18. Juegos telefónicos
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Debido a que había llegado tarde hace un par de días, esa semana tendrían que dejar de lado sus citas y dedicarse por completo a sus tareas escolares.
Aunque bien pudiesen encontrarse en sus formas heroicas, estaban tan bien monitoreados que apenas si podían asistir a combatir contra algún akuma que apareciera en la ciudad luz; de momento la única forma de estar comunicados fuera del horario escolar era por medio de mensajería instantánea que aprovechaban muy bien.
En los últimos días habían inundado sus conversaciones de fotos nocturnas donde mostraban un poco de piel por aquí y por allá, pero aún estaba ese pequeño miedo de revelar demasiado. O eso era lo que creía… Sólo estaban calentando para que la noche de ese viernes apareciera lo mejor.
Los padres de Marinette estaban realizando pedidos hasta tarde en la panadería, por lo que no la escucharían y muy probablemente ya pensarían que estaba dormida, así que no irían a verla a su habitación.
En el caso de Adrien… Bueno, él nunca tenía que preocuparse demasiado por ser descubierto a menos que eso significara que Plagg estuviera observándole por no darle una buena porción de Camembert a cambio de su tiempo a sola, pero eso era algo de lo que ya se había encargado con cierta anterioridad.
El muchacho tomó su smartphone y abrió la conversación que tenía con su novia, la cual claramente tenía una contraseña especial. Ella había mandado la primera fotografía, mostrando la orilla de su ropa interior sobresalir del pantalón de su pijama. En respuesta él mandó una donde mostraba que sólo llevaba un bóxer ajustado para dormir.
La azabache comprendía que este día no iba a haber vuelta atrás, por lo que se retiró la que decidió ir más rápido de lo habitual. Cambió su ropa a uno de los conjuntos que su chico le había comprado en la anterior visita a la sex shop. Se trataba de un traje de encaje elástico, amarrado por su cuello y sujeto a la espalda por un par de broches de tipo gancho, dejando el resto descubierto hasta la parte del trasero; por la parte de enfrente poseía algunos broches en forma de corazón que unían las partes con tela de las que no tenían. En la parte baja, donde estaba la tanga, esta se colocaba amarrando los listones de los costados a su cadera.
Si se miraba bien al espejo, nunca se imaginó usar ese tipo de prendas. Aunque si era sincera, él sólo verse vestida así ya la excitaba pues podía ver su cuerpo bien formado con una prenda tan sensual. Tomó la foto pertinente con un texto que citaba: "ya sólo con esto, estoy húmeda, pensando en ti".
El rubio no se esperaba algo así tan pronto. Deseaba poder salir de su habitación e ir a su encuentro para hacerla suya sin piedad alguna, pero de momento era imposible y lo único que le quedaba era satisfacerse a sí mismo.
La mano del muchacho iba bajando con insistencia por debajo de su ropa interior, buscando acariciar el miembro viril que ya estaba lo suficientemente erecto para causarle molestias por tenerlo aprisionado. Bajando la ropa de algodón, dejó con cierta libertad aquella parte de su cuerpo que no dudo en fotografiar con la leyenda "y esto es lo que tú provocas en mi".
Marinette no había perdido el tiempo esperando alguna respuesta de su amante, ella había estado tocando su entrepierna húmeda y ahora mismo, tras la llegada de dicha imagen buscaba con cierta desesperación algún instrumento para satisfacerse más fácil. Frente a ella, en su escritorio yacía un tubo de plástico no muy grueso, lo suficiente para sentirse bien a sí misma.
Sin dejar de observar la fotografía, colocó tu teléfono en el piso para luego sentarse ella con las piernas abiertas. Lamió un poco el envase plástico de bordes suaves, en busca de lubricarlo lo suficiente para no sentirse incómoda. Lo colocó en el piso y haciendo la prenda a un costado, lo frotó contra su intimidad que casi goteaba su propio lubricante natural.
El ambiente estaba llenándose del aroma que provenía de su sexo, deseoso de atención. Gustosa dejó que el objeto se fuese introduciendo en su vagina rebosante de líquidos. Esta vez captaría una escena desde abajo, del cómo estaba buscando masturbarse.
–Disfruta, gatito… –Añadió en un audio.
De tan sólo imaginar cómo estaría tocándose el varón, la reacción que tendría al ver dicha imagen de su cuerpo, el cómo imaginaba hacerla suya en su próxima oportunidad… Tantas imágenes sensuales iban amontonándose en la mente femenina que comenzaba a perderse en el placer.
Adrien estaba desesperado por ver en vivo lo que su chica iba haciendo, así que decidió realizar una videollamada que la azabache no tardó en responder. El rubio había acomodado su teléfono en un pedestal cercano, dejando a la vista la mitad de su cuerpo ya desnudo sobre la cama con sábanas de seda. Tenía puestos los audífonos, para escuchar los gemidos que intentaba retener la joven enamorada.
Para la fémina era una experiencia algo arriesgada, pero no por ello iba a dejarla. Tomando una bocanada de aire, a modo de contenerse, subía y bajaba sus caderas para que el objeto cilíndrico fuese entrando más, todo sin dejar de frotar de forma circular su clítoris inflamado por el placer.
El Agreste se iba perdiendo de a poco con las bellas imágenes de su novia perdida en placer, acompañado de sus esfuerzos por no hacer ruidos eróticos. Lo que no impedía eran sus expresiones lujuriosas, esos que demostraban que estaba buscando mucho más placer.
Observaba con atención cómo intercalaba los roces con aquel punto, para luego dar algunos golpes sobre él. Notaba que estaba perdiendo el control sobre ciertas acciones propias; un claro ejemplo era que su boca se mantenía abierta en ese tiempo y las saliva recorría desde sus labios hasta su barbilla, cayendo en sus pechos hinchados por el éxtasis que estaba a punto de alcanzar.
–Ya –dijo el chico–. No puedo… Más…
–Yo… ¡Ta-tampoco! –intentó no gritar la ojiazul.
El modelo fue el primero en finalizar, colocando ambas manos sobre su glande para evitar esparcir por todos sitios su abundante semen. Después le seguiría la muchachita que esparció el líquido de su squirt por su piso y parte de su teléfono móvil.
–Me las pagarás por esto después –susurró la franco-china antes de terminar la conversación.
–Con gusto…
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Lo sé, es bastante corto, pero creo que ha sido bastante bueno y eso es lo que más me ha gustado de escribir este capítulo en el que regresamos a la autoexploración 3
Gracias por seguir apoyando mi trabajo :'D Y gracias a aquellos que se preocuparon por mí en los dos sismos, estoy bien al igual que mi familia.
Nos leemos en el próximo capítulo o el próximo fanfic X'D ¡Buen día!
PD: Hoy todo el capítulo estuvo inspirado por la nueva canción de BTS, DNA :'3
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