Theo se removía nervioso en el sillón a mitad de una sala con aspecto rústico. El drama en la familia Weasley apenas comenzaba, cuando su pareja lo arrastró un día antes después de su cita a ese sitio quiso huir inmediatamente pero tampoco estaba en sus planes alejar al chico. Sus sentimientos por el pelirrojo eran nuevos, diferentes a los experimentados por la obsesión hacia Draco.
La serpiente se vio arrastrada por su nuevo "novio" a su casa. Ahí tuvo que ver el drama de Ginevra corriendo hacia su habitación. Uno de los pelirrojos atacando al héroe del mundo mágico, espectáculo que ciertamente disfruto.
—Disculpa.—Un apenado Percy tomó asiento a su lado.—Mi casa es un caos, no sabemos dónde está Ron o Hermione.— El hombre recargó la espalda en el sillón—No puedo creer que Luna y Harry fueran a traicionar de esa manera a mi hermana, ella no lo merece.
—No se elige a quien amar.—Soltó el pelinegro recargando la cabeza en su hombro, nadie les prestaba atención.—Tú más que nadie debe saberlo.
Weasley asintió pesadamente, entonces entendió que confesar a su familia que era gay no era un tema importante o relevante. Su madre y padre estaban desesperados tratando de saber la ubicación de su hija, temían que hiciera una locura. George y Bill continuaban sosteniendo a Charlie para que no se atreviera a cumplir su promesa de asesinar a Harry Potter. Disimuladamente sus dedos buscaron los de Theo, él le irradiaba cierta tranquilidad.
De pronto de la chimenea la figura de un hombre se dibujó, era Ron, usaba una sudadera negra sin prestar atención a su hermano en el sofá gritó el nombre de su hermana. Quería disculparse por el caos que seguro causó su desaparición.
—Gracias a Merlín estás bien.—La afligida mujer de mayor edad corrió hacía su hijo para sostenerlo del rostro.-—¿Dónde está Hermione? —-Un semblante de preocupación se posó en sus facciones.—¿Qué ha sucedido?
—No me casaré con ella.—Soltó de golpe con voz firme, ya había llorado suficiente en los brazos de Pantsy.— Quiero disculparme con Ginny,
—Harry la ha dejado plantada.—Ahora intervino Bill en tono molesto—-El bastardo le confesó estar enamorado de Luna.
Ron formó un puño con su mano. EL muy desgraciado le había prometido hacer feliz a su hermana, Una nueva rabia lo sacudió. Su presión sanguínea aumentó entonces el resentimiento se hizo presente. Le dolía. Le irritaba más la traición de su hermano del alma que el de su prometida. Dos malagradecidos que mintieron sobre sus sentimientos por tanto tiempo.
—Ha llegado una carta de Ginny—-Interrumpió una morena mostrando el sobre.— Viene con un peculiar mensajero.
Molly dio varias zancadas hasta llegar a donde su nuera mostraba el objeto. Abrió la carta descubriendo solo un par de líneas escritas. "Mamá estoy bien, solo necesito tiempo" . La mujer llevó sus ojos al mensajero quien era nada más y nada menos que Blaise Zabini, el hombre saludó a la mujer educadamente, de reojo observó a Theo sentado en ese mullido sillón.
—Ginevra se encuentra descansando en mi casa.— Mencionó seriamente sacando a relucir su educación y una seriedad nunca antes mostrada .—No se preocupe yo cuidaré de ella.— Dirigió su vista a Arthur que bajaba por las escaleras.— Ella necesita tiempo.
—No la vas a lastimar ¿verdad?.—Cuestionó la mujer guardando entre sus manos las morenas de la serpiente.—Dile que la amamos.
Blaise dibujó una sonrisa, asintió a las palabras de la mujer y le prometió cuidarla como si fuera un tesoro. Se despidió del hombre de la casa con un movimiento de cabeza, miró en sus manos el corazón de bruja, ahora todos sabían como su estrella de quidditch se había vengado de Harry Potter.
La mujer de cabellos negros miraba asombrada a su jefa delante de su escritorio. Se suponía que Hermione Granger tomaría unas semanas de vacaciones, aunque después de leer corazón de bruja sospechaba las razones para cancelar sus planes. Detectó un inusual brillo en los ojos avellana, lucía más tranquila, si eso era capaz en Hermione.
—Por favor podrías enviar todas las cartas que me lleguen a esta dirección.—La castaña dejó una nota sobre el escritorio.— No voy a cancelar mis vacaciones pero estaré al pendiente con el proyecto que le presenté al primer ministro.
—Entendido.—La asistente respondió entregando algunas cartas a la mujer.—Estas han llegado, disculpa la intromisión pero ¿Ginny está bien?
Hermione aceptó las cartas para leer su origen. Mientras desayunaba alcanzço leer el artículo de la revista corazón de bruja. Lavender afirmaba que su fuente era confiable. Una venganza muy estilo de un Ginevra Weasley furiosa y dolida. Esa tarde iría al departamento a recoger unas cosas y hablar con ella.
—Harry será todo un héroe pero se ha vuelto un patán y Luna,.—La mujer mordió su labio inferior para detener un insulto.— Se suponía que eran amigas, ¿Como pudo entrometerse entre ellos?.
—Es una situación complicada.—Soltó la mujer con cabellos castaños guardando las cartas en su bolso, se giró sobre sus talones para salir.—Yo también he terminado con Ron.
Sin dar explicaciones comenzó a caminar por el largo pasillo. Era cuestión de tiempo para que las personas se enteraran de su nueva situación sentimental. Draco le daría un tiempo pero no iba a tardar en presionar para hacer público su noviazgo. Era momento para que la gente la separará de los Weasley. Su asistente se encargaría de correr el rumor por la oficina.
Dos figuras ingresaban por el umbral de una puerta. Hermione llamó varias veces el nombre de su amiga pero no hubo respuesta, quizá se encontraba en la madriguera. Draco abrazó por la espalda a la castaña, beso su cuello, la giró y entonces depositó un beso en sus labios, la sujetaba con fuerza por la cadera.
—No hagas eso aquí.—Le regaño acercando sus labios para contestar los besos.-—Anda vamos al cuarto.
—¿Proposiciones indecorosas? —Le cuestionó formando una sonrisa que iluminaba la sala, dejó libre a la chica para que esta lo arrastrara a su habitación.— Llévate lo esencial, puedo comprarte el mundo entero si así lo deseas.
La leona rodó los ojos, para continuar llevando al chico por las escaleras al llegar a la recamara. EL hombre se dejó caer sobre la cama con los brazos abiertos. Hermione buscó en el closet una maleta y la acomodo encima de un escritorio. El silencio inundo la habitación, el rubio observaba fijamente de reojo los movimientos de la leona.
—Deja de mirarme.—Le regaño mientras buscaba algunos objetos en el closet, las fotografías de sus padres y amigos.—Me pones nerviosa.
—Lo siento pero tu belleza me impide ver otra cosa.—Le contestó con una sonrisa. Observó como la mujer ingresaba cajas de madera en el interior de una maleta.—Te quiero.
Su confesión fue honesta sin ánimos de recibir una respuesta, solo el incansable deseo de expresar lo que siente. Draco saltó fuera de la cama para envolver en los brazos a su mujer , beso sus labios. Sus miradas se cruzaron e inicio a mover su cuerpo, imitando un tímido baile. Él quería ser más divertido, más gracioso, apartar esa nostalgia por lo perdido. Ser su mundo como ella lo era para él.
—No me gires, mi estomago no esta bien.—Le contestó llevando la mano a su boca, las náuseas no la dejaban en paz .—Lo siento.
—Son los nervios de ser la novia de un Dios del Olimpo.— Contestó levantando la barbilla orgullosamente, Hermione soltó una carcajada ante tanta vanidad .—Pronto te acostumbraras a tener tanta perfección bajo tu mano.
Hermione movió la cabeza como si le pareciera normal soportar a esa vanidosa serpiente, se colgó de su cuello. Besó sus labios. DOlía perder a su familia y amigos pero Draco, esa maldita sensación valía la pena. Esos ojos de cachorro, esas nerviosas sonrisas, la serpiente trataba de darle todo. Se esforzaba por hacerla sentir bien, la alentaba y mimaba como nadie antes lo hizo. Era un esfuerzo que agradecia, por ello lo amaba tanto. Se sumergió nuevamente en una ronda de apasionados besos, nunca tenía suficiente.
—Tú también eres una asquerosa traidora .—Una femenina voz interrumpió a la pareja que se separó ante los gritos.—Te enredaste con un sucio mortifago.
La pareja se separó. Hermione dio un paso hacia el umbral de la puerta abierta. Ahí se encontraba Ginevra usando un pants negro con una sudadera deportiva bastante grande para ser de ella. Su cabello rojo recogido en una coleta, sus ojos hinchados, la piel pálida. Al verla en ese estado dio un par de passo con la intención de abrazarla pero la mujer se negó a recibir esa muestra de cariño.
—Ginny puedo explicarte.—Trató de defenderse, nunca había visto tan destrozada a la pelirroja.—Lo siento simplemente me enamore.
Ginevra soltó una carcajada, era la segunda persona que le decía la misma trillada frase, ellos creían que los podría excusar porque usan una maldita técnica de comedias muggles. Como si estar enamorado te diera pase libre para romper la vida de otras personas.
—No te escondas en esa tonta idea, solo en los cuentos de hadas el amor te hace noble y valiente.—Le gritó señalando con el dedo, estaba decepcionada, dolida y lastimada.— Porque en la vida real el amor es solo una excusa para ser egoísta. —Dio un par de pasos hacia adelante.— Puedes mentir, engañar y herir a otros, y creer que estará bien porque estas enamorada.
Lagrimas bajaban por sus mejillas, sus labios temblaban. Un herida profunda cursaba por su pecho, a Harry lo podía odiar, vengarse para lastimarlo porque lo tenía permitido por ser la novia cornuda. A Hermione no quería lastimarla, ella era esa hermana que tanto deseo tener, su confidente en los momentos difíciles. Le mintió, escondió esos sentimientos, no confio en ella.
—No hay excusa que te salve, porque fuiste cobarde, una maldita mentirosa que ilusionó a mi hermano con una fantasía imposible.—Llevo los ojos a Draco.—Se merecen el uno al otro, te haz llevado a una pusilánime embustera que ni siquiera tuvo el valor para negarse aceptar el anillo de compromiso de otro hombre cuando no lo amaba.
Hermione bajó la cabeza trataba de buscar las palabras, pero ninguna tendría efecto en esa rabiosa y dolida leona. Era verdad lo que por esa boca escupía.
—Drac, yo que tu dudaría de sus palabras de amor.—Destilo con veneno, Ronald la amaba demasiado para vengarse .— Apenas dos días antes se probaba ilusionada un vestido de novia, le juraba amor a mi hermano y en su voz no tenía dudas, ni miedos, lo besaba sin remordimientos.
Draco tragó en seco ante esas palabras, llevó sus manos para ponerlas sobre los hombros de Hermione y transmitir un poco de empatía.
—Espero paguen con dolor su traición. —Se giró hacia su amiga.—Eres una magnífica actriz capaz de esconder tus emociones.
La pelirroja se giró sobre sus talones para salir de la habitación, quería escapar, huir a un lejano sitio por ello bajó las escaleras a toda prisa. ¿Por qué todos buscaban traicionarla? En la sala se encontró a intrigado Balise.
—Eres un maldito mentiroso.—Le gritó caminando para golpear su pecho.—Tú sabías que la zorra de hermione se estaba revolcando con tu amigo. ¿Niegamelo.
EL moreno sujeto fuertemente las muñecas de la pelirroja para que no continuará atacando. La chica era fuerte, observo ese rostro nuevamente contraído por el dolor, lágrimas bajaban por sus mejillas, un nuevo golpe, una herida se abría. Él también sufría.
—Aléjate de mi, asquerosa serpiente.—Le escupió rabiosa y cansada de las mentiras.—Lárgate y déjame.
—No, no me iré a ningún sitio.—Le contestó elevando la voz, su semblante era serio.— No dejaré que me alejes.
La obligó a mirarlo a la cara, sus palabras eran serias y reales.
—Sí sabía lo de Draco con tu amiga pero no podía decirte. —Desvío los ojos.—No era de mi incumbencia
Ginvera se liberó del agarre para darle la espalda, apretó las manos formando un puño, ¿porque a su ex prometido y mejor amiga no los entendió? ¿porque para ella los otros eran los villanos?¿ por qué continuaba creyendo en Blaise? ¿Porqué entendía la situación del moreno? nuevamente una ola de llanto la ahogó. Necesitaba aferrarse a alguien real.
—Merezco tus insultos porque te mentí, pero no te dejare sola.—La tomó por la mano para dirigirse a la chimenea.—Te prometí cuidar de ti y eso va encima de tus caprichos.
La guardó en sus brazos. Blaise por primera vez tuvo miedo de perder a alguien, fue el causante de una herida, por su culpa esas lágrimas surcaban ese bello remordimientos no lo dejaban en paz por ello se aferró a la femenina figura. Él se quedaría a su lado, la apoyara hasta el final.
"Tú me diste algo con lo que ya no puedo vivir. No debes subestimar eso cuando tengas dudas."
Notas de la autora: Aquí el cap, espero les guste la historia que esta llegando a su final, solo faltan cinco capítulos! Muchas gracias a las personas que siguen el fanfic asi como aquellas que dejan reviews. De igual manera invito a todas estas geniales personas seguir mis otros fanfics. Saludos y cuídense mucho!
