¿Cuántas veces práctico ese discurso de las supuestas razones por las que ahora estaba enfocado en su compañera de clases y no en la heroína más famosa de Francia? Se había esfumado toda palabra de su mente.

—P-porque eres tú —dijo con dificultad.

Marinette sonrió, simulando estar satisfecha con tan vanas palabras. Había comprendido que el gato sólo quería olvidar a su parte heroica con ella sin saber que justo eran la misma persona. ¿Por alguien así estaba perdiendo la cabeza y su corazón latía como loco al sólo pensar en él?

Le abrazó con fuerza, rogando que sus párpados evitaran cual presa el que el agua escapase de ellos. Se sentía tonta y hasta utilizada. Parecía una maldición el poseer el traje pues el primer chico que le interesaba sólo la veía al usar ese mismo, para luego que su nueva conquista la utilizase para olvidarse de alguien que también era ella.

Estaba segura y este sería una decisión que pudiese llevarla a lo mejor o lo peor.

Te quiero…

Adrien mordía su labio, ni siquiera con esa máscara era capaz de mentir en algo tan importante. Sus habilidades como actor no tenían un valor en ese momento, se trataba de un sin vergüenza por hacer ese tipo de cosas con alguien tan noble de corazón.

Pero ya no había marcha atrás, hace unos meses tomó sus decisiones y no podía cambiar de parecer de un día a otro; así como se esfumó de la vida de Ladybug como el héroe que se decía ser.

Cientos de veces al día debía de repetirse toda esta palabrería para no desistir. Para no mostrarle a su primer amor su verdadera identidad y dejarse de rodeos absurdos, porque apuesto que ella le odiaría por tantas mentiras abandonándole. Necesitaba asegurar algo con ella para que no fuese demasiado arriesgado hacerle saber que siempre había estado a su lado.

También te quiero, Chat…

¿Cuántos capítulos creen que subiré? Asadasadasadasadasa…