El trío de niñas había caminado sin parar por cuarenta minutos en aquel desierto, por más que buscaban agua no la encontraban.

Estaban a punto de caer desmayadas, estaban completamente deshidratadas y sus pies dolían como si estuvieran pisando rocas con los pies descalzos.

¿Acaso algo más les podía pasar? Era lo que ellas se preguntaban, aunque nunca se lo debieron haber preguntado.

-¡Chicas! -Gritó casi sin fuerzas Liby- ¡Veo un pueblo!

-¡¿Dónde?! -Preguntó Lupa con una pequeña sonrisa

-¡También lo veo! -Dijo Lacy- ¡Está más adelante!

El pueblo de alguna forma las inspiró y sacaron fuerzas de quién sabe donde para ir corriendo hasta aquel pueblo.

Cuando estaban a pocos metros de entrar al pueblo observaron algo, el pueblo parecía ser del salvaje oeste, el que fue hace siglos.

Las casas, las tiendas, todo parecía estar sacado del Estados Unidos de hace siglos.

Y parecía que no tendría un final feliz.

-Tal vez nunca hayan hecho contacto con el mundo exterior y esten atrasados un poco de años -Comentó la gótica

-¿Y si preguntamos? Tal vez solo sea un rodaje de una película o... -Liby fue interrumpida

-O tal vez nos traten como enemigos por su atrasado intelecto y nos quemen en una hoguera -Dijo Lacy

-Gracias por los ánimos Lacy -Contestó la peliblanca

-Solo doy opciones de lo que puede pasar, solo son probabilidades -Dijo la castaña oscuro

-Pues hay una probabilidad de que mi puño quede marcado en tu cara -Respondió la gótica

-Chicas, calmense -Dijo Liby mientras se ponía en medio de las dos-, necesitamos encontrar ayuda para poder regresar a casa y ver si nuestros padres y la tía Lisa estan bien

-¿Entonces que fue lo que vimos antes de ser lanzadas al portal? -Preguntó Lupa

-Tal vez solo una ilusión provacada por un químico de la tía o por la misma máquina, saben como son los experimentos de la tia Lisa -Respondió Lacy

-Pero eso fue muy real para ser una ilusión -Dijo Liby-, aunque... -Fue interrumpida

-Hola pequeñitas ¿Por qué pasean solas por acá? -Se les acercó un hombre de unos aparentes treinta años, pero este vestía como un vaquero, era de tez blanca, tenía el pelo castaño claro, sus ojos eran color café y poseía pecas en las mejillas, por último traía una pala en la mano derecha que al llegar con las niñas la subió a su hombro

-Buenas tardes señor -Dijo Liby-, disculpe la molestia, pero ¿Nos podría decir dónde estamos? -El señor dejó escapar una pequeña risa

-Al parecer ustedes no son de por aquí, obviamente estamos en Old Woods, pueblo independiente y autosuficiente, aunque no sé que significa la última palabra -Contestó el señor

-De hecho no señor, somos de otro pueblo -Contestó Liby

-¿Ah sí? -Cuestionó el sujeto- ¿De qué pueblo son? Y por cierto, me pueden llamar el granjero Loud

-¿Loud? -Preguntaron impactadas las tres niñas al unísono

-Así es, al parecer ustedes ya conocían ese nombre por mi hermano Jack Loud, el Bandido Loco, o por Jake Loud, la Máquina, o tal vez por el famoso Joel Loud, el Jefe de Old Woods, Jeff Loud, el Pistolero Veloz.

-¿Entonces usted también es alguien reconocido? -Preguntó Lupa

-No -El señor suspiró-, yo solo soy el que recibe todas las ofensas por culpa de ellos y por su parte también, yo solo soy Jiro, el hermano de en medio, mayor que Jack y Jake, pero menor que Jeff y Joel -Jiro Loud sonrió-, pero aprendí que todas esas personas solo buscan desahogarse de sus miserables vidas

-¿Usted tiene hijos? -Cuestionó ahora Lacy

-Ni uno sólo pequeña, pero es suficiente de mi, es turno de ustedes ¿Cómo se llaman niñas?

-Yo soy Lupa L... Loft

-Yo Liby Loft

-Y yo Lacy Loft

-Así que hermanas ¿Eh? ¿Y dónde están sus padres?

-En el pueblo Royal W... Tree -Se apresuró a decir Liby

-Vaya, jamás había escuchado de ese pueblo -El Sr. Jiro suspiró- ¿Saben qué? Vamos a mi granja, ahí les podré contar más, además, les puedo dar un paseo por el pueblo

-Lo siento Sr. Loud, pero debemos volver con nuestros padres -Dijo la chica castaña claro

-Insisto -Contestó Jiro-, por lo que veo ahora ustedes han estado mucho tiempo fuera de su pueblo, ya que sus ropas parecen muy usadas y manchadas, al igual que su rostro y brazos, tienen algunas raspaduras

Las niñas se miraron entre sí para comprobarlo, y efectivamente, parecían niñas abandonadas, que en cierto punto lo eran.

Pero al final el trio aceptó, era verdad que necesitaban reposo, se sentían cansadas y sedientas, como si la máquina de su tía hubiera absorbido toda su energía y agua.

Pero eso ya no importaba, ahora las niñas se concentraban en ver a su alrededor, en ver el pueblo de Old Woods, las casas se veían bonitas, al igual que los establecimientos, pero lo extraño era que no había gente, ni adultos, ni viejos, ni niños.

No había gente.

-Disculpe señor Jiro -Dijo Lacy- ¿Por qué no hay gente?

-Oh, es porque, como dije antes, me excluyen por llevar el apellido Loud, y por lo que han hecho mis hermanos y el poder que tienen ellos, la gente no se quiere acercar a mi "por precaución" -Contestó con una sonrisa

Las "Loft" ya no dijeron o preguntaron nada más, por miedo a que su posible tataraabuelo se sintiera mal, o deprimido.

En pocos minutos llegaron a una granja que estaba algo lejos del pueblo, pero para llegar hasta el lugar tenías que pasar por Old Woods primero.

Debía ser una carga para Jiro, pensaron las tres niñas.

La granja se veía bonita para ser una granja, con su ganado y sus cultivos le daban un aire de... Limpio, fresco por llamarlo de algún modo.

Atrás del granero, los cultivos y el ganado estaba una pequeña casa de un piso y lo que parecía ser un ático.

El Loud invitó a pasar a las tres niñas y éstas aceptaron.

Jiro les enseñó la casa, era pequeña, pero suficiente para alguien que vive solo.

Lo único que no les enseñó fue el ático, aunque al trio no le importó en lo absoluto.

El Loud les dio de comer y beber, al parecer si tenían hambre las niñas, ya que todo lo servido se lo comieron en tiempo récord, aunque solo era pan y un pequeño filete al carbón.

Y, bueno, de tomar prefirieron tomar agua a esa bebida con aspecto extraño que les ofreció primero.

-¿Quieren dormir niñas? -Preguntó amablemente Jiro- Se ven un poco cansadas

-No gracias señor Jiro, nos tenemos que retirar -Contestó Liby por las tres

-¿Seguras? ¿No se sienten cansadas? -Preguntó Jiro con una sonrisa amable

-Señor... -Liby se empezó a tambalear- Le aseguro que... No... -La niña cayó al suelo

-¡Liby! -Gritaron Lupa y Lacy al unísono, pero apenas se pararon, se empezaron a sentir más cansadas de lo que ya estaban, y con mucho sueño

-Ji-Jiro -Dijo Lupa antes de caer al suelo, después cayó la chica castaña oscuro, sólo que esta última no dijo nada

-Lo siento niñas, pero no puedo dejar que se vayan tan pronto, ustedes si supieron apreciarme -Dijo el Loud antes de irse del comedor y dirigirse al ático

Liby empezaba a abrir los ojos lentamente, aunque su vista le estaba fallando, pero después de unos segundos pudo ver lo que estaba pasando a su alrededor.

Vio como enfrente de ella había gente con un gancho en el cuello, el cual salía del techo.

Horrorizada intentó gritar mientras se movía de un lado a otro, pero se dio cuenta de que estaba amordazada y amarrada a una silla, estaba atrapada.

Buscando ayuda, volteó a sus lados, pero solo vio a sus dos hermanas al igual que ella, con la única diferencia de que ellas seguían inconscientes.

-¿Así que ya despertaste eh? -Dijo con una sonrisa el señor Loud mientras salía entre medio de los cuerpos colgantes y sangrantes- ¿Sabes? Todos estas personas que ves enfrente tuyo no son más que una escoria, por lo menos así me trataron, yo no me iba a quedar sin hacer nada -Jiro río-, pero ustedes han sido diferentes, por ello les quiero dar una segunda oportunidad -El sujeto se acercó a la pequeña y esta sólo lo veía horrorizada-, sólo necesito que tus hermanas despierten, y asi podré "negociar" con ustedes tres -Entonces Jiro le quitó el pañuelo de la boca a su descendiente

-¡Ayuda! ¡Porfavor, ayuda! -Gritó Liby y Jiro solo se limitó a verla mientras sonreía

-No gastes energía pequeña, no hay nadie en Old Woods, ni siquiera a sus alrededores, por lo tanto nadie te podrá ayudar

-¿Por qué nos haces esto? -Preguntó asustada y llorando

-¿Que por qué lo hago? ¡¿Qué por qué lo hago?! ¡Lo hago porque nadie en este maldito pueblo entendía que se siente ser marginado por culpa de tus malditos hermanos! -Jiro empezó a golpear la pared con fuerza para después calmarse- pero ahora ya no pueden marginarme -Volvió a reír-, y nadie más lo volverá a hacer

Acto seguido salió de la habitación, no sin antes quitarles el pañuelo de la boca a Lupa y Lacy.

Pasó casi una hora hasta que las tres estaban despiertas del todo, habían gritado por ayuda pero jamás llegaba y jamás llegaría, o eso según las palabras de Jiro Loud.

-¿Por qué tan de pronto nos da está misión? -Dijo un hombre alto y fuerte, con lo que parecía ser una armadura tecnológica de color morado oscuro.

Además, estaba acompañado por otros cuatro hombres que vestían igual que él.

-Ustedes deben obedecerme sin importar que no les de explicaciones, sólo necesitan indicaciones -Contestó otro hombre con una túnica de color morada que cubría toda su cara y su cuerpo-, así que busquen a esos cuatro, y traiganlos con vida, especialmente a él.

Aún con todas las dudas y la irritación que tenían los cinco hombres, dijeron- ¡Señor, si señor!

-Y recuerden, Equipo Alpha, no fallen en su misión, ya que si fallan, tal vez esa estupidez provoque que mueran los otros.

-Claro señor Cone, con su permiso -Entonces los cinco soldados se fueron

-Siento que todo saldrá mal... De nuevo -Dijo para después empezar a caminar por toda la Base Lent.

Horas, llevaban horas encerradas ahí, su garganta empezaba a doler y su estómago comenzaba a gruñir, en otras palabras, tenían hambre, sed, frío, miedo y estaban cansadas de tanto gritar para que alguien las ayudara.

Aunque sabían que llevaban horas ahí, no sabían cuantas, cuando te secuestran es fácil perder la noción del tiempo.

Aunque, viéndolo por el lado "bueno", Jiro no les había hecho daño aún, sin contar el psicológico por secuestrarlas y ponerlas en el mismo lugar donde colecciona a todas sus víctimas, el hedor había hecho que Liby hubiera vomitado en dos ocaciones.

-¿Creen que en realidad si hayamos viajado en el tiempo? -Preguntó Lupa rompiendo el hielo- ¿O creen que esto sólo es una maldita pesadilla colectiva?

-Tomando en cuenta de que el asqueroso olor a cuerpos huele realmente mal, entonces sólo podemos estar despiertas -Respondió Liby

-Y si es así ¿Cómo es que hemos podido viajar en el tiempo? -Volvió a preguntar Lupa

-La tía Lisa si que es inteligente -Contestó Lacy

-Entonces... Si pudimos viajar hasta acá ¿Nuestros padres y la tía enserio murieron? -Comentó Liby

Hubo unos segundos de silencio hasta que...

-Veo que ya despertaron ¿Cómo estuvo su sueño? -El granjero entró a la habitación

-Pudrete maldito Jiro -Dijo Lupa para después escupirle

-Vaya vaya ¿Acaso tus padres no te enseñaron modales? -El Loud se acercó a la albina y, con el puño cerrado, le dio un golpe en la mejilla derecha que hizo que cayera al piso junto con la silla

-¡Lupa! -Gritaron ambas niñas

-Más les vale ser respetuosas conmigo si no quieren terminar así -Jiro señaló a la chica en el suelo-, y esta vez fui amable, la siguiente no seré tan compasivo -Jiro salió de la sala y volvió a entrar muy poco tiempo después, sólo para traer dos platos de comida, los cuales dejo en una mesa cercana a las sillas donde se encontraban las niñas-, las voy a desamarrar, pero si intentan algo no dudare en colgarlas como a los del pueblo -Dicho esto, el Loud se acerco por detrás a la silla de la niña que anteriormente tenia un demonio y empezó a deshacer los nudos-, voy a hacerlo de una por una para evitar complicaciones

El granjero termino de liberar a Lacy, y esta se empezó a sobar las muñecas para intentar quitar el dolor que sentía, acto seguido la niña se paro y se dirigió hacia la comida, parecía ser recién hecha, el platillo constaba de un filete al carbón algo grande, la niña solo se quedo mirando la carne sin hacer nada.

-No te preocupes, ella sabe deliciosa -Dijo Jiro detrás de la pequeña.

A Lacy se le comenzó a revolver el estomago, e hizo que vomitara en el suelo

-No se de que te quejas, fue lo mismo que comiste en la tarde -Dijo el hombre, con una sonrisa en la cara

-Eres un maldito demente -Contestó Liby desde su silla

-¿Apenas te diste cuenta? -El Loud mayor rió.

Entonces la niña de pelo castaño oscuro lanzó el plato aún con la carne, a la cara del loco granjero y salió corriendo por la puerta, llevándose el otro plato.

-Si así quieres que sean las cosas... -El Loud caminó hacia afuera de la habitación, pero antes se quedó en el marco de la puerta- Si alguna de las dos intenta hacer algo, las despellejaré vivas -Salió de la recámara y cerró la puerta con fuerza, acto seguido, empezó la cacería de la pequeña.

Jiro caminó hacia la planta baja con tranquilidad y una sonrisa sinica en la cara, al parecer el acto de la niña le parecía muy divertido.

-Ven acá Lacy... No te haré daño pequeña, sólo doblare y quebraré todos y cada uno de tus huesos por desperdiciar tan deliciosa comida -Mientras hablaba miraba hacia todos los sitios buscando su objetivo.

Atrás de uno de los muebles se escuchó como se rompía un vidrio.

-Te atrape -El psicópata caminó con rapidez hasta el mueble y miró detrás de él, pero sólo vio pocos pedazos de uno de los platos que había llevado momentos atrás a la planta alta-, pagarás caro por mis platos niña.

Entonces se escucharon pasos muy rápidos en la escalera y volteó, donde pudo ver el talón de Lacy.

-¡Grave error Lacy! -Corrió velozmente, sólo para que, cuando iba apenas subiendo, la puerta se escuchó cerrarse.

A los segundos, Jiro tumbó la puerta y vio a las dos niñas en la misma posición como las había dejado, miró fijamente a Liby, aunque ésta no lo podía ver a él.

-¿Dónde está ella? -Preguntó mientras se acercaba lentamente a la indefensa Loud.

Pero al momento vio pequeños movimientos en los cuerpos colgados que tenía en la habitación.

Esta vez no dijo nada y se adentró en los costales de carne, donde trataba de ubicar a la niña rebelde.

Después de unos segundos se comenzó a artar, ya que esos cuerpos no eran tantos como para que le pudiera dar tantas vueltas, por lo que salió de ahí y miró a los ojos a la Loud que estaba consciente.

-Sabes dónde está ella, ¿Verdad? -Preguntó Jiro, esperando una respuesta positiva.

-Aquí estoy idi-idiota -Respondió Lacy detrás de él, lo que ocasionó que éste sonriera cínicamente y se girara.

Pero antes de cualquier cosa, Liby le enterró un pedazo de vidrio en la pantorrilla, lo que ocasionó que éste se arrodillara, luego la niña saltó de la silla y se puso en la puerta, para tener una "distancia segura".

Jiro se levantó y sacó el vidrio de su pierna, para así lanzarlo al piso e ir contra Liby, pero Lacy le enterró su parte del vidrio en la misma pierna, sólo que esta vez en el hueco popliteo, lo que provocó que Jiro batallara más para levantarse ésta vez, además de que se desangraba.

-¡Son unas malditas malnacidas! -Gritó Jiro mientras se quejaba del dolor-, ¡Ustedes no son diferentes a los otros del pueblo, y su muerte tampoco será diferente! -Jiro se levantó y comenzó a seguir a las niñas, quienes habían salido por donde antes estaba la puerta.

Estaba demasiado concentrado en como iba a despellajar a ambas que olvidó que en la habitación todavía estaba Lupa.

Aunque fue doloroso y dificil para el granjero loco bajar las escaleras, lo consiguió, pues su deseo de matar era más fuerte e importante en esos momentos que cualquier otra cosa.

De nuevo en la planta baja, que estaba sumamente desordenada, comenzó a buscar por dónde se habían ido las niñas.

Ambas, de nuevo iban a intentar pasar desapercibidas por detrás de él, para así otra vez ir arriba y recoger a Lupa, y en lo que Jiro subía las escaleras se terminaría de desangrar, lástima que Jiro aprende de sus errores.

Antes de que Lacy y Liby subieran por las escaleras, tomó a ambas de la camisa y las lanzó al piso con una brutal fuerza.

-¡Basta de sus estupideces, ya me tienen harto malditas malcriadas! -Entonces el Loud caminó hasta Lacy y se puso arriba de ella, para así evitar que se moviera, y con ambas manos comenzó a ahorcarla con brutalidad.

Liby se levantó y comenzó a darle golpes en la cara a Jiro, éste deshizo el agarre de Lacy y golpeó en el rostro a Liby, noqueandola al instante, luego volvió a ahorcar a la otra niña.

-De seguro tus pequeños pechos de niña sabrán deliciosas -Y cuando Lacy ya no podía casi respirar y su vista fallaba, el agarre se empezó a aflojar, luego sintió pequeñas gotas de algo líquido en la cara.

Entonces pudo ver con claridad cuando ya recuperaba el aire, un pedazo de vidrio estaba en el cuello de Jiro, luego se desplomó hacia la derecha con los ojos sumamente abiertos y tratándose de tapar la herida con ambas manos, pero, a los segundos, dejó de moverse.

Lacy miró frente a ella y estaba Lupa, un poco temblorosa, al instante la primer mencionada se levantó y, mientras respiraba fuertemente, abrazó a su hermana peliblanca fuertemente, para luego llorar en su hombro.

-Gracias Lupa -Decía llorando la deportista.

La peliblanca despertó del shock y abrazó a su hermana.

-Vámonos de aquí Lacy -Dijo separándose suavemente del abrazo-, y ayúdame con Liby, éste idiota si que pegaba duro.

Entre las dos niñas pudieron cargar a su hermana, y, al instante, los anillos que llevaban en el dedo índice comenzó a brillar.

-¿Qué está pasan...? -Iba a preguntar Lupa, pero, como sus dos hermanas, desapareció al instante.

Al mismo tiempo, cinco hombres con armadura tecnológica roja entraban a la casa del asesino asesinado, sólo para ver el cuerpo de éste en el suelo y sin rastro de las niñas.

-Señor -Dijo uno de ellos presionando el centro de su oreja-, ningún objetivo ha sido localizado en la ubicación.

-Vean si hay rastro del equipo Charlie o cualquiera de los otros que hayan podido llevarse antes a los objetivos -Dijo un hombre a los cinco hombres-, en cuyo caso, no ataquen si no atacan ellos primero. Cambio y fuera equipo Beta.

-Ya escucharon al jefe Ludos, ahora, muevanse -Ordenó el soldado y comenzaron a exparsirse por la casa.

Las niñas aparecieron de pronto en un suelo frío y rasposo, se encontraban en medio de una carretera.

-¡Civilización! -Gritó con emoción Lacy, olvidándose un poco de lo recién ocurrido.

-Tal vez estemos de donde nos fuimos -Contestó Lupa cansada y monótona-, antes que nada hay que ir a un hospital o algo, para que nos curen y revisen, y ver si no hay graves problemas por culpa del estúpido loco.

-¿Pero qué excusa usaremos cuando nos pregunten cómo nos golpeamos? ¿Que las tres caímos y nos provocamos los golpes? -Lacy tenía un buen punto.

-Diablos... Pues, tal vez tenga algo en mente, y no se alejaría mucho de la verdad -Comentó Lupa algo pensativa-, pero primero vayamos al hospital, ya en el camino te explico.

Mientras caminaban, primero para orientarse más o menos dónde estaban, y si estaban en Royal Woods, hasta que pidieron indicaciones a un trabajador de gasolinera, quien, muy preocupado las llevó al hospital en su camioneta lo más rápido que pudo.

-¡Vamos niñas! -Dijo el hombre, quien, al llegar a la puerta del hospital abrió la puerta y bajó a las tres niñas con cuidado, cargando al último a Liby, quien seguía inconsciente, y la llevó hasta la entrada del hospital-, ¡Una enfermera, por favor!

Lupa y Lacy estaban confundidas, pues el hombre estaba muy asustado y nervioso, aunque su situación no parecía tan grave, hasta que se dieron cuenta que en la frente de su hermana había sangre, además de que todas tenían moretones muy marcados en el rostro, pero en sí, la mas preocupante era la chica con frenos.

Enseguida llegaron tres enfermeras, dos de ellas con una camilla y quitaron cuidadosamente a Liby de los brazos del señor y la pusieron ahí, mientras que la tercera enfermera llegó hasta las niñas y las condujo a una sala diferente de donde llevaban a su hermana.

En la sala donde habían llevado a la castaña fuerte y a la albina un doctor las comenzó a revisar y limpiar las heridas.

-Bueno niñas, al parecer no tienen o tendrán problemas con esas heridas, aparte de las pequeñas marcas que desaparecerán en algunos días -Dijo el doctor-, cambiando de tema, según lo que me mencionó la enfermera, ya se ha llamado a la policía, quienes vienen para acá, pero díganme niñas, ¿Quién les hizo esto?

-¿Podemos ver a nuestra hermana? -Preguntó Lupa preocupada, ignorando lo que había dicho el doctor.

-No lo sé, ustedes acaban de llegar, apenas si sé como están ustedes, aunque, si se la llevaron a otro lado debió haber sido por algo grave, entonces, ahora, ¿Qué sucedió?

Este capítulo ha sido traido a ustedes por segioivan, VictorLuisHernandezS, Ganctus.

Y demás integrantes de la SCL, aunque éstos tres tuvieron más que ver. Gracias por leer.