Bueno señoras y señores aquí la continuación, de seguro leyeron lo que decía al principio del capitulo anterior y bueno, soy una niña caprichosa y lo entiendo, bueno que mas da, soy feliz así y sin mas preámbulos... El fic
Disclaimer: Ya todos sabemos lo que dice aquí y no quiero recordarlo *Cara afligida apunto de querer romper algo* Sera mejor que comience con el fic antes de que me de el arranque de ira y me de por romper la pantalla de mi computadora.
Parejas Principales: Mimato, Taiora, Takari, Kenyako.
Sugerencias: Cuando vean algo dentro de comillas ("), significa que habrá una explicación y descripción al final del capitulo. ;3
Aclaraciones: Quiero recordarles algo, en el capitulo Takari, la mariposa no se llama Chispa Arco Iris es Chispa Diamante, eso fue un error mio, disculpen (Inclina la cabeza y hace una reverencia de disculpa)
Capitulo 4: Un Viaje cansado
Llevaban apenas dos días en altamar, pero no de ida, sino de venida, los cinco hombres habían pasado la mejor semana de sus vidas y como no, explorar una isla totalmente desconocida por la sociedad con mujeres que superaban sus expectativas conociendo lo que mas les apasionaba y justamente ahí se encontraban ellos con esas bellas criaturas conocidas como Amazonias de regreso a Japón, el viaje al principio fue tranquilo y placentero... Pero ahora...
-¡Ahh! ¡Esa cosa se mueve por si sola!- Exclamaba Soraida mientras señalaba a un pequeño helicóptero de juguete que estaba manipulando Takeru para distraer a Flamberge y Snowy
-Cálmate Soraida solo es un juguete- Trataba de calmarla Taichi posando sus manos en sus hombros
-¡¿Que me calme?! ¿¡Como pretendes que me calme estando en un lugar como este!?- Exclamaba ella señalando el barco
El viaje se había hecho un caos total, no llevaban ni tres días en el barco y ya Soraida había declarado la muerte a Daisuke solo por que ella estaba manipulando su teléfono o como ella le dice "Espejo parlante"
-Vaya... Esta cosa es extraña- Decía Yoleida mirando curiosa un extraño aparato pequeño con una pantalla en la parte superior y pequeños botones en la parte inferior- ¿Que es esto?
-Se llama computadora- Respondió Ken a la pelimorada- Es un aparato que usamos nosotros para investigar cosas
-Interesante ¿Pero por que no usan los libros?- Cuestiono ella
-Algunos los utilizamos, otros no tanto- Respondió el
-Oh... Que holgazanes- Dijo ella con algo de desprecio- Oye... ¿Para que es este botón?
Yoleida presiono el botón de encendido y de pronto la pantalla comenzó a brillar de forma extraña hasta que se escucho una voz
-Buenos Días Daisuke- Dijo la voz computarizada del aparato; Yoleida miraba el objeto expectante, hasta que reacciono
-¡Ahhh!- Grito ella para luego tomar la computadora en sus manos y arrojarla por la primera ventana que vio
-¡¿Pero que bicho raro te pico?!-Exclamo Daisuke a Yoleida viendo como su nueva computadora se hundía en el mar- ¡Esa computadora era nueva!
-¡Me importa un pepino lo que digas! ¡Esa cosa me acaba de hablar- Dijo ella alterada
-Como sea, eres una demente total- Dijo el sin saber que esas palabras causaron un extraño efecto en Yoleida
-¿Como... Me... Llamaste?- Dijo ella entrecortada por la ira mientras un tic nervioso se apoderaba de su ojo derecho y un aura negra se apoderaba de ella, y de la nada saco un palo de escoba
-Umm...- Daisuke miraba la forma en la que la pelimorada lo miraba y sabia lo que venia- ¡Adiós!
-¡Oye! ¡Vuelve aquí!- Gritaba Yoleida mientras empezaba a perseguirlo con el palo de escoba por todo el barco
-¡Ahh! ¡Quitenmela de encima!- Gritaba Daisuke mientras era golpeado por la pelimorada
Yamato, Takeru, Joe, Ken y Taichi miraban la escena algo aterrados, esa erudita podría ser sabia pero también era muy agresiva y he ahí el dicho "Las apariencias engañan" quizás demasiado. Daisuke los miraba y les interrogaba con la mirada ¿Que acaso no pensaban en ayudarle?
-¡Oigan! ¿Van a ayudarme o que?- Reclamo el a sus acompañantes huyendo de la salvaje Yoleida
-Lo haríamos pero...- Dijo Taichi
-¿Pero que...? ¡Auch!- Exclamo el siendo golpeado por la misma mujer
-Tenemos que calmarlas de alguna forma, no podemos continuar el viaje de manera tranquila si ellas no están calmadas- Dedujo Ken de forma sabia con una mano en su mentón
-Ken tiene razón- Apoyo Joe- Ellas son nativas de una isla que no ha evolucionado lo suficiente de forma tecnológica como la nuestra, desconocen prácticamente todo lo nuestro es por eso que reaccionan así, si queremos seguir vivos para cuando lleguemos a Japón, debemos calmarlas cuanto antes
-Si, el problema es ¿Como?- Cuestiono Yamato- Recuerden que tardamos mucho en subirlas al barco y por poco Taichi no pierde la cabeza por que su teléfono empezó a sonar y alarmo a la pelirroja
-Si, hay que calmarlas con lo que mas les guste- Dijo Taichi
De pronto se escucho un fuerte grito, no era de Daisuke ya que este sonó un poco mas masculino y muy fuerte, voltearon para ver de donde venia el grito y vieron a Soraida en frente de un televisor señalándolo de forma temerosa, los cuatro hombres se golpearon la frente con la mano al mismo mientras negaban con la cabeza. Seria mas difícil de lo que pensaban, Taichi se acerco a ella y le toco el hombro, ella por acto reflejo volteo y agradeció mentalmente que no lo haya golpeado.
-¿Que sucede Soraida?- Pregunto el a la pelirroja
-Hay gente... En ese extraño aparato ¿Que demonios es?- Exclamo ella señalando aterrorizada al televisor
-Eso se llama televisor, es un objeto que usamos nosotros para mantenernos informados y entretenidos- Explico el- Y el hecho de que halla gente ahí es normal, cuando lleguemos a Japón te lo explicare
-Esta bien- Dijo ella un poco mas calmada, de repente en la televisión se escucho un grito de una mujer siendo atacada por lo que parecía ser un extraterrestre y eso alarmo a Soraida y a Taichi- ¡Ahh! ¡Esa mujer esta siendo atacada!
En ese instante desenfundo su espada con grandes intenciones de atacar al extraño ser del televisor, Taichi alarmado tomo lo primero que vio y lo intercepto con la espada de Soraida impidiendo que golpeara al televisor.
-¡Oye! Que no dañe mi televisor nuevo- Advirtió Daisuke escondido debajo de una mesa
-¿Quien lleva un televisor de 62 pulgadas en un barco de expedición?- Reprendió Taichi al moreno
-¿Que? Me gusta viajar con comodidades ¿Que a ti no?- Cuestiono el a Taichi
-Olvídalo ¿Si?- Dijo para luego voltear su vista a la pelirroja- Soraida tranquila, es solo una película
-Esta bien- Dijo ella bajando su espada y guardándola en su funda- ¿Que es eso?
-Esto- Dijo el tomando el control del televisor- Es el control de ese aparato, con el puedes cambiar los canales
Dicho esto empezó a cambiar los canales haciendo que los ojos de la pelirroja brillaran de la impresión al ver como las imágenes iban a gran velocidad, de pronto vio un canal en donde aparecían espadas de grandes tamaños
-Espera... Déjalo ahí- Dijo ella sentándose en el sillón mirando el programa de las espadas
-Un maratón de armas antiguas- Señalo Taichi- ¿Te gustan las espadas?
-¿A quien no? Me fascinan ¡Oh! "Cimitarras"
-Ok... Bueno, ya calmamos a un, faltan cuatro- Dijo el moreno
-Esta bien ¿Como calmamos a la mujer que esta persiguiendo a Daisuke con una escoba?- Pregunto Joe
-Denle un libro y problema resuelto- Dijo la pelirroja sin separar la vista del televisor
-Un libro ¿Eh?- Dijo Ken- Creo que tengo lo necesario
Dicho eso se dirigió a un estante y saco de el un libro con una portada negra
-Yoleida- Llamo el a la peli-morada
-¿Si?- Dijo ella deteniéndose de golpear a Daisuke
Ken alzo el libro que tenia en la mano y sin esperar una palabra la peli-morada se lanzo hacia el tomando el libro y sentándose en el sillón a la izquierda de Soraida
-Van dos, quedan dos- Dijo Ken
-Bien- Dijo Yamato
-Oye Takeru- Llamo Hikariel desde la cocina
-¿Si Hikariel?- Dijo el llegando hasta ella
-¿Que es esa cosa?- Dijo ella señalando unos audífonos
-Se llaman audífonos y se ponen en los oídos, así- Takeru tomo los audífonos y los puso en los oídos de la castaña
-Son cómodos, ¿Y eso que es?- Dijo ella señalando un aparato cuadrado
-Eso es un reproductor de música o MP3- Dijo Takeru- Con el puedes escuchar música
Takeru conecto los audífonos al aparato y de pronto noto como Hikariel empezaba a calmarse con las melodías tranquilizantes, con cuidado guió a Hikariel hasta el sofá sentándola al lado derecho de Soraida.
-Bien, ya van tres y falta una- Dijo Takeru
-Creo que ya no queda nadie mas- Dijo Yamato
-¿Por que?- Pregunto Joe
-Miren- Todos voltearon hacia donde señalaba Yamato y se encontraron con cierta castaña dormida plácidamente en en sillón- Creo que después de todo ella era la única que formo problemas
-Si- Dijo Daisuke aliviado
-Sera mejor que la pongas en una cama, si sigue estando ahí se dañara la columna- Dijo Joe
-Esta bien, yo la llevare-Se ofreció Yamato- Daisuke ¿Puedo dejarla dormir en tu habitación?
-Claro, no hay problema- Dijo Daisuke
Yamato se acerco hacia Mimi y la tomo de brazos como si fuera una princesa y se sorprendió mucho al notar lo liviana que era, subió las escaleras, entro en la habitación y la dejo en la cama y la cubrió con las sabanas. Se quedo un rato viéndola fijamente deslumbrado con su hermosura, estaba seguro de que cuando la vieran en Japón, las mujeres no dudarían en tratar de verse como ella, sabiendo que seria totalmente en vano, ya que nadie seria tan hermosa como lo es Mimi, vio un mechón de cabello toparse en su cabeza y lo retiro dulcemente y sonrió, si seguía así terminaría por volverse loco, loco por la castaña.
-Buenas Noches Mimi, que descanses- Dijo dulcemente cerca de ella, besando dulcemente su frente
Salio de la habitación dejando a Mimi dormir tranquila, sin darse cuenta de que Mimi en sueños soltó una risita. Cuando bajo, se encontró con algo que creería jamas, todos sus compañeros tratando de calmar a las bestias de las mujeres, bueno, tres de ellas, ya que Silvester estaba igual que Mimi, dormido.
-Chicos...- Llamo Yamato a los chicos
-¡Oh! Yamato que bueno que llegas, necesitamos calmar a estas tres bestias- Dijo Taichi
-¿Tres? Pero si hay solo dos- Señalo Yamato
-¿Como?- Dieron todos, luego escucharon a Yoleida hablar de algo con alguien
-¿Viste eso Braixen? ¿Me pregunto que ser eso del Cuarto del Placer?- Dijo Yoleida hablándole a su Zorro
-Bueno, calmamos al zorro, quedan el león y el tigre- Dijo Joe
-Si, Oye Takeru, ya que tu eres el experto en animales ¿Que hacemos para calmarlos?- Dijo Daisuke
-Bueno, ellos son felinos, a si que creo que se pueden entretener con algo que suene como una campana o algo así- Dijo Takeru
-Tengo una idea- Dijo Yamato, se acerco hacia un chaleco tejido y empezó a descocerlo formando un hobillo de lana- Ven gatito
Todos lo vieron con cara de ¿En serio? A veces mucho tenemos amigos que no sabemos que pasa por su cabeza, pero cambiaron de pensar en cuando vieron a los dos felinos jugar entretenidamente con el hobillo de lana
-Problema resuelto, me deben un favor cada uno, ya que salve sus traseros de ellos- Dijo Yamato- Sera mejor que me valla a dormir, el sueño me mata
-Si, tienes razón- Dijo Taichi
-¿Pero que pasara con ellas...?- La pregunta de Takeru se quedo en el aire cuando vio como las tres mujeres que estaban en el sofá se quedaban dormidas- Mejor olvidenlo
-Sera mejor que vallamos a dormir, si no queremos amanecer destrozados mañana- Dijo Joe- Buenas noches chicos
Después de calmar a los salvajes que iban con ellos, todos se fueron a dormir ya cansados
Al día siguiente...
Yamato estaba felizmente dormido hasta que un delicioso olor lo despertó, salio hacia la cocina y se encontró con Mimi usando un delantal de cocina terminando de poner los últimos toques al desayuno
-¿Mimi?- Dijo el conmocionado con lo que veía
Mimi noto la presencia del rubio, dejo lo que estaba haciendo y se volteo a verlo
-Buenos Días Bello Durmiente- Dijo Mimi sonriente al rubio
-¿Que significa esto Mimi?- Dijo el igualmente de conmocionado
-Bueno...- Ella se sonrojo ante lo que iba a decir- Esto es un agradecimiento por lo de ayer... En la noche
-Hablas de...- En ese instante los recuerdos de anoche lo invadieron, cuando la cargo al estilo princesa, cuando la cubrió con las sabanas tiernamente y cuando beso su frente dulcemente, ante ese pensamiento se sonrojo, pero so sonrojo aun mas cuando noto que estaba sin camisa
-Sera mejor que valla a vestirte, el desayuno esta casi listo y si no quieres que los demás se lo acaben, mejor ve a cambiarte rápido- Sugirió ella
-Esta bien- Dicho esto se fue a su habitación y se fue a cambiar, no quería que ninguno de los que estaban en el barco se comieran lo que Mimi le hizo especialmente a el.
Mientras Tanto...
-¿Que huele así?- Dijo Yoleida despertándose
-Algo me dice que es...- Dijo Soraida
-El Postre de Frutas de Mimi- Dijo Hikariel levantándose con las demás y dirigiéndose donde Mimi
-Tranquilas, hay mas para ustedes en la extraña caja que produce frió (Refrigerador), este es para Yamato- Dijo Mimi
-Hablas del rubio mayor- Dijo Soraida
-Si- Respondió ella sonriente
-¿Por que?- Dijo Hikariel
-Pues... Hizo algo por mi y esta es mi forma de agradecerle- Dijo Mimi recordando lo de la noche anterior
-Ya veo- Dijo Soraida
-Nuestra Mimi, siempre haciendo cosas lindas por los demás- Dijo Yoleida
-Si, así es- Corroboro Hikariel
De pronto se escucho un fuerte sonido que alarmo a las mujeres cuando vieron de donde provenía el sonido empezaron a gritar como nunca.
Los gritos fueron tan fuertes que despertaron a todos en el barco, menos a Yamato, alarmados todos bajaron al puente del barco para ver que ocurría sin importarles estar en pijama o sin camisa llegaron hasta la cocina donde se encontraron con cuatro mujeres gritando despavoridas
-¿¡Que esta pasando aquí!?- Exclamo Taichi cansado y aturdido, el jamas se levanta temprano y menos cuando no hay trabajo de por medio
-¡Eso!- Dijo Soraida señalando el objeto que se acercaba a ella, sin pensar en consecuencia alguna corrió hacia el moreno y se aferro a su torso como un mono a su árbol.
-¡Oye!- Dijo Taichi tambaleándose al sentir el peso de la pelirroja en su torso "Sin camisa"
El extraño objeto seguía sonando y moviéndose sin control alguno, ahora era Hikariel quien gritaba, ya cuando el objeto siquiera rozo su pie esta salto como gato miedoso y se aferro a la espalda de Takeru.
-Pero ¿De que están asustadas?- Cuestiono Takeru encorvado por el peso de la castaña
-¡De eso!- Dijo Hikariel señalando el objeto
-No lo veo- Dijo el
-¿¡Como que no lo vez!?- Exclamo ella- ¡Esta cerca de Mimi!
Mimi al ver el objeto a sus pies retrocedió unos pasos asustada, que sin darse cuenta resbalo con algo y termino el los brazos de Yamato, por segunda vez y sin importar que aferro sus brazos a su cuello.
-Es horrible...- Dijo Mimi aferrándose al cuello de Yamato
-Pero ¿De que están hablando?- Cuestiono el teniendo en cuenta de que sujetaba a la castaña que lo estaba asfixiando
-¡De la cosa que se esta acercando a Yoleida!- Dijo ella señalando el objeto con una mano mientras que con la otra asfixiaba al rubio
-¿¡Que!? ¿¡Donde!? ¿¡Donde!?- Exclamaba Yoleida, de pronto el objeto extraño toco su pie, al sentir ese objeto dio un respingo y grito como nunca- ¡Ahhh!
El grito aturdió a todos y sin esperar reclamo alguno salto al cuello de Ken envolviéndolo como si fuera una bufanda, una bufanda violeta y pesada.
Joe cansado de tanto escándalo encontró el objeto y al verlo se quedo con la incógnita ¿Por eso es que estas mujeres formaron ese alboroto? Se agacho y tomo el objeto que estaba sonando estruendosamente y lo apago
-¿En serio? ¿Están formando un escándalo por un despertador?- Dijo Joe mostrando el aparato ya apagado
Todos los hombres miraron a las mujeres con cara de ¿En serio? Todo ese escándalo de novela por un simple despertador
-¿¡Es en serio!? ¿¡Nos levantaron a las siete de la mañana con un escándalo solo por un estúpido despertador!?- Exclamo Tai molesto con la pelirroja aun aferrada al torso de este como un Koala a su árbol de eucalipto
-Pues en realidad, tienen motivos por el cual asustarse- Dijo Joe sabiamente
-¡Que!- Dijeron todos conmocionados
-Si, este despertador es muy ruidoso y según se nota ellas desprecian los ruidos fuertes- Explico Joe como todo un profesional- Ellas habitan en una isla donde no hay ruido, viven armónicamente con la naturaleza, así que es prácticamente normal que se asusten con un ruido fuerte
-Díganme como lo tomaran cuando lleguemos a Japón- Dijo Daisuke asustado notando los rostros pálidos de los demás imaginándose como serian estas mujeres en una ciudad como Odaiba, seria el escándalo del siglo.
-No pensemos en eso, por ahora tratemos de calmarlas, otra vez- Dijo Ken cansado por soportar el peso de su nueva bufanda violeta
-Esta bien- Dijo Tai mirando como Soraida se mantenía sujeta a su torso- ¿Soraida podrías soltarme?
La pelirroja vio como estaba, sus brazos rodeaban el cuello del moreno y sus piernas rodeaban su cintura, con cautela y un fuerte sonrojo en su rostro se soltó de el y se alejo un poco con el rostro gacho por haberse puesto en tan comprometedora pose
-Perdón...- Susurro ella mientras lo miraba
-Esta bien, tranquila- Dijo el sonriente haciendo que el rubor que había en su rostro se volviera del mismo color que su cabello
-¿Mimi?- Llamo Yamato a la castaña
-¿Si?- Respondió ella mirándolo fijamente
-¿Podrías soltarme?
Mimi vio como este se sonrojaba, luego bajo la vista encontrándose ella en sus brazos como la noche anterior y como en su sueño, sin responder soltó su cuello lentamente y se bajo de sus brazos.
-Lamento si salte de esa forma a tu espalda Takeru- Se disculpo Hikariel estando ya fuera de su espalda
-Tranquila, esta bien- Dijo el sonriente
-¿Oigan? ¿Podrían ayudarme?- Decía el pobre Ken soportando el peso de Yoleida en su cuello
-Yoleida baja de ahí, lo vas a desnucar- Reprocho Mimi
-Perdón...- Dijo ella bajando del cuello de Ken
-Bueno, ahora que todo se arreglo creo que ahora podemos...- Daisuke estaba a punto de terminar su frase, hasta que un delicioso olor se lo impidió- ¿Que es ese olor?
El olor se dirigió al postre de frutas que había hecho Mimi, sin pensarlo estiro su mano para tomarlo pero algo se lo impidió
-¡No!- Dijo Mimi golpeando su mano con su báculo (Sacado de no se donde)
-¡Auch! ¿Y eso por que?- Dijo Daisuke sobándose la mano
-No es para ti- Reprocho ella con una mano en la cintura
-¿Y para quien es entonces?- Pregunto Daisuke
-Para Yamato
-¿Yamato?- Dijeron todos incrédulos
-Si, los demás están en la extraña caja gigante y pesada que crea hielo y frió
-¿Hablas del refrigerador?- Dijo Taichi
-Llámalo como quieras, pero este no lo toquen- Dijo ella formando un puchero señalando el dichoso postre
-Esta bien- Dijo Daisuke levantando las manos en señal de rendición
Después de que Daisuke trajera el desayuno se dispusieron a comer con tranquilidad sabiendo que aun faltaba mucho por recorrer para llegar a Odaiba y pensar que tendrían que seguir el viaje con las mujeres que los alteraban. Bueno nadie dijo que la mujeres son fáciles...
Continuara...
AL FIN! (Suena el himno de la Champion League) Perdón la demora, pero estoy muy ocupada con los demás fics y aparte mi nuevo proyecto de Inazuma Eleven, entre otras cosas
Cimitarras: Espadas que utilizaba los hombre del ejercito de Atila el uno, son espadas de gran tamaño y suelen tener una estructura curvilínea.
Aqui termina este capitulo, el próximo las chicas conocerán la maravillosa ciudad de Odaiba y que sabe que otras cosas mas. En fin me despido
Alita se despide
Besos ;3
