Hermione se separó del hombre para sentarse sobre la cama ¿Como Draco se había enterado de su estado? lo observó fijamente, el hombre despeinaba su rubio cabello desesperado. La amenaza de ser borrado de ese pedazo de papel lo dejó desarmado, su mente colapsó ante la idea. ¿Por Qué era tan importante para ellos estar escritos en un simple pergamino?.
—¿Cómo lo supiste? .—Le cuestionó sin entender como se pudo enterar, ocultaba sus ascos matutinos y no había engordado tanto o eso ella creía.—Draco por favor contesta.
—Me lo dijo Weasley.—Contestó para acercarse a la castaña.—¿Por qué no le dijiste? ¿Porque lo has ocultado todo este tiempo?
Los dedos de la mujer temblaban nerviosamente, su vista era desviada hacia el piso u otro punto fuera del radar visual de su pareja. Después del enfrentamiento que Draco tuvo con su padre, su miedo quedaba reducido a una absurda broma. Draco se puso en cuclillas para poner las manos encima de sus muslos, la pelea con su padre lo dejó sin fuerzas para aceptar un nuevo combate. Antes se enfrentaron verbalmente pero nunca amenazó con quitarlo del árbol, era una decisión demasiado extrema. Estaba dolido, triste y se sentía tan desolado.
—No sabía cómo lo ibas a tomar.— Sus palabras escapaban dudosas por su garganta como si inventara una tonta excusa para esconder la verdad.— Nuestra relación era nueva.
Malfoy bajo la mirada para pegar la frente en el dorso de esas manos, no confiaba en esas palabras.
—Es una excusa demasiado tonta, aun con lo mucho que te amo no puedo aceptarla.—Sus párpados se apretaron, sus labios temblaron.—Pero no me importa creeré en tí aún si es mentira.
A Hermione no le agrado el tono de esas palabras, se puso de pie para llevar las manos a la cabeza, conocía muy bien a ese hombre pasa saber que un miedo lo carcomía por dentro, se daba por vencido por el temor de saber algo desagradable. No quería más secretos.
—¿Qué te ha dicho Ronald? .—Le cuestionó elevando el tono de su voz, estaba tranquila al saber que Draco tomó bien la situación pero debían ser honestos con sus temores.— Dime la verdad.
—Es extraño que me exijas la verdad cuando tú llevas ocultando un secreto por tanto tiempo.—No le gusto ese tono, él no era culpable ahí, continuó con su misma posición.— ¿Porqué no te casaste con él? ¿En verdad fue por amor o porque las chicas buenas hacen lo correcto? Y lo correcto era quedarse con el padre de tu hijo.
Las preguntas lastimaron el orgullo de la leona, admitía equivocarse pero Draco no tenía derecho a juzgarla tan cruelmente, ella perdió a su familia, a sus amigos, muchos le iban a dar la espalda como pasó con Neville. ¿Cómo se atrevía a dudar de sus palabras? ¿El también temía ser abandonado como le hizo a Ron? Sus párpados se movieron nerviosamente, su boca se secó y un intenso dolor se esparció en su cuerpo.
—Lo siento, no quise decir esas palabras.—Draco se puso de pie para acercarse a la castaña que se doblaba sobre su estómago.—¿¡Estas bien? lo siento tanto cariño, por favor perdóname.
—No me toques.—Le gritó la mujer para prohibirle tocarla, levantó la mirada para enfrentarlo.— No Draco, no soy una chica buena por que lo correcto hubiese sido nunca dejarte entrar en mi vida.
El rubio se sintió herido por la confesión, ¿Como llegaron a ese punto? Ambos estaban sumergidos en una pelea sin sentido, deberían estar abrazados, besándose y felices por estar esperando un hijo. Entonces lo comprendió, las palabras de Ronald sí crearon una mella en su confianza, cerró los ojos, nunca enfrentó antes a Hermione porque temía que fuera verdad esas palabras. Esperar por la confesión no fue una muestra de confianza sino de debilidad.
—Siento no haber confiado en ti pero no lo haces sencillo. —Contestó Draco para caminar hacia la puerta.—A veces puedes llegar a ser muy cruel.
El rubio salió por la puerta molesto con ella por no haber confesado desde un inicio, furioso consigo mismo por la debilidad de su corazón al ver creído en Ronald. Cuando la castaña reaccionó corrió hacia la sala para descubrir que había desaparecido.
Draco metia las manos en sus bolsillos, después de discutir con Hermione decidió ir con Pantsy para pedir su consejo pero se encontró con la sorpresa que la chica se acaba de mudar, trato de ir a la mansión Parkinson pero no deseaba encontrarse con la madre de la chica por ello desistió de su plan. También fue con Nott para pedir su apoyo pero este también se desvaneció sin dejar alguna nota, caminó por varias calles en el Londres muggle, se topó con unos cuantos borrachos, cegado por la decisión de qué camino tomar. Se descubrió a sí mismo solo, sin el apoyo de su familia, sin sus amigos para sostenerse.
Llevó las manos a su rostro, lágrimas bajaban por sus mejillas, al final de esa oscura noche lo único que que le quedaba era Hermione y su hijo, por ellos llegó a ese punto en su vida. Desafío a su padre, causó conflictos con sus amigos quienes como él eligen el amor. No les recriminaba su actitud porque él mismo también tomaría la misma.
Hermione pasaba por tercera vez la toallita húmeda por su rostro para deshacerse del maquillaje, la palabra que usó Draco para referirse a ella era tan cierta. Fue egoísta por no decirle la verdad, por atacar cuando minutos antes él la defendió ante su familia. Lagrimas rodaron por su morena piel, se aferró a lavamanos como si deseara hundir su uñas en la cerámica. Estaba cansada de cometer los mismos errores, tuvo que detener a Draco, no dejarlo ir. Apretó los ojos con la esperanza de que esa realidad se desvaneciera, solo fuera un mal sueño.
—Tenía miedo de preguntar, por qué admito que una parte de mi creyó en las palabras que Ronald, lo siento.—Una varonil voz detuvo las acciones de la mujer.— Te amo Hermione, y estoy dolido porque no me confesaste desde un inicio la verdad.
Los párpados de la mujer se separaron, enfoco la vista en su reflejo en el espejo mientras sentía los orbes grises de Draco observar bajo el umbral de la puerta.
—Me entere hace poco del embarazo, no sé como Ron lo supo pero a nadie se lo he confesado.—De reojo vigilaba la reacción del hombre.— Suena estúpido pero todo ha sido tan rápido y buscaba el momento perfecto pero simplemente tenía miedo, no sé porque.
Draco dio un par de pasos hacia adelante. Fue un estúpido al creer que Hermione iba a sufrir tanto solo por hacer lo correcto, ahora él vivió en carne propia la soledad de perder amigos y familia. Nadie era capaz de superar tanta soledad solo por "hacer lo correcto". La abrazo por la espalda fuertemente, escondió el rostro en la nuca raba envolverse en su aroma. Solo se tenían ellos, ahora los dos debían ser una familia unida esperando al tercer integrante.
—Quiero pasar el resto de mi vida contigo.—Soltó la castaña para girarse y tomar el rostro húmedo del hombre, acercó sus labios.— Tú y nuestro hijo son mi mundo.
La leona acercó sus labios para devorar los de su pareja, sus manos vagaron hasta la solapa del saco para quitárselo y tirarlo al piso, sus labios besaron la barbilla y llegaron al cuello donde fue dejando un par de marcas, desabotono botón por botón hasta que aquella piel nivea quedará ante sus ojos, la prenda siguió el mismo camino que el saco.
—Te amo Mione, nunca me cansaré de decirlo.—Le susurro tomándola por la barbilla y acercar sus labios, la besó mientras sus manos bajaban el cierre del vestido hasta dejarla solo en ropa interior.—Comencemos desde cero, solo nosotros tres.
El hombre la tomó por la cintura para alzarla y ponerla encima en el espacio a un lado del lavabo, la mujer abrió las piernas para rodearlo con las mismas por la cadera, echó la cabeza hacia atrás para que sus rizos cayeran delicadamente. Draco llevó sus labios a esa zona del cuello para besarlo, sus manos caminaron por esas largas piernas y bajaron hasta los glúteos, acarició con sensualidad esa ropa interior de encaje negro y seda.
Hermione hundió las uñas en esa amplia espalda, clavó sus dientes en los hombros, amaba a Draco, no le importaba a los amigos y conocidos que iba a perder cuando todo el mundo se enterara de su relación. Ella no vivía del que dirán, la sociedad podría tacharla y adjudicar miles de adjetivos, no le importaría porque a su lado ya tenía una familia que la iba a proteger.
El sostén que cubría sus pechos también cayó sobre el vestido que ya estaba en el suelo, labios mordían esa zona sensible causando que gemidos escaparan de sus labios. Ambos amantes se volvieron a encontrar en un desesperado beso. Draco pelearía con su padre para mantener su nombre en el pergamino y agregar el de su futura esposa e hijo. Hermione sería una Malfoy como él también se convertiría en un Granger, estaba decidido que nada y nadie los iba a separar.
Notas de la autora: Aqui esta el capitulo doble que les prometí por sus reviews, creo que este se podría decir que es el fin, no sé si piensen que fue malo o muy meh, no olviden dejarme sus comentarios. Tengo dos capítulos donde se cierra la historia de cada pareja, tengo un epilogo narrado por una personaje especial. Gracias por sus reviews y saludos.
