Dragón Ball no me pertenece ni sus personajes.

Bueno quiero explicarle un poco, en esta historia bueno. Los personajes son un poco más como decirlo, ¿Sensibles? No bueno, un poco más buenos de lo normal a excepción de la malvada Bulma que curiosamente es una villana querida.

Vegeta es un Rey mega sanguinario, sin embargo tiene su corazoncito, Bulma dentro de todo sufre por la sombra de lo que fue un día, la madre de Vegeta es una mujer que cree que ella es la única que sabe lo que le conviene a sus hijos, Caulifla es una mujer que le gusta la competencia y su fiel sirviente es Kale, Tarble piensa que todo lo que hace su hermano esta bien y lo admira fervientemente.

Bardock... Bueno Bardock sabe que Bulma es una bomba de tiempo sin embargo él no creé que ella pueda lograrlo, Bulma es una mujer soñadora desde su punto de vista. El mayor orgullo de Bardock es su hijo Raditz en cuanto a Kakaroto lo conoce poco pues hace apenas unos años regresó de su misión además de que él convivía con Gine una mujer sumamente tranquila, la actual pareja de Bardock pero ellos tenían problemas como toda pareja. Gine no sabía de la existencia de Bulma sin embargo Kakaroto si era por eso que no se llevaba bien con su padre.

Bueno ese fue un pequeño resumen xd para aclarar mejor las cosas.

Ahora a la macabra historia.

Dos meses habían pasado desde que Bulma prometió a Bardock no volver a tocar el tema de la realeza, ella le había prometido olvidar ese tema y él ingenuamente le creyó.

Sin imaginarse que el día de la coronación de la "futura reina" Caulifla ella entraría infiltrada al palacio de una manera inexplicable.

Bueno si tenía explicación y la más coherente era que conocía ese palacio como la palma de su mano.

"Cuando sea Reina cambiaré ese horrible jardín de mal gusto" - pensó mientras veía las feas flores grises que adornaban el castillo.

Su plan estaba por ponerse en marcha. Tenía todo lo necesario en aquella capsula.

.

.

Hermano te ves realmente apuesto, nunca creí que fueras a tomar compañera tan rápido. ¿Por qué aceleraste su coronación si tenías aun tiempo para conocerla a fondo? - preguntó Tarble a su hermano.

No es necesario - respondió Vegeta mientras se colocaba los guantes.

Tarble lo miró y lo vio distinto como más tranquilo e incluso más ¿Feliz?

Vegeta ¿no me digas que tú? - preguntó su hermano sorprendido.

Vegeta miró hacia otro lado y respondió.

¿Y si ya lo sabes por qué preguntas? - dijo Vegeta a su hermano quien ahora a pesar de su poca experiencia era su consejero real.

¿Pero cómo? - preguntó ingenuamente Tarble a lo que su hermano más que nunca fue sincero en su responder.

Cuando yo estaba en las misiones de Freezer siempre buscaba la manera de verla, incluso me infiltraba en la base de Cooler. No hay mejor mujer para mi - respondió Vegeta orgulloso y luego caminando elegantemente salió de su habitación dejando a su hermano muy pensativo.

.

.

Todo el pueblo saiyajin estaba presente para aquel gran acto, era un evento que se veía muy pocas veces ya que cuando un Rey tomaba compañera oficial ya no volvía a tomar otra. Era un evento importantísimo.

Ademas de ser el momento en que ella debía proclamarse Reina.

Esperaban a la morena alrededor del circulo de la luna, el cual era un cráter en dónde los saiyajins hacían una unión parecida al matrimonio.

El circulo de la luna se llamaba así pues cuando ocurrían fenómenos parecidos al eclipse, los antiguos saiyajins se juntaban en aquel lugar para venerar al Dios Sol y a la Diosa Luna. Era una tradición para ellos entregar sus pactos de sangre y sus juramentos a estos dioses.

Un anciano saiyajin unía a la pareja leyendo el libro de las leyendas y las tradiciones y los "novios" juraban respetar el honor saiyajin y el honor de su pareja.

Dentro de aquel cráter esperaba Vegeta impaciente, nervioso y ansioso por ver a su futura reina a quien tanto estimaba, sin darse cuenta que entre el público una mujer atentamente lo miraba con una sonrisa.

Casi 30 minutos habían pasado y aun Caulifla no llegaba, todos miraban a los lados esperando la llegada de la "flamante mujer del Rey" sin embargo ella no llegaba.

Madre - dijo Vegeta mirando a su madre en verdad le preocupaba lo que sucedía, además la idea de que ella lo dejase plantado le helaba el alma.

Ya debe estar en camino. Sabes como somos las mujeres - respondió la ex-Reina aunque por dentro estaba preocupada. Caulifla era sumamente puntual.

Disimuladamente se acercó a su hijo menor y le encargó una tarea.

Tarble, pregúntale a Kale si no la ha visto - ordenó la mujer a su hijo.

Tarble miró entre el público y no la vio, intentó contactarla con el rastreador y no pudo. Aquello era demasiado extraño.

Decidió buscar por si mismo a su cuñada, tenía un presentimiento.

Rápidamente llegó al palacio sin alarmar a las demás personas y fue en busca de su cuñada.

Se quedó en la puerta y pensó que entrar sería una falta de respeto a su hermano así que tocó la puerta y la llamó por su nombre sin embargo nada.

Cansado de estar tocando y tocando encendió su rastreador para buscar su presencia pero nada, aquello lo alarmó aun más pero supuso que estaría en otro lugar.

Pensó en irse pero algo lo animó en adentrarse. Cuando abrió la puerta violeta de su habitación la vio tirada en el piso, rápidamente corrió hacia ella para ayudarla pero se dio cuenta de que había llegado tarde Caulifla estaba muerta.

.

Lo que debía haber sido una unión y una coronación estaba siendo esta vez un culto a los Dioses pero entregándoles el cuerpo de Caulifla.

Su cuerpo descansaba en brazos de Vegeta quien por mas fuerte que parecía ser estaba destrozado por dentro, la mujer que tanto estimó yacía en sus brazos.

Se juró nunca más ilusionarse con nadie, al mismo tiempo que Bulma se juraba obtener el trono pase lo que pase.

.

Fue una dura noche para el reino, todo el mundo hablaba de la misteriosa muerte de Caulifla, todo el mundo tenía su propia versión de los hechos. Y algunos como los miembros de la realeza estaban en un silencioso luto.

Mi Rey, al parecer la señorita Caulifla fue envenenada - comentó un médico a Vegeta quien estaba en la mesa real cenando junto a su diminuta familia.

Vegeta no respondió mas que con un gruñido de aprobación para que continuará hablando el hombre mientras bebía un poco de vino.

Han encerrado a Kale, al parecer ella fue quien lo hizo sin embargo ella no habla. Parece no querer confesar nada - comentó un guardia que estaba al lado del médico.

Tortúrenla hasta que hable - exigió la madre de Vegeta a los guardias.

La mujer aun no podía creer que Kale la mujer mas obediente que tenían los había traicionado de aquella manera, y tan buena que parecía además de haber simpatizado inmediatamente con Caulifla. La madre de Vegeta estaba decepcionada sin dudas.

La cena culminó en silencio y todos partieron a sus respectivas habitaciones hasta que Vegeta en la suya sentado en su cama sintió que era demasiado grande para él.

Nunca más volvería a ilusionarse de esa manera.

Al mismo tiempo frente al imperial palacio, una mujer a la cual el viento le hacía volar sus hermosos cabellos de los más perfectos matices de azul al igual que sus ojos del mismo color que observaban la fachada de aquel palacio que muy pronto le pertenecería a ella y a sus hijos con el Rey Vegeta, además él le pertenecería tambien, era el único hombre que la merecía en cuerpo y alma.

La merecía a ella y no a la difunta mujer saiyajin que aunque muy fuerte se dejó morir por un simple envenenamiento. Sonrió al recordar como amistosamente le dio la bebida a la mujer que confiada la bebió y tambien sonrió al recordar que Kale no diría una sola palabra pues quemó sus cuerdas vocales con otra sustancia.

Bulma tenía sus trucos no por algo era una genio.

Su crimen fue perfecto.

Sin embargo poco sabía que el reto más difícil sería conseguir el amor de Vegeta.

Espero no me maten, esto fue denso. No todo será fácil para Bulma, cuando dejé esa personalidad tan cegada por la avaricia quizá todo sea más fácil.