Dragón Ball no me pertenece ni sus personajes.

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Este capítulo contiene lenguaje vulgar.


Caminaba al lado de su hermano Tarble quien era la única persona que podía considerar algo así como un amigo.

Serás un buen Rey hermano – le dijo el menor.

Por supuesto, lo único que me molesta es que pasaré todo el condenado tiempo dentro del planeta – se quejó.

Deberías relajarte hermano, nuestra madre siempre presentaba mujeres a nuestro difunto padre para distraerlo podrías tomar alguna de las que eran de nuestro padre – le dijo él joven.

Que asco, la mayoría son viejas. Conozco el gusto de nuestro padre por las maduras – expresó Vegeta.

Bueno yo solo decía – dijo Tarble encogiéndose de hombros.

Vegeta iba a responder pero vio justo cruzar el pasillo a la mujer exótica de hace un rato, sonrió quizá podría usar a esa mujer.

Vuelve Tarble, tengo cosas que hacer – le indicó.

Se separó de su hermano menor y fue rumbo a donde estaba la mujer.

Bulma se fijó y empujó a quien la aprisionaba rápidamente.

Apártate Bardock viene el Rey – le dijo a lo que él tuvo que alejarse sin opción.

Vegeta los vio juntos, él no era tonto, la mujer no era una santa, pero mejor para él al menos así estaría bien pues la mujer no desearía más que una noche juntos. Que equivocado estaba.

La mujer tuvo la culpa, ella le coqueteo y se ofreció con gran descaro ante él así que podrían llegar a un mutuo acuerdo en cuanto al sexo, ella deseaba ser fornicada por él y él la deseaba a ella.

Retírate soldado – ordenó Vegeta a Bardock quien obedeció de mala gana.

Una vez Bardock se retiró Bulma habló.

¿Mi Rey, desea algo de mí? – preguntó sonriendo candentemente ante Vegeta.

Ven a mi habitación en media hora, tengo un reto para ti – le dijo para luego acercarse y susurrarle al oído – a ver si logras complacerme – ese susurró hizo inevitablemente que Bulma se estremeciera.

Vegeta con pocas palabras le había dicho que la follaría. ¿Podía ser eso más bueno? Pues claro que si podría ser mejor, ya se vería en unos años parada en el lado derecho del trono de Vegeta con una corona en su cabeza, bueno la Reina saiyajin no usa corona pero ella si lo usaría, sería una Reina hermosa y se acostaría con los muchachos más guapos de todo el reino y quien sabe también el planeta.

Y era verdad, la causa de la promiscuidad de Bulma no era solo por conveniencia sino que era había desarrollado un hambriento apetito sexual considerándose a sí misma ninfómana.

Solo esperaba que el Rey Vegeta II sea complaciente como su padre pues aunque se haya acostado con el difunto Rey una sola vez había salido de la habitación real con gran satisfacción. Además si se uniría a Vegeta y seria su Reina sería totalmente aburrido estar con un sujeto que no la complazca correctamente.

Se miró al espejo que por suerte era un artefacto universal y se vio totalmente preciosa con cuidado se colocó unos zapatos con un taco realmente alto. Y camino rumbo a la habitación real.

Necesito ver al Rey – le dijo a un guardia.

El Rey duerme en su habitación de príncipe, la Reina duerme en la habitación Real – indicó el guardia.

Querrás decir la ex Reina – dijo riendo.

Caminó hasta donde estaba aquel quien gozaría de tenerla entre sus piernas aunque ella no podía negar que también se sentía intrigada, él la había hechizado con su aliento su voz y su olor.

Toco la puerta…

El abrió…

Estaba solo vestido con un pantalón ajustado color azul Francia y como los saiyajins no conocían lo que los humanos llamaban ropa interior su virilidad se marcaba y se notaba visible a través de aquel pantalón.

Él levantó la mirada y le dijo.

Quítate esos zapatos tan feos mujer – le dijo para luego cruzarse de brazos y cerrar la puerta de la habitación.

¿Le molesta que sea más alta que usted majestad? – le preguntó con picardía.

Para nada sin embargo hacen ruido y detesto el ruido – expresó más tranquilo.

¿Entonces no quiere que haga ruido? – preguntó en doble sentido.

En ese caso… Puedes hacer todo el ruido que quieras, grita, llora, patalea. Que yo no seré comprensivo contigo – dijo mientras se acercaba y levantaba la falda del vestido de Bulma colando su mano entre los muslos de la chica.

Me gusta hacer mucho ruido majestad – dijo con una voz sexy mientras sentía las caricias de Vegeta en su muslo.

Majestad no. Vegeta – le dijo con una voz un poco más gruesa.

Vegeta – gimió ella al sentir que la mano del nuevo Rey llegaba a su intimidad, no pensó que se excitase solo con el toque y el roce de sus pieles.

Arrodíllate – ordenó él.

Bulma obedeció y desde abajo al levantar la cabeza vio que el príncipe se había bajado sus pantalones y ahora tomaba su miembro entre sus manos. Al verlo se le hizo agua en la boca.

Ella había visto muchos miembros masculinos en toda su corta vida, sin embargo, Vegeta poseía no el miembro más largo sino el más grueso. Su miembro tenía un buen largo sin embargo lo que llamaba la atención era su grosor.

Vegeta tomó su miembro entre sus manos y retrajo su prepucio dejando ver el puntiagudo glande de su pene.

Bulma lo miraba con deseo, necesitaba tenerlo, estaba tan excitaba que deseaba estar jugando con ese hombre de hermoso cuerpo hasta el amanecer.

Satisfáceme porque esta será tu única oportunidad de tenerme entre tus piernas – le dijo Vegeta.

Bulma frunció el ceño, la idea no era estar en su cama solo una noche o sino como se convertiría en reina.

Entonces tú disfruta mi hermoso cuerpo pues lo tendrás solo una vez y luego quedaras deseando más – presumió ella tomándose cierta confianza con Vegeta.

¿Ah sí? pues para que yo te vuelva a llamar tendrías que ser demasiado buena ¿Podrías con eso? – le preguntó él.

Por supuesto – sonrió para luego pasarse la lengua por los labios mientras lo miraba fijamente.

Bien entonces quiero que lo demuestres – le dijo él.

Le daré el mejor sexo de su vida y juro que cada vez querrá más de mí – dijo ella.

Vegeta solo sonrió deseaba que fuese así, pues se evitaría el trámite de estar buscando una mujer distinta. Estaba decidido, si ella lo complacía la mantendría como su real amante.


Espero les haya gustado, como ven ambos se atraen mutuamente, podía pasar algo interesante y quien sabe en un futuro se lleguen a enamorar.