Disclaimer: Basado en la conocida saga de Suzanne Collins: Los Juegos del Hambre.


Pinceladas de Palabras


Ñacaniná


—Las he visto en el distrito, pero nunca de ese tamaño o grosor... se alimentan de presas chicas, no son venenosas y nunca atacan a los hombres.

—En los juegos nunca te encuentras con algo normal, meten bichos raros para hacernos sufrir más.— Respondo de mal humor, me ha sentado terriblemente perder a Dastan, tal vez si hubiese sido de noche o un ataque a traición, en cambio, aquel animal nos dio caza a plena luz del día y se lo llevó.

—De niña mi abuela solía contarnos sobre los monstruos que habitaban en los ríos: anacondas, en mi imaginación eran ñacaninás gigantescas, capaces de tragárselo a uno entero.

—¡Ya calla, estúpida!— Espeto llena de mal humor.

¿Es que no se da cuenta de que fue justo lo que pasó, que esa maldita cosa se tragó a Dastan y que si sigue parloteando la echaré al maldito foso por donde se fue?


S.