Capítulo 16
Saga también esta ya listo para pedir y sugiriere que nos saltáramos el primer plato, lo cual para mí es excelente, pues no soy de mucho comer por la noche y las pocas veces que visito un restaurante normalmente me voy directo al segundo plato porque si luego me queda sitio prefiero tomarme un postre. Claro que si las porciones son muy generosas, ni eso puedo hacer.
Pronto llega el camarero para anotar nuestra comanda, Saga es el primero y elige un plato de carne y un vino francés.
—Yo cenaré pez espada al ajillo con guarnición de patatitas hervidas y verduras del tiempo. ¿Podría traer también una ensalada mixta? —le pregunto al camarero que nos atiende
Estuve a punto de intentar disuadirle pues él sabe que no bebo alcohol pero algo me detuvo. La expresión en su rostro y su tono de voz me hicieron ver que le hacía ilusión pedir aquel brebaje y que lo compartiera con él. "Hoy celebramos" le oí decir.
No sé exactamente a qué se refería pero me siento feliz de estar con él y eso es algo raro en mí porque normalmente rehuyo la compañía de los demás. Quizás eso se deba a que soy hijo único, quedarme huérfano a una edad temprana y básicamente tener que apañármelas solito en numerosas ocasiones pues mis abuelos ya eran muy mayores.
Sea como fuere, el Saga que tengo delante mío también parece muy diferente al Saga que normalmente veo en el trabajo. Sigue siendo la misma persona pero esta noche su ademán es diferente, más relajado, más alegre incluso, así que tan sólo el verlo así es causa de celebración.
Ya de vuelta a la realidad pido también al camarero que traiga una jarra de agua con mucho hielo y después me dirijo devolviendo su sonrisa al chico de la melena azul, quien acaricia el dorso de mi mano en apenas un sutil roce.
—Está bien, Saga, que traigan el vino, pero si acabo por debajo de la mesa completamente borracho lo tendrás en tu conciencia mientras vivas... —y aprieto suavemente su mano.
