-Kiba!- Gritó su nombre mientras corría hacia el alegre de volverlo a ver.
Kiba abrió sus ojos grandes, cuando creyó que no volvería a ver una cara conocida.
-Blue!- dijo con sorpresa Mientras, suka sentía una gran curiosidad acerca de aquella loba que conocía a Kiba.
Cuando Blue llegó a la entrada del hogar de Kiba no pudo evitar comportarse de manera muy cercana y amistosa, simplemente estaba contento de volver a ver a alguien de sus amigos.
Kiba respondió al afecto de Blue inmediatamente, sus colas se movían y la cara de blue reflejaba una felicidad notable, pero no inmensa.
-Estás bien, pero, como puede ser?-Kiba preguntó con alegría y extrañado.
-No lo sé , solo desperté y me puse en marcha a su búsqueda, si yo estaba viva, también lo estarían hige y...Toboe-dijo con alegría, pero con dificultad al decir el nombre de toboe, hizo sus orejas hacia atrás suspirando de tristeza al recordar como murió.
- ¿Quien es toboe?- pregunto Suka con algo de incomodidad al preguntar por algo de lo cual no tenía ni idea y no era parte.
Blue se quedó mirando a Suka, extrañada de no haber notado su presencia.
- ¿Q-que pasa?, ¿dije algo malo?- preocupada de haber incomodado la conversación.
-Blue, ella es suka ahora es parte de la manada también- dijo al presenciar un ambiente pesado.
-Oh, me alegra saber que kiba no está solo, ya que, no se le da bien estarlo- dijo con un agradable tono de voz mientras se dibujaba una sonrisa en su rostro.
Hubo un momento en silencio y Blue puso en su rostro alegre una cara de tristeza con la mirada fija en el suelo -Toboe era el cachorro de nuestra manada, era quien en su momento nos tuvo unidos a todos hasta el final de su vida- dijo con un tono neutral de voz y de orgullo al hablar de él.
-yo, digo, quiero decir, perdón por preguntar- dijo suka tristemente al escuchar la respuesta de Blue.
-No te preocupes, pero si yo sigo aquí, y kiba también, entonces eso quiere decir que los demás también lo están, solo hay que buscarlos-Dijo con esperanza.
La cara de Suka reflejó una seriedad a una tristeza, como si dentro de su mente un recuerdo doloroso la atormentara destruyendo el momento.
- ¿Suka?, ¿estás bien?- preguntó kiba con una suave voz.
- ¿he?-Dijo suka sin haberlo escuchado bien.
-Bueno, creo que hay que descansar, ¿no?, ha sido un día largo-dijo blue notando el ambiente tenso.
-Si, eso creo-dijo suka.
Cuando se acomodaron, escucharon un aullido no muy lejano, se miraron a la cara mientras kiba se ponía de pie rápidamente, la luna llena grande y resplandeciente iluminaba a las flores de luna, cuya luz que no llegaría a hasta la oscuridad que al paraíso estaba enfermando.
