Estúpida Sabelotodo.

Tras la guerra el ministerio decidió que ni mi madre ni yo habíamos hecho elección de bando—en realidad eso estaba en boca de todos —como si yo hubiera tenido voz y voto alguna vez en mi vida, pero aún así hubiera preferido estar en un bando aunque sea el del Lord Tenebroso, pero, ser mortífago no es prueba suficiente de en qué lado estaba mi familia, claro que yo no lo quise serlo pero cualquier cosa con tal de estar en alguno, aunque hubiera sido ese.

Mucha gente se opuso a nuestra liberación pero "gracias"al trío de oro que declaró a nuestro favor —cosa que nadie les pidió que hicieran—solo me dieron seis meses en Azckaban. Y por Merlín que con eso es suficiente, no podría haber aguantado un día más en esa cloaca. De todas formas no tengo nada que agradecerles a esos tres. Pero por el contrario mi padre no corrió la misma suerte que la primera venida de Quien-no-debe-ser-nombrado, esta vez lo condenaron para siempre. Mi madre salióilesapor así decirlo, porque al salir de Azckaban me enteré de que enloqueció, ¡dejó la magia y se fue al mundo muggle, con su hermana! He estado tres años en el mundo muggle con mi madre, pero es hora de volver... mi tía Andrómeda me ha prometido seguir cuidando de ella.

Han cambiado muchas cosas desde que mi apellido era temido, hasta hoy que es el hazmerreír.


Cuando Draco decidió a su pesar, volver a su casa y dejar a su madre, para recuperar todo lo que por herencia le pertenecía -una herencia maldita- se había dicho; nunca se habría imaginado que todo había cambiando tanto en el Londres mágico.

Su primera impresión fue extraña, no supo reconocer que sentía al ver a todo el mundo feliz, niños, que no le temían, sonriendo, quizá porque no lo reconocieron o porque lo vieron demasiado insignificante pensó en su momento, aunque si hubo gente que lo reconoció al pasar por el callejón Diagon, gente que murmuraba como si él no les viera, cosa que antes ni se hubieran planteado hacer, brujas y brujos que se reían a su paso descaradamente. Malfoy tuvo que hacer un gran esfuerzo por no lanzar algún hechizo que otro. Cuando se dio cuenta de que tanta felicidad ajena y tanta burla lo estaba matando decidió ir a su casa, de todas formas no pensaba entrar en el callejón knockturn.

No quería llegar a su casa, había estado caminando- con su poco equipaje en mano - solo para tener una excusa y no entrar a su… casa. Pensaba en ese lugar, lleno de recuerdos que prefería dejar atrás y se estremecía.

—Vamos allá. Joder soy un Malfoy—Se dijo por tercera vez, pasándose la mano por su ya despeinada melena rubio platino. Pero esta vez puso su mano y empujó la puerta muy despacio haciéndola chirriar. Pero no entró. Sin embargo un olor a cerrado y a vodka de fuego se le metió por las fosas nasales -esto es repugnante-. Estaba todo oscuro y sucio, muy sucio, como si hubieran hecho una fiesta; no, una no, muchas pero ya hace tiempo. Por fin Draco se terció a entrar y si, aquí habían montado muchas fiestas y al parecer la última fue interrumpida a mitad; había botellas vacías por todas partes, alguna estaba a medias aun, también había restos de comida, o eso debía de ser. Malfoy se acercó a una ventana y tiro de la cortina para ver mejor todo. Grave error.

—Esto es una mierda. —Malfoy, asqueado, intentó abrir una ventana (al estilo muggle) pero no pudo ya que estaban encantadas. Supuso que para que nadie pudiera volver a entrar, pero estaba muy ocupado peleando con las ventanas como para pensar en quién podría haberse deshecho de la gente en la última fiesta y además encargarse de que no volvieran hacerlo. Malfoy ya cansado sacó su varita— que recientemente había recuperado, ya que su castigo no fue solo Azckaban, sino además dos años sin magia, pero como aún no había regresado acababa de pasar por el ministerio recogiendo su varita—hizo un movimiento de mano, muy elegante; y todas las ventanas se abrieron de golpe, se sintió muy bien al hacerlo y quiso empezar a limpiar el mismo con tal de seguir teniendo motivos para usar la magia. Hasta que recordó a los elfos mágicos. Dónde demonios estaban los elfos que debían mantener el orden de su casa.

Malfoy empezó a llamarlos pero nadie le obedeció así que decidió llamar al único que seguro le haría caso, aunque no fuera de su casa.

—Krecheeeeeeer! Ven aquí ahora—. Nada. Volvió a llamar hasta que un puf sonó a sus espaldas, Draco sonrió orgulloso de sí mismo. —Has tardado demasiado. Limpia todo esto y explícame dónde demonios están los otros de tu especie— terminó arrastrando las palabras con ese toque arrogante que tanto le calificaba; pero como no obtuvo respuesta se giro de golpe para gritar al elfo.

Pero no solo Krecher se había aparecido en medio de su inmundo salón. A su lado, cruzada de brazos una castaña sonriendo con esa pose de haber dado la mejor respuesta de la clase, estaba Hermione Granger. Malfoy no pudo camuflar la cara de sorpresa al verla. Una agradable sorpresa. Esa mujer que estaba ahí no podía ser Granger, era demasiado... Mujer.

—Veo que te has olvidado de mi nombre Malfoy. —Dijo esta mirándolo y sin poder evitar sonreír provocadoramente, acto que ni ella misma se imaginaba capaz de realizar.

—Granger. —Respondió este con la voz más seca de lo que había preferido. Pero enseguida volvió a coger esa postura elegante de un Malfoy y aclarándose la voz continuó, no iba a permitir que esa mojigata la intimidara: — ¿Qué haces aquí?

—Veo que no has estado por aquí. —Respondió Hermione mirando a todos lados, inspeccionando cada rincón, cada asqueroso rincón.

—Qué tiene eso que ver con tu presencia en mi casa— Draco no pudo evitar sentir vergüenza porque esa hija de muggles viera su casa en esas condiciones y no en todo su esplendor.

—Ya veo... Has llamado a Krecher para que te limpie la casa. —Es que acaso esa estúpida no pensaba responder a ninguna de sus preguntas.

—Eso no te incumbe. —Granger se echó a reír y Malfoy notaba que las venas le iban a estallar a caso esa sabelotodo se le estaba riendo.

Cuando Hermione pudo parar de reír se decidió a explicarle a Malfoy la situación: —Hay... Malfoy— empezó diciendo ésta arrastrando las palabras como solo el propio Draco sabía hacer. —Te lo explicaré para que lo entiendas, hace ya bas tante que los elfos dejaron de ser esclavos de gente mal intencionada y vaga— terminó de decir esto mirándolo con asco, una sangre sucia mirando a un MALFOY con a-s-c-o. Draco apenas podía hablar, pero no le hizo falta porque Hermione aún tenía cosas que añadir.- Y por si no lo entiendes Krecher es uno de ellos.

-Krecher... No...- intervino el elfo.

—Calla Krecher por favor — Hermione se temía que esto pasaría, Krecher seguía prefiriendo ser esclavo y estaría encantado de servir a ese hurón oxigenado, y apenas tolera estar cerca de Hermione, sino fuera por Harry que lo obligó a obedecer en todo a Hermione, el ya estaría limpiando todo la Mansión Malfoy .

—Eso quiere decir que...

—Si tendrás que limpiar tu solo o...pagar un sueldo digno... Ah yo estoy aquí porque soy una de las encargadas de que no se abusen de los elfos. Aún hay algunos que los obligan a servirles— Draco sabía que esa estúpida seguía riéndose de él.

—Tranquila puedo limpiar yo solo. —Dijo y empezó a llamar a las escobas con su varita, estaba dispuesto a limpiar todo y a que la estúpida de Granger se tragara sus palabras.

Hermione y Krecher se quedaron en la esquina mirando a Malfoy, que aunque al principio todo parecía ir bien poco a poco las escobas y fregonas se le fueron descontrolando y manchando todo más a su paso, mientras el rubio corría detrás de alguna de ellas. Hermione no podía disi mular la risa la sola imagen de Malfoy sucio y alterado le causaba mucha gracia; por el contrario Krecher estaba su friendo viendo a un heredero Black con ese aspecto.

A la castaña se le ablandó un poco el corazón y decidió que era hora de ayudar: —Bueno Krecher vamos a echarle una mano. —Se obligó a decir, el elfo asintió y cuando se disponían hacerlo Malfoy gritó: —Ni se te ocurra estúpida lo haré yo solo.

Hermione muy ofendida se quedo en el mismo lugar y le dedicó una maravillosa mueca antes de cruzarse de brazos.

—Bien si con la magia no puedo lo haré al estilo muggle…—susurró y se puso manos a la obra dejando a una Hermione sorprendida al ver al Gran Malfoy usando métodos muggles, lo que ella no sabía es que Draco había tenido que hacer esto muchas veces en estos tres años, quizás por eso había ganado nuevos músculos que Hermione no había dejado pasar por alto, además de una espalda más ancha y marcada por su entallada camisa negra; a Malfoy ya penas le importaba usar métodos muggles o limpiar-cosa que antes le parecía humillante-el problema era limpiar delante de esa santurrona amiga de Potty y Wasel a quienes les iría, seguro, corriendo a contar todo para reírse más de él.

Al pasar unos minutos que a ella le parecieron eternos, Granger vio que a ese paso iba a tardar demasiado y se dispuso ayudarlo así que haciendo caso omiso a las oposiciones que el rubio le ponía y aunque se quejara de su manera poco torpe de limpiar, ella lo ayudaría, ¿por qué? quién sabe. Hermione encantó una escoba y algunas cosas para que fueran limpiando los baños, Krecher limpiaba las habitaciones de arriba, mientras ella limpiaba la habitación contigua a Malfoy.

Malfoy tampoco se quejo demasiado de la ayuda porque era lo suficientemente listo para no dejar pasar esa oportunidad de trabajar lo menos posible.

Él estaba tan concen trado hasta que oyó a Granger chillar. Salió corriendo a buscarla y la encontró subida a una silla, roja y despeinada. No pudo evitar reírse al ver que lo que la había alterado había sido una cucaracha, muerta. La sola imagen de la castaña subida a esa silla vieja mostrándole en alto esas largas piernas y cada curva marcada por esos vaqueros muggles, hacía que Malfoy temblara.

Al terminar de limpiar todo Draco decidió contratar a Krecher y Hermione se fue sin ni siquiera haber recibido un gracias por su ayuda pero dejándole un mal sabor en la boca a Malfoy.

Por qué coño ya echaba de menos a esa estúpida, por qué se había quedado con ganas de seguir viendo a esa sabe lotodo y observar cada nueva curva que la muchacha había ganado, además de mil preguntas por hacerle. ¿Por qué todo esto es una mierda? Seguro que era por esa estúpida sabelotodo de Granger.


Bueno espero que os guste, llevo tiempo queriendo escribir un Dramioneasi que estoy muy ilusionada :D

También espero ir mejorando y que me digáis que os parece un besazo! 33