Capítulo 35
¿Quienes exhiben? ¡Oh, diablos!, ¡yo qué voy a saber!, únicamente decidí no borrar el e-mail por pura pereza. Me quedé estático un momento que, no sé, pudo haber sido bastante más largo de lo que creo que en realidad fue. Luego, sonrío amablemente con un movimiento de cabeza que no me delatara.
—No estoy seguro, Shaka —confieso con algo de remordimiento y una sonrisita apenada—, sin embargo, puedo decirte que se trata de arte moderno.
Me gusta el arte, se supone que aprecio el arte, sin embargo sólo me siento cómodo cuando veo pinturas "fotográficas". Nada de Picasso, ni cubismo, ni bebés gigantes o ancianas en miniatura. No está allí la belleza, sé que no.
Claro que lo callo, a menos que quiera verme como el tipo sin excusas para ver a su cita por segunda ocasión en otro lugar además de la oficina. Es una suerte que me salve con una siguiente pregunta sobre la hora para encontrarnos y esa sonrisa suya, amable y grande, incluso dulce. Una sonrisa encantadora como todo en él y a la que correspondo con una de las mías (que serán lindas pero nunca como las de mi guapo acompañante)
—La exposición empieza a las cuatro de la tarde —respondo haciendo memoria de lo poco que leí de la invitación—,¿qué te parece si paso por ti a las dos? Podríamos ir a comer juntos.
Y por primera vez me doy cuenta de lo que hago: ¡quiero ligarlo por más tiempo que un solo día! No es que yo sea de los que tienen aventuras de una noche pero tampoco soy de los que se toman mucho tiempo para flirtear con alguien. Desde mi punto de vista las cosas se dan rápido o no se dan, tan simple como eso.
¡Qué curioso que ahora prefiera esperar a que Shaka me dé su permiso para dar el siguiente paso!
Él sigue comiendo y yo hago lo mismo, aunque gran parte de mi apetito se ha esfumado, ya sea por la charla o porque prefiero verlo a él que a mi plato. Pico algunos trozos más de carne tratando de aparentar interés en mi comida pues sé que Shaka no querrá comer solo. Sé muy bien que tiene esa clase de carácter, aunque no sea precisamente inteligente de mi parte el fijarme en su conducta por la forma en la que come su pescado.
—Seguramente mañana habrá buen tiempo— miento y miro por la ventana como la lluvia mengua. Recuerdo que el meteorólogo de las noticias de la mañana anunció que todo el fin de semana sería de lluvias y frío. Frente frío número no sé qué pero tal vez corramos con suerte.
