¡Aquí Lou presente! Aquí les dejo el próximo capítulo ^^ En teoría esto iba a estar dividido en dos caps más, pero por separado me parecían muy cortos, así que los uní e hicieron el capítulo más largo que escribí hasta ahora n.n
Espero que les guste~ Enjoy!
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Encerrado en mi cuarto me quedé mirando el techo mientras comía algunos malvaviscos. Hay un desconocido en casa que quiere mi anillo Vongola y me robé su aperitivo. Podría darle el anillo y olvidarme de esta molesta familia, o podría seguir con mi supuesto plan… ¿Y si, parte de mi plan era darle el anillo? Espera, Byakuran dijo 'Nunca cambias'. Entonces, ¿Me conoce? Agh, mi cabeza…
Antes de que pudiese terminar el paquete de malvaviscos, alguien comenzó a tocar la puerta y a llamarme. 'Tsunayoshi-kun' *toc toc* 'Tsunayoshi-kun' *toc toc* 'Tsunayoshi-kun' *toc toc*, y así repetitivas veces. Con una sonrisa y el ceño fruncido fui a abrir la dichosa puerta. Al hacerlo recibí un ligero golpe, el cual iba dirigido a la puerta. Miré al causante del alboroto con una sonrisa algo cínica, en cambio el peliblanco me miraba sonriente.
-Tsunayoshi-kun, está mal robarle a las personas –al decirlo se movió en forma de desaprobación- Creo que debo volver a enseñarte modales~
Ya, me va a venir a enseñar modales una persona que tiró mi puerta principal abajo, sí, claro. ¿Qué se supone que haga ahora? ¿Le entrego en anillo? ¿Le ignoro? ¿Salgo corriendo? ¿O simplemente le cierro la puerta de mi habitación en su cara? Oh, esa es buena opción. Quise cerrar la puerta de un portazo, pero el peliblanco me lo impidió poniendo su brazo en la misma. Retrocedí unos pasos hacia dentro de mi habitación, el seguía mirándome con una sonrisa, la cual me causaba escalofríos. Antes de que me diera cuenta, alguien había tomado mis hombros por detrás. Esa misma persona, apuntó con una pistola a Byakuran. Inmediatamente supe de quien se trataba. De igual forma mire hacia atrás, pero lo que más me llamó la atención fue ver que ya no tenía ventana, solo un hueco en la pared…
-Chaos, Byakuran.
-Arcobaleno-chan ¿Cómo has estado~?
-Tsk, ya deja de llamarme así.
-Moo, Reborn-chan no seas tan cruel. Cuando eras un chibi no te quejabas tanto…
Quería meterme en la conversación para regañar al hitman por dañar mi habitación y mandar a volar al peli-blanco. Sin embargo dejé de prestar atención a lo que decían, para dirigirla a un punto exacto del pasillo. En un rincón, a unos escasos metros de nosotros, se encontraban esos ojos vacíos junto a esa sonrisa perturbadora, la cual ahora era más amplia y mostraba sus dientes. No pude dejar de observarlo, era algo hipnótico. Esa 'cosa' o 'ser' estaba quieta en el rincón, estática; incluso parecía que ni siquiera respiraba. Tuve la estúpida intención de acercármele y tocarle, verificar si eso es real o solamente en mi imaginación. Pero, si no fuese mi imaginación ellos deberían haber sentido su presencia ¿verdad?
Ese pensamiento comenzó a rondarme por la cabeza, haciendo que mi desesperación vaya creciendo. Las heridas, que me hayan querido asfixiar, sentirme perseguido, todo eso ¿que fue? Tal vez yo solo me cause las heridas, pero la asfixia, ¿me quise matar, inconscientemente? Comencé a hiperventilarme, esto es muy extraño. Que últimamente me haya sentido observado ¿era solo mi imaginación? Y-yo… ¡¿Q-Qué es esto?!
Me auto-abofeteé, llamando la atención de esas dos personas. Ninguno de los dos decía nada, y yo simplemente me fui de ahí. Con la cabeza agacha me dirigí a una plaza a unas cuadras de allí, a refugiarme en los viejos cubos de colores. Necesito estar solo unos momentos para pensar que re carajos me está sucediendo, sin embargo al pasar de los minutos comencé a sentir miedo. Estaba asustado de mi mismo, de lo que podría llegar a hacerme solo… Esa criatura solo era un sueño, imaginaciones mías; o eso creo, aunque en este momento prefiero que eso sea real…
Como quería pensar en otra cosa decidí ir hacia el lugar donde quedamos con mis amigos. Después de todo habíamos quedado después de comer y estuve un buen rato en esa vieja plaza. Yo nunca había visitado un parque de diversiones o un acuario, no que lo recuerde, y como el parque estaba cerrado por remodelaciones habíamos quedado encontrarnos en la puerta del acuario. Algo sorprendido, pude notar que Gokudera y Yamamoto ya se encontraban discutiendo en la entrada, en cambio Chrome y las chicas estaban sentadas en un banco hablando tranquilamente. Lambo estaba recostado contra una pared viendo como ambos discutían, al verme levantó su mano en forma de saludo.
Miré hacia abajo unos momentos y luego me dirigí hacia ellos con una amplia sonrisa en mi rostro. Ya, si estoy con ellos no importa nada, simplemente quiero reír y pasarla bien con mis amigos. Cuando estábamos por comprar las entradas me di cuenta que faltaba cierto peli-morado, pero antes de que pudiese preguntarle a Chrome unos gritos que venían de la cuadra anterior me libraron de toda duda. Mukuro y Hibari-san estaban peleando, al principio me interponía en sus peleas, pero se convirtió en algo tan cotidiano que simplemente los ignoré.
Cuando entramos por esas grandes puertas de la entrada, estábamos un largo pasillo obscuro. La única luz que había era la de las peceras, la cual parecía ser celeste, en ellas había peces de variados colores. Como si fuese un niño en una dulcería, me acerqué corriendo a uno de los vidrios y poniendo las manos en este, miré asombrado a los animalitos.
Eran muchos peces pequeños de muchos colores llamativos. Rosa, celeste, amarillo, naranja, todos parecían fluorescentes. También habían algunos que tenían manchas, o eran atigrados, o como una cebra de colores. Me quedé unos cuantos minutos embobado contra en vidrio, ¡había Nemos y Doris! También, si observabas bien, entre los corales se asomaba una especie de anguila, algo antipática a mí parecer (o eso pienso yo que era). Salí corriendo hacia la dirección de la otra pecera, donde había medusas. Esta vez la luz alternaba los colores, sin embargo el agua permanecía obscura y parecía que eran las medusas las que cambiaban de color. Parecían estar bailando.
Fui mirando de pecera en pecera lo más rápido que podía, sabiendo que mis amigos estaban detrás de mí. Había una pecera que tenía mucha gente frente a ella, por lo cual me acerqué sin dudarlo. Intenté hacer puntitas de pie para poder ver lo que fuese aquello, pero era imposible. No puedo creer que exista gente tan alta… O que yo sea tan bajo. Sin embargo al querer salir de allí para reunirme con mis amigos, la multitud me tragó. Entre codazos y empujones, de una forma u otra terminé en frente de la pecera, wow, eso sí que fue suerte… De cierta forma.
Había muchos, pero demasiados, caballitos de mar nadando de una forma sincronizada de un lado hacia otro, formando círculos, espirales o simplemente en línea recta. Pobres, deben estar mareados; es que van tan rápido… Luego de unos pocos minutos más, se dispersaron, al igual que las personas. Sin embargo yo me quedé un rato más mirando hacia la nada, ya que todos los peces habían 'desaparecido' como arte de magia. Cuando reaccioné, busqué a mis amigos con la mirada, no estaban. ¡HIIIIE! Algo desesperado comencé a buscarlos, creo que me recorrí de arriba a abajo el acuario sin éxito. Con las esperanzas por el suelo, salí de la construcción. Me compré una crepa de fresas en uno de esos puestos ambulantes y me senté en el banco donde estaban hoy las chicas.
Cuando estaba por la mitad de mi crepa, vi a cierto peli-plateado correr hacia mi dirección. Por un momento podría haber jurado que le habían salido orejas y colita de perro.
-¡Juudaime! ¿Dónde estaba? ¿Se encuentra bien? ¿Nadie le hizo nada verdad? Porque si no… -al decir eso último escondió su mirada bajo su flequillo y sacó unas dinamitas de quien sabe donde-.
-HIIIIIIIIIIIIIIEEE, tr-tranquilo Gokudera-kun, no pasó nada… Espera, ¿Juudaime?
-Ah, eh, yo, verá…
-Jajajaja, sabía que en algún momento se te iba a escapar. ¡Yo, Tsuna! –Yamamoto llegó con una sonrisa en su rostro- ¿Estás bien?
-Eh, si. No me pasó nada, solo fueron unos minutos después de todo hahaha.
Luego de todo esto estuvimos paseando por unos minutos más antes de volver cada uno a nuestra casa, sin embargo Gokudera no volvió a dirigirme la palabra durante todo el día. Cuando llegué a casa lo primero que hice fue ir a la cocina por un vaso de agua, sin embargo me encontré a cierto peli-blanco tomando café pacíficamente con Nana.
-Oh, bienvenido Tsu-kun. Él es Byakuran, según me dijo está de paso en Nanimori y no tiene donde quedarse, por lo cual le ofrecí un cuarto.
Simplemente asentí hacia lo dicho, Nana estaba con su sonrisa despreocupada de siempre aceptando a cualquier desconocido a entrar a la casa. Todavía no entiendo cómo es que no robaron todos los muebles de la casa. Al parecer Reborn estaba encerrado en su pieza y, aunque solo estoy suponiendo, Giotto se encuentra dándole un recorrido por la ciudad a Timotteo, ya que él no conoce del todo este lugar.
Entre la salida de hoy y la charla de puras mentiras de parte de Byakuran con Nana, ya era de noche. Me despedí de mamma para luego subir hacia mi habitación, en donde me puse mi pijama, el cual era blanco y anaranjado con el número 27 en el pecho. Me recosté en la cama unos momentos. Con que Juudaime, eh. Que yo recuerde eso significaba Décimo. Ahora que lo pienso, Yamamoto había llamado 'chiquitín' a Reborn, que yo sepa él es mayor que nosotros. Mmmh, hay muchos términos que dicen pero no conozco su significado. Byakuran dijo Arcobaleno, ¿Arco Iris? Eeerhm…
Cuando me dispuse a dormir, la puerta se abrió de un portazo dejando paso a un peliblanco con una gran sonrisa.
-Perdón~! No pude evitar escuchar como hablabas solo y tengo una solución para algunas de tus preguntas~
Hablaba solo… Ugh. Espera, wow, pausa y retrocede. Una solución para mis preguntas… ¿Pero, se puede confiar en él? Lo miré desconfiado, sinceramente no confío en él. Simplemente ¿quién lo haría? Es un completo desconocido que se metió de la nada en mi casa, escucha tras la puerta y al parecer tiene una obsesión con los malvaviscos; eso y que al parecer es jefe de una familia capaz de destruir a una de las mafias más importantes.
-Moo~ Tsu-chan. ¿Tanto tiempo negociando con Verde para que me de esta pastilla y luego no confíes en mí?
-¿Pastilla?
-Sip, sirve para que recuerdes algo que olvidaste.
-Mmm, la quiera o no, no creo que me la des gratis ¿Verdad?
-Hahaha~, típico viniendo de ti, nunca confías en mí. Y así está bien –al decirlo una sonrisa perturbadora se formó en su rostro- Pero no te preocupes, esta vez es gratis.
Antes de que pudiese decir algo, en un veloz movimiento me puso el caramelo en a boca y por el susto me lo terminé tragando. Wuagh, era amargo.
-Por cierto, es un caramelo experimental, todavía no se ocupó en ningún ser vivo. Bueno, suerte con eso, si no mueres dime si funcionó~
-Tu… ¡Maldito bastar-
Cuando estaba a punto de lanzarme encima de él para dejarle la cara morbosa por los golpes, comencé a sentir mareos. Me recosté en la cama, ignorando completamente la presencia de ese sinvergüenza. Mis parpados se cerraban sin mi consentimiento y gracias a eso poco a poco fui cayendo en la inconsciencia…
…
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Me encontraba, nuevamente, con los ojos cerrados. Aaaah, maldita sea, cuando me despierte le voy a dar vuelta la cara a ese maldito desgraciado. Cuando estaba imaginando todas las formas posibles de torturar a alguien, abrí los ojos como platos al sentir un calor insoportable. Estaba en una pequeña versión mía, rodeado por el fuego y la única vía de escape era una ventana de vidrio. No dudé en saltar por ella. Terminé en un callejón oscuro, con varios cortes por todo mi cuerpo y con una quemadura aparentemente reciente en la espalda.
Cuando me di la vuelta para salir corriendo, algo me lo impidió. Una persona. Me miro unos segundos y luego sacó un arma. ¡Me estaban apuntando! La persona estaba sumida en la oscuridad, solo poder ver su silueta. Era un hombre, alto… Me puse pálido, mi cuerpo empezó a temblar y mis ojos se abrieron como platos. Algunas lágrimas se asomaban por ellos. No, no más, por favor. Pasaron unos segundos que parecieron eternos, hasta que sucedió; disparó… ( Lou: ¿Alguien recuerda esto? 7u7r )
Pero la bala pasó rosando mi mejilla. Escuché un alarido y volteé para ver de dónde provenía. Alguien había caído al suelo. Era una de las personas que le ayudaban al peli-verde a mantenerme encerrado. Agradecí a la oscuridad, ya que gracias a ella no pude presenciar su cuerpo desangrándose. Volví a fijar mi vista en la persona con el arma, el cual se estaba acercando. Me alejé unos pasos, como si fuese algo automático. Al estar solo un par de metros de distancia, pude notar que en realidad esa persona no era tan alta. Era un chico de unos 3 años mayor que yo, él debería tener unos 9 años. A pesar de ser solo un niño, sus ojos estaban afilados y continuaba apuntándome con una sonrisa sádica en su rostro. La quemadura me ardía horrores, y podía jurar que me habían salido ampollas en la zona afectada. Gruesas lágrimas comenzaron a recorrer mis mejillas sin mi consentimiento. Lo cual pareció sensibilizar un poco al chico, ya que dejó de apuntarme y comenzó a acercase lentamente, como si estuviera precaviendo de que me escapara asustado. Por alguna razón no lo hice, algo me decía que no tenía por qué hacerlo.
De la nada, había comenzado a escuchar como unas personas se acercaban corriendo a nuestra dirección, entre el griterío pude escuchar aquella voz grave que me aterraba. El niño tomó de mi mano y comenzó a correr arrastrándome con él. Yo solo corría, deje de escuchar las cosas que pasaban a mí alrededor. Mientras más corríamos la oscuridad del callejón iba desapareciendo, lo cual me permitió ver su aspecto. Unos alborotados cabellos negros estaban cubiertos por una fedora, la cual tenía una cinta anaranjada; también tenía unas curiosas patillas rizadas. Fácilmente, él me sacaba una cabeza de altura. Me sorprendí bastante, era Reborn… Pero cuando quise decir algo, se escuchó un disparo desde atrás. Dejé de sentir una de mis piernas y recién reaccioné a lo sucedido cuando al querer pisar con ella, caí estrepitosamente al suelo. Todo parecía ir en cámara lenta, la sangre de mi pierna se derramaba con el suelo, Reborn se volteaba a verme y… Todo se comenzó a distorsionar, a oscurecerse...
Me desperté de golpe, sentándome automáticamente en mi cama. La luz estaba apagada, miré a mi costado y ahí estaba Byakuran sentado en una silla, sonriendo. Le devolví la sonrisa y antes de que pueda decir algo, él ya se encontraba en el suelo. Lo había pateado en la cara, logrando que perdiera su equilibrio. Rápidamente me paré. Como el peliblando había caído arriba de una alfombra, me apuré y antes de que pudiese reaccionar, comencé a enrollarlo en esta. Cuando me quedé sin alfombra para enrollarlo, simplemente lo pateé fuera de mi habitación por el hueco de mi ex-ventana. Lo único que se escuchó después de eso fue su risa y un fuerte golpe, luego de eso solo fue silencio.
Suspiré y volví a acostarme. Con que, así te conocí ¿Eh? Sonreí, aunque había sido doloroso, aunque terminé herido, por alguna razón me encontraba feliz. Reborn me había ayudado, me rescató. Quien supiese que hubiese pasado si él no estaba allí en esos momentos… Seguro que me hubiesen capturado de nuevo y…
Deje de pensar es esas cosas que simplemente me deprimían y me asomé por la ventana, digo, el hueco. Mmm, hace bastante que no ocupo mis llamas… Formé una sonrisa ladeada. Agarré una sudadera y me puse unas zapatillas para después saltar hacia el patio. Aproveche a caer sobre Byakuran, el cual soltó un sonoro quejido, y luego "prendí" mis llamas para alejarme de la casa lo más alto y rápido que podía. Por alguna razón ya las dominaba casi por completo, había recuperado algunos recuerdos más sobre los entrenamientos espartanos de Reborn, en los cuales había aprendido a utilizar nuevos ataques y algunas cosas de defensa.
Mantuve siempre la misma dirección, así sabría cómo volver… Creo. Pasaron unos minutos, y cuando descendí me encontraba en la playa. Wow, bastante rápido para lo lejos que esta de casa.
Era la única persona en ese lugar, bueno, era normal considerando que deben ser como las cuatro de la mañana. Apagué mis llamas e hice una gran flecha en la arena para saber en qué dirección tengo que volver. Comencé a caminar al lado del agua, sin llegar a mojarme. Era un lugar bastante tranquilo… Con el palo que tracé la flecha, fui haciendo una línea continua por donde caminaba. Seguí y seguí caminando, hasta llegar una parte de la costa que se encuentra bajo un muelle viejo y deteriorado.
Me metí debajo del muelle y me recosté en uno de los soportes de madera para descansar un rato sin ensuciar mi ropa con la arena. Cerré mis ojos. La verdad que el sueño que tuve gracias a esa pastilla, me dejó agotado…
Comencé a escuchar quejidos y gruñidos, como si se tratase de un animal agresivo, pero que a su vez estuviese herido. Abrí mis ojos lentamente para encontrarme con, con, ESA COSA. Esa criatura que me está atormentando desde hace ya bastante tiempo. Estaba tratando de pararse, como un humano. Al parecer le dolía horrores, pero seguía haciéndolo; cuando lo logró los ruidos cesaron. Ahora pude notar mejor su aspecto, desnutrido, extremadamente pálido, sus ojos seguían siendo jodidamente tenebrosos, inclusive ahora parecía que le estaba creciendo el cabello y su nueva sonrisa estaba totalmente desfigurada con unos dientes bastantes afilados manchados de su propia sangre. Tenía uno que otro corte sobre su cuerpo, pero sobre todo en sus piernas y brazos.
Por puro instinto me alejé unos pasos. N-no estoy durmiendo, estoy completamente seguro que no lo estoy. Esa criatura d-de verdad existe… O no, tal vez sea mi imaginación. P-pero antes solo apareció cuando estaba dormido… Ah, hoy no lo estaba y lo ví, pero Byakuran y Reborn no lo hicieron, pero yo, pero si es mi imaginación y yo, pero…
-Oh, no te preocupes, ellos no me pueden ver… Pero si, si existo. Tal vez no el mundo real, pero en el tuyo sí ¿Qué? ¿Te pensabas que solo era un sueño?
Su voz… Era parecida a la mía, pero solo que la de esa cosa era más ronca y se escuchaba quebrada, como si estuviese extremadamente seca.
-¿Q-qué o quién eres?
-Mmmh, no lo sé. ¿Perdimos los recuerdos verdad? –al decir eso, sonrío cínicamente-.
Perdimos… Me comencé a asustar, y no pude evitar salir corriendo. Pero antes de que pueda salir de la sombra del muelle, esa criatura mordió fuertemente mi pantorrilla izquierda. Me clavó completamente sus dientes, tenía miedo de que me arranqué un pedazo de carne, pero… No lo hizo, simplemente me dejo su marca para luego soltarme.
-Te dejo un pequeño regalo de mi parte…
Luego de eso, simplemente encendí mis llamas y volví hacia la gran flecha que había trazado antes para poder dirigirme a casa, al llegar a esta aceleré todo lo que podía para ir a casa. Pasaron minutos y más minutos, los cuales parecían eternos. Mi pierna izquierda ardía, y poco a poco la dejaba de sentir. Al llegar a mi casa, esa sensación de mi pierna izquierda se comenzó a expandir por mi cintura y por la otra pierna. Comencé a entrar en pánico.
Entré por la ventana/hueco de mi habitación y me senté en la cama con la ayuda de mis llamas. Agarré el pequeño botiquín que tenía sobre la mesita de luz y comencé a vedar la herida, la cual no dejaba de sangrar. Terminé de vendarla a duras penas, ya no sentía mi brazo izquierdo ni mi torso. Gruesas lágrimas caían por mi rostro, estaba asustado, esa extraña sensación estaba avanzando por mi cuerpo rápidamente. El piso, las cortinas y la cama estaban manchadas por mi sangre. No lo puedo creer, que fue lo que acaba de pasar. Todo es la culpa de esa cosa.
Ahora que lo pienso, Reborn duerme en la habitación de al lado. Ya no podía mover ni siquiera mis brazos, lo único que me quedaba era la cabeza… Sin pensarlo dos veces, me di varios cabezazos desesperados contra la pared, ignorando el dolor que eso me producía. Por favor que esté ahí, era lo único que podía pensar…
Pasaron solo unos segundos, cuando la puerta de mi habitación se abrió. Ahí se encontraba Reborn con los ojos abiertos como platos, inclusive creo que lo vi hasta más pálido. Yo me sentado en la cama, recostado contra la pared sin poder moverme a excepción de mi cabeza. Me dolía respirar.
El hitman se acercó rápidamente hacia mí, preguntando un sinfín de cosas. Traté de decirle algo, pero me di cuenta de algo. En la puerta se encontraba asomada esa criatura, con su típica sonrisa en su rostro. Lo último que escuché antes de quedarme inconsciente, fue como Reborn me llamaba y una cosa más…
-Dulces sueños…
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¿Y? ¿Qué les pareció? :3 Dejen un Rw con su opinión, cualquiera es leído y bien recibido.
Bueno, creería yo que no falta mucho para terminar este fanfiction c: Y pensar que esta serie iba a durar solo 3 caps como máximo, o esa era la idea al principio jaja Voy a tratar de tener todos los capítulos redactados para antes de terminar las clases, así no me atraso en las actualizaciones n.n
Zona de respuestas~
Victoria Chacin618: Holis~ Pues, si xd Es que él es así jaja Gracia por comentar siempre
Eclipse total: Holah, no te preocupes, yo siempre hago lo mismo aasdasd. Me alegro que te guste mi historia :3 Y gracias por decir eso de las partes gores, sinceramente tenia muuuuchas dudas sobre ellas xd Pero de igual forma, creo que es lo único que puedo escribir naturalmente y sin planearlo asdasd Vamos, que si entra alguien en tu casa con comida lo mejor es sacarle la comida e irte xd Buenop, un suuuper abrazo~ Nos leemos.
Frank74: Wiii, me siento genial al poder sorprenderte c: Y si, Byakuran, es que tenía que agregarlo a la historia xd Sobre Chrome, pues sí, es que me gusta cuando ella está en plan maternal :3 Buenop, puede que este cap solo tengas un pedazo de tus respuestas, sin embargo en el capitulo siguiente vas a poder saber más o menos como fue su pasado. Yap, un saludo c:
