La leona tuvo que respirar con calma ante la reciente noticia, aunque lo sospechaba y estaba casi segura albergaba la esperanza de equivocarse. Amaba a Draco pero en ese momento su situación no era la más óptima, su relación daba los primeros pasos, pequeños y dudosos. ¿Como se iban hacer cargo de un hijo?

—¿Estas bien? .—Cuestono intrigada Susan para ayudarle a sentarse en una silla.—Ron se va poner muy contento con la noticia.

Hermione llevó los orbes avellana a la mujer quien se tensó antes esa trémulo gesto. Esa mirada le daba entender que se equivocó al usar el nombre del pelirrojo.

—Ron y yo nos separamos hace un tiempo, por eso la boda no se llevó a cabo.—La leona levantó la barbilla manteniendo el orgullo en alto, cometió un error, no lo iba a esconder .—El bebé no es suyo.

La quijada de Susan se tensó, apenas unos días ella y Neville recibieron una invitación para una boda doble, por el examen hecho a su amiga, por lo menos llevaba un mes de embarazo. La situación la incomodo era su amiga pero también de Ron, Una traición era una desagradable acción, que en lo personal aborrecía. Susan se puso de pie, su deber como medimaga la obliga apoyar a su paciente pero lealtad a la verdad la animaban abandonar a la chica.

—Tu salud es excelente espero lleves con calma el desarrollo de tu embarazo.— Su tono era más formal e impersonal.— Felicidades al padre, quien sea.—La chica miró hacia otro punto del pasillo.—Debo irme tengo que atender a otros pacientes.

—Gracias Susan.—Alcanzó a articular la leona, se puso de pie para despedirse.

Hermione detectó el cambio de actitud en la chica, soltó un pesado suspiro para bajar la mirada y llevar ambas manos a su vientre. Era muy rápida la situación, irreal y hasta un cliché de telenovela, fue un error el no protegerse. Se dejó llevar en los brazos de Draco, olvido la realidad. Una maternal sonrisa se dibujó en sus labios, ahora debía idear la forma de darle a conocer la noticia a su pareja. Se querían pero no cambiaba el hecho que casi no se conocían, llevaban unas escasas 24 horas como pareja.

—Wow no sé cómo va recibir la noticia papá.—Le habló a su vientre sintiéndose tonta, quien la escuchara iba a creer que estaba loca. — Al final del día es un Malfoy y nunca se sabe cómo va reaccionar una serpiente.

Ronald se pegó a la pared y comenzó alejarse de ese punto. Esa mañana tuvo que ir a San Mungo para hacerse los exámenes físicos que le exige su equipo de quidditch para el inicio de torneo. Caminaba encimado en sus pensamientos hasta escuchar una inusual voz, era Hermione, la siguió en secreto. Estaba molesto, era verdad, pero tambien sentia curiosidad por saber porque ella estaba en ese sitio. Tuvo temor al pensar que estaba enferma pero cuando escucho a Susan supo la verdad.

Salió del edificio furioso, su mandíbula se trabo al escuchar ese apellido escapar de la boca de su ex prometida. Ahora la situación tenía sentido. Hermione y Draco se enredaron mientras, según, planifican un proyecto que ayudaría a levantar la carrera política de la primera. Deambulo como un animal salvaje por las calles hasta que recordó la dirección de las oficinas de Malfoy, su ex prometida la mencionó en una conversación.


Draco miraba fijamente a su forzado invitado, cuando escuchó el escándalo proveniente del primer piso nunca creyó encontrarse a ese pelirrojo exigiendo verlo. Le incomodaba de notarlo tan tranquilo, una característica extraña en él, no necesitaba ser un genio para imaginar la razón porque estaba en su oficina. Hermione nunca le explico si le confesó toda la verdad a su ex prometido, honestamente no le importaba mucho, ella ahora estaba a su lado.

—¿A qué debo tu visita? .—El rubio cuestionó en ese tono soberbio que lo caracterizaba.—No eres bienvenido.

Buscaba acortar esa reunión, la presencia del pelirrojo podría causar un shock nervioso a su pareja. Quería que Hermione superará los problemas, por fin su mente tuviera el descanso anhelado.

—A mi tampoco me agrada tener que ver tu desagradable cara.—El pelirrojo contestó con altiva voz, guardaba en lo profundo de su ser la furia.— Solo he venido a pedirte.—Arrastró las palabras con rabia .—Que cuides de Hermione.

Draco entrecerró los ojos, esa posición en el pelirrojo era muy madura para su personalidad ¿En verdad había endurecido su carácter tanto en esos años?

—Ella es una chica buena eligiendo el camino correcto.—Continuó respirando con dificultad.— Cuando me confesó su traición la obligue abandonarme en el altar un día antes.— El chico levantó la mirada orgulloso, un brillo de maldad se posó en sus orbes azules.— La decisión fue tomada más allá de sus sentimientos, un hijo debe crecer dentro de un hogar con ambos padres.

Los párpados superiores de Draco se movieron nerviosamente, estaba sorprendido por la última confesión ¿A qué se refería con un hijo? sus dedos golpearon nerviosamente la madera del escritorio. ¿Hermione estaba embarazada?

—¿Lo sabes verdad? .—Inclinó la cabeza fingiendo una falsa sorpresa, Draco tragó en seco, sus labios se separaban como los de un pez fuera del agua.— Hermione está esperando un hijo tuyo, esa es la razón porque no pudimos casarnos.

La serpientes se puso de pie, golpeó la mesa con ambas manos, era mentira. Hermione lo eligió a él por encima de Ronald, un embarazo no fue la razón. Ron trata de no forma una burlona sonrisa, no le interesaba volver con aquella castaña, no tendría oportunidad por que ella no lo amaba, quizá él tampoco. No era capaz de perdonar una infidelidad, buscaba ser libre de esa casada y angustiosa relación.

—No la ame lo suficiente para aceptarla con el hijo de un hombre que odio, era el fruto de una traición.—Continuo destilando el veneno por sus garras.— Espero sean muy felices.

El hombre se puso de pie para darse media vuelta y salir de la oficina. El rostro de Draco era un poema que calmó su furia, no fue justo, aquella acción fue un rastrero movimiento de una despreciable rata herida. Ron no se sentía orgulloso pero necesitaba vengarse, lastimarlos, si tan fuerte era su amor aquella acción no pasaría de una terrible discusión en cambio saboreaba la idea de romper un poco su burbuja rosa.

Al entrar al elevador entonces una herida más profunda se abrió, Pantsy quizá sabía de esa aventura, ella también le mintió. Una punzada se esparció por su cuerpo, a esa morena no quería perderla.


Unos minutos después de que aquella tóxica figura desapareciera detrás de las puertas el rubio entendió la sucia jugarreta. Lanzó objetos del escritorio hacia el piso, debían ser una mentira aquellas palabras. Una sutil manera de vengarse de ese león herido. Hermione lo eligió por amor, no por compromiso. Mordió el labio inferior ¿por qué Hermione no le había confesado estar embarazada? Entonces recordó sus malestares estomacales, sus náuseas. Luchaba para que la duda no germinara en su corazón pero ahí estaba la semilla.

Llevó las manos a la cabeza para meter los dedos en sus delgadas hebras rubias, su dulce Hermione siempre sería una chica buena. El hombre se dejó caer en la silla abatido y temeroso. De pronto una ave de plumajes negros azabache hizo acto de presencia, cuando voló sobre la mesa dejó caer una carta. Tenía el sello de la familia Malfoy, al sacar la hoja descubrió que era una invitación para cenar, era dirigida a él y a Hermione.


Una mujer de cabellos rizados miraba embobada las prendas compradas horas antes en una tienda, cuando paso frente aquel negocio de ropa para bebés no pudo evitar comprar un mameluco de tonalidades verdes. Eran los colores de su casa rival pero también los favoritos de Draco. Una tonta sonrisa se dibujó en su rostro. Aún seguía sin saber la forma de confesar su situación pero le ilusionaba tener un hijo de la serpiente. Su relación daba pasos de bebé pero aseguraba que era para siempre.

La mujer se recostó sobre la cama con la mirada puesta en el techo, extendió los brazos con el rostro atestado de felicidad. Ladeo la cabeza al notar como una lechuza ingresaba, su plumaje blanco era conocido. El ave dejó caer una carta sobre su mano. Tomo asiento para abrir el sobre.

Querida Mione,

El motivo de mi carta es para despedirme, no es un adiós sino un hasta luego. Disculpa por irme y no quedarme para apoyarte en el difícil momento que librarás cuando todos se enteren de tu relación con Malfoy, pero tengo la confianza, si él te ama como yo amo a Luna, él tendrá la suficiente fuerza para defenderte. Les deseo toda la felicidad. Mi unico consejo es que se mantengan unidos.

Ya debes imaginarte mis razones para dejar Londres, mi dulce Luna es fuerte, valiente e inteligente pero su corazón es frágil, no puede perdonarse la traición que siente le hizo a Ginny. No fue su culpa, quizá un poco la mia pero no es momento de castigar sino de sanar. La amo y por eso escapo para hacerla feliz como lo merece.

Necesitamos alejarnos de esas venenosas lenguas que solo quieren enfermar su mente. Viajaremos por Europa, vagaremos con mochila en mano por el mundo muggle combinandolo con sitios mágicos. No tengo prisa para elegir mi futuro, y sé que ella tampoco mientras estemos juntos el tiempo nos sobrará.

Nunca olvides lo mucho que te amamos, formas parte de nuestra pequeña familia, aún con el hurón a tu lado. Tendrás nuestro apoyo en cada una de las decisiones que tomes. Cuidate mucho y ánimo.

Con amor Harry y Luna Potter.

La castaña pestañeo un par de veces dejando caer lágrimas por sus mejillas, nuevamente la soledad lanzaba un nuevo ataque. Se abrazó a sí misma, dolía saber que sus dos únicos amigos se iban pero los comprendía, quizá ella haría lo mismo en un futuro. Anhelaba que su bebé naciera en un sitio alejado de señalamientos, rápidamente tomó un pergamino y la pluma. Se despidió con unas cortas líneas y les deseo una total felicidad. Más adelante le daría la noticia de que iban a ser tíos, primero debía contarla al padre.


Draco ingreso a la habitación descubriendo a Hermione dormida con carta en su regazo, se acercó a tomarla, sus ojos una vez más estaban hinchados, no le importó violar su privacidad necesitaba asegurarse que no la lastimaban. Leyó estas líneas, su molestia por el embarazo desaparece, llevó la palma de su mano aquel vientre. Su leona era una chica buena pero estaba seguro que lo amaba. Iban a ser padres y esa era lo único que importaba.


Notas de la autora: Falta nada para el final. La venganza de Ron no fue en sí una "mega venganza", él no busca recuperar a la leona, solo quiere desquitarse del dolor y humillación que sufrió. Ahora solo falta que la pareja se enfrente a los Malfoy. OMG:O Gracias por sus reviews, voy a tratar de contestarlos. Muchas gracias.

Saludos