-Tsume, despierta- Dijo Hige susurrando mientras movía a Tsume para despertarlo -Déjame en paz!- dijo Tsume molesto intentando volver a dormir.
-Tsume presiento algo, tu no lo sientes?- Dijo preocupado mirando a su alrededor -Lo único que siento es a un lobo miedoso y obeso que no deja dormir- Dijo sin abrir sus ojos intentando dormir.

Hige puso una cara de mal chiste e intentó volver a dormir pero sin dejar de estar alerta.

Un ruido despertó a Hige, pasos en la hierba escuchó , lo cual hizo que se levantara rápidamente.
Hige visualizó una sombra entre los arbustos que los rodeaban. Sin percatarse de que Tsume no estaba junto a él.

-Hey!- Gritó Hige mientras corría tras aquel animal.
Tsume lo detuvo de una mordida en el cuello.
- Déjenme ir!-Dijo aquel lobo joven.
-Y tu quien rayos eres?-Preguntó Hige
-Qué les importa!- refunfuñó en mal gusto

Tsume apretó con fuerza el cuello con sus mandíbulas, pero sin lastimarlo de gravedad.

-Te hicimos una pregunta, si no quieres que mi amigo te rompa el cuello debes respondernos-Dijo Hige en tono suave y sonriendo.
Aquel lobo miró a Hige, ideando un plan para zafarse de ellos.

-Sueltenlo ahora!- Gruñó una loba que salía entre las ramas de un árbol caído.
-Jenna!, ayúdame!-Dijo con angustia el pobre chico.
-Nosotros no lastimaríamos a una una chica linda como tu- Dijo Hige en tono conquistador

Tsume dejó ir a aquel lobo joven.
-Nosotros no queremos problemas, solo nos iremos-dijo Tsume con una mirada penetrante.
-No se van a ir, sin antes respondernos, ¿Qué hacen aquí?-Dijo Jenna
-Solo dormimos aquí una noche, vamos y venimos-Dijo Hige sonriendo
-No deberían hacer eso, hay reglas-Dijo Jenna molesta.

- Reglas?, ¿como puede haber reglas en el paraíso?-Dijo Tsume desconcertado y molesto.
-Hay territorios donde no pueden quedarse, ni siquiera acercarte, hay lobos malos, lobos que murieron y ahora están aquí- Dijo al ver que Tsume y Hige no eran lobos enemigos.

-Veo que no buscan pelea, ni robar territorio, diganle a Rida que no nos interesa tener nada que ver con ella-Dijo en tono agresivo.
- ¿Quien es Rida?-Preguntó Hige.
- No la conocen?-Dijo Jenna, comprobando que aquel par no eran más que vagabundos.
-Bueno, ¿porque no vienen conmigo?- dijo Jenna en tono amable invitando a Tsume y Hige a su recinto escondido.
-No me da buena espina esto-Dijo Tsume en voz baja a Hige.
-A mi no me lo parece, además, pienso que estaría bueno conocer un poco más a ese par y no se, sabe algo sobre esa tal Rida-Dijo Hige a Tsume mientras se adelantaba en ir tras Jenna.
Tsume quedó impresionado, era la primera vez en mucho tiempo que Hige tenía una buena idea, y no solo conocer hembras y tratar de conquistarlas, sino por otro objetivo. o eso pensó .

Tsume seguía a Hige quienes se detuvieron al llegar a un tronco hueco.
-Bien hemos llegado-Dijo Jenna
-Hee.. esta es tu..-Dijo Hige mientras era interrumpido por Tsume
-Es una broma verdad?-Dijo Tsume mirándola y haciendo una mueca en muestras de burla
-Tsume no seas grosero, además, es modesto por parte de la señorita traernos hasta acá-Dijo Hige en tono amable.
-Oh, gracias, pero no están viendo más allá -Dijo mientras Clive se metia al agujero de aquel gran tronco.

Ambos lobos se quedaron con cara de sorprendidos. Hige entro después de Clive, riendo.
-Vamos Tsume!-dijo mientras caía por aquel agujero.
-No vienes?- preguntó Jenna a Tsume
-Para que lo sepas de una vez, no confio en ti- mientras se acercaba al hueco y a la chica.
-Pues para que lo sepas.. No soy yo a quien debes temer- Dijo mientras empujaba a Tsume al agujero del tronco.
Tsume cayó por un largo túnel de tierra y raíces hasta lo que parecía ser una cueva subterránea.
-Impresionante no?-Dijo Hige a Tsume quien yacía en sus patas delanteras.

Tsume se levantó y miró alrededor. Había pequeños tragaluces sobre ellos, rastro de topos que los habían cavado pero que ya no viven ahí.

-¿Cómo es que puede existir un lugar así?-Dijo Tsume anonadado.
-No lo se, un día encontré a Clive pidiendo ayuda, al parecer había caído aquí dentro y no podía salir-Dijo Jenna riendo, Clive yacía sentado y movió su rostro en tono molesto y de vergüenza.
-Yo soy Jenna y el es Clive- Dijo Jenna amablemente
-Nosotros somos Hige y Tsume- Dijo Hige mientras Tsume miraba a su alrededor, y sobre él, mirando todo el escondite.

-¿Impresionado?, yo tambien lo estuve cuando vine aquí-Dijo Jenna
-Oh, y ¿porque no buscan una cueva, o algo más común?-Dijo Hige
-Porque ellos no son lobos-Dijo Tsume interrumpiendo a Jenna, antes de que pudiese decir una palabra.

Jenna puso una cara de tristeza y algo impresionada, mientras Clive les daba la espalda con una cara de impresión y algo en Shock.
Hige algo preocupado dijo..
-Pero, ¿a qué te refieres Tsume?, ellos, ¿como puedes decir que no son lobos?, creo que la vista te está fallando amigo- Dijo algo molesto y con algo de gracia al ver que Tsume parecía lo decía muy en serio.
-No.. -Jenna interrumpió a Hige sin que pudiese decir algo más.
-Ya no somos humanos, somos lobos ahora-Dijo Jenna con orgullo.

Tsume gruñó fuertemente a Jenna, mientras Clive yacía detrás de Jenna sin poderse mover. Hige se interpuso frente a ambos, para evitar una pelea.

-Tsume basta!, no te dejaré hacerles daño, debe haber alguna explicación, ¿no señorita?-Volteó a verla, mientras Jenna les daba la espalda a ambos lobos.
-Nosotros no somos humanos, ya se los dije, pero eso no quiere decir que hayamos nacido como uno-Dijo tristemente.
-Jenna...-Clive miro sus ojos enlagrimados
-Basta!-Gritó Clive fuertemente, mientras gruñía y levantaba su cola en faz de ataque.
-No dejaré que hagan llorar a Jenna, ella y yo siempre hemos creído en ustedes!, siempre creímos que nos liberarían sin siquiera saberlo, sabíamos que estaban entre nosotros, entre los humanos y ahora somos nosotros en su paraíso, pero ahora somos lobos y estamos aprendiendo a hacerlo, gracias a que hemos recordado nuestros orígenes.

-Clive, basta-Dijo Jenna sorprendida.
-No!, ellos deben saberlo!-Interrumpió Clive enojado.
-Así que si se sientan y guardan silencio y calma. Jenna y yo les contaremos todo-Dijo con esperanza de que aquellos lobos verdaderos los escucharan.
-Por mi está bien-Dijo Hige mientras sonreía y miraba a Tsume.
-Mientras no intenten nada extraño, no los mataré -Dijo Tsume echándose alejado de ellos.
-Calla, Tsume-Dijo Hige. -No le hagan caso-Dijo algo nervioso.
-Bueno, les contaré, una vez, mi madre, me contó que en el mundo no existían los humanos, eran los lobos quienes regían el mundo...