Disclaimer: Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras, la historia a continuación es de mi autoría, realizada con el propósito de entretener y no de lucrar.

Capítulo 19

Candy estaba que no la calentaba ni el sol, hace más de una hora que Albert se había ido a ver a su hijo, y aun no volvía, la desesperación se estaba apoderando de ella, al no tener noticias de uno ni de otro, felizmente, justo cuando iba a empezar a gritar de la frustración, tocaron la puerta de su habitación.

La rubia dio el pase y una dama alta, delgada y de lentes entro al cuarto

- Patty! – exclamo la rubia casi saltando de la cama

- Mujer cálmate – le dijo patricia corriendo hacia ella porque había visto el gesto de dolor en el rostro de la rubia

- Ups – atino la rubia a decir, aun con el ceño fruncido – creo que me emocione demasiado

- No cambias Candy, siempre tan atolondrada – dijo Patricia con una sonrisa – déjame que te ayudo a acomodarte

- Cuando llegaste Patty, y Stear, vino contigo? – cuestiono la rubia

- Hoy, a las 10, bien gracias, y si y no – respondió la pelinegra, dejando a su prima con un signo de interrogación en el rostro – que llegue hoy a las diez, Stear está bien y si vino conmigo a Chicago, pero no al hospital, se fue al corporativo de frente

- ahhhh yaaaa – respondió la rubia

- Y tú? Como estas? – pregunto la pelinegra

- Pues si te contara…

- Bueno comienza, que tengo tooooda la tarde hasta que llegue Stear por mí.

- Bueno….

Candy le narro a Patricia todo lo que había pasado en los últimos dos días, así que como también la conversación que tuvo con Albert y por consiguiente también su historia

- Pero Candy, porque nunca nos contaste nada a Stear y a mí, sabíamos que algo ocultabas, pero pensamos que era una ruptura o una mala relación con algún tipo, nunca se nos cruzó algo así, si hasta parece una historia de horror.

- Pues para que veas Patty, y discúlpame si nunca te conté nada, es que recién hasta ayer que me sincere con Albert he empezado a asimilarlo, y más ahora que tengo a mi hijo

- Por cierto como está él bebe, todo bien con respecto a su salud, la loca de tu sobrina no ha logrado acercársele verdad

- Si Patty, todo bien hasta ahora, entre el oso y George tienen todo cubierto

- Pues ahora ya entiendo por qué siempre te cuidaba y te seguía en la universidad, si hasta llegue a pensar que era un acosador, hasta que me dijo que solo cuidaba de ti porque le habías salvado la vida

- Eso te digo el oso, Patty

- Así es, un día lo vi siguiéndote en el estacionamiento de la universidad y estuve a punto de vaciarle el gas pimienta, cuando me pidió una oportunidad para contarme su versión de los hechos, ahí fue que me dijo que te debía la vida y más que eso aún, pues gracias a ti, tenía otra oportunidad, y que si te seguía era solo para cuidarte, así que yo me comprometí a ayudarlo y entre todos te teníamos vigilada

- Que! – Exclamo la rubia – cómo pudiste Patty

- Pues pudiendo, así que no me hagas corajes Candy, que ya pasó y no me arrepiento

- Hay patricia a veces no sé quién es peor, si tu o yo – respondió la rubia antes de romper en carcajadas acompañada por Patricia

- Pues no por las puras somos familia, o si? Y dime como esta Dorothy

- Bien, panzona Jejejeje, próxima a dar a luz en la semana que entra, así que ya te imaginada

- Ya quiero verla y acariciar su pancita – dijo la pelinegra tiernamente

- Ahhh ahora que lo recuerdo, que tal la luna de miel querida – cuestiono la rubia pícaramente, dejando a Patty completamente roja

- Candy! – Exclamo la morena – pero que preguntas haces niña, como si no lo supieras

- Pues obvio que lo sé, sino Tony no hubiera venido al mundo – sonrió la rubia – pero quiero detalles Patty, ahora me tocó a mí torturarte con eso

- Pues te quedaras con las ganas, porque no te voy a decir nada

- Bueno, entonces no me quedara más que preguntarle a Stear

- Tú lo haces, yo te mato Candy – dijo la pelinegra desesperada

- Jajajajaja – se carcajeo la rubia – está bien, está bien no haré nada, pero a cambio necesito ayuda con algo

- Uhmmm y que será eso – se preguntó la pelinegra

- Pues que más va a ser, necesito salir de aquí e ir a ver a mi hijo, ya no aguanto más sin verlo Patty, me ayudaras verdad

- Como decirte que no niña loca, sobre todo cuando pones esos ojitos de gatito tierno – respondió Patricia

- Yeee grito Candy alegre, olvidándose nuevamente de su operación, pero recordándola gracias al dolor que sintió

Continuará...

Capitulo 7 de este fin de semana ... subido;) ... yeeeee cumpli con ustedes nenas, nos vemos el lunes, ahh y espero muchos comentarios ok, las quiero besos mil