Disclaimer: Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras, la historia a continuación es de mi autoría, realizada con el propósito de entretener y no de lucrar.

Capítulo 27

Annie estaba frente a su tocador, cepillándose el cabello de forma pensativa, el médico le había confirmado sus sospechas la tarde anterior, pero eso no la alegraba, al menos no del todo.

Si tan solo su hijo fuera varón, pero aún faltaba tiempo para poder saber…

El celular de la pelinegra sonó, la dama dejo de lado el cepillo y tomo el aparato entre sus dedos, observo quien llamaba e hizo un gesto de fastidio antes de presionar el botón de aceptar.

- qué demonios quieres ahora, ya te he dicho que no debes llamarme – bramo la pelinegra en forma de saludo.

- Es que hoy lo haremos Annie, y quería saber si no te habías echado para atrás

- Bien sabes que no Eliza, el trato sigue como acordamos, tu solo deshazte del bastardito y William será tuyo…

- Eso es lo que no me queda claro, tú que ganas con todo esto Annie – cuestiono la pelirroja

- Tiempo Eliza, tiempo…

- Y eso para qué? No te entiendo

- No tienes nada que entender, Eliza, solo te aclaro, que más te vale no tener hijos entendiste, porque lo mismo que le pasara al engendro de Candy le podría pasar al tuyo ok

- Y yo para que quiero hijos, no mi estimada, y arruinar mi hermosa figura, para nada, yo solo quiero disfrutar de los millones de la familia

- Ok, dime ya está todo conforme, Camila acepto su parte del plan

- La muy estúpida cree que saldrá bien librada de todo esto, si supiera que ella será señalada como la única responsable no le entraría a la jugada, pero con un par de miles de dólares hasta los monos bailan.

- Bien, entonces que comience la función mi estimada Eliza – dijo la pelinegra finalizando la llamada, mientras unos ojos avellanados se llenaban de lágrimas detrás de la puerta de su habitación.

Archie había oído la conversación, pues la muy estúpida de Annie (para variar) había puesto el celular en alta voz (no pues si esa mujer no tiene nada de cerebro), se dio media vuelta y en silencio bajo al estudio.

Meditabundo y cabizbajo se sirvió una copa de Coñac, su cerebro trabajaba a mil por hora, sopesando las consecuencias de cada acción que tomaría desde ese momento en adelante, si tan solo ese niño no viniera en camino, no le temblaría la mano para entregar él mismo a Annie a las autoridades, o peor aún a Albert, pero esa no era la realidad, Annie estaba embarazada, esperaba a su hijo, ese pequeño ser que no tenía la culpa de nada, así como Anthony…

Entonces lo decidió, seco la copa de un solo trago y tomo el auricular del teléfono que descansaba sobre el escritorio…

- Stear, tenemos que hablar ….. Es urgente hermano….. Necesito tu ayuda….

Continuará….

Las cosas se complican poco a poco, quien diría que la dulce e inocente Annie era la mente maestra detrás de todo este complot, nadie se lo imaginaba a que noo…

Cuéntenme si se la esperaban, tan linda ella