Disclaimer: Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras, la historia a continuación es de mi autoría, realizada con el propósito de entretener y no de lucrar.
Capítulo 29
Mery se comunicó con sus agentes de resguardo tal y como el Oso le dijo que lo hiciera, mientras conversaba e informaba a su personal de lo acontecido últimamente, ingreso Fátima a la oficina, logrando escuchar toda la conversación y quedándose completamente atónita por lo que oía.
Fátima y Annie se habían conocido siendo niñas, mientras la primera se unía al oso en sus negocios turbios para intentar sobrevivir en ese mundo de penas y miserias, la segunda aprovechaba las armas que la naturaleza le había dado, ya que sabiéndose bonita ya atractiva al sexo opuesto, no dudaba en fingirse débil y desvalida para obtener la ayuda de cualquier hombre que se la prestara, convirtiéndose así, a sus escasos quince años en una trabajadora de la noche.
Fátima recordó en ese instante las veces que vio a Annie ir y venir por las calles oscuras del barrio donde vivían, siempre con un joven diferente, pero pronto la muchacha, dejo a los jóvenes inexpertos por los viejos millonarios, logrando hacerse pronto de un nada insignificante capital, con lo cual logro asistir a la universidad y superarse.
Cualquiera supondría que Annie dejaría los malos pasos al ver que su futuro podría cambiar con esfuerzo y estudio, pero no, a la niña le había gustado la buena vida, las cosas caras y de marca, pero sobre todo el no tener que esforzarse por conseguirlo, y aunque le parecía de lo más asqueroso y repugnante el tener que cumplir los libidinosos deseos de cuanto viejo verde se acercara a ella, prefería eso al hecho de tener que ensuciarse las manos y romperse las uñas para trabajar, como lo hacía Candy, pero esa rubia sin gracia tenia suerte, valla que si, había logrado captar la atención no solo de Alistair Cromwell, sino también la de su hermano, Archibald, ambos peces lo suficientemente gordos, como para olvidarse de trabajar durante toda su vida, así que viendo que a ese par de ilusos les gustaban las niñas tontas e inocentes, comenzó a cambiar su manera de comportarse, consiguiendo pronto ingresar al círculo de amistades de la pecosa; pero grande fue su sorpresa, al descubrir que dicha rubia y ella tuvieran más de una amiga en común, y no solo estamos hablando de las de la universidad.
Fátima recordó que cierto día, fue a rogarle a Candy de que aceptara hablar con el oso, pues este se encontraba desesperado al ya no saber qué hacer para recuperar la amistad de Candy, y Mery, pues ella, aun no lograba salir de su tristeza; grande fue la sorpresa de Fátima al ver a Annie abrirle la puerta del departamento; se miraron de pies a cabeza, tratando, ambas de recordar donde se habían visto, la primera en ver la luz fue Annie, quien cerro de inmediato la puerta tras de sí, pues en la sala se encontraban los hermanos Cromwell, Candy y Patty, viendo una película para pasar la tarde.
Annie se hizo la desentendida, como si no la conociera, lo que molesto a Fátima, quien a pesar de todo, nunca había olvidado sus humildes orígenes, y poseedora de un carácter firme y explosivo decidió plantarle cara y hacerle recordar a la pelinegra que las dos venían del mismo lugar…
- Si, que desea? – pregunto la pelinegra a su interlocutora mirándola de pies a cabeza
- De ti nada Annie, busco a Candy, le dices que estoy aquí – respondió Fátima tratando aun de contener su genio
- Pues ella está ocupada ahora, así que no creo que te pueda atender – dijo irónica Annie
- Pues fíjate que no me importa lo que una prostituta como tu crea, Candy es mi amiga y si ella no me dice que no me puede atender, no lo creeré, entiendes
- Fátima no te permito…
- Tú a mí no me dices que me permites o que no, así que bájate de tu nube, niñita tonta, y ve a decirle a Candy que la estoy buscando, claro a menos que quieras que tus amigos se enteren de donde nos conoces por el escándalo que ahora mismo puedo armar
- Tú no serias capaz de avergonzar de esa manera a Candy, Fátima, te faltan agallas
- Así que eso crees ehhh …. Candy! Candy! Pecosa! – comenzó Fátima a gritar llamando a la rubia
- Que ocurre aquí – dijo Candy al abrir la puerta – Fátima, que sorpresa, tiempo que no nos veíamos
- Si, y hubiera pasado más si no comienzo a gritar tu nombre pecas, y es que esta tipa no quería llamarte – reclamo Fátima señalando despectivamente a Annie
- Candy, es que yo no sabía que la conocías, y por lo que nos contaste la otra vez, acerca de que había gente que quiso dañarte, pues, yo me tome la libertad de negarte, pero fue por protegerte – se apresuró a decir la pelinegra, saliendo bien librada del embrollo que estaba por formarse
Para variar, Candy, quien siempre creía en la bondad de la gente, le creyó a Annie, ese día Fátima se quedó a compartir con los chicos la película que estaban viendo y luego la charla tan amena que todos compartieron, quedando prendada de Archie, pero ella sabía muy dentro de sí, que él jamás se fijaría en ella….
La amistad de Fátima con Candy se retomó por un breve tiempo luego de eso, pues aunque la rubia no desea saber nada del Oso, puesto que aún se sentía culpable por lo acontecido con Anthony, entendía, que no podía dejar atrás completamente la vida que había tenido, y aunque Fátima le era total y completamente leal a Argent, también deseaba poder dejar el mundo de transas y negocios ilícitos, por una vida honrada, así comenzó la rubia poco a poco a meterle ideas en la cabeza a Fátima, ideas que esta fue llevándole al Oso sin querer, ideas que fueron la raíz o punto de inicio para que el Oso comenzara con su nuevo negocio, y aunque empezó algo turbio, y aun se mantenía con servicios "privados" a clientes VIP (claro que no eran más que los narcos y altos rangos de comerciantes que podían pagar por sus servicios) pues lo manejaban solo como eso, simplemente negocios a clientes que necesitaban sus servicios, sin involucrarse más que lo justo y necesario.
Fátima tomo la afrenta de Annie como personal, como se le podía siquiera cruzar por la mente a esa escuálida desabrida el hacerle daño a Candy, y no bastándole eso, haber dañado a Archie, a ese hombre maravilloso que lo dio todo por ella, que incluso se peleó con su familia por ella, pues la tía abuela no había dado su visto bueno ni su bendición para su matrimonio como lo hizo con Candy y Albert, no, ellos tuvieron que fugarse para casarse, y claro la presión la puso ella, hay pero si los hombres serán idiotas, como pudo dejarse engañar Archie con eso de "soy virgen, tú fuiste el primero", si lo agarro borracho seguramente, por favor esa virgen, válgame dios, esa tenía más kilometraje que un patrullero de New York….
Pero esto no se quedaría así, claro que no, ahora si se las cobraría de todas, todas…
Fátima, cegada por la cólera, la rabia, el dolor de haber dejado a un hombre tan bueno en las manos de tremenda lagartija, porque sí, ella y Archie tuvieron su historia, mientras que Annie se comportaba como niña buena e inocente que por cierto no era, para tratar de conquistar a Archie, éste y Fátima daban rienda suelta a toda la pasión que los consumía, y sí, ella fue sincera y le nunca le mintió, le dijo que él no era el primero, y que obviamente no sería el último, pues ella estaba segura de que un hombre como aquel, jamás tendría algo serio con una mujer como ella, al menos no, en ese tiempo, cosa que sería diferente ahora, ya que Fátima después de que Archie la dejo botada al decidirse por Annie, decidió por fin enmendar su camino, amarse a sí misma, y logar sus metas, convirtiéndose de esa manera no solo en la mano derecha de Argent, sino también en una de las mejores ejecutivas que pudieran existir, no por las puras era la encargada de negociar los nuevos contratos con los más importantes clientes y corporativos del país.
Fátima se dirigió a su oficina, dejo los fólderes que cargaba sobre el escritorio y saco de su busto una llave, con la que abrió el cajón superior derecho del mueble, respiro profundo mientras intentaba calmarse, para esto necesitaría todo el temple del que era poseedora; con manos delicadas pero seguras, tomo el arma que descansaba dentro de ese cajón, cogió el cargador con las balas y preparto la pistola, que una vez lista, enfundo en la cinturilla de su pantalón; tomo lápiz y papel, y antes de partir escribió apresurada una nota donde dejaba expuesto su más preciado secreto, levanto el cuadro que descansaba junto a su laptop y beso la imagen que ahí había, era una niña de unos cuatro años, con los ojos picaros y avellanados…
- Te amo hijita, más que a mi vida, pero esto es algo que tengo que hacer – le dijo Fátima a la niña del cuadro, y luego de besarlo una vez más, salió de su oficina directo a la clínica donde ella sabía, algo sumamente importante ocurriría….
Continuará...
Uyyyy esto esta que quema, valla que Annie la tiene cuadra, a ver como terminara todo esto...
Bueno chicas lindas, gracias a todas, sorry si esta algo enredado, trate de hacerlo lo mejor que pude, espero sus comentarios, las dejo nenas byeee
