20. REUNIÓN DE AMIGOS
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Para ese día, habían acordado en participar en una especie de cita doble con sus mejores amigos que, al igual que ellos, eran pareja. Estaban un tanto emocionados de este tipo de reunión, ya que además de convivir en la en la escuela, no solía haber algo fuera de la escuela.
La reunión era en una cafetería que ni Marinette ni Adrien conocían, curiosamente cerca del distrito en que estaba la tienda de Jean y Angela. Sin decir mucho llegaron puntuales al sitio y ya sus amigos estaban ahí, en una de las mesas del jardín.
—Gracias por aceptar la invitación, espero que les guste mucho el servicio de aquí —habló Alya mientras la pareja de diseñadora-modelo tomaba asiento.
—Gracias por invitarnos —respondió el rubio.
—La verdad es muy bonito aquí —señaló la de ojos cielo—, ¿cómo lo conocieron?
—Alguien nos invitó —rio Nino.
—¡Vaya! —exclamaron los invitados al mismo tiempo.
—Buenas tardes —un joven pelirrojo, el mesero, se acercó con una libreta pequeña en mano—. ¿Ya han venido antes?
—¡Si! —habló la de lentes rápidamente—. Será la opción tres para dos parejas. Cuatro tés variados, croissant y cheesecake.
—Entendido. En cuanto esté listo les avisaremos.
El Agreste giró a ver a su novia, no comprendía muy bien las indicaciones que les había dado al empleado, pero en vista de que ellos eran los que habían invitado a ese sitio, suponían que sólo querían mostrarles o que probasen comida específica del lugar.
—Bueno… ¿Y cómo llevan lo del proyecto con Chloé y Sabrina? —intentó armar una conversación Marinette.
—Mejor de lo que creíamos, la verdad es que se ha portado accesible últimamente —respondió Alya.
—El único problema es que todo tiene que ser a su manera —agregó Nino—. Pero no es realmente malo, ella tiene muy buenas ideas y Sabrina es muy rápida en la transcripción.
—Es bueno escuchar eso, Chloé a sigue siendo ella —mencionó Adrien—, pero también se ha vuelto más amable.
—Al parecer lo que le dijiste funcionó —sonrió su novia—. Es bueno saber que las cosas nos van bien, incluso en pareja.
—Mucho… —rio la morocha.
—Aunque creo que ustedes van mejor que bien, su relación avanzó rápido, ¿no creen?
—Je, je, je, creo… —el rubio se mostró nervioso ante las palabras de su mejor amigo, había ciertos detalles que no podían darle al otro par—. Bueno, es que ya saben, sólo era cosa de dar el siguiente paso, pero ya nos conocíamos bastante bien.
—Si, exactamente eso.
—Ya veo —sonrió—; espero que lo de hoy también los una.
La pareja principal les observó extrañados, no comprendían demasiado lo que al parecer estaba sucediendo. La actitud del mesero, el lenguaje que parecía en código y lo que ahora les decían les sonaba como algo que Jean les había sugerido la última vez que le fueron a ver.
—Están listas —el trabajador apareció con dos cajitas numeradas y les pidió que le siguieran.
La de lentes les hizo una seña. Todos se levantaron y entraron al establecimiento.
Se trataba de un café especial en que existían cabinas insonorizadas para tener algún encuentro sexual. Esa clase de sitios solían especializarse más en encuentros sexuales casuales, pero había veces en que parejas ya establecidas iban a esos sitios. Por una módica cantidad se te servía la comida dentro del pequeño cuarto donde había una mesa, silla y alguna cosa que se haya solicitado previamente.
El mesero le entregó dos tarjetas a Alya, una de esas se la dio a su mejor amiga dónde se podía leer el número 1. Quería saber cuál le había tocado a su compañera, pero esta no le mostró.
Entrando al corredor donde estaban las habitaciones —cerca de la barra principal del local— fueron separados, pues prácticamente la primera puerta pertenecía a la pareja de héroes.
Al entrar pudieron notar en una esquina la mesa redonda con sus dos respectivas sillas. Una habitación de no más de cuatro metros cuadrados, con una tapicería peculiar debido a las almohadillas que absorben el sonido casi en su totalidad. Junto a la entrada había un mueble con algunas cosas encima, entre las que destacaban una variedad de preservativos (frío-calor, aroma, sabor, texturizados, entre otros) así como de lubricantes; igualmente un teléfono y una especie de menú que incluía una lista de juguetes sexuales o ropa que podía pagarse al final.
Adrien lo leyó con atención, no tenían un tiempo determinado, siempre y cuando este no excediera de las dos horas y el costo de la renta de este se juntaba con el de los alimentos solicitados para entrar al sitio.
A ninguno de los dos les molestaba tener una sesión en cualquier momento, pero ahora mismo tenían con ellos a sus kwamis que no querían incomodar —más—. No podían sólo sacarlos de esa habitación y tampoco era justo hacerlo estando ellos presentes.
—De momento sentémonos —la de coletas comprendía lo que su novio también pensaba —, tal vez el té caliente nos ayude a pensar mejor.
—Si, eso creo.
Notó de ella una sonrisa coqueta que lo guio a los dedos de la joven quien señalaba sus aretes y después rozó su mano, específicamente el dedo en que se colocaba el anillo.
Dejando salir a sus pequeños compañeros y tras asegurar que la puerta estaba bien cerrada, procedieron a realizar la característica transformación a super héroes. Era la primera vez que hacían algo así el uno frente al otro, por lo que al tener ya sus trajes puestos se observaron sonrojados para luego reír.
—Nunca esperé que pudiéramos tomar el té de esta manera, mi lady —jugueteó Adrien en su singular traje negro, haciendo un ademán para que regresaran a sus asientos.
—Y yo nunca creí que tú eras el que usara esas orejas de gato —se burló la azabache.
—¡Oye! Yo no hago al traje. Además, con traje tan ajustado tú no dejas demasiado a la imaginación.
—Y que lo digas… No tiene mucho que empecé a pensar en ese tipo de cosas gracias a dibujos que he encontrado en internet —tomó un croissant y lo mordió—. Alya hizo toda una investigación sobre eso y me mostró los resultados en versión explícita, no como lo que subió al blog.
—¡Yo quiero ver!
Sintió la mirada fulminante de su novia.
—Bu-bueno… Es sólo para saber cómo otros te ven… Va-vamos, yo tengo a la verdadera todos los días.
—¿Disculpa? —Su ceja derecha se levantó—. ¿E-eso qué se supone que significa?
—Tú sabes…
Voz y mirada coqueta, era toda una exquisitez el tenerlo para ella sola.
—Dejemos la comida para después.
Fue donde ella, acorralándola contra la pared más cercana. Sin tocarla, estando a escasos milímetros de la piel femenina, dejaba escapar su cálido aliento. Nariz, labios, mejillas, cuello y orejas estaban siendo atacadas por el minino negro.
No importaba cuantas veces estuvieran juntos, ese tipo de mimos de su parte le hacían temblar, desear mucho más de parte del joven. Su entrepierna comenzaba a cosquillear, sabía lo que iba a continuar.
—¿Te he dicho lo preciosa que te vez así de indefensa?
El varón giró a su amante que obligó a arquear su espada lo suficiente para colocarse en una posición de casi noventa grados, colocando esta sus palmas contra la pared suave. Procedió a bajar el cierre de cada uno al mismo tiempo, dejando el suyo al borde de su pubis, así colocó sus manos en el traje abierto de su novia, bajándolo a la mitad de las piernas.
Procedió a sacar su miembro y haciendo de lado la ropa que restaba a la joven la penetró sin decir nada. Sintió una cierta incomodidad debido a la rudeza pero agradecía ya ser ágil para ponerse rápido un preservativo, la agradable temperatura interna del sexo contrario era algo que extrañaba cada que decidía masturbarse tras alguna misión simple.
—Hoy seré bueno y estaré a tu disposición —la obligó a girar el rostro—, sólo debes de decirme lo que te gusta que haga.
—¿Q-qué? —estaba más roja de lo habitual.
—Vamos, quiero saber que es lo que más disfrutas recibir de mí.
—M-me gusta todo de ti…
—Eso no es válido, sino no me moveré —se cruzó de brazos.
—¡Adrien! —chilló la de traje moteado.
—Anda, habla…
Él llevó su cadera atrás, sacando hasta el borde su miembro para luego introducirlo de golpe.
—¡E-eso! —gimió suave— M-me gusta que hagas eso. M-más…
Las manos masculinas sujetaron la cintura de Marinette para penetrarla de esa forma que tanto decía que le agradaba.
—M-me gusta que sujetes mis pechos… Y… —le costaba trabajo decir las frases completas a la muchachita— Con ellos tomes impulso para penetrarme. Aprietes mis pezones con… ¡Ah!
Adrien enseguida cumplió las palabras de ella. Todas sus manos se posaban sobre los senos, dejando que entre sus dedos índice y anular se notase el rosado pezón que al cerrar la palma era sujetado entre estos; haciéndolos hacia atrás, jalaba estos obteniendo una erección mayor por la inflamación que se iba provocando.
—M-me gusta que… Que dejes marcas en-n, ¡mi cuerpo!
Eso no sólo le encantaba a ella, sino también al joven que no dudó en dejar un chupetón en la parte trasera del cuello de su pareja. Luego giró para ir contra el hombro derecho y de a poco ir bajando por los costados de la espalda; sabía que eso llegaba a provocar cierto dolor, provocando una espalda aún más arqueada y movimientos internos diferentes en respuesta a ese dolor que parecía disfrutar pues junto a los gemidos se colaban suspiros de satisfacción.
Supo de inmediato que el más doloroso fue el que proporcionó en la cadera, del lado izquierdo, pues la azabache le pidió parar, algo que ignoró por completo. Para desviar esas sensaciones, oprimió con fuerza el clítoris que sobresalía de la vulva causa de todo lo que estaba realizando.
Paró por un instante, momento en que la heroína se incorporó agitada, girando su rostro sonrojado para permitir observar su mirada cristalina.
—¿Te gusta? —cuestionó el ojiverde limpiando su boca que estaba hinchada por el trabajo oral.
—Me encanta…
Girando lo mejor que pudo su torso y cuello, le besó mordiendo el labio inferior del otro. Verlo complaciente, pero también siendo un tanto dominante con su cuerpo era algo que le encantaba y le provocaba pensamientos diferentes sobre su relación que a veces quería llevar un tanto más lejos diversos aspectos.
Él representaba muchas cosas que deseaba en la vida y le parecía tan malditamente perfecto en sus imperfecciones que le daba miedo que en momentos como estos descubriera que con quien estaba se tratase de una persona completamente diferente. Estando en una cita normal o haciendo el amor de cualquier forma. Todo podía resultarle un sueño.
Las peleas que llegaba a tener con él incluso se volvían preciadas por lo que representaban en su relación como jóvenes enamorados que aún no estaban del todo seguros de lo que podía suceder el día siguiente.
—Te amo —pronunciaron al mismo tiempo.
Regresaron al beso y el muchacho aprovechó esa posición para finalizar con aquella sesión que, aunque no era prolongada, lo estaba llevando a la locura al escuchar los pedidos lujuriosos de su chica.
—¡Amo que hagas esto! —gritaba la de ojos azules mostrando su rostro lleno de placer— M-me encanta que me penetres duro, mientras me besas… Me gusta qu-que entierres tus dedos en m-mis caderas… ¡Me encanta! ¡Ah!
—Demonios, sabes lo mucho que adoro… Oírte decir eso…
—¡Amo cómo me penetras!
—Marinette…
Gruñía sin éxito de retrasar su orgasmo. Apretó los ojos en cuanto vio que ella también había alcanzado el clímax entre tanta palabrería cursi y movimientos violentos. Ahora entendía bien que les encantaban casi las mismas cosas en la cama, aunque aún esperaba que le dijera otro par de cosas de su agrado.
Recargó su cuerpo sobre el de su chica, agitado y claramente sudado por lo que habían hecho en ese sitio reservado.
—Tendremos que… —respiró profundo a modo de evitar su agitación —Agradecer a Nino y Alya por mostrarnos este lugar.
—Supongo, aunque no estoy segura que este establecimiento sea para chicos de nuestra edad.
—¿Tú crees?
—Nah, no lo sé.
Sujetó su miembro para sacarlo con todo el preservativo, luego reiría un poco al ver el escalofrío que esa sensación de "vaciado" le provocaba a la joven diseñadora. Mentiría si no dijera que ese tipo de cosas le daban una especie de gusto triunfal.
—Ahora si a comer, que he gastado muchas energías contigo.
—Gato tonto…
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Y tras mucho al fin puedo actualizar y dejar un capítulo relativamente decente ewe No me maten :( De momento intentaré seguir publicando nuevos capítulos de otras de mis historias uwu)r
También les aviso que estoy organizando un sorteo de tres de tres fanfics (pues, para que yo los escriba con lo que los ganadores soliciten XD) Pueden visitar las siguientes ligas para ello (las pondré como link o enlaces externos, igual en publicación de mi muro) - /fb/vVp9F || /vVp9F/kuronekochanmlc-fanfiction-reward || KuroNekoChanMLC/photos/a.740975399277532.1073741828.740826015959137/1784649528243442/?type=3
Por favor participen 3 Me sirve mucho para dar a conocer mi trabajo ya que a futuro me gustaría poder crear un y recibir request de su parte :'3 A futuro quiero escribir cosas originales y si ustedes me apoyan podré alcanzar ese sueño más pronto.
Sin más que decir, gracias a todos por leer :D
