Hell-o~

AL FIN TRAJE EL +18!

Ajajaj, lamento la demora, como estuve escribiendo la week Kacchaco en paralelo y después me atrase, había dejado un poquito pospuesto esto, pero aqui lo traigo!

Advierto que podria tal vez estar un poco OoC, pero es que al final uno mete de sus propios headcannons en todo esto (?

No los divertiré más porque sé por los comentarios que la mayoria solo quiere volar a leer (?

ADVERTENCIA: Capítulo con contenido sexual explícito~


Sorpresa

(Capítulo bonus)

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Todoroki recostó a Momo con delicadeza en el futon japonés que tenía en su habitación, había decidido que quería llevarla como princesa aunque fuese unos pasos a la cama. Momo rió entre los nervios, y mientras Shoto se inclinaba a besarla empezó a desanudarse la corbata.

La miró con una sonrisa y el cabello desarreglado.

—Te pido disculpas si soy muy torpe, no he hecho nada de esto.

—Te ves lindo con el cabello desordenado —Momo estiró una mano y la hundió en sus cabellos, delineando con las uñas tras su oreja hasta la base de su mandibula. Shoto se estremeció.

La llenó de besos, no solo en los labios, pero en las mejillas, en la frente, en la nariz, quería llenarla de amor, besar cada rincón. Nunca se había sentido tan querido como cuando empezaron a salir, nunca había tenido tanto interés por conocer a alguien, por entender a alguien. Y ahí estaba, queriendo saber todo de Momo, queriendo entender lo que le gustaba, lo que no, lo que pensaba. Sus besos se esparcieron por su cuello, por su barbilla, hasta que topó con el borde de su blusa. No pude evitar oler su piel, olía a frutillas, tal vez por el pastel que había preparado, una mano traviesa de la chica se desabotonó el primer botón de la blusa, dándole a entender a Todoroki que podía darse la libertad de hacerlo. Siguió con el segundo botón, miró las clavículas de la chica y se preguntó si podría morderlas, su olor a dulce lo abrumaba, lo embriagaba. Sentía como la cabeza se le nublaba a medida que le abría más la blusa y veía más piel.

—E-Es injusto —la voz de Momo ascendió entre la neblina de su mente, la miró confuso—. Solo tú estas sacando mi blusa.

Momo alargó las manos hasta el primer botón en la camisa de Todoroki, y fue de a poco desabrochando uno por uno, podía sentir su pulso temblar bajo su ropa, y mientras forzaba su concentración en cada botón, Shoto se deleitaba con como mordía su labio inferior al desabotonarlo.

Cuando pudo abrirle la camisa tragó en seco, ya lo había visto sin polera, no sólo en las prácticas en las que poco menos quedaban con harapos pero cuando las cosas habían subido de tono entre besos y caricias y que habían decidido no avanzar más. Pero hoy era distinto.

Se maravilló al ver sus pectorales y su abdominales bien trabajados, recorrió la piel a la vista con las uñas causándole un escalofrío a su novio, levantándose un poco de su lugar dejó un beso juguetón en su hombro, y bajo unos cuantos más. Shoto le agarró el rostro con una mano y la besó de improvisto, Momo suspiró en medio de la sorpresa pero se dejó llevar por la intensidad del beso. Con la misma mano siguió desabotonándole la blusa hasta dejarla completamente abierta, y pegó su pecho con el de su novia deleitándose con el contacto de la piel, como parte del impulso acomodó ambas piernas entre medio de las de Momo, a lo que la chica respondió enganchándose entorno a la cadera de su novio y cuando sintió el roce del bulto que rápidamente había crecido en los pantalones de Todoroki, no pudo evitar el suspirar contra sus labios, cortando por un instante el beso.

Su aliento tibio chocó contra los labios de Shoto al suspirar, jamás se había sentido tan… emocionado, el sabor dulce de la boca de su novia, sus muslos enganchados en su cadera atrayéndolo contra ella, su piel suave, todo lo estaba volviendo loco. Susurró su nombre contra sus labios en medio de los besos, casi de manera catarquica.

—Momo… —le mordió con suavidad el labio inferior—. Te quiero, te quiero mucho… Momo…

Yaomomo estaba en gloria, sus besos la dejaban la cabeza nublada y no sabía como no estaba colapsando de todo lo que estaban viviendo, de sus susurros, de sus besos, no sabía que hacer consigo misma más que besarlo de vuelta. Agarró la mano de Todoroki con la que no se apoyaba contra el futón y con extrema timidez, la dirigió a sus pechos, Shoto echaba vapor por las orejas de solo imaginar el tacto de su piel contra sus manos asperas.

—Puedes tocarme, está bien.

—¿Pue…do? —afirmó el bulto con la mano completa, maravillado con la idea de que ni siquiera podía rodearlo del todo, sus dedos se hundían en la piel que había a la vista fuera del sostén. La curiosidad de lo que había bajo la tela de encaje negra lo mataba. Cortó el beso para poder observar sin perderse ni un detalle y Momo se hundió en su lugar en medio de la vergüenza—. Eres hermosa.

Yaomomo se tapó la cara con ambas manos, haciendo una mueca con la boca y escondiendo la risita que por poco se le escapaba de los nervios.

Todoroki se inclinó para besar la parte superior de sus pechos, esparció un montón de besos hasta que llegó a la tela de encaje, con la delicadeza que podía enfocar en esos momentos mordió el borde superior para dejar paso a los cuantiosos pechos de su novia, lo miró embelesado e inclusive con un tenue sonrojo en sus mejillas. Era todo tan nuevo, pero tan emocionante. Momo apretó el agarre de sus piernas alrededor de la cadera de Todoroki, provocando un nuevo roce íntimo entre ambos, Shoto cerró los ojos de improvisto y suspiró ante la sensación, la chica se mordió el labio embelesada por la idea de hacerlo suspirar, por lo que repitió el movimiento.

—Momo, si sigues haciendo eso… —agachó la vista escondiendo la mirada, Yaoyorozu sintió curiosidad.

—¿Si lo sigo haciendo?

—No voy a poder seguir controlándome.

—¿E-Eh? —Todorki se lanzó a atacar los labios de su novia de manera mucho más pasional que en un inicio, mientras que con la mano disponible se desabrochó el pantalón, dejando al descubierto sus boxers, que no hacían más que dejar en claro la cuantiosa emoción que sentía Todoroki. Levantó la falda de Momo, dejando a la vista las bragas de la chica, nuevamente se apegó a ella buscando ese contacto y la chica al sentirlo de manera más directa no pudo evitar el gemir de manera mucho más aguda que en un principio. Algo dentro de Todoroki hizo clic, los sonidos saliendo de la garganta de Momo le produjeron algo que hasta el momento no conocía. Quería más de eso. Más de escucharla gemir, más suspiros, más sonrojos. Quería enloquecerla.

—Te… ¿Te gusta? —nunca se le habría ocurrido preguntar algo así. Pero algo en su ego le pedía la respuesta.

Momo asintió sonrojada y se cubrió el rostro con ambas manos, la situación la estaba superando. ¿Realmente estaba lista para todo esto? Bueno, al menos su cuerpo sí, cada fibra de su ser gritaba por Shoto, pero se sentía colapsada por esta actitud dominante que estaba teniendo. No la malinterpretaran; le encantaba. ¡Pero dios! Se estaba derritiendo. Cada centímetro de su piel que era envuelto en las cálidas manos de Todoroki se hacía agua.

—Momo… —susurró contra sus labios, arremetiendo contra el cuerpo de su novia, sentía escalofríos por el aliento cálido del chico—. Momo… —sentía que enloquecía. La cabeza se le había nublado y sólo estaba su piel cálida y su olor entre dulces y té. Sus labios esponjosos y húmedos por sus besos. Solo estaba ella, en un espacio blanco, suspendidos en el tiempo, teniéndose el uno al otro.

La ropa terminó por sobrar, y sin saber en realidad como, el sostén de encaje había quedado olvidado a las afueras del futón, las braguitas quedaron entre los pies de ambos junto al boxer, y entre suspiros y sonrojos sintieron sus cuerpos desnudos contra el otro, Todoroki sintió su cuerpo temblar al ver a Momo en todo su esplendor.

Momo estaba que se desencajaba en su lugar, y en más de una manera. Tenía miedo de rajarse por dentro cuando Todoroki intentara entrar en ella, jamás había visto a nadie desnudo, era la primera vez, y ya estaba aterrada.

—¿Tienes un… um… preservativo…? —claramente, como no había pasado por su mente llegar a esto… hoy, no estaba preparado. Además que jamás había comprado. Momo negó en su lugar.

—Pensé… podría ser así —Todoroki se sonrojó de oreja a oreja y se tapó el rostro con una mano— ¡N-no me malinterpretes! E-es un día seguro.

En realidad, Shoto no entendía a qué se refería con eso. Algo entendía de las clases de educacion sexual que Midnight les había dado alguna vez, pero había demasiada neblina en su mente para pensar en algo distinto a lo que... estaban ahora.

—O-ok… Entonces… voy a… Um…

—Eh, si, adelante…

Agarró su miembro con una mano tratando de guiarlo dentro Momo, en realidad no tenía del todo claro donde… debía estar. La pelinegra se levantó unos pocos centímetros para mirar, ante la confusión de su novio y guardarse una risita, apartó sus torpes manos para ayudar.

—Es por aquí, era un poquito más abajo

—Vaya…

Entonces Todoroki lo sintió.

En un principio fue algo sutil, sintió la piel de Momo hirviendo contra él, pero a medida que fue logrando entrar, fue algo completamente nuevo. Estaba húmedo, estaba apretado, y tantas sensaciones en paralelo fluían que le costó un par de segundos escuchar el quejido de Yaoyorozu.

—Ugh...

—¿Momo?

La chica se tapaba los ojos con el antebrazo, sintió su cuerpo temblar y se quedó quieto. No se había dado cuenta que había atravesado algo parecido a carne o piel dentro de ella, probablemente su himen, si recordaba bien el nombre.

—Me… —le costó hablar, se quebró un poco— ¿Me esperas un poco?

—Claro —se inclinó, agarró su mano libre y entrelazó sus manos. Vio una pequeña lagrimita que se escapaba y siguió el trazo húmedo en besos—. Tranquila, va a pasar, yo espero.

En realidad, esperar se le estaba haciendo una tortura. Momo lo apretaba de una manera impresionante y sentía unas condenadas ganas de mover la cadera contra el cuerpo de su novia. Pero tenía que ser fuerte, por ella. Le rompía el alma verla llorar— Te quiero, Momo.

Yaoyorozu sonrió por lo bajo.

—Y yo a ti, amor.

Y se besaron. El dolor fue apaciguando a medida que Todoroki comenzaba un suave vaivén contra la chica. Aún le dolía, pero cada vez menos, lentamente se desplazo en una cálida sensación en su vientre e incluso sin darse cuenta comenzó a suspirar. Todoroki se estaba quedando sin cordura con cada ruido que Momo hacía. Pero la perdió por completo cuando la chica rodeó su cadera con las piernas y lo atrapó en un sensual abrazo entre sus muslos.

—Mhh…Se siente bien…

—¿S-si?

Había estado tratando de contener el ritmo de sus embestidas por miedo a hacerle daño. ¡Se veía tan fragil! Pero le producía un mundo, su respiración agitada, sus pechos subiendo y bajando, sus piernas como enredaderas en su cadera. Era casi de porcelana.

—P-puedes hacerlo más rápido, está bien —se levantó y lo besó afirmando su rostro con ambas manos. Todoroki la tomó de la espalda y acabó por sentarla encima de él, cortó el beso para apoyar la frente en su rostro—¿Eh?

—E-entró más profundo con que te sentaras encima —Momo sonrió coquetamente, y subió y bajo sobre Todoroki—. M-mierda, Momo, no hagas eso.

—¿No debería? —repitió el movimiento más rápido, y sintió sus uñas clavándose en el contorno de su cadera. Comenzó un vaivén rápido sobre Shoto, mientras lo escuchaba gruñir contra su oído—. Ahh~… Shoto…

El chico de improvisó volvió a recostarla sobre el futón y cuando sus miradas se cruzaron, Momo pudo detectar a lujuria en sus ojos, y estaba segura que en los suyos se veía lo mismo.

—Estoy cerca, así que…

—Puedes hacerlo cuán rápido o fuerte quieras, yo también estoy por…

Se mordió el labio cuando la agarró de la cintura, sus embestidas no se hicieron esperar, y los gemidos de Momo tampoco, por un segundo no existía la escuela, ni sus compañeros en las habitaciones vecinas, no existía nada. Yaoyorozu sentía el miembro de Todoroki chocando profundamente dentro de ella y jamás había conocido sensación tan maravillosa. Estaba al borde de la locura, sentía que se derramaba.

—Mierda, mierda —con un poco de locura desenfrenada, mordió el níveo hombro de la chica, consiguiendo únicamente que gimiera con más fuerza, le tomó un par de estocadas más, cada una más fuerte que la anterior, derramarse dentro de la chica, que tembló fuertemente ante la sensación nueva e intensa de un orgasmo juntos. El chico mitad-mitad se desplomó sobre el cuerpo de su novia, sintiendo las piernas y los brazos tiritar. Momo lo recibió gustosa con una sonrisa de oreja a oreja.

—Creo que mi cerebro dejó de funcionar —mencionó mientras sutilmente inhalaba el olor de su piel mezclado con el sudor, extrañamente atrayente.

—Feliz cumpleaños, Shoto.

E internamente, agradeció desde lo más hondo que Mina hubiese decidido bromear con la sorpresa.

Ya le regalaría algo mañana a la chica en compensación.

Pero por ahora, sólo le quedaba descansar con su agotado novio. Y quizás quién sabía. ¿Repetirlo más rato?

-FIN-


Ahh, me encanta la idea de Todoroki maldiciendo en el acto :v imsorry

Espero les haya gustado, que para la espera no haya sido un bonus decepcionante ni nada :) muchas gracias por seguir esta mini-historia!

¿Review?

Blue—.