—¿Qué? ¿Es verdad lo que me estás contando?

Su mejor amiga se mostró atónita antes las fuertes declaraciones que le hacía Marinette y el supuesto amor que llevaba unas semanas desde que se lo había proclamado.

—Se supone que hoy irá a mi casa con un regalo...

—Esto suena demasiado increíble.

—Lo sé, Alya... —Sujetó su cabeza mostrando su frustración—. No hemos tenido verdaderos acercamientos. Cuando me estuvo cuidando en la akumatización de Nath fue una cosa. Después estuvo yendo a verme a la casa, ya que quería hablar un poco porque me decía que tenía muchos problemas en su casa y deseaba alejarse de ellos al platicar trivialidades, pero nunca pasaba nada más.

—Marinette...

—Yo sólo le he tomado cariño como un amigo, pero todo esto... ¡Creo que es absurdo!

—¡Ouch!

Al mostrar su negativa, extendió sus manos golpeando sin querer a Adrien que iba pasando por ahí con Nino hablando de quien sabe que cosas.

—¡Lo siento! Juro que no fue mi intención.

—No te preocupes, Mari —rio nervioso el rubio—, comprendo que no fue tu culpa. ¿Pasó algo malo para que te estés comportando así?

—Ehmm... Sí...

—¿No te gustaría que nosotros también te ayudáramos? —Agregó el moreno.

—No estoy segura...

—Anda, Mari —le codeó la de cabello teñido—. Puede que la opinión de dos chicos sea mejor que la mía.

—Supongo...

Debía admitir que no le agradaba contarles algo que podía llegar a considerar como personal, pero ya estaban ahí y su amiga insistía.

—¿Podemos ir a la biblioteca para que nadie escuche?

—Claro —respondió el resto al unísono.

Avanzaron a paso veloz por el medio de la cancha, donde todos disfrutaban del receso, para llegar al salón que escogieron. Tomaron la mesa del fondo para que no les escucharan. La azabache tomó una enorme bocanada de aire para enseguida dejarlo salir a modo de calmarse.

—Iré directo al grano, Chat Noir fue recientemente a mi casa y me confesó estar enamorado de mi. Ahora no sé que hacer, ya que no le puedo corresponder.

El único sorprendido era Nino, ya que Adrien parecía no querer escuchar lo que su amiga dijo sobre lo que él conocía a la perfección.