Holis~ Perdón por la pequeñísima tardanza, pero por donde vivo estuvo media ciudad sin luz por 13 horas más o menos. Eso, pasó tres días seguidos… Apuesto que por mi boca salieron todos los insultos de mi repertorio, con este calor de mierda y el sol que justo esos días quería estar fuertísimo… A la mierda todo, fueron días aburridísimos, osea, volvía a tocar la guitarra (que no tocaba hace ya 4 años) y mi carpeta de dibujo engordó como 10kg

Bueno, podría seguir quejándome pero sé que a ustedes eso no les importa xd Asi que aquí les dejo el capitulo. Espero que les guste :3

.

.

.

Froté mis brazos en un pobre intento de entrar en calor, sacudí mi cabeza para tratar de olvidar lo sucedido y sonreí. Puede que haya sido una sonrisa falsa, una sonrisa rota, pero estaba perfectamente dibujada en mi rostro como si nada hubiese pasado. Me levanté y comencé a caminar en dirección a Kokuyo Land tratando de no pensar en nada, eso era lo que necesitaba en estos momentos. Eran las 22hs, pero mejor tarde que nunca; o al menos eso es lo que dicen.

Cuando me acerqué a la entrada, Chrome estaba esperándome afuera con el ceño fruncido. No parecía estar enojada, estaba preocupada. A su lado estaba un adolecente un par de años mayor que nosotros, pero no pude prestar mucha atención a su aspecto ya que la peli-morada corrió a abrazarme. Me ruboricé un poco y palmee su cabeza un poco, no tenía idea de que hacer. Luego de unos segundos, se separó de mí y me dio un pequeño golpe con su dedo en la frente.

-¡Itai! Mou, Chrome-chan.

-Tsuna-san, no debería preocupar así a las personas.

-Gome~n. Ne, Chrome-chan, ¿podría quedarme en tu casa por esta noche?

-¿Eh? Claro, pero…

-¡Gracias!

Podría ocupar esto como excusa para no volver a casa, sin embargo me deja un mal sabor hacer esto. No quiero aprovecharme de su amistad, pero en estos momentos no quiero pensar ni en Reborn, Giotto, el Noveno, en NADA que tenga que ver con la tan dichosa mafia. Ni siquiera quiero pensar en mi mismo, el 'Decimo'. Ella me miro algo extrañada y entramos a la 'casa'. No quería pensar en nada, pero en mi caso eso siempre es imposible, y sin que me dé cuenta Chrome ya me había dejado en mi habitación por esa noche. Estaba solo y al parecer mi cuerpo actuó por su cuenta, la puerta estaba cerrada y yo estaba tirado en un gran sofá que había en esa habitación. Parpadeé repetidas veces, sentía como si me hubiese telestransportado o algo por el estilo, no recordaba si quiera haber subido las escaleras. Sinceramente, en estos momentos andaba por las nubes, el infinito y más allá. Miré a mi alrededor, la habitación era pequeña con solamente una ventana y el sofá donde estaba recostado. Estiré mis manos hacia el techo y miré detenidamente el anillo que se encontraba en mi mano derecha. Sentí impulsos de lanzar el dichoso anillo por la ventana y olvidarme de él y de Vongola; pero también sentía deseos de vengarme, puede que sucediendo el mando yo pueda… Sacudí mi cabeza y baje mis manos hacia los costados de mi cuerpo. No, no debo pensar en eso. Nunca me gusta la venganza, tampoco entiendo que le ven de gratificante… Pero si yo tal vez…

Golpearon la puerta del cuarto, a lo cual por auto-reflejo me senté en la esquina del sillón cerca de la ventana y dije un sonoro 'pase'. Me recorrió un escalofrío por mi espalda, y el mismo adolecente de hace un rato entró con una sonrisa juguetona y sarcástica. Tenía su pelo azul atado de una manera extraña que me hizo recordar a una piña, y sus ojos eran heterocromáticos. Uno era de un color rojo intenso y el izquierdo era azul. Me quede mirando sus ojos, osea, es la primera vez en mi vida que veo dos ojos de distintos colores, hasta que su voz me hizo reaccionar.

-Kufufufu, ¿Debo arrodillarme ante ti, Décimo?

Lo miré con una ceja levantada, ¿hacía falta la burla? Sin embargo, luego me di cuenta de un pequeñísimo detalle, el cual me hizo dar un pequeño brinco en mi lugar. Décimo, eso significa que él… Entonces Chrome… ¿Eh?

-Espera, ¿Cómo…?

-Los rumores viajan rápido Sawada Tsunayoshi. No pensaba que fuese verdad, al menos tan pronto, pero al parecer Reborn quería apurar las cosas.

-Reborn… Tú ¿Quién eres exactamente?

-Rokudo Mukuro, veo que todavía no recuerdas todo… Como sea, Nagi necesita mi ayuda, nos vemos.

Al decirlo salió de la habitación cerrando la puerta detrás suya.

- . . . Ya sabía tu nombre pero… No importa –suspirar-.

Que irónico, queriendo escapar por unos momentos de mi situación lo único que hago es adentrarme en ella cada vez más. Me recosté nuevamente en el sofá y miré por la ventana. Estaba un poco nublado y apenas se podían ver las estrellas, parecía que eran tan pocas pero en realidad hay una infinidad de ellas. Cerré mis ojos y caí dormido al instante.

Estaba sumido en una inmensa oscuridad, el ambiente se sentía pesado como si hubiesen aumentado la gravedad del lugar. Escuchaba susurros, voces desconocidas. Intenté moverme, pero al hacerlo un ruido metálico llamó mi atención. Cadenas. Poco a poco los susurros se escuchaban más fuertes, aunque no podía entender ninguno; era como si estuviesen en otro idioma. También comencé a escuchar algunos gritos desesperados, temerosos. Mis pies se estaban empapando con algún líquido, no podía ver nada pero… Las palabras, los gritos, todo estaba retumbando en mi cabeza, sin cesar y cada vez más fuerte. Tapé mis oídos con mis manos para tratar de frenar las voces, pero no funcionaba. Más voces, gritos y llantos y sin embargo yo no comprendía sus lamentos, no entendía nada. De repente todos los ruidos cesaron, dejándome sumido en silencio. Pasaron unos minutos y volví a desear escuchar esas voces, eran mejor que este silencio. Me sentía aterrado, era como si yo no existiera en ninguna parte. No podía ver ni escuchar… Cuando estaba a punto de entrar en desesperación, mí alrededor comenzó a arder en llamas y a lo lejos se podía escuchar una tenue risa. El fuego comenzó a rodearme, mi mente estaba a mil por hora y mi cuerpo no paraba de temblar. El simple hecho de ver el fuego logró hacerme entrar en desesperación. Las llamas, el calor, todo se acercaba rápidamente. Retrocedí hasta chocar contra una pared, abrí mis ojos como platos y caí arrodillado. No podía moverme ni dejar de mirar, intenté gritar y pedir ayuda, pero las palabras se atoraron en mi garganta. El miedo me dejó paralizado, ni siquiera pude reaccionar cuando el fuego atrapó mi pierna izquierda. Sentí un ardor despedazarme la piel, el olor a la carne quemándose, mi carne…

Me desperté pegando un pequeño brinco de la cama, miré a mí alrededor mientras palpaba mi pierna. Estaba sana. Me refregué la cara con mis manos y volví a acostarme, me sentía aún más cansado que antes. Y nuevamente no me costó nada quedarme dormido.

Estaba acostado en la oscuridad… Bueno, en realidad ¿Tengo los ojos cerrados? Si, es eso, pero algo me dice que simplemente no los abra. Milésimas, segundos, minutos, pasaban y pasaban, pero yo no podía moverme; era como si estuviese paralizado. Me sentía observado, como si estuvieran acechándome. Sentí una pequeña punzada en mi tobillo, como si me hubiese cortado. Tuve el impulso de abrir mis ojos, pero el miedo a lo que pudiese ver me invadió, era un miedo sin fundamento, pero esta reacio a no abrir los ojos. Luego de un rato, comencé a sentir como si algo se enredara en mi cuello. Sentía como poco a poco el aire me abandonaba, como unas pequeñas puntas filosas se clavaban en los costados de mi cuello. En un momento de 'valentía' y desesperación abrí mis ojos, pero volví a cerrarlos al cabo de unos segundos. Pude per una silueta, algo parecido a un humano; pero estoy seguro que no lo era. Volví a abrirlos lentamente, esa cosa tenía una tez pálida y era de aspecto lampiño. En lugar de sus ojos había dos huecos vacíos, que parecían no tener fin, su boca estaba apenas 'dibujada' en su rostro, pero pude notar una ligera sonrisa. Estaba parada al costado del sofá, agarrando mi cuello con sus largos y filosos dedos inhumanos. Él o eso estaba acuclillado a mi lado y parecía estar desnutrido

Quería gritar, patalear, defenderme, hacer algo. Pero no podía, mi cuerpo no respondía. Me estaba costando respirar, y todo mi cuello comenzaba a arder. Mi vista comenzó a nublarse, pero de un momento a otro la presión de mi cuello desapareció. Todo se volvió blanco para que luego me vuelva a quedar dormido.

Volví a despertarme y automáticamente me senté en mi cama, las luces de mi pieza estaban prendidas y al lado mío estaba Chrome. Parpadeé rápidamente varias veces, ya que mis ojos todavía no se acostumbraban a la luz. Me sentía algo mareado por haberme levantado de golpe, me restregué los ojos con la palma de mi mano y ahí fue cuando me di cuenta que estaba llorando. Mi cuerpo estaba temblando. Acto seguido a eso, pasé mis manos por mi cuello. Cálido... Chrome me dijo que había escuchado algunos quejidos de mi parte y que entró en mi habitación. Le dije que solo había tenido una pesadilla, que no se preocupara. Luego de hablar sobre trivialidades un rato más logré que se vaya a descansar, según mi teléfono eran las 4 de la mañana y me sentía fatal por causarle tantos problemas.

Sinceramente ya no quería ni por asomo volver a dormir, por lo menos esta noche. Quería pensar en otra cosa, ya que cada vez que cerraba los ojos recordaba los ojos vacíos de aquella criatura. Sin pensarlo mucho, abrí la ventana y salté por ella. Al caer sentí un dolor en mi tobillo, y cuando lo miré tenía una cortadura algo profunda. Comencé a entrar en pánico. Rasgué un pedazo de mi remera (a la mierda la ropa nueva) y envolví la herida con el trozo de ropa. Empecé a correr, ignorando las leves punzadas de mi pie, hacia mi casa.

Entré con cuidado por la pieza principal y entré a hurtadillas hasta llegar a mi pieza. Reborn estaba acostado en mi cama y al notar que alguien entro en la habitación, osea yo, se levantó y automáticamente saco un arma de quién sabe dónde y me apuntó. Al reconocerme bajo el arma. Me deslicé por la puerta y me quedé allí tirado como si nada, puse una mano rodeando mi cuello y me quede mirando hacia la nada. El hitman únicamente me miraba, algo extrañado y ¿preocupado? Bueno, quién sabe.

.

.

.

¿Y? ¿Qué tal? Dejen su Rw con su opinión, cualquiera es bien recibido.

Pues, lo dije en el cap anterior pero lo reitero ya que tengo que ponerme a hacer un bonus ahora. Si quieren dejarme alguna idea que quieren leer pero no encuentran ningún fanfiction sobre eso o quieren leer su idea escrita por mí, déjenlo en su Rw, ya que les debo un One-shot por una falta mía u.u Si no recibo alguna idea en 4 días, voy a hacer dicho One-shot con alguna idea que me tiren mis amigas o alguna que me surja de la nada (como siempre sucede xD) La idea puede ser de la serie de KHR, también podría intentar con Kuroshitsuji y Hetalia, pero de esas dos no prometo nada. Si veo la idea no me entusiasma, lo cual no creo que suceda, lamento que no la voy a hacer, ya que yo no voy a escribir lo que no me gusta.

Sin más, Respuesta a los Rws

Kawaii-Datenshi: Holis c: Pues, espero que este cap haya sido de tu agrado, un abrazo!

Victoria Chacin618: Halo, pues, en ese aspecto lo hice pensado en mi madre xD Siempre que no tengo ni ganas para caminar a ella se le ocurre salir a pasear, je. Wui, me encanta leer sus suposiciones :3 Pues, pues, no te voy a decir nada xD Sería spoiler :$ Un abrazo ^·^/

frank74: Hellou, bueno, creo que con mp ya aclaré todo xD Gracias por tu Rw ^^

PczZitoO: Holi~ Lo sé, Tsu-kun en súper lendo 3 Peeeero, a mi me encanta hacer sufrir a los personajes que me gustan :D Gggg, es raro, creo, pero me encanta xd Es que para mi ese es el único insulto que le queda a Reborn (? Okno, no me dí cuenta que lo repetí xd Bueno, gracias por tu Rw :3 Un abrazo~

Espero volver a leerlos~ Lou se retira!