Una pelirroja ladeaba la cabeza para observar la espalda de su pareja, quien en ese momento pagaba unas bebidas frías en el mostrador de una cadena internacional de café, muy conocida en el mundo muggle. Han pasado cinco meses desde su fallida boda y esa tarde ambos brujos celebran su aniversario de un mes como pareja oficial. Cuando lo presentó en una cena familiar nadie de sus hermanos se atrevió a preguntar o cuestionar su decisión, ya que era más que obvio el inmenso amor que se profesaban.
—Los muggles son muy buenos haciendo estas cosas.—El moreno sacudió el frappe oreo que llevaba en la mano derecha, le pasó el otro vaso a su compañera, un moka blanco.— Esta mañana luces más radiante.
—Deja de decir en voz alta ese adjetivo.—Le reprimió con una sonrisa estirando su cuerpo para besar sus labios.—Tú también luces muy guapo, ya necesitaba un descanso en el último juego me lastime el hombro.
El moreno atrapó la mano de su pareja para besar el dorso. La serpiente fue muy bien recibida en la madriguera para su sorpresa descubrió que comparte muchas aficiones con su nuevo suegro. Le gustaba asistir a las cenas de los viernes. La pareja se puso de pie para comenzar a vagar por las calles de Grosseto. La familia Zabini poseía una mansión en esa localidad y Ginevra amo el sitio desde la primera vez que lo visitó.
—Te adoro pero creo que es necesario que tomes una decisión. Te quiero como directora deportiva del nuevo equipo femenil que voy a crear para la liga francesa de quidditch. —El hombre caminaba con la pelirroja colgada a su brazo.—Necesito a alguien de confianza en ese puesto porque tengo muchos otros proyectos, como te he dicho antes, la propuesta está hecho por tus méritos no porque seas la mujer más perfecta y bella que haya conocido en la vida.
Ginevra recargo la cabeza en el hombro de su compañero. Él era un estuche de monerias y cada día más la enamoraban con su única forma de ser. Trataba de no compararlo con Harry pero era inevitable, cada segundo a lado de la serpiente descubre un mundo de diferencia entre su ex pareja y la actual. No significaba que el león fuera mal novio sino entendió que él no era el ideal para ella. Ahí radica la realidad. La pelirroja metido muchas horas mientras miraba el hermoso jardín de aquella mansión en Italia, ella tampoco era el tipo de mujer que Potter necesitaba después de la guerra.
—He analizado la situación y tengo miedo que las personas no me respeten porque piensen que me haz regalado el puesto.—Se detuvo para ponerse delante del moreno—- Pero hay algo que he aprendido a tu lado y es que debe dejarme de importar los que otros piensen de mi. Acepto tu propuesta.
La leona lo sujeto del rostro para llevar sus labios y darle un casto beso. Blaise la tomó por la cintura con la mano libre.
—Te amo Blaise.—Le susurro con ternura besando su mejilla derecha.—Te quiero tanto que no puedo imaginarme una vida sin tí y mi respuesta a la pregunta del otro día también es sí.
El moreno dejó caer el objeto en su mano para alzar a la pelirroja, dio vueltas con ella en brazos captando la atención de algunos curiosos. Un par de días antes le propuso matrimonio mientras platicaban casualmente sobre algunos proyectos, no hizo un evento romántico, ni cursi simplemente fue un comentario al aire. No quería presionarla por lo sucedido anteriormente pero buscaba hacerle saber que él la consideraba la mujer ideal para compartir su vida.
—Draco y su familia están invitados, sé que es importante para ti.— Volvió a comentar besando suavemente sus labios, una sonrisa surcaba su rostro.— También me gustaría que Luna estuviera presente, ha sido mi mejor amiga desde el colegio al igual que Hermione.
Blaise dibujó una inmensa sonrisa donde dejaba ver sus perlados dientes. Ahora sabía que su prometida superó su enamoramiento juvenil.
— No se van a zafar de usar un cursi vestido de dama.—Dejó ver una malévola sonrisa mientras Blaise deposita varios besos en su rostro.—También me hace falta un enorme diamante en mi dedo.
—Me parece genial y claro que pronto pondré una enorme joya en tu dedo pero será hasta que vaya a tu casa y pida tu mano a tu padre. —Contestó emocionado por todos los rituales que debían hacer antes de su boda.—Debemos mandar renovar la sección norte de la mansión para que sea un rosaleda y será perfecta para la fiesta.
La pelirroja asintió emocionada ante la idea de planear una boda a gran escala en una mansión en Italia. Blaise y ella disfrutaban de planear eventos y fiestas. Ambos compartieron desde un inicio la emoción de celebrar eventos sociales. Caminaron abrazados mientras ideas sobre la boda saltaban de repente. Asumieron que la boda tardaría por lo menos seis meses en organizarse.
Un pelirrojo miraba de reojo a su compañera de habitación. Unos meses atrás decidieron vivir juntos ya que la serpiente no sabía si mudarse a la mansión con su madre o rentar un nuevo departamento, ahora en una zona mágica. Ron le comentó porque no comprar una casa juntos en una zona residencial mágica. Fue un inicio extraño para ambos ya que ninguno antes tuvo "roomie", de hecho para Ronald fue la primera vez viviendo fuera de la madriguera.
-—Amo los hechizos domésticos de Molly.—Una pelinegra comentó mientras caminaba hacia la cama, llevaba un par de copas y una botella de vino flotando.— La casa ha quedado reluciente, tus sobrinas son todo un caos.
Pantsy frecuentaba a su suegra después de ser llevada y presentada como la nueva pareja de Ronald. A diferencia de Blaise la chica no fue bien recibida. La familia Weasley no se molestaba con la presencia de la mujer sino temían que Ron solo la usará como venganza contra Hermione. La gente no dejaba de hablar sobre el embarazo de la salvadora del mundo mágico. Con las continuas visitas de Pant a su suegra lograron comprender porque el pelirrojo se enamoró de ella.
—Te adoran, creo que te las has aprendido a ganar.— Contestó el pelirrojo tomando una de las copas mientras le hacia un espacio a su compañera.— ¿Pensé que ibas a estar muy cansada?
La mujer negó con la cabeza para subir sobre el regazo de su compañero. El sensual camisón rojo de tirantes y seda subió por su muslos, no sin antes dejar la copa encima del buró. La manos del león se dirigieron a esa zona para apretar la piel. Estaba fascinado por todas las artes que esa mujer le mostró posiciones, juegos de roles, juguetes y una sería de eroticas prendas. A su lado descubrió que el sexo era un arte que se disfrutaba cuando ambas partes comparten una similar sintonía.
—Eres demasiado hermosa.—Comentó tomándola por la barbilla para acercar los labios.—No puedo dejar de pensar en tí, en tu piel, en tu cuerpo. Es como si estuviera hechizado.
Una malévola sonrisa se dibujó en los labios de la pelinegra, que subió un poco más el camisón y se agachaba para unir sus bocas. Cada segundo a su lado le confirmaba que él era hombre perfecto para ella. Al igual que ella era la ideal para él. No se trataba que fuera mejor o peor que Hermione simplemente su personalidades se adaptan.
—Cariño sé que no es el momento pero ¿Has hablado con Ginevra ? —Cuestionó la chica mientras dientes se clavaban en su piel.—No quiero que nos tome más tiempo.
El pelirrojo detuvo su ataque para levantar la vista y cruzar sus ojos azules con esos orbes de tonalidades miel. Adoraba a Pantsy sobre cualquier mujer sobre la tierra. Su aroma, su cuerpo, su presencia era la combinación perfecta para él. Mientras más tiempo pasaba con ella mejor comprendía la situación que Harry y Hermione vivieron con sus actuales pareja. Hasta cierto punto los entendía porque él mismo amaba a la mujer quien se acurruca en su pecho.
—He logrado tener la dirección donde Harry y pienso llevarles la invitación de la boda.—El chico dibujó una dulce sonrisa para tomarla por la barbilla.— ÉL será uno de los padrinos porque lo considero un hermano y sé que Ginny lo entenderá.
—Te adoro mi querido trésor (tesoro).—Saltó emocionada la mujer para quitarse el camisón y dejar a la vista una sensual ropa interior.— Ahora es tiempo de recibir mi regalo.
Ambos amantes se enfrentaron a un guerra de labios. Ambos no solo compartían una casa sino también un jugoso negocio. El anuncio de su boda apenas fue conocida por la comunidad mágica dos días antes. Ambos novios dieron a conocer la noticia en todos los medios escritos para que los magos hablaran de ellos y dejaran de atacar a los Malfoy, principalmente a la mujer que próximamente iba a tener al heredero del clan. Ronald quería proteger a la leona, no por el amor que una vez se tuvieron sino por la amistad que aún la unía a ella. Fue, era y deseaba que siguiera siendo su mejor amiga.
Una pareja de novios se abría paso entre el mar de personas que saltaban al ritmo de la música electrónica. El chico de cabellos negros usaba una camisa blanca, unas bermudas con estampados rojos y dorados, un sombrero fedora. Era obvio que tenia semanas que no usaba una rasurada ya que dejaba ver una barba estilo hipster, pero esos lentes y esa cicatriz seguían siendo su sello característico.
La chica colgada de su brazo usaba unos shorts cortos de mezclilla, un top negro con una camisa blanca sin mangas, llevaba un sombrero de paja y su característico cabello rubio se encontraba trenzado. Algunas flores regadas en el mismo, sus peculiares lentes rosas llamativos y aretes de rábanos.
—Mis pies me están matando necesito ir a descansar.—El pelinegro comentó mientras detenía el paso y se giraba para sujetar a su compañera por la cintura.—Vamos a casa, por hoy mi energía se ha terminado.
—¿Seguro que no te queda energía?.—Le cuestiono coquetamente colgándose de su cuello para acercar sus labios.—No olvides que contamos con una casa de campaña mágica y anti ruidos.
El león levantó la ceja intrigado por la invitación y sin previo aviso devoró aquellos labios. Harry había recorrido Europa visitando los festivales y fiesta más populares así como más extrañas. Participó en el Campeonato mundial de levantamiento de esposas (Sonkajärvi, Finlandia), donde los hombres tienen que correr con sus esposas en la espalda boca abajo, es decir, con las piernas alrededor del cuello y los brazos por la cintura del caballero. Durante toda la carrera el corredor debe sortear diversos obstáculos que dificultan el trayecto. Obviamente no ganaron aunque el Auror descubrió que contaba con muy buena condición.
—Para ti siempre reservo energía extra, no hay evento capaz de quitarme las ganas de estar contigo.—La pareja caminó con los labios pegados, se dirigen a una zona desolada donde solo algunos borrachos estaban tirados por césped.— Sabes que estamos rompiendo las reglas al usar magia ¿Verdad?
—Si tu no dices nada yo tampoco.—Contestó la chica colgada al cuello mientras observaba de reojo que estuvieran solos.—Vamos a casa.
En un destello los dos personajes se desvanecieron y aparecieron junto a una casa de campaña sobre una colina donde se podría escuchar todavía el caos provocado por el Tomorrowland, habían puesto barreras protectoras alrededor. El par de brujos viajaban en una camioneta roja Dodge Fargo de 1946, la cual embrujaron usando el mismo hechizo que Arthur para su Ford Anguila.
—Estos meses a tu lado han sido extraordinarios, cada día es una aventura nueva.—Susurro el pelinegro tomando el pálido rostro de la chica entre sus manos.—Sigo sin saber qué hacer con mi vida. Lo único seguro es que te quiero en ella. ¿Haz pensado en tu expedición a América del Sur?
—Me he negado a dirigirla, esta mañana envié la carta .—Contestó mientras sus dedos ingresaban por debajo del sombrero para obligarlo caer al piso.— Nos faltan muchas experiencias que vivir entre los muggles.
Sus labios se encontraron en un salvaje beso. La pareja también fue Glastonbury en Somerset, conocido por su música contemporánea y también por la danza, comedia, teatro, circo, cabaret y otras artes. Participaron en La fiestas de Bayona en Francia donde Luna fue la sensación total al vestirse como el rey león, una figura popular de cómic en ese país.
Harry fue capaz de disfrutar las noches blancas en San Petersburgo En esta época el Sol no llega a ponerse nunca en forma completa , y durante toda la noche el cielo sigue iluminado con una luz difusa, semejante a la del atardecer.
—Es tiempo de rasurarte esa barba .—Agregó entre besos la rubia al aguantar la risa causada por esos vellos faciales picando su piel.—Te van a confundir con un vagabundo en la boda de Ron, ¡Deja de hacerme cosquillas!
La chica no paraba de reír debido a que esa barba se dirigía a su cuello ocasionando raras emociones, ella era feliz con la vida de nómada errante. Visitando cada lugar, descubriendo sitios maravillosos, por mucho tiempo estuvo fascinada por la fauna mágica alrededor del mundo pero en ese instante le interesaba más el comportamiento social de los muggles y magos. Eran unas largas vacaciones porque sabía que tarde o temprano Harry extrañaría la estabilidad, y ella también deseaba ser madre y formar una familia con el amor de su vida.
En el rostro de una castaña se formaban graciosos hoyuelos causado por su molestia, varios pergaminos rodaron por el piso y trató de agacharse para alcanzarlos pero su abultada panza le prohibía hacer esa tarea. La mujer respiró con calma tratando de no explotar por el cúmulo de emociones que se comportan como en una montaña rusa.
—No te esfuerces, no queremos que Scorpions salga un mes antes.—La varonil voz se coló por los oídos de la mujer que se giró para sonreír al personaje que entraba por la puerta.—¿Como han estado mis dos personas favoritas?
—Hambrientas y con muchos antojos .— Contestó malhumorada arrebatando la bolsas de papel que llevaba en las manos.— Huele delicioso tenía tantas ganas de comer un dorayaki.
Draco observó a su pareja devorar por lo menos tres dorayaki de un solo movimiento, es como si no hubiese comido en años. Complacer los antojos de la leona fue su peor tormento casi por encima de su epoca como morifago. Tuvo que abrir varias redes flu para llegar más rápido a los negocios de repostería, donde sabía que encontraría sus postres favoritos. Hermione volvió a trabajar al ministerio de magia ya que el ministro solicitó su ayuda para llevar a cabo unos proyectos.
Cuando regresó a la oficina con una pancita bastante evidente las habladurías no se detuvieron y se duplicaron los chismes al ver arribar a cierta serpiente con los antojos.
—Ahora sospecho que no me va quedar el vestido. No puedo entender porque Ronald no espera que me alivie.—La castaña confesó molesta dejándose caer sobre el sofá.—Voy a parecer una piñata.
En un inicio cuando Ronald y Pantsy arribaron a su departamento el temor la golpeó de frente. Al escuchar las razones de su presencia las lágrimas cayeron por sus mejillas. Su ex prometido la disculpaba por la traición y engaño; también se disculpaba por la mentira dicha a Draco. Un mejor amigo le solicitaba encarecidamente su presencia en su próximo enlace matrimonial porque por encima de los rencores un lazo familiar los ataba. Ron aceptó perderla, siempre sería su primer amor pero no la mujer de su vida.
—Por la misma razón que no quisiste casarte hace unos meses.—El rubio indiscretamente confesó para sentarse sobre la mesa de la sala y agacharse a tocar la barriga de su esposa, quién movía nerviosamente los párpados.—Sí cariño, nuestro hurón va tener un primo o prima comadreja.
Hermione abrió los ojos fascinada por la idea. Unos labios tocaron los suyos. Cuando Ron la invitó a su boda con esa peculiar sonrisa supo que todo iba a estar bien. Ella también quería recobrar a su mejor amigo, volver a ser el trio dorado. Draco llevó las manos a ese estómago para pegar su oreja y cerrar los ojos.
—Muero de ganas de conocerte Scorpius.—Susurró con un tono de ternura imposible en un Malfoy.—Eres un niño amado y anhelado porque todos. Tus tíos y tías mueren por verte.
—Soy muy feliz.—La mujer llevó sus dedos para adentrarse en esas hebras rubias.—He recobrado a mi familia, en un inicio fue incómodo pero el tiempo pondrá las cosas en su lugar.
El rubio asintió tranquilo porque él también poco a poco recuperaba a su familia. Su padre nunca siguió con el plan de sacarlo de los negocios. ENvío a su abogado personal para recordarle sus deberes como presidente general de las empresas Malfoy. Su madre un mes después de la fallida cena lo invitó a tomar el té. En esa reunión habló emocionada de su próximo nieto, como si lo dicho en aquella cena nunca hubiera existido.
—El comportamiento de tu padre no tiene lógica, amor ¿Tu padre no se ha vuelto loco? —Se recargo en el respaldo del sillón para mirar el techo.—¿Por Qué le emociona la idea de un nieto?
—Honestamente no lo sé. —Draco susurró sonriendo ante el sonido de un corazón latiendo dentro de ese vientre.— Creo que solo quiere una excusa para romper sus prejuicios sin cargo de conciencia. Cariño puedo jurarte que él ansía el nacimiento de Scorpius por ello le he puesto una condición para verlo.
Draco no olvidaba la manera tan cruel que trató a su prometida. Su madre le confesó que las palabras dichas por su padre en la cena fueron una prueba para saber que tanto se amaban. Lucius todos los días peleaba contra un legado de prejuicios arraigados a su sangre, pero por encima adoraba a su hijo. Si aquel "amor" eran tan real debían demostrarlo para convencerlo. La pareja pasó la prueba con una perfecta calificación. Ahora Lucius estaba dispuesto a botar a la basura todas esas estùpides creencias de su familia para que su hijo fuera feliz.
—Mis pies se han hinchado.—Soltó de golpe con las mejillas sonrojadas. Draco abrió los ojos para llevar la vista al rostro de la castaña.—Por favor mi dulce principe ¿Puedes?
La serpiente soltó un suspiro cansado para ponerse de pie y con la varita hechizo un kit de masaje de pies para que apareciera.
—Granger me tienes a tus pies. —El hombre se arrodillo para sacar los pies de esos zapatos y comenzar a masajearlos. —Literalmente.
La castaña le guiñó el ojo de manera coqueta para mandar un beso. Le fascinaba ser mimada por ese hombre que era un estuche de monerias y encantos. Tabloides y lenguas viperinas los continuaban atacando pero con el paso del tiempo se quedaron sin argumentos válidos. El trio dorado volvía a estar unido y cada uno viviendo una historia de amor irreal y llena de maravillosas escenas sacadas de un cuento de hadas.
"Si tú estás sola, yo también estoy solo. Nadie en este mundo puede reemplazarte. Todo el día. Pienso en ti ¿qué hay de ti? Tú y yo, si estamos juntos todo está bien. Eres tú la que me salvó de esta profunda oscuridad. "
Notas de la autora: Gracias por los reviews en realidad me animan a continuar escribiendo. Falta un capitulo, el cual va ser corto y un epilogo narrado por una persona muy especial. ¿Quién creen que va ser la persona que narre el epilogo?
