Disclaimer: Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras, la historia a continuación es de mi autoría, realizada con el propósito de entretener y no de lucrar.
Capítulo 40
EPILOGO
- Chris rápido que se nos hace tarde para llegar a la iglesia – apuraba Mery desde el marco de la puerta.
- Espérate mujer que igual no pueden empezar sin nosotros
- El hecho de que seas el padrino de Tony no te da derecho a llegar a la hora que te da la gana Chris, se supone que debemos ser un buen ejemplo para nuestro ahijado
- Esta bien, está bien ya vamos
En la iglesia se vivía un ambiente de alegría y felicidad, el pequeño Anthony seria bautizado, justo en el día de su primer cumpleaños, los meses habían pasado muy rápido, Patty y Stear estaban esperando a su primer hijo, y aunque se habían mudado para estar más cerca de la familia, no habían aceptado vivir en la mansión, ellos valoraban mucho su espacio, sobre todo porque les gustaba mucho hacer travesuras, consecuencia de eso el embarazo de Patricia.
Dorothy y George estaban muy felices con su pequeña, esa niña había llegado a alegrarles la vida, arrancándoles sonrisas y convirtiéndose en su razón de vivir, lamentablemente no podrían tener más hijos, pero con su princesa era suficiente.
Archie y Fátima se habían casado a los pocos meses, una boda sobria e íntima, pero cargada de mucho amor, donde la protagonista no fue la novia, sino la pequeña Rose, que se robó el cariño y corazón de la tía Elroy, convirtiéndose en su pequeña engreída, gracias a la dulzura e inocencia de esta hermosa criatura.
Camila y Niel decidieron tomarse las cosas con calma, llevaban casi un año de novios y querían esperar aún un poco más para pensar en matrimonio, aunque se morían de ganas por formar una familia, tenían muchos sueños y metas que cumplir antes.
Annie tuvo una hermosa niña, con el cabello lacio y oscuro como la noche, de rasgos finos y mirada coqueta; la pelinegra ni siquiera quiso mirarla, así que sin conocerla se la entregaron a su padre, quien amorosamente la recibió y la criaba con mucho amor y dedicación, esperando en lo más profundo de su corazón, que algún día su pequeña damita como él la llamaba, se convirtiera en una mujer de bien, justa y con buenos sentimientos; lamentablemente a la pelinegra no le fue tan bien, luego de haber dado a luz, fue trasladada a una cárcel, donde los caprichos y engreimientos de Annie se acabaron, dando paso a los malos tratos que recibía por parte de algunas guardas, así como por dos de las reclusas, que la convirtieron en nada más y nada menos que su entretenimiento favorito.
Candy y Albert esperaban felices la llegada de su segundo bebe, la rubia acababa de enterarse hace solo un par de semanas, y es que ese par de traviesos, no dejaron su noches de pasión por más que Anthony reclamara siempre su presencia, y es que también, gracias a Chris y a Mery, podían tener uno que otro fin de semana juntos y desaparecidos de la faz de la tierra, perdidos en alguna cabaña, amándose con locura.
Y no nos olvidemos de Eliza, quien a pesar de haberse llevado un terrible castigo, pues estaría de por vida atada a una silla de ruedas, había encontrado el amor, en quien menos se esperaba, un enfermero del hospital especializado donde ella recibía sus terapias, Edgar, un joven castaño de ojos azules, no solo se desvivía en atenciones y cariños para su esposa, sino que poco a poco había hecho cambiar el terrible carácter que ella poseía, llenándola de amor y detalles, y ahora, un año después, estaban esperando la respuesta del juez para poder adoptar a un bebe, y así poder formar por fin, la familia amorosa que Eliza siempre soñó y alguna vez envidio…
Las altas y las bajas seguramente seguirían pasando, el tiempo no pasa por las puras, trae enseñanzas y nos deja experiencias que nos hacen más grandes y nos unen como familia, nos hace mas fuertes y nos enseña a confiar, pero sobre todo, nos enseña, en quien confiar…
Ahora si... FIN
Gracias a todas por acopañarme en esta historia, gracias por sus comentarios, gracias por seguirme, gracias por estar aqui junto a mi, gracias por todo, les prometo seguir escribiendo, aunque me demore un poquito, ahora mi tiempo ya no es como el de antes, pero por ahi me dare mis escapadas, espero que les haya gustado esta historia, y aunque ahora mi musa ha cambiado, ya no anda triste y melancolica, ahora esta mas feliz jijiji, traere nuevas historias, espero, gracias a todas, muchisismas gracias.
Besos, y nos leemos en la siguiente historia, bye
