Amor Bilateral
Capítulo 11: Juguemos
- Tikki...-
Marinette miraba directamente a su tierna kwami con ojos acusadores. Se encontraban ya en la seguridad de la habitación de la azabache.
- ¿Si? - A pesar de su sabiduría y madurez, Tikki no pudo evitar sentirse nerviosa bajo la mirada de su portadora.
- ¿Podrías decirme a qué se refería Chat Noir al sugerirme que te preguntara a ti? Se supone que no sabe tu nombre - preguntó la azabache lo más seria que pudo para intimidar a la pequeña.
- Eeehm...Seguro Plagg le dijo algo de mi...y pueeees es algo que los kwamis sabemos... Ustedes como portadores son quienes deben descubrir la identidad de su compañero, aunque yo supiera la identidad de Chat Noir...yo no puedo decírtelo...-
- Pero... Me dijiste que por nuestro bien no debíamos decirle ni siquiera a nuestro compañero de nuestra identidad. - Decía pensativa una Marinette.
- Si... En éste caso fue Chat quién te descubrió, ni su kwami ni yo le dijimos nada...-
-... Espera... -
Tikki se llevó sus manitas a su boca al darse cuenta de su error.
- ¿A qué te refieres con que tú no le dijiste nada? Tikki... ¿Hablaste con Chat Noir? - Marinette achinó los ojos.
La pequeña kwami asintió apenada solo con su cabecita.
- Lo siento Marinette, debía hacerlo para que no se le ocurriera hacer nada loco por ti -
- Pero...¿Cuándo pasó? ¿En dónde? -
- El mismo día en que lo besaste como Ladybug...cuando te estabas bañando, lo lamento - Tikki agachó su cabecita a modo de disculpa.
- Aw... No podría enfadarme contigo, Tikki - Marinette la agarró para pegarla a su mejilla - solo hacías lo que debías hacer -
- ¡Gracias, Marinette! - Tikki se abrazó a su mejilla.
- Entiendo...entonces debo ser yo la que descubra la identidad de Chat sin ayuda. - Se puso una mano sobre la barbilla - uhmmm y él dijo que estaba mucho más cerca de lo que pensaba... ¿La escuela? Tikki... ¿Es válido que te haga preguntas? -
- Pues...si... Pero si es algo que no deba responder o que no sepa, no responderé -
- Bien... Cuando Rena Rouge se transforma, su cabello cambia por completo - dijo recordando el atuendo de Alya al transformarse, Tikki asintió -... Pero cuando yo me transformo no cambia nada... La pregunta es ¿Es posible que pase lo mismo con la transformación de Chat Noir que con Rena? -
- Los trajes y aspectos de cada portador varian de acuerdo a sus necesidades e incluso gustos, así que... Si, es posible que pase lo mismo con Chat que con Rena - contestó Tikki muy segura.
- Me pregunto si Chat también lo hará... -
Marinette se pasó el resto del día pensando en similitudes entre Chat y sus compañeros de clase, incluso no descartó que pudiese tratarse de algún otro alumno fuera de su salón, sin embargo todas las pistas terminaban remitiéndole a solo una persona: Adrien Agreste ¿Qué tan posible podría ser esa suposición? Su cabello, sus ojos, su voz, físicamente eran muy parecidos pero su personalidad era totalmente contraria... ¿Y si solo se quería hacer pensar que su primer amor era también Chat Noir y tan solo buscaba alguna manera para relacionarlos? No era remotamente posible que Adrien se fijara en alguien como ella y por ende eso hacía imposible que él fuera Chat ¿Verdad? Necesitaba más pistas que solo saber que Chat Nori "estaba más cerca de lo que creía".
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Pasó una semana desde que empezó su búsqueda por su compañero de peleas a su alrededor y se comenzaba a sentir culpable por no haber sido capaz de avanzar nada aún con las pistas que Chat le había dado en las ocasiones que lo había visto: una por un nuevo akuma y otra por una de sus visitas nocturas.
Hasta ahora lo que sabía era que "se encontraba cerca", "le gustaba mucho la música de Jagged Stone"; pero a medio mundo le gustaba así que ero realmente no era una gran pista..., y "que le gustaba leer manga y ver anime", no sabía bien si esa última era una buena pista ya que sabía de muchos chicos que tenían esa afición y definitivamente Adrien no la tenía ¿o si?
- ¡pssst, Adrien! - Marinette intentó llamar la atención del rubio justo al salir de clases el día viernes, se había despedido rápidamente de su amiga inseparable y se apresuró a alcanzar a Adrien antes de que se subiera al carro en el que Gorila lo esperaba, como siempre.
- ¡Marinette! ¿Pasa algo? - contestó él con un claro entusiasmo que sonrojó a la azabache.
- Ehm... bueno, yo... - De un momento a otros los nervios se apoderaron Marinette, pues justo en el último segundo pensó que quizás sería demasiado raro preguntarle directamente sobre sus gustos.
- ¿Te gustaría que te lleve a casa? - ofreció Adrien al ver que ella no alcanzaba a decir nada.
- ¡Claro! - diji ella de golpe y casi con movimientos mecánicos se subió al carro.
Ninguno de los dos dijo nada en el corto trayecto a la casa de los Dupain-Cheng hasta que una loca idea se formó en la cabeza de la azabache, lo que no pensó fue decirla en voz alta.
- ¿hoy tienes cosas que hacer? A ésta hora mi padre siempre tiene lista una nueva tanda de croissants ¿Quieres probar? - Soltó sin más, hasta ella se sorprendió de su atrevimiento... De todos modos seguro le diría que no.
- ¡Me encantaría! - Dijo él con una enorme sonrisa, a lo que Marinette abrió la boca sin poder creerselo.
Ambos bajaron del auto al llegar frente a la panadería, aun que Marinette un tanto confundida e ida.
- Te llamo en cuanto me desocupe para que pases por mi. Gracias por todo. - le dijo Adrien a Gorila y éste arrancó al instante.
- Hoy tenía una sesión de fotos, pero Nathalie me avisó que se había cancelado - explicó Adrien al notar que Marinette no decía nada ni tampoco se movía - Así que tengo tiempo extra - le sonrió.
- Oh...eso debe ser...¡algo muy bueno! Gra...Gracias por aceptar- Logró decir al fin Marinette.
- No, gracias a ti por invitarme, no suelo ir a casa de nadie, ni siquiera a la de Nino porque mi padre cree que es mala influencia - Adrien sonaba triste pero enseguida cambió su tono de voz a uno más animado - pero seguro que no debe haber ningún problema contigo, después de todo eres una talentosa diseñadora que ganó una vez un concurso de Gabriel's -
- je... Gracias...- contestó completamente apenada la ojiazul.
- ¿Y si jugamos un poco? ¡Tiene meses desde la última vez que lo hicimos! - Propuso él, no dándose cuenta de la revolución de pensamientos que eso le provocó a la azabache.
- ¡¿Jugar?! ¿Qué? ¡pero aun no tengo suficientes pistas! - soltó ella sin pensar, enseguida se tapó la boca con ambas manos.
Adrien rió nervioso al escucharla, sabía perfectamente porqué ella había reaccionado de esa manera.
- Guerra de Mechas 3...- dijo él intentando desviar los pensamientos de la chica.
- ¡Ah!... ¡Por supuesto! Perdón... ehmmm ¿Entramos? - dijo ella reprendiendose mentalmente por su torpeza y distracción.
Al abrir la puerta del establecimientos el aroma a pan recién horneado les llenó los pulmones. Adrien comenzaba a amar ese aroma a pan pues le recordaba siempre a Marinette y su aroma permanente a vainilla.
- ¡Papá, ya llegué! ¿Puedo tomar un par de croissants? Viene un amigo conmigo, vamos a jugar Guerra de Mechas un rato -
- ¡Hiiija! ¡Oh! ¿No eres tú el mismo que iba a participar junto con mi pequeña en el torneo de Guerra de Mechas? - dijo Tom de otro lado del mostrador mientras traía consigo una bandeja de pan.
- Buenas tardes, señor. Si, Adrien Agreste, es un gusto verlo de nuevo -Saludó respetuoso el rubio.
- ¡Que bueno! Toma, muchacho... toma cuántos quieras, cortesía de la casa - Ofreció el padre de Marinette estirando la bandeja a Adrien.- ¿Tienen otro torneo? -
- ¡Muchas gracias, señor! - dijo Adrien tomando un par de croissants - tampoco es como que pueda comer muchos, no me lo permiten... ¡pero no me voy a negar a estos! ... y... no, solo vine a pasar un rato con su hija, somos buenos amigos - Adrien se aseguró de decir lo último para no levantar sospechas y que no los fueran a acosar después.
- ¡Oh, ya veo! Divertanse, si quieren más croissants no duden en bajar por más -
- Papá ¿dónde está mamá? - preguntó Marinette al no ver a su madre en la panadería -
- No te preocupes, hija, salió un momento para conseguir un poco de azucar, se nos acabó y el camión llega hasta mañana - contestó su padre despreocupado.
- ¡Ok, gracias papá! - Dijo Marinette tomando un croissant para ella y guiando a Adrien a las escaleras que subían hasta su cuarto.
Al entrar a la habitación ambos dejaron sus mochilas a un lado del escritorio de la chica y enseguida se sentaron frente a él. Marinette encendió su consola y le pasó un mando a Adrien quién tuvo que dejar sus croissants sobre el escritorio para poder tomarlo.
- Dame un respiro, Marinette, aun no estoy listo para que me patees el trasero. Primero me gustaría probar el croissant, si no te molesta, claro -
- ¡Claro que no! Lo siento, adelante -
Marinette dejó su mando avergonzada, no estaba teniendo control sobre si misma, por alguna razón se sentía sumamente nerviosa y ansiosa frente al rubio, quizás hacía un par de meses atrás eso hubiese sido completamente comprensible pero desde ese tiempo en adelante había dejado de tardamudear frente a él y de comportarse como una tonta, sin embargo justo en ese momento pareciera que todos sus malos síntomas de enamoramiento estaban regresando.
- ¡Wou, son deliciosos! ¡y pensar que no me dejan comer estas delicias! - decía extasiado el rubio por el sabor del pan en sus manos.
- Debe ser duro ser modelo ¿Verdad? - preguntó Marinette un tanto enternecida por la emoción de su amigo.
- Si, definitivamente lo es, la peor parte es precisamente no poder comer lo que quisiera... pero creo que un día en que me salte la dieta no pasará nada - le dió otra mordida a su pan. - ¡Uf! -
- Que bueno que te gusten - decía Marinette un poco más tranquila - ... Me estaba preguntando... - dudó un poco pero aún así siguió hablando - ¿Qué haces en casa cada vez que tu padre no te deja salir con nosotros? -
No era que dudara de preguntar, era más bien que le causaba ansiedad saber su respuesta, saber si coincidiría con lo que Chat le dijo. Adrien sonrió.
- Bueno... tengo una amplia colección de anime y mangas - contestó él, feliz por la pregunta, quizás su Princesa se estuviese acercando a descubrir su identidad al fin - muchas veces tengo maratónes de series, son muy entretenidas y muchas son muy buenas en cuanto a su historia, si quieres puedo prestarte algunos - ofreció.
Marinette se había quedado de piedra, sosteniendo su croissant a medio camino a su boca dejando caer moronas en su pecho.
- ¿Marinette? -
- Ah... ¡Si! Eso sería genial - contestó ella sacudiendose la ropa y mordiendo su croissant para disimular el pequeño estado de shock en el que había entrado.
Adrien sabía lo que su novia hacía cuando tenía tiempo libre, por eso no creyó que hiciera falta preguntarle, por el momento dejaría que fuera ella quién hiciera las preguntas.
- ¿Quieres saber algo más de mi? A fin de cuentas no solemos hablar mucho todavía y mi padre mantiene nuestra vida privada...pues...muy privada - le incentivó.
- Ah.. es cierto...uhmmm ... - "¿De pura casualidad no eres el héroe en traje de gato llamado Chat Noir cuándo aparecen akumas?" Pensó ella, tuvo que sacudir un poco su cabeza para sacarse esa tonta, directa e improbable idea de su cabeza - ¿Te gusta el queso? Hay veces en que hueles a queso - Dijo ella, pensando un poco.
- Eh... No, bueno...si, pero no en especial ese tipo de queso, es Camembert, suelo traerlo conmigo para darselo a un amigo - contestó Adrien rascándose la nuca.
- ¿Siempre que estás nervioso haces eso? - se burló un poco Marinette, era un gesto muy conocido de él y se inquietó al pensar que también lo era de Chat Noir.
- ah. No lo sé, supongo que si - respondió sinceramente, era real que lo que hacía cuando estaba nervioso era algo inconsciente.
- Adrien... - De pronto Marinette recordó su primera conversación decente con él - Hace un tiempo dijiste que querías decirme algo importante... ¿Qué era? -
- Ahm... - Adrien volvió a rascarse la nuca y desvió un poco la mirada - pues... quería decirte que... ¡eres mi mejor amiga! - dijo lo mejor que se le ocurrió, no podía soltarle en ese momento que él era Chat Noir, aun que ese era su plan original las cosas habían cambiado y Tikki no se lo perdonaría, seguramente estaría escuchando en ese mismo momento - Para mi es algo muy importante, pero tampoco podía decírtelo con el riesgo de que Chloe lo escuchara, seguramente habría armado todo un drama por el hecho de que hemos sido amigos desde la infancia - Si, aquella era una mentira totalmente creíble.
- Oh... - ella sonrió un tanto melancólica - Muchas gracias, Adrien, tu también eres un buen amigo pa...para... ¿que haces? - dijo ella al notar como él se acercaba lentamente a ella, mirando sus labios - ... ¿A-Adrien? -
El corazón de Marinette se disparó de un segundo a otro, apretó los ojos fuertemente cuando sintió el calor de la mano de él sobre la comisura de sus labios, sin embargo lo que ella creía que pasaría nunca pasó.
- Listo, tenías moronas...- dijo Adrien sonriente.
Era un gato malo, lo había hecho totalmente a propósito para ver la reacción de la azabache y dicha reacción lo dejó satisfecho, le encantaba ponerla nerviosa pero sobre todo le encantaba poder tocarla sin tener encima aquellos molestos guantes que no le dejaban sentir su piel.
- Gra...gracias... ¿Jugamos? -
Marinette tomó nuevamente el mando de la consola para iniciar una partida y disimular su verguenza y nerviosismo.
Ambos se pusieron a jugar, no pasó mucho tiempo para que los malos pensamientos se disiparan y volviera a ellos un ambiente más relajado y ameno. Se pusieron a platicar cosas sobre ellos mientras jugaban y así Marinette descubrió que Adrien practicaba esgrima gracias a su madre y que amaba tocar el piano pero que siempre habría preferido que su padre lo pudiese escuchar o al menos tocar para alguien que no fuese su maestro o Nathalie.
- Me encantaría escucharte ¿Puedo? - pidió ella, ilusionada.
- Para eso tendrías que ir a mi casa ¿Quieres?...¡Ah! ¿Cómo es que ganas siempre? - Adrien dejó el mando en el escritorio y volteó a ver a la azabache.
- Talento - Marinette le guiñó un ojo sin querer, un gesto totalmente nuevo de ella hacía él - eehm...eh... Y ehm, me gustaría mucho, pero...¿Tu padre no tendrá problema? - Se apresuró a decir para intentar hacer que él no notara lo que acaba de hacer.
- Yo me encargo de que no - Adrien le guiñó un ojo también, era evidente que claro que había notado su gesto.
Marinette se sonrojó a tope, casi pudo ver en él a su gatito preferido haciendo ese simple gesto, pero rápidamente desechó la idea, como siempre que hacía cuando algo le hacía pensar que realmente Adrien podría ser Chat Noir.
El resto del tiempo en que Adrien pudo quedarse siguieron jugando y platicando sobre ellos y sus amigos. Sin contrariedades ni malentendidos.
Adrien se felicitó a si mismo cuando logró salir de la casa de los Dupain-Cheng sin haberle robado ningún beso a Marinette, ciertamente se moría de ganas de hacerlo, sin embargo si aprovechó muchas ocasiones para acercarse sutilmente a ella para aspirar ese aroma suyo que tanto lo traía loco.
No sabía por cuánto tiempo más podría esperar a que su novia descubriese su identidad, quizás más pistas ayudarían... De eso se encargaría en su fin de semana o cuando apareciese un nuevo akuma, lo que fuera que pasara primero. Por otro lado...tenía que planear la visita de Marinette a su casa, definitivamente le tomaría la palabra.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Notas de la autora:
Respondiendo REVIEWS!
Sonrais777: jajajajaja xD bueno, creo que tu sangre volverá a tus venas en éstos capítulos.
Luna Aino: Muchas gracias Luna! :D la verdad es que amo leer reviews pero tu no te preocupes :P Vayanse preparando para lo que viene!
Shadowsakueras: jajaja perdóooon! Spoiler alert: ya tengo listos 15 capítulos :P peeero tengo planeado que sean unos cuentos más, ya verás. Gracias por dejar tu review!
Panqueque57: Marinette intentando descubrir quién es Adrien desde éste capítulo :) y seguimos :P Sigue leyendo! :D
