Hola de nuevo!

perdón por hacerlos esperar con este fic, como algunos ya sabrán, estoy escribiendo otro fic, muy diferente a este y 100% Naruhina de todas las de la ley.

No hay muchas explicaciones que dar así que los dejo con el fic.

Los personajes no me pertenecen son de Kishimoto-sama


Tres sombras iban saltando de rama en rama, el líder de los tres alzo la vista al cielo, vio que casi amanecía, levanto la mano y dio la orden de detenerse, los otros dos le siguieron de inmediato.

-ya ha amanecido-dijo el líder, los otros asintieron con la cabeza- hagamos una emboscada… rodéenlos y asegúrense de que todo salga bien… yo me encargare de la Hyuga ustedes lleven a las niñas lo más lejos que puedan-.

-Hai-dijeron ambos y cada uno tomo una diferente ruta.


-mmm… Naruto-murmuraba Hinata con un mano en su mentón- el ha… ¿cambiado?-dijo pensativa tratando de recordar cómo era el rubio-creo que… ha… no se… ha… ¿madurado?… no creo… que sigue siendo el mismo… ¿o no?-suficiente, se dio por vencida, ¿desde cuándo no se había notado de los cambios del rubio? Había estado así toda la mañana recordando cómo era, "creo que se dejo crecer el cabello y la barba" o "ya no usa el naranja ¿creo?", de verdad no se había fijado en los cambios del rubio-el alcohol no es bueno-dijo con una aura morada toda deprimida-vamos Hinata de seguro si recuerdas a los demás ¿verdad?-se dijo así misma-Shino… mmmm… creo que él… él… hammm… ¿se dejo crecer la barba?… no… ¡se destapo los ojos!… no eso no es…-cayó deprimida-WAAAAAAAAAA ¿CÓMO PUEDE SER ESTO POSIBLE?-grito jalándose los cabellos-vamos conserva la calma-se dijo nuevamente a sí misma-ok… bueno Shino siempre se tapo el rostro… ¿cómo recordar un rostro tapado?… ok vamos otra vez… ¡Kiba!… a él lo acabas de ver hace unos días ¿no?… vamos has memoria- esforzó su mente, pero no recordaba rastro alguno del pobre Inuzuka, Hinata se encorvo nuevamente en un aura morada.

Mientras tanto Miyaki junto con las niñas en la carroza venían atrás de ella, viéndola con una gotita en la cabeza.

-Miyaki-san… ¿usted sabe que le sucede a Hina-chan?-pregunto curiosa Fuka.

-la verdad no tengo idea… lleva toda la mañana así-contesto el anciano.

-mmmm… ¿en que pensara Hina-chan?-pregunto con su mano en el mentón pensativa.

Hinata se cacheteo como lo había hecho un millón de veces en esa mañana.

-creo que a ellos también les debo una disculpa-dijo tratando de recordar la última vez que los vio.

Flash back.

Era un día nublado en la aldea de la hoja, desde hace algunos días que los días habían sido tristes y fríos acabando con los ánimos de cierta ojiperla que no tenía mucho de haber sido dada de alta del hospital, en alguna calle de la aldea un par de jóvenes, uno de cabello castaño y extrañas marcas en sus mejillas y un encapuchado con gafas negras tapando sus ojos, estaban frente a las puertas de un lugar lúgubre y deprimente, intercambiaron miradas y después de un asentimiento ambos se adentraron al lugar buscando en especifico a una joven muchacha, localizándola en la barra de aquella cantina. Se acercaron y se sentaron a lado de ella que se encontraba medio dormida con un vaso en la mano.

-¿Cuántas se tomo esta vez?-le pregunto el castaño al cantinero.

-2 botellas -contesto este limpiando un vaso.

-esta vez fue más que la ultima vez-dijo Shino.

-cada ve toma más… eso me preocupa-dijo Kiba con él seño fruncido.

-se acaba de quedar dormida-comento el cantinero.

-A qui nadie está dormida-contesto de repente la ojiperla tomándose la última gota de Sake que tenía su vaso-otro-le pidió al cantinero.

-no le dé nada-contesto el Inuzuka con el seño fruncido.

-estoy de acuerdo-le secundo el encapuchado.

-a ustedes nadie les pidió su opinión-les contesto agresivamente la ojiperla-sirva-le exigió al cantinero.

-Hinata se que estas dolida y deprimida, pero no es razón para que te desquites con el alcohol-le volvió a reprimir Kiba.

-no… tú no sabes por lo que yo estoy pasando… así que no trates de sentir empatía conmigo-le contesto con el seño fruncido.

-claro que si… yo también perdí a mi padre-le contesto el castaño deprimido-al igual que Shino perdió a su hermano… Ino y Shikamaru a sus padres-continuo-todos perdimos nuestros seres queridos… y también estuvimos dolidos… y no por eso nos perdemos en el alcohol así como tú lo estas haciendo-le regaño.

-ya te dije… que yo no pedí tu opinión-le dijo con voz quebrada la ojiperla.

-Hinata… creo que Kiba… no más bien… Kiba tiene razón… por favor ya detente-le pidió Shino-no lo hagas por nosotros… hazlo por él-Durante un rato hubo un silencio incomodo, nadie se atrevía a hablar, pero el cantinero hablo.

-creo que sus amigos tienen razón señorita-le dijo amablemente el cantinero.

-yo soy la que decide hasta cuando parar… yo decido ponerme un límite… puedo salir de esto yo sola… no necesito de ustedes ni de nadie… y mucho menos su lastima-contesto con el seño fruncido.

-suficiente-dijo Kiba arto por la actitud de la ojiperla.

-¡NO!… ¡¿Qué demonios haces maldito amante de los perros?!-le dijo enojada mientras este la acomodaba arriba de sus hombros-¡suéltame!-forcejeaba contra el Inuzuka pero ella se encontraba bastante mareada como para saber qué es lo que hacía.

-vámonos Shino-dijo el Inuzuka con el seño fruncido a lo que el encapuchando asintió.

-¡suéltame ya!… ¡yo no necesito de ustedes dos!… ¡estúpidos amantes de los animales!-Shino y Kiba fruncieron el seño ante el comentario de su amiga y solo se limitaron a llevarla a su casa.

Final flash back.

-No debí de ver sido tan mala con ellos-pensó con tristeza la Hyuga-soy la peor persona del mundo- se encorvo nuevamente en un aura morada. Después de unos minutos Hinata escucho el sonido de las ramas moverse entre los árboles, inmediatamente activo su Byakugan abriendo los ojos como plato frunciendo el seño, rápidamente saco un Kunai y lo aventó con fuerza en la dirección hacia esos árboles.

-ITE-se escucho un quejido tras los arboles.


Dio un pequeño sorbo a su té seguido de un suspiro hondo, dejo la taza en la pequeña mesa y oculto sus manos en el regazo de su kimono, nuevamente suspiro hondo.

-Oto-sama ¿sucede algo?-le pregunto su hija menor que estaba sentada frente a él.

Él no contesto, se quedo pensativo, a decir verdad estaba preocupado por su primogénita, tal como se lo había dicho Tsunade hace unos días, se había equivocado con ella, según lo que le dijo Tsunade era normal o hasta cierto punto natural que Hanabi fuera más fuerte que ella o inclusive talentosa, para empezar era obvio que se equivocara durante su entrenamiento de niña, puede que ya hubiese tenido muchas discípulas, pero ninguna de ellas era su primogénita y el temor de lastimar en un principio era notorio, cuando nació Hanabi y cumplió los 3 años descubrió un mejor método para entrenarla haciendo de mayor calidad sus habilidades, culpando a Hinata y calificándola como "inútil y débil", debía admitir que no supo llevar la situación en aquel entonces, está bien, eso fue un error que pudo enmendar fácilmente ¿pero que no encontrara las palabras correctas para consolarla en la perdida de su amado? Eso ya era el colmo y a decir verdad estaba molesto consigo mismo, se supone que él más que nadie la comprendía, él paso por lo mismo cuando su esposa murió, pero ¿Por qué Hinata se hundió tanto en su dolor? Fácil, porque su hija no solo perdió a su amado, sino que también perdió a su primo, al casi su hermano y prácticamente su mentor al encargarse de su entrenamiento durante casi dos años. No sabía si lo que estaba a punto de hacer la ayudara en algo, solo esperaba que ese tonto de cabellera rubia la ayude en su estado emocional.

Suspiro cansado y froto su nariz.

-de verdad soy un pésimo padre-dijo con un ahora morada.

-¿o-oto-sama?-dijo Hanabi confundida con un tic en el ojo.


-¿qué haces a qui?-le pregunto molesta.

-¿no es obvio?-le contesto sarcástico-vine a buscarte-.

-¿para qué?- le pregunto cruzada de brazos.

-Tsunade oba-san dice que se equivoco de misión-dijo cerrando los ojos y alzando los hombros con una mueca en el rostro-quiere que regreses a la aldea-le contesto tomándola de la mano y empezando a caminar.

-¡hacia allá voy!-le contesto forcejeando para que la soltara-¡quieres soltarme! ¡Me estas lastimando!-le dijo enojada.

-entonces yo te acompañare-siguió jalándola.

-¡espera!… ¡No!… ¡ya suéltame!-siguió forcejeando.

-¡hey tú!-le grito una voz inocente, Naruto volteo y jalo más de la cuenta a Hinata pegándola en su pecho, por inercia ella puso sus manos en su pecho, sintiendo los bien formados cuadros del rubio.

-¿ustedes quiénes son?-pregunto el rubio, Hinata se sonrojo al sentir el cálido aliento de Naruto tan cerca de ella.

-nosotras somos las hijas menores del señor feudal del país del fuego-dijo con orgullo Fuka-¡te exijo que sueltes a Hina-chan!-le dijo con el seño fruncido y señalándolo con el dedo.

-¿Hina-chan?-pregunto el rubio sorprendido. Volteo a ver a Hinata topándose con sus ojos perlados. Ella también lo volteo a ver.

-Naruto… no ha… cambiado… en nada- pensó mientras se perdía en sus ojos azules.

"Tum, Tum… Tum, Tum".

Su corazón empezó a latir con fuerza.

-sigue siendo… igual de… atractivo-volvió a pensar apreciando cada facción del rubio, sus extrañas marcas, su piel morena y esos ojos azules que lo hacían ver realmente apuesto.

"Tum, Tum… Tum, Tum".

Naruto a diferencia de ella, estaba sorprendido.

-¿Hina-chan?-pensó una vez más-aun recuerdo la última vez que la llamaron así-dijo viéndola a un más sorprendido.

-Hinata-sama tiene que cumplir su misión joven-le saco de sus pensamientos el anciano, Naruto la despego de su cuerpo pero aun así no le soltó la mano, Hinata se concentro de el cálido tacto, sonrojándose a un más.

-está bien… pero yo los acompañare-dijo serio.

-n-no es necesario-dijo Hinata soltando su mano sonrojada-puedo terminar esta misión yo sola-dijo con orgullo y siguió caminando.

-HINATA… ABAJO-le grito el rubio jalándola de la cintura y tirándola al piso.

Se escucho una explosión a un lado de ellos seguido de los chillidos de unos caballos que asustados comenzaron a correr pasando de largo a Naruto y Hinata que estaban tirados en el suelo.

-¡Hina-chan!-grito asustada Fuka.

-¡Fu-chan!-grito Hinata asustada y empezó a correr tras la carroza.

-¡HINATA ESPERA!-le grito el rubio que trato de seguirla pero alguien le pego en las costillas haciendo que el callera en un árbol.

-dejemos que la señorita se las arregle sola-le dijo un encapuchado que Naruto dedujo había sido el que le pego.

-¿tu quien eres?-le dijo el rubio con rabia mientras se reincorporaba.

-nadie con importancia-le contesto el otro sacando una Katana.

-no tengo tiempo para jugar contigo-le contesto el rubio tronándose los dedos.

-pero no vamos a jugar-le dijo el encapuchado quitándole la funda a su Katana-yo te voy a matar-y se lanzo contra el rubio.

-no juegues conmigo-le contesto sacando un kunai y también se lanzo al ataque.

Mientras tanto Hinata trataba de detener la carroza, lanzo un kunai amarrado a un lazo haciendo que se enterrara en una de las esquinas de esta y trato de jalarlo para detenerla pero no era tan fuerte, tomo otro kunai y lo amarro a la cuerda, después lo lanzo a un árbol haciendo que se atorara en este y salto a la carroza.

-¡Miyaki detén a los caballos!-le exigió al anciano.

-¡no puedo están asustados!-le dijo tomando las riendas.

-esto es malo-dijo Hinata al ver un precipicio un poco más adelante.

-¡Hina-chan has algo por favor!-le dijo Fuka entre lagrimas abrazando a Shihiro que no tenia expresión en su rostro y solo se limitaba a mirar un punto fijo en la carroza.


Bueno espero y les haya gustado y nos estamos leyendo.

gracias a Johanna salazar por su insistencia en que suba la conty de verdad me alegra saber que aun ahi interesados en este fic :D.