Disclaimer: Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras, la historia a continuación es de mi autoría, realizada con el propósito de entretener y no de lucrar.
Capítulo 38
Tal como habían acordado, la gente de Argente se había llevado a Frederick en un auto y a Annie en otro, ahora empezaría el careo privado, y aunque Frederick tenia inmunidad total, pues había optado por la lealtad a los Andrew en el momento adecuado, tenía que pasar por todo el proceso para dar la mayor información y pruebas posibles que permitieran encarcelar a Annie.
Pero eso tendría que esperar, ya que parte del trato, aunque fue solicitado después, era que Annie no pisara una cárcel mientras estuviese embarazada, una vez que diera a luz, el bebé sería entregado a su padre, y la pelinegra, se refundiría en la cárcel de alta seguridad para mujeres.
Annie lloraba a lagrima viva, mientras juraba y re juraba que nada había tenido que ver en el secuestro de Anthony, pero de nada le servirían sus lágrimas ahora, pues habían dos testigos de todo lo ocurrido, y Camila no había sido nada tonta, cada vez que pudo fue grabando las conversaciones ocurridas con el celular que el chofer le había dado en la farmacia.
- Annie, ya deje de mentir y díganos como pasaron las cosas, créame que cooperar con nosotros es lo mejor para usted, así podrá llegar, si no a la absolución, a un buen trato – le aconsejaba uno de los hombres de Argent, que era el encargado de sacarle la confesión a la pelinegra, pero esta seguía en sus trece
- Ya le dije que yo no tuve nada que ver, no soy más que una víctima de esos delincuentes que desean lavarse las manos entregándome a mí como chivo expiatorio – decía la morena sollozando
- Annie, tenemos grabaciones de usted hablando de como matar y deshacerse de Anthony, le doy la última oportunidad para llegar a un trato – puntualizo el agente.
La pelinegra respiro profundo, se acomodó en la silla y levantando la cabeza cambio su expresión, que paso a ser de una mujer sufrida, miedosa y acusada, a la de una mujer cínica, irónica y fría.
- Esta bien, usted gana – dijo la morena – yo lo planee todo, utilice a Elisa, quien a su vez utilizo a Camila para seducir a William Andley, pero al no resultar como yo quería, Elisa metió sus manos, queriéndose quedar a William para ella, lo que no me molesto, a pesar de ser un estupendo espécimen, lo que yo buscaba era que mi hijo fuese el legítimo heredero de la fortuna Andley, por eso es que el bebé de la estúpida de Candy no podía nacer, la muy idiota creyó la nota que Camila no tan estúpidamente le dejo a William, y así fue como todo comenzó, primero espere a que el bastardo ese no sobreviviera, pero el muy desgraciado no se murió, por lo que había que echarle una ayudadita y regresarlo al mundo de los angelitos – dijo irónicamente – y pues quien mejor que yo para ayudarlo, su adorada tía Annie, fue así como ocurrieron las cosas, que más quiere saber, los detalles ya los conoce, como bien dice, tanto Camila como el imbécil de Frederick ya deben haber hecho sus respectivos tratos, si no es que me traicionaron en conjunto – finalizo la morena soltando un par de lágrimas de la pura frustración de que sus planes no hubieran resultado como ella quería.
Continuará...
Uno chiquito de yapa para que me perdonen tanta ausencia, buenas noches byeeee
