16. Ventajas y desventajas

.

.

¿Pero qué era lo que había pasado? Hasta ahora habían logrado ocultar que conocían las identidades el uno del otro, pero había sido tanto el placer del momento que simplemente sus mentes lo dejaron escapar.

No estaba mal. No se sentían mal con ello. Mucho menos querían detenerse.

La ojiazul se levantó de ese sitio para ir directo al sillón de aquella habitación y recostarse un momento; por su parte, el joven fue a deshacerse del preservativo que ahora llevaba en la mano. Entró al baño, lo amarró y tiró en el bote de basura escondiéndolo entre un poco de papel higiénico. Se observó al espejo: despeinado, con el sudor recorriendo su torso y un fuerte rubor en su rostro. Esa chica, con o sin traje, se había vuelto su perdición.

– Mari, ¿quieres tomar un baño?

– Después… – Se escuchaba al borde del sueño.

Salió para verla acomodada de forma horizontal en el mueble, dormitando. Aún con vestimenta tan atrevida, su expresión la hacía parecer una chica muy inocente. Giró su vista en busca de su kwami y el de la chica, pero ninguno se encontraba cerca.

– Tal vez se han encontrado y han huido de aquí. Creo que los entiendo…

Sentándose en el piso, junto a su chica, procedió a acariciar la melena azabache al tiempo en que le otorgaba pequeños besos en la coronilla. Ella respondía con pequeñas sonrisas. No había nada que hablar o explicar sobre lo que había sucedido, ellos eran capaces de entender sin palabras.

Al haber pasado al mismo tiempo, había notado que los dos no dijeron nada solo para hacer más emocionante esa supuesta relación de cuatro, aunque también denotaba que subestimaban al otro al creer que no se daría cuenta con las actitudes que estaban tomando. Parecía que ahora regresaba a sólo ser algo de dos, pero ellos bien sabían que con los trajes su comportamiento cambiaba de a poco y no le quitaba lo divertido a hacerlo con sus trajes heroicos, hasta podían pensar en las nuevas posibilidades y ventajas que saber sus identidades representaba.

Ya no debían de preocuparse por llegar a la casa del otro como héroes. Igualmente estaba el aspecto de que ya no deberían de preocuparse por el tema de los horarios, porque podían entender a la perfección donde se encontraba el otro en los momentos malos.

Pensándolo bien, ¿sería bueno que otros los vieran como pareja siendo Ladybug y Chat Noir? Sólo ellos sabían sus identidades y de ninguna forma se estarían engañando. Siendo tratados como una pareja de superhéroes, podrían asistir a sitios juntos y no tener que ocultar las muestras de cariño que podían a tener entre sí, claro que sin abusar demasiado de ello.

A simple vista sólo existían cosas positivas, pero había que ser sinceros, el chantaje de parte de algún villano que lastime a otro podría llevarlos a tomar malas decisiones o actuar sin pensar como es debido, arrojándose a un mar de confusión y sin sentido. ¡No debía pensar en ello! Ambos estaban creciendo, madurando y aprendiendo a ser los héroes responsables y ejemplares que otros veían al salvar el día.

– Te quiero, my lady. – Besó con fervor la piel femenina. – Te deseo tanto.

– Adrien… – Ansiaba la azabache. – Adrieen.

– Aquí me tienes. Sólo para ti.

Colocándose sobre ella, soportando su propio peso con sus brazos para evitar aplastarla, continuaba besando cada milímetro expuesto. Mientras hacía ese recorrido de diversas sensaciones, su amante despertaba, alborotando aún más la melena dorada como signo de que estaba disfrutando de sus caricias que se extendían hacía las zonas erógenas de la muchachita.

El Agreste la sujetó por debajo, comenzando a levantarla con delicadeza, intentando no cortar el contacto que estaban teniendo. La sentó junto a él para retirar las finas prendas que aún reposaban en la piel de porcelana. Buscó con desesperación un preservativo más que había puesto previamente en la mesa, como se imaginaba, su novia ya lo tenía sujeto en la boca.

– Deja de sujetarlos con los dientes, no vayas a romperlo.

– Disculpa. – Dijo con el tono más inocente que pudo.

– Te castigaré por eso.

Tras colocar el condón, sentó a su amante sobre él. Ahora la espalda femenina tocaba su abdomen trabajado y él controlaba las piernas de la chica, pues reposaban en las propias. La inclinó por completo al frente, haciendo que el torso de la franco-china tocara la fría superficie de la mesa frente a ellos, la penetró casi enseguida por todo el lubricante que ambos tenían encima. Ahora sería otra cosa.

La mano dominante del chico tomó a su compañera del cuello y la levantó estrepitosamente formando el primer gemido de esa nueva sesión. Su pene se curveaba dentro de ella, permitiendo que el punto G fuera estimulado con mayor facilidad. Por las contracciones que sentía, estaba seguro que ya había alcanzado el clímax.

– ¿Tu primer orgasmo?

– N-no… – Un poco de saliva caía en la mano masculina.

– Eso no parece. – Besó la espalda frente a él.

Con los dedos índice y medio atacó los pezones erectos y rosados, primero rotándolos un poco y después pellizcando al momento de halarlos. Los preciosos sonidos de placer de Marinette tenían que ser escondidos por ella misma.

– Me pregunto si podrás tener otro orgasmo si sólo hago esto. – No obtuvo otra respuesta más que un grito ahogado cuando aplicó más presión. – ¿Tanto te gusta que juegue con tus pechos y los maltrate?

– S-sí… M-más.

– Sabes que me encanta satisfacerte.

Tal cual lo dijo, la forma en que sujetaba las mamas, se había completo más violenta. Entrujaba por completo el seno e iba jalando hasta concluir con el pezón que se iba enrojeciendo e hinchando por el trato que estaba recibiendo.

Marinette sentía aquel dolor como algo placentero debido a que se mezclaba con las sensaciones de su entrepierna y las palabras de aquel que era su pareja. La cordura estaba escapándose con una facilidad increíble, dejando sólo a la chica deseosa de placer. Retirando su propio cabello, ofreció su cuello al rubio que no dudó en morderlo y realizar otras marcas nuevas.

Mientras el joven heredero succionaba, dio un par de embestidas con fuerza para darle su segundo orgasmo a su chica que temblaba por las variadas sensaciones. La melena azulada caía junto a la cabeza de la joven que estaba enloquecida por la lujuria del momento.

– Perdón por lo que voy a hacer.

– ¿Por qu…?

Abrió las piernas de la chica, la inclinó contra la mesa de madera de forma que ella se recargara en sus antebrazos y agarró con fuerza el cabello de la parisina. Sus caderas se elevaron un poco para tener un mejor ángulo de penetración. Ambos estaban enloquecidos en placer, intentando no hacer demasiado ruido para no ser atrapados.

Sus contracciones eran una sola, las penetraciones venían acompañadas de gemidos ahogados, con saliva escurriendo de sus bocas y el sudor cubriendo por completo sus cuerpos. Realmente las embestidas fueron pocas, pero tenían una gran fuerza para conseguir que ambos sintieran uno de los orgasmos más intensos de su vida.

Fue la Dupain-Cheng quien primero llegó a la cumbre del éxtasis, seguida de su novio que no paró de penetrarla aun cuando ya había eyaculado, estaba tan sumergido que incluso él pudo alcanzar dos orgasmos: una poco antes de soltar su esperma, y el otro poco después de dejar de moverse.

Quedándose en esa posición, con las piernas más cerradas, tomarían un respiro.

– Sería bueno que te quedaras a dormir.

– Sí… – A ella le faltaba más el aliento. – Mañana me… Iré tempra… No.

– Está bien.

Removiéndose un poco en ese sitio, el miembro salió prácticamente sólo pues ya estaba en su forma de relajación. Ya podían levantarse sin mayor problema e ir directo a la cama a tomar su merecido descanso. Mañana sería otro día lleno de experiencias.

– Oye, Mari… – Le llamó al tiempo que la cubría con una manta. – ¿Te gusta cómo lo hacemos?

– Me encanta. – Respondió besándolo suavemente en los labios. – ¿Pasa algo?

– Bueno… Yo no tengo experiencia y no sé si lo que hago está bien.

– Yo tampoco tengo experiencia, pero creo que lo que realmente importa es que si lo disfrutamos tanto quiere decir que está bien hecho, ¿no crees?

– Supongo… – Sus mejillas rojas y su mirada desviada significaban algo.

– ¿Te gustaría hablar de esto con alguien?

– Eso creo.

– ¿Qué hay de los chicos del salón?

– Prácticamente todos son vírgenes, no han avanzado demasiado con alguien.

– Espera… ¿Incluso Iván con Mylenè? – La hija de Tom y Sabine estaba sorprendida.

– Sí, incluso él. Aunque es más por cosas de él que de ella.

– Eso explica lo que Alix tanto decía. – Rio un poco.

– Cuéntame.

– No es realmente nada. Es sólo que Alix afirmaba que no se complementaban mucho en el sexo.

– Puff… Y habla la que domina a Kim sólo fuera de la cama.

– ¡Adrien!

– Ja, ja, ja, ja, ja. Vale, paro con eso. – Se talló los ojos. – Ya en serio, sería bueno hablar con alguien de verdad sepa.

– Puede que tenga una solución para ello.

– ¿Qué?

– N-no es nada malo. – Estaba algo asustada por la reacción de su chico. – Es sólo alguien que me ayudó hace unas semanas. Prometo que te llevaré este fin de semana.

– Me parece bien. – Respondió el rubio un poco a secas.

– ¡Vamos! Te demostraré que es verdad. Igual, su nov… ¡Compañera! Me ayudó a escoger lo que usé hoy.

– Mmmmm… Eso sí suena interesante.

– La próxima vez tú también usarás tu parte. – Guiñó un ojo con cierta sensualidad.

– ¿Mi parte?

– Je, je, después te mostraré. ¡Ahora a dormir!

La azabache se acomodó ocultando su rostro en el pecho bien formado de su novio, mientras que este mismo intentaba no quedar en una posición extraña e incómoda para ambos. Bueno, realmente para él, ya que no quería que su brazo le doliera por tener a Marinette sobre él durante toda la noche.

– Buenas noches, princesa.

– Buenas noches, gato tonto.

.

.

¡Actualización a las 4am! ¡Yuju! Xd Bueno, ya casi termina mi hiatus así que de alguna forma debo de ir celebrando x'D

Como leyeron, la próxima irán a visitar a Jean y Angela a resolver varias de sus dudas y cuestionarlos con muchas cosas a los más grandes XD Así que les pido que dejen preguntas que creen que Adrien y Marinette harían con respecto a lo que vean en la tienda y lo que han hecho y quieren hacer :) ¡No se contengan! Tomaré en cuenta todas sus sugerencias :3

Sin más que decir, iré a intentar dormir porque en un rato iré a donar sangre y debo descansar :'v Estoy nerviosa porque no sé si saldrán bien mis resultados para ser donante D: Yo he donado varias veces, sin mayor problema, pero eso no quita que me ponga nerviosa el que un día se me rechace por la cantidad de plaquetas, glóbulos rojos, blancos o triglicéridos ;_; Perdón, necesitaba externar mi preocupación XD Ahora si ya me voy… ¡Buen día a todos!