:
¿Quéee tal?! sinceramente no tenía pensando lemon en éste capítulo pero quee maaas da?! jajaja un poquito no hace daño :P Espero les esté gustando la historia :D Saludos!
Respondiendo REVIEWS! Exclusivamente lde capítulo 8:
Alinita28: Jajajaja me encanta que te hayas animado a escribirme un review! No sabes lo mucho que me anima! :D sobre todo por que dijiste que lo hiciste por que te gusta muchísimo mi historia! En éste capítulo te podrás dar cuenta porque Adrien no puede hacer mucho en su forma civil con Marinette, espero no me odies por eso :P
Hanako Dosukou: Hola de nuevo! :D que puedo decir? mi lado romántico sale a relucir en mis historias jeje Ahora Marinette ya sabe que Chat sabe! pero no ha dicho nada aúuuun! lo dirá en el siguiente capítulo? jejejeje
Leslaut: Perdón por haber tardado en actualizar precisamente después de que me has agradecido por actualizar seguido jejeje espero que éste capítulo lo haya compensado.
: XD jajaja ya ya, ya continué
Lu: Que bueno que te haya gustado tanto! :D espero que el resto de los capitulos los ames por igual! :D
Panqueque57: Gracias por tu comentario! aquí tienes el siguiente episodio, pa delite de muchas! :P
Misaki Uzumaki: Wujuu! me emociona saber que les ha gustado tanto la historia como para "engancharse" ;_; se siente re bonito...
AMO leer sus reviews! por favor! no duden es escribirme! Quedo pendiente de agradecimiento de mis nuevos follows! :3 Prometo hacer mención de ustedes la próxima semana! :D o quizás antes :P
