Hola personitas, ¿cómo han estado? :3 Pues, aquí les dejo el capitulo espero que les guste.
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Entré con cuidado por la pieza principal, subí a hurtadillas hasta llegar a mi pieza y cerrar la puerta. Reborn estaba acostado en mi cama y al notar que alguien entro en la habitación, osea yo, se levantó y automáticamente saco un arma de quién sabe dónde y me apuntó. Al reconocerme bajo el arma. Me deslicé por la puerta y me quedé allí tirado como si nada, puse una mano rodeando mi cuello. El hitman únicamente me miraba, algo extrañado y ¿preocupado? Bueno, quién sabe.
-¿Dónde estabas?
-Por ahí…
-¿Dónde estabas? –al no recibir respuesta me apuntó con su arma-.
-HIIIIIIIE, e-en la casa de Chrome
Lentamente se levanta de la cama y se acerca a mí para mirarme fijamente a unos escasos centímetros de me rostro. Todavía me pregunto por qué esta vestido con su traje si estaba durmiendo. A pesar de que él sea un par de años mayor que yo, se nota demasiado la diferencia. Reborn es mucho más alto que yo (bueno, también se debe a que soy algo petizo para mi edad) y por alguna razón sus ojos negros me tranquilizaban, sentía que todo iba a estar bien. Sin darme cuenta, me arrancó mi vendaje improvisado del tobillo e hizo una ligera mueca.
-Sí que eres dame.
Se alejó y enseguida rebuscó algo entre mis cajoneras y me lanzó una venda y alcohol. Casi se me caen, pero logré atraparlos. Desinfecté la herida, aunque ardió un bardo Lou: mi vocabulario es precioso, lo sé xd y volví a vendarme el tobillo ya que la cortadura seguía sangrando. Cuando terminé y me quise ir a recostar un rato Reborn agarró mi rostro y me obligó a mirar hacia arriba mientras él examinaba mi cuello.
-¿Quién te lo hizo?
-¿Eh?
-Las marcas, pareciera que te intentaron asfixiar. Y no me venga a dar la contra que esto ya lo vi un millón de veces.
-Ah… No es nada, tuve una pesadilla, me lo habré hecho solo y no me di cuenta.
-Hm…
No le estoy mintiendo… Eso creo y espero… Como sea, al decirlo me miró directamente a mis ojos, seguramente buscando algún rastro de mentira. Pero luego de unos segundos se fue a recostar en mi cama. Espera, esa es MI cama. Simplemente suspiré y agarré un par de frazadas del armario para inventar una 'cómoda' cama en el suelo. Las acomodé y le robé una de las almohadas al hitman. No quería dormir, pero estaba agotado y mis parpados se cerraban. Poco a pocoel sueño poco a poco me fue ganando.
Misma situación, no podía moverme y ni quería abrir los ojos. Pienso y me pregunto si así es como se siente una persona cuadripléjica, no es un pensamiento muy agradable que digamos, nada agradable. El lado positivo de esto es que Reborn, el mejor hitman del mundo, esta a solos unos metros de mí. Pasaron unos minutos y nada, nada cambio. A pesar de estar algo asustado, las preguntas comenzaron a rondarme por mi cabeza ¿Es esa criatura la que me paraliza? ¿Volverá a aparecer? ¿O fue solo un sueño y la herida me la hice dormido? ¿O esto es solo algo parecido al insomnio? Parte de estas preguntas podrían responderse si abriese los ojos, pero tengo un mal presentimiento. Sin embargo la curiosidad me está carcomiendo, así que abro los ojos. Lo veo, él está ahí, acuclillado bajo la ventana abierta, a mí acecho; pero esta vez no pienso cerrar los ojos. Reborn no se despierta y yo no puedo hablar ¡¿Es qué no siente su presencia?! Ahora le dan títulos de cualquier cosa a cualquiera, menudo inútil. Esa 'cosa' comienza a acercarse lentamente, acortando la distancia entre nosotros. Yo solo lo observo, es todo lo que puedo hacer.
Cuando estaba más o menos a un metro de distancia de mí, paró de moverse. Su amplia sonrisa apenas trazada era perturbadora, al igual que sus cuencas vacías, era como meterse en un abismo oscuro donde solo te espera la desesperación y el silencio. Su boca comenzó a abrirse como si estuviese desgarrando su propia piel, dejando ver sus afilados dientes. Abrió y cerró varias veces su boca, como si estuviese acostumbrándose a ella. Luego, formó una amplia sonrisa y de la nada saltó encima de mi cabeza… Me desperté, prácticamente salté de la cama improvisada hacia el ropero, golpeándome contra él.
-¡ITTEE!
Rápidamente me senté como indiecito y sobe mi cabeza, sí que dolió.
-¡¿Tsu-kun?!-escuchaba a mamma gritar desde las escaleras- ¿Estás bien?
-H-ha-hai~
-Si ya despertaste baja a desayunar.
Me incorporé de apoco y miré en dirección a la ventana. Fui y la cerré, nunca más la dejaré abierta. Ahora que lo pienso, Reborn no está aquí... ¿¡No me pudo despertar ya hora está en el colegio?! HIIIIE. Preparé mí uniforme y lo deje sobre una silla dentro del baño, me metí en la ducha dejando que el agua caliente caiga sobre mi cuerpo. Ahora que me lo pregunto, ¿Por qué Reborn no sintió la presencia de esa criatura? Eso es algo imposible, osea, es Reborn de quien estoy hablando. Será que, ¿Esa cosa en realidad no existe? Tal vez de verdad es solo un sueño... Bueno, ni idea, eso lo descubriré con el tiempo. Me vestí y baje rápidamente por las escaleras. En los últimos escalones estaba Timoteo, el cual volteo a verme con una sonrisa.
-Tsunayoshi, buenos días.
Que me sonría y me hable así, como si nada me entraban unas ganas de enredar mis manos en su cuello y apretarlo cada vez más fuerte, él fue quien mando a matar a mis padres, fue él quien arruino a mi familia, fue ÉL quien está arruinando mi vida.
-Buenas –respondí secamente-.
Entré a la cocina y salude con beso en la mejilla a Nana y Nii-chan enseguida vino a desordenarme los cabellos. Reborn estaba sentado en la punta de la mesa y me miraba atentamente.
-¿Desde cuándo te despiertas temprano Dame-Tsuna?
-¿Eh?
-Todavía falta una hora para el colegio.
-¿Eeeh?
Timoteo entró a la cocina, tomé un pedazo de pan y agarré mi mochila. Por ahora no quiero estar cerca de él, no creo poder controlarme mucho y no quiero ir a la cárcel a tan temprana edad.
-Bueno, entonces me adelantaré para ir a estudiar un rato. Nos vemos en el colegio.
Sin esperar una respuesta, salí de la casa y caminé en dirección al colegio. Apenas llegué, subí las escaleras para llegar a mi salón, como era de esperarse no había nadie de mi curso. Tiré mi mochila al lado de mi asiento y me senté. Me siento tan estresado. Miré mi mano y ahora tengo dos anillos; genial ahora aparecen cosas de la nada, y luego quiero pensar que no estoy enloqueciendo. En el dedo índice tenía puesto el anillo Vongola junto con otro más, este era plateado y tenía una forma de león. Por alguna razón me hizo acordar a Nuts, y más aún cuando lo acaricié y se escuchó un '¡Gao~!'. Sí, creo que estoy perdiendo la cordura.
Ya me estoy hartando de todo esto, de tener amnesia, de los recuerdos dolorosos de mi pasado, de la criatura esa rara que no se si existe o no, y ahora que los gatos se transformen en anillos ¡Ah! Y que te salgan llamas de la cabeza y de las manos para poder volar, es normal, muy normal, seguro que son síntomas de la adolescencia. También lo es que la mafia mate a tu familia y que luego te vengan a ofrecer un cargo como su jefe, pero no uno cualquiera, NO, el jefe de la familia mafiosa más importante. ¿Y yo? ¿No importa lo que yo quiero? ¿Lo que yo piense? Yo solo quería una vida normal, con unos padres que me regañen y me castiguen cuando algo mal, que me feliciten cuando saco bunas notas, pasar tiempo con mis amigos sin que pase nada raro. Pero no, seguro que cuando tenga un día normal van a llover gatos con cinco patas. Ya ni siquiera sé si quiero recuperar mis recuerdos, por ahora quiero ser un ignorante de todo lo que sucede a mí alrededor. Dicen que la ignorancia hace a la felicidad en este mundo. Igual, todo no es tan malo. Estoy agradecido por los amigos que tengo ahora, estoy agradecido de que Nana me haya dado un hogar, estoy agradecido de estar vivo…
Me auto-abofeteé. No tengo que pensar en estas cosas, no sirve de nada salvo para deprimirme aún más. Mi mejilla ardía por el golpe pero simplemente lo ignoré y salí a caminar por los pasillos del colegio. Luego de pasear un rato, escuche unos gritos provenientes de la biblioteca. Cuando me asomé para ver que sucedía, no me extrañe de encontrar a Gokudera y a Yamamoto peleando. Según lo que entendía entre todos los gritos, Yamamoto no había entendido la explicación de matemáticas del peli-plateado. Cuando me acerqué un poco más, Gokudera se alertó y me miró algo sorprendido y feliz.
-¡Juud….! Ugh
-Jajaja ¡Yo, Tsuna! Ven con nosotros, Gokudera está tratando de explicarme un tema de matemáticas pero no logro comprenderlo.
- Eh… Claro, pero yo tampoco entiendo mucho haha "nada, esa sería la palabra adecuada"
Al sentarme al lado del moreno, Gokudera se acomodo sus anteojos y ajustó su coleta, a lo cual Yamamoto se movió incomodo en su lugar con una sonrisa algo nerviosa. Lo miré algo extrañado, pero cuando el peli-plateado comenzó a hablar, entendí el por qué. Era como escuchar a la Wikipedia hablar, con los términos más complicados que podría haber y ejemplos extraños. Mientras lo escuchábamos inconscientemente ladeé la cabeza y Yamamoto soltó una risa baja por los nervios. Cuando estaba por preguntar si teníamos dudas, interrumpí su explicación con lo primero que se me vino a la mente para tratar de zafar de todo esto.
-Etto, vine a la biblioteca para invitarlos a salir a alguna parte "aunque no tenía ni idea de que estaban aquí…"
Al decirlo, el moreno me miró con una gran sonrisa en su rostro y aceptó dándome unos golpes en la espalda. En cambio Gokudera, algo sorprendido, miró hacia un costado y aceptó. Les sonreí para luego levantarme e irme de ese lugar antes de ser una víctima de algún libro volador.
Al dirigirme hacia mi salón, en el fondo de un pasillo pude ver a Chrome y a Hibari-san hablando seriamente. Me detuve a mirarlos un rato, que extraña combinación. Decidí restarla importancia y seguí caminando. A unos pocos salones del mío sonó el timbre, wow, que rápido pasó la hora. Apuré el paso y me senté en mi lugar a esperar al profesor, según mi horario ahora va inglés, bueno, al menos no me va tan mal en esa.
A los pocos minutos, entró al aula un nuevo profesor. Su cabello rubio estaba alborotado. Él era alto y delgado, pero se notaba que realizaba ejercicio diariamente. Llevaba puestas unos anteojos cuadrados de marco negro, sus ojos eran de un color avellana que de vez en cuando parecía de un color dorado. Muchas de las chicas suspiraron y podría jurar que tenían corazoncitos en sus ojos. En cambio Yamamoto y Reborn sonrieron de lado, y Gokudera chasqueó la lengua.
-¡Ciao! Bueno, aunque en ingles sería 'Hello'. Soy su nuevo profesor de inglés, Dino Cavallone di Vongola, ¡un placer conocerlos!
Vongola… ¡¿ESA FAMILIA ESTA EN TODAS PARTES O QUÉ?!
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¿Y? ¿Algún Rw? Cualquiera es bien recibido, destructivo, amable, apasionado, cualquiera es bien recibido y respondido.
Dejo un aviso por aquí, mi serie de 'Una peligrosa combinación' no la estoy actualizando por unos problemas personales u.u Esta serie hasta ahora esta zafando ya que estos capítulos ya estaban escritos, solo tengo que editarlos para mejorar aunque sea un poquito la gramática y la redacción. Mis disculpas por eso.
Zona de respuestas (?
Pues, no hay mucho que decir xd Un abrazo a los que dejaron el Rw en el capitulo anterior \(^w^)/
