Disclaimer: Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras, la historia a continuación es de mi autoría, realizada con el propósito de entretener y no de lucrar.

Capítulo 24

- Pequeña, me diste un gran susto – le decía el rubio a su esposa mientras la llevaba a su habitación, cargándola entre sus brazos para que no se esforzara más

- Es que yo quería ver a Tony, y ni tú ni los médicos me dejaban – respondió la rubia con un puchero, mientras dibuja círculos en el pecho de su esposo

- Y tu Patricia como te dejaste convencer por esta niña revoltosa – cuestiono el rubio tratando de ignorar las seductoras caricias de su mujer, caricias disfrazadas de inocencia que él sabía, ella estaba muy lejos de sentir en ese momento

- Ahhh no, un momentito, a mí no me mires, bien sabes que la loca que tienes por esposa, se hubiera fugado con o sin mi ayuda, lo único que yo hice fue cuidarla para que no se lastime, y si para proteger a mi prima tengo que meterme en sus embrollos pues no me queda más que sacrificarme – respondió Patty con sacrificio fingido en la voz.

- Par de locas, la verdad es que no sé qué esperar cuando ustedes están juntas, pobre de mí y de Stear, que tenemos que lidiar con ustedes dos

- Ni tan pobres, que bien que disfrutas de los premios que te da mi prima, si hasta hijo ya tienes – respondió Patty pícaramente

- Y por lo que veo tu no premias tanto a Stear, el pobre ha tenido que venía a quejarse con mi esposo o será que vino a pedirle consejos para tenerte contenta – dijo la rubia sacándole la lengua a su prima

- Candy! – Exclamo la pelinegra – vas a ver cuándo te mejores, espérate nomas para que me pueda vengar de ti, y ni me pidas ayuda en tus futuras fugas por que no te la voy a dar

- JAJAJAJA – rompió Albert en carcajadas, y es que ver pelear a ese par era sumamente divertido – ya basta niñas, y más bien, cuéntame Patty, como te está tratando la vida de casad, Stear ya le dijo a la familia la noticia ahora que llegaron.

- Pues la verdad aún no hemos dicho nada, con todo lo que está ocurriendo, creemos que es mejor esperar un poco, al menos hasta que las cosas se calmen.

- Pues si así lo han decidido, no nos queda más que apoyarlos, verdad amor – cuestiono el rubio a su esposa mientras la recostaba en la cama de su habitación

- Pues si no hay de otra – dijo la rubia – a mí me hubiera gustado celebrarles una cena y una fiesta intima para dar la noticia, pero ya lo haremos cuando vuelva a casa con Tony.

- Se hará como tú quieras amor – dijo el rubio – y hay de ustedes que se nieguen eh, así que más te vale que vallas convenciendo a mi sobrino Patty

- Albert! Ya decía yo que no tardarías en corromperte con esta pilluela que tienes por esposa – exclamo la pelinegra sonrojada – dime Candy donde esta William y que hiciste con el – cuestiono dramáticamente, lo que arranco las risas de los rubios

- Pero ya chicas hablemos en serio – llamo Albert al orden antes de que ambas se salieran con la suya y el no pudiera llamarles la atención – saben que lo que hicieron estuvo mal verdad, no solo te pusiste tú en peligro Candy, sino que lo hiciste con Patty y con Tony, porque tuvimos que dejarlo sin vigilancia mientras todos te buscábamos desesperados, dime que hubiera pasado si Elisa se lo hubiera llevado en ese momento?

- Albert…Yo… no creí que?...

- Lo se princesa, sé que tú nunca harías algo para dañar a nuestro Tony, pero ahora tenemos una vida por la cual velar amor, por favor, no vuelvas a hacer algo así, y tu Patty, gracias por estar detrás de ella en sus locuras cuidándola, porque sé que por eso lo hiciste, pero apreciaría que me avisaras si es que a esta niña se le ocurre nuevamente hacer algo así

- Si Albert, en serio discúlpanos, solo es que vi a Candy tan desesperada y decidida a salir de esta habitación como sea, que no medí las consecuencias, creo que me emocione con verla después de tanto tiempo, además de conocer al bebe.

- Te entiendo Patty y bueno, ahora que lo conoces, que te pareció nuestro retoño, guapo verdad – comento Albert orgulloso

- Si, esta bellísimo, se nota que practicaste mucho jajajaja

- Practicamos querida, practicamos, aunque de mí solo saco unas pocas pecas – completo la rubia el comentario.

Continuará...

Gracias por continuar leyendo esta historia, quedo a la espera de sus comentarios chicas, que me encanta leer todo lo que me cuentan.