Holi~ ¿Cómo han estado personitas? Aquí bien ^^ Bueno, por aquí les dejo el capitulo. Em, un pequeño aviso, este capítulo tiene unas pequeñas escenas "gore" (notese las comillas xd) Enjoy~

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Al tocar a Natsu mi cabeza comenzó a dolerme, era como si me la estuviesen martillando. Cuando el animal bajó de mi pecho me hice un ovillo y agarre mi cabeza con mis dos manos, esto era demasiado. Podía escuchar frases cortadas, palabras sin sentidos, gritos. Lo último que pude escuchar antes de caer inconsciente fue a Chrome llamándome, parecía preocupada…

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Negro, todo estaba obscuro. Luego de unos segundos tapé con fuerza mis oídos, en un intento en vano de cesar esos murmullos incoherentes, y cerré los ojos con fuerza. De repente sentí correr una fresca brisa. Ya no sentía el dolor de hace unos momentos, es más, me sentía tranquilo, feliz. Cuando decidí abrir los ojos supe enseguida donde estaba, un recuerdo. Era del sueño de esta mañana, solamente que esta vez lo estaba recordando desde la perspectiva de mi 'Yo pequeño'; al parecer podía sentir todo lo que había sentido mi pequeño yo.

Estaba recostado sobre un enorme árbol. Mire a mi alrededor, estaba rodeado por pasto, flores y algunos árboles puestos totalmente al azar. Natsu estaba dormido en mi regazo y tenía un pequeño camaleón enredado entre mis cabellos, al parecer él también estaba dormido. Levante a Nuts solo para molestarlo y sostuve al frente de mi cara, al parecer no le molesto ya que comenzó a lamérmela. Okey, es tierno pero… El que molesta terminó siendo molestado, así que opte por volver a dejarlo tranquilo. Lo deje nuevamente en mi regazo y apoyé mi cabeza contra el tronco del árbol y cerré mis ojos, podía escuchar como las aves cantaban. Ah~ Esto es tan relajante, quisiera quedarme aquí para siempre.

Cuando estaba a punto de quedarme dormido, pude escuchar como una mujer gritaba. Enseguida me levante, tirando a un Natsu asustado al suelo. Estaba petrificado, algo me decía que tenía que correr lejos y no voltear. Pero en contra de mi lógica decidí correr hacia el lado opuesto, hacia el rancho de donde provenían los gritos. Sus gritos me estaban aterrando, aparte de sonar sumamente desesperados y desgarradores un escalofrió subió por mi espalda. A esa persona yo la conozco lo sé; siento que la quiero demasiado, que la quiero proteger, quiero que deje de sufrir pero… ¿Quién es?

Ya estaba a unos pocos metros de llegar cuando los gritos cesaron. Comencé a entrar en pánico y corrí lo más rápido que daban mis piernas. Cuando llegue a las puertas del rancho tenía prácticamente mi corazón en la boca. Lo que había al frente mío era algo, algo, algo inhumano, nadie podía ser tan cruel… Mis ojos estaban abiertos como platos, estaba en shock. Sentía terror por no saber que podía pasar ahora, desesperación por no saber qué hacer e incluso sentía impotencia por no haber podido ayudarla.

Mire su cuerpo, estaba desfigurada; su cara era irreconocible. Podía ver sangre por donde quiere que voltease, en el suelo, las paredes, muebles e incluso en el techo. En solo esos cinco minutos que tarde en llegar, alguien hizo de su muerte una total tortura. Aun estando todo empapado en sangre, podía notar como la mano de la señora n-no tenían uñas, al parecen se las habían arrancado una por una. Una de sus piernas era solo una masa de carne, no tenía forma. La persona que le hizo esto también le abrió el abdomen y sacó sus tripas enredándolas así en su cuello, asfixiándola; su cuerpo aún tenía pequeñas convulsiones, pero definitivamente estaba muerta. En su cara no habían ojos, es más, esos mismos estaban a unos pocos centímetros de mis pies; eran de unos iris marrones. S-su cabello era de un color verde azulado, el cual ahora tenía las puntas teñidas de un rojo carmesí. También se podían ver unas cuantas cortadas por todo su rostro e inclusive uno de sus pómulos no estaba.

Comencé a retroceder lentamente, quería gritar pero no lograba emitir ningún sonido. Sentía las lagrimas caer por el rostro de mi yo más joven, mi cuerpo estaba titiritando y no podía detenerlo.

De la nada, alguien agarro mi hombro. No pude evitar pegar un salto y voltearme a ver quién era. Esa persona, la cual me había dejado la marca en mi espalda ¿Cómo lo sé sin ver su rostro? Ni yo lo sé, simplemente lo presiento. Mi cuerpo se tensó, él estaba bañado en sangre ¡Joder! Menuda mierda no poder ver su rostro. Me adentré un poco más hacia el rancho, tratando de alejarme de él, pero dicha persona comenzó a avanzar en mi dirección. Pude sentir como pisé uno de los ojos de la mujer, mi cuerpo nuevamente estaba temblando, podía sentir el olor a la sangre; sentía nauseas. Unos pocos pasos después, me tropecé con su cuerpo. Caí encima de la pobre chica, y no pude evitar gritar. Salpicado en su sangre, me levante rápidamente y me dirigí corriendo hacia el rincón de la habitación. Soy un genio, correr hacia la esquina donde no hay escapatoria, muy bien Dame-Tsuna. Pero como si fuese un milagro, había una ventana a unos metros. Tenía todas las intenciones de saltar y así poder escapar por ella, pero estaba paralizado. No podía moverme, estaba temblando y sentía las lágrimas correr por mi rostro. Estaba aterrado.

-Tsu-na-yoshi~ Ten, un recuerdo –al decirlo, me lanzo algo al pecho-.

Lo agarre con ambas manos, y lo mire. Eran unos lentes con vidrio rojo, también una pequeña bolsita que estaba manchada en sangre.

-L-L-Lal…

Volví a mirar a esa persona, no sabía qué hacer. Se estaba acercando rápidamente con una sonrisa de oreja a oreja en su rostro, también tenía sus ojos abiertos a más no poder. Cada vez estaba más cerca, hasta que por fin me alcanzo y colocó su mano alrededor de mi cuello, acorralándome contra la pared. Comenzó a presionar con más y más fuerza, el aire me empezaba a faltar y tenía algunas arcadas. El chico lo único que hacía era soltar pequeñas risas. Sentía que algo dentro de mí se estaba quemando, cuando sentí que me estaba por desmayar, alguien rompió la ventana y se tiró sobre él. A penas me liberé de su agarre caí al suelo tomando grandes bocanadas de aire mientras frotaba mi cuello.

A duras penas me levanté con ayuda de una repisa que estaba cerca de mí, pero como yo tengo peor suerte que hormiga el estante se vino abajo, tirando todo su contenido al suelo. Eran bebidas alcohólicas, por lo cual el vidrio se había roto y el líquido comenzó a correr por el suelo. Al ver una oportunidad, la persona que vino en mi rescate, salió del forcejeó que tenía con el asesino de Lal, me tomo de la mano y tiró un encendedor al charco de alcohol. Salimos corriendo y cuando salimos por la puerta, el chico la cerró detrás de sí para poner un pequeño y casi inservible obstáculo. El fuego se comenzó a propagar rápidamente, pero la persona que estaba encerrada dentro del rancho se estaba riendo. No paraba de reírse y de gritar que me había encontrado, que ahora no tenía donde esconderme; que me iba a volver a encontrar…

Un escalofrió recorrió mi espalda. Mi salvador echó a correr arrastrándome con él, apenas podía seguirle el paso ya que mis piernas temblaban y apenas me respondían. Ahora que estaba un poco más tranquilo, me di cuenta de que Natsu no estaba en ninguna parte.

-¡NATSU! ¡NAATSU!

-Tsk, no te preocupes por Nuts él está bien.

Me detuve a mirarlo unos momentos, aunque solo podía ver su espalda. Noté que teníamos casi la misma edad, él era un poco más grande que yo y llevaba puesta una fedora negra con un lazo de color naranja alrededor de ella. Su cabello era negro, y parecía estar desordenado bajo el sombrero. Ahora que lo pienso… Mire mis manos, eran tan pequeñas… Cuando todo esto sucedió habré t-tenido u-unos ocho años. El camaleón que tenía en mi cabello, camino por mi brazo hasta llegar al hombro del pelinegro. Decidí voltear para ver por última vez esa choza, pero pude notar algo que no quería que suceda. Pude ver como tiraban la puerta abajo y un una persona salía del incendio. Al notar que lo estaba mirando, ladeo un poco su cabeza y me saludo con una mano. Pegué un pequeño salto y comencé a correr yo también, para dejar de ser arrastrado.

Todavía tenía las gafas rojas y la bolsita bañada en sangre, esa cosa me daba mala espina. Pero por mera curiosidad, y algo de morbo al decir verdad, la abrí mientras aun nos encontrábamos corriendo. Cuando vi lo que tenía en su interior, la tire por los aires y no pude evitar gritar. Sus uñas, ¡Eran sus uñas! Cuando el chico estaba por voltearse a verme para ver él porque del grito. Sin embargo, antes de poder ver su rostro, todo se distorsionó y caí en la nada misma. Todo era de color negro…

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OPV Chrome

Gokudera-kun y Yamamoto-kun estaban teniendo una de sus típicas peleas. Voltee a ver a Tsunayoshi-san y me lo encontré mirando con ternura hacia la nada con una pequeña sonrisa en su rostro. Sin embargo, a los pocos segundos esa sonrisa se borró y sus ojos mostraron confusión. Curiosa, trate de ver que era lo que miraba, pero solo vi un pequeño gatito a la distancia.

No le di mucha importancia, pero cuando volví a centrarme en la pelea de los chicos, a los pocos minutos noté como Tsunayoshi-san estaba corriendo en dirección hacia el gato. Cuando llego a él, dicho animal se abalanzo sobre el tumbándolo al piso. Me preocupe, pero luego vi al chico sonreír, no pude evitar que se me escapara una pequeña risa de mis labios. Al percatarse de mi risa Gokudera-kun pensó que me reía de él, así que comenzó a regañarme, claro que Yamamoto-kun trataba de calmarlo; logrando así que Hayato-kun volviera a pelear con él. Cuando volví a voltear hacia el castaño, me lo encontré agarrándose de sus cabellos y echo un ovillo en el suelo. Inmediatamente corrí tras él, alertando así a todos mis amigos.

-¿¡Tsunayoshi-san!?

Estaba muy preocupada, ¿Qué le pasó? Cuando llegue a él, al parecer estaba inconsciente. El gato se trepo hasta mis hombros y se acurruco en mis hombros, él tampoco dejaba de ver a Tsuna-san, al parecer también estaba preocupado. Cuando todos los demás terminaron de llegar, Gokudera-kun preguntó enseguida si vio que le había pasado, yo solo negué con la cabeza rápidamente.

-Cuando voltee a verlo estaba en el suelo…

-¿Qué hacemos? No podemos moverlo, si cayo inconsciente por un golpe en la cabeza no es conveniente moverlo-Gokudera-kun parecía muy nervioso-.

-Iré a buscar a Giotto, Lambo acompáñame.

-Sí, Takeshi…

Al terminar de decir eso, salieron corriendo en dirección hacia la azotea. Gokudera-kun intercambio conmigo un par de miradas nerviosas que fueron interrumpidas por un pequeño grito de Tsuna-san. No sabíamos que hacer, lleguen rápido chicos…

Fin del OPV

OPV Giotto

Cuando estábamos a punto de bajar las escaleras, nos encontramos con Yamamoto y Lambo cansados, al parecer habían venido corriendo. Les pregunte qué había pasado y el único que me respondió fue Takeshi, bastó con un 'Tsuna' para que saliera corriendo en su ayuda. No escuche muy bien que le había pasado, pero algo me hizo salir corriendo lo más rápido posible para estar con él. Cuando llegamos al patio trasero, vi a Nagi corriendo hacia nuestra dirección. Tenía un gato raro en sus hombros y ella tenía también los ojos brillantes, como si estuviese a punto de llorar.

-¡G-Giotto-san! Tsuna-san, e-él está…

No termino de decir la frase cuando escuche un grito proveniente del castaño. Velozmente me acerqué a mi 'hermanito'. Estaba tirado en suelo agarrándose su cabello con mucha fuerza, parecía que se lo estaba por arrancar. Me senté a su costado y apoye su cabeza en mi regazo, saque rápidamente sus manos de su cabello y las sostuve; no opuso mucha resistencia. Estuve sentado a su lado por unos minutos en los cuales a veces o Tsuna pataleaba, o emitía pequeños gritos entre dientes. Algunas veces sinplemente temblaba o también hubo algunos momentos en los que se quedaba absolutamente quieto; como si estuviese muerto…

Todos nos lo quedamos viendo preocupados y asustados. Pasaron diez minutos y Tsuna se había quedado tranquilo, como si su pesadilla hubiese terminado. Decidí alzarlo y levarlo a la enfermería.

Solo diez minutos… Joder, parecía que había pasado una hora.

Fin del OPV

Cuando me desperté, me encontraba en una cama con sábanas blancas. Al ver cómo me rodeaban cortinas en vez de paredes, simplemente supuse que estaba en la enfermería. Me senté y me abracé a mí mismo. No pude evitar recordar el cuerpo mutilado de Lal, un escalofrió recorrió mi espalda. A los pocos minutos, una de las cortinas comenzó a correrse, me tensé y dejé de abrasarme para luego pude ver la cara de preocupada de Giotto. Al verle lo único que hice fue sonreírle tranquilamente, como si no hubiese pasado nada. Nii-san comenzó a relajarse, como si mi sonrisa fuese un tranquilizante para él.

-Ne Tsuna, ¿Qué paso exactamente?

-¿Eh?

-¿Por qué te desmayaste?

-¡Ah! Eso… Pues veras, es que cuando me caí al suelo me golpee la cabeza y quede inconsciente, haha-haha. Y luego de eso tuve un par de pesadillas, bueno en realidad unos recuerdos de cuando hace unas semanas unos matones me golpeaban para sacarme mi comida.

El rubio hizo una mueca de desagrado, pero parece que se lo tragó. Bueno, aunque el suceso no era mentira.

-Pero no te preocupes Gio-nii, eso está en el pasado ya ahora te tengo a ti para ayudarme –sonreírle-.

Al decir eso, Giotto me palmeo la cabeza.

-Cambiando de tema, mira –Se dio la vuelta para agarrar algo- pareces que le caes bien.

Cuando volvió a mirarme, tenía a Nuts en sus brazos, este al verme salto de alegría y comenzó a lamerme todo mi rostro. Inmediatamente me tensé, todavía recordaba muy bien lo sucedido en mi recuerdo, pero para no preocupar a Nii-san comencé a reírme y a acariciar a Natsu.

Al parecer Natsu notó que estaba algo asustado, ya que paró de lamerme para mirarme con preocupación. Luego de eso, dio un par de vueltas en mi regazo y se acostó para dormir, estaba ronroneando. Claro que no lo deje dormir, ya que decidí pararme con la excusa de ir al baño. Salí de la enfermería y me dirigí rápidamente al baño. Cuando entre en estos, revise que no hubiese nadie en esa habitación. Al ver que estaba solo, rompí a llorar tapándome la boca para tratar de suprimir el ruido. Cuando terminó el recuerdo, logré recordar algunos fragmentos que pase con Lal. Ella era como mi madre, pero claro está que no lo era. Lal me quería como si yo fuese su hijo, me mimaba como tal, jugaba conmigo, cocinábamos juntos, incluso recordé como me regañaba. Nunca me enojaba con sus regaños, estaba feliz porque alguien corrigiera mis errores pero también me sentía mal por haberla decepcionado. También algunas veces me ayudaba a entrenar, era una maestra muy estricta.

Mis rodillas temblaron y caí al suelo. No podía dejar de llorar, era demasiado. Todavía podía sentir la sensación de estar salpicado en su sangre caliente, podía escuchar sus gritos… Respire entrecortadamente tratando de calmarme, me paré y miré mi reflejo. Estaba pésimo, tenía pequeñas bolsas bajo mis ojos, los cuales estaba rojos, y mis labios temblaban. Forme una pequeña sonrisa que fácilmente se convirtió en una mueca. Mire con desapruebo el espejo para luego estirar un poco mis cachetes y golpearlos. Luego de eso me lave la cara con agua y volví a mirarme al espejo. Ahora sí, pude formar una sonrisa. Puede que sea una sonrisa rota y falsa, pero ahí estaba, perfectamente dibujada en mi rostro

-S-solo sonríe Tsuna, solo sonríe…

-Tsk, herbívoro débil…

Al escuchar esa voz me tensé, alguien me vio entrar en pánico… Mire a través del espejo hacia la dirección de la puerta. Ahí estaba el azabache de esta mañana, mirándome con unos ojos grises serios y una cara de pocos amigos. A los pocos segundos cerró la puerta por la cual de asomaba y se fue, dejándome solo…

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Espero que les haya gustado, la verdad es que me costó bastante escribir la escena ''gore'' que no salió como quería xd, pero buehno. Me dio algo de pena escribirlo, pero la idea me daba vueltas en la cabeza y...

Bueno, nos vemos :3

Dejen su Rw, destructivo, constructivos o ambos es bien recibido c: Gracias y un súper apapacho a Victoria Chacin618 y 72 por haber comentado en el capitulo anterior ^^/